El regreso de J. Todeschini a Plaza

Actualizado el 16 de enero de 2013
Por Ezequiel Morales
Scrum.com

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BUENOS AIRES -- Asegura que le hubiera gustado seguir un par de años más en Europa, pero nota que la situación de 2013 no es la que se había encontrado hace cuatro temporadas, cuando emigró desde su querido Atlético del Rosario al San Gregorio de Italia. Por ese y por motivos que se acercan más hacia el costado personal es que Joaquín Todeschini decidió pegar la vuelta hace varios meses al país, con la meta de ponerse nuevamente la camiseta del equipo de Plaza Jewell.

"Ya con 30 años uno ya no dice 'bueno, me gustaría ir a tal lugar' y vivir en una casa junto a varios chicos. Son etapas. Ya las he hecho y las viví a full con mis amigos, fue una gran expericiencia. Pero ahora las cosas son diferentes", asegura en una charla con Scrum, en la previa al arranque de la pretemporada que marca el retorno a su club.

-¿Podrías haberte quedado en Europa un tiempo más?
- En Italia hablé con algunos clubes, pero la realidad es que hay menos plata que antes. La competitividad de la Liga ha bajado muchísimo porque las mejores figuras ya emigraron. También tuve algunas propuestas de Francia, para jugar en Pro D2.

-¿La crisis económica impactó en los clubes?
-Es que se da mucho que cuando te llaman te dicen de ir a vivir en una casa con tres o cuatro compañeros, que es algo que le viene mucho mejor a un jugador más joven. Y para la institución es más barato. En ese tipo de cosas se nota. Además las principales figuras ya no están.

-¿Y cómo se dio el regreso a Plaza?
-Me encuentro en el país desde mediados de 2012, cuando finalizó mi contrato en Catania. A partir de allí seguí entrenando en Rosario, a veces por mi cuenta, otras veces con el plantel superior, pero por una disposición de la URBA no podía ingresar nuevamente a la competencia oficial. Para mí es una gran alegría porque aquí me formé como persona y jugador.

-¿Ves cambios notorios en relación al equipo que dejaste en 2009?
-Las caras son otras. Los amigos la mayoría no están, pero los chicos que han subido son aviones: en lo físico, te pasan por arriba y te lo hacen sentir. Lo que sí puedo aportar mucho es desde el costado de la experiencia.

-¿Eso te ubica en algún peldaño más arriba que tus compañeros?
-Es relativo, porque adentro de la cancha te pasan el trapo. Uno puede saber algunas cosas más pero hay que saber plasmarlas. Y con el tiempo adquirirán esa experiencia. Yo deberé orientarlos.

Hasta su partida, Joaquín Todeschini era uno de los jugadores más importantes de Los Pumas 7's. Esa nueva etapa tuvo el costado magro de alejarse de la camiseta nacional y de seguir las giras de sus ex compañeros por internet o teléfono. La vida en la isla del sur italiano contribuyó a alejarse un poco de esos pensamientos, pero el hecho de estar nuevamente en el circuito URBA y haber jugado el Seven de Punta del Este son dos aspectos que lo acercan al equipo argentino. Al menos desde lo geográfico. El, de todos modos, se ataja.

"No creo que esto me acerque de manera directa, porque todo va camino a que haya un gran cambio pensando en el futuro, se está llamando a chicos más jóvenes", opina. Incluso desestima la posibilidad en el caso de que se confirme la sanción a Francisco Merello por un año, un hecho que lo tomó por sorpresa. Los une una amistad que se formó al integrar diferentes planteles de Los Pumas 7's.

-¿Qué creés de todo esto que pasó?
-No lo puedo creer, porque es una persona sumamente correcta. A muchos que ya me han preguntado al respecto sobre él les digo que no se crean el cuento de que chapeó con eso de "ser Puma". Nada que ver, el que lo conoce bien a Francisco puede asegurar que eso es imposible.

Con el Seven de Punta del Este volvió a tener nuevos minutos en cancha. De ahora en más, lo que resta para el verano es completar la pretemporada con Atlético del Rosario. Los entrenamientos no presenciales ya están en marcha, y a mediados de febrero tendrán inicio los trabajos más fuertes en Plaza Jewell.

-¿Cómo fue enfrentar a amigos en el Seven?
- Muy raro. Manasa Fernández Miranda, que era nuestro técnico, me preguntó si quería no jugar. Pero le dije que estaba allí para pasarla bien y divertirme. Igual hubo muchas cargadas y risas en el campo de juego con mis amigos.

-¿Te retirás en este equipo?
- Hoy en día no me veo dejando el rugby jugando en otro lugar.