Cowboys tienen que explicar cambio

¿Cuáles fueron las razones para el giro radical que tomó Dallas con Kiffin?

Actualizado el 18 de enero de 2013
Por Jean-Jacques Taylor
ESPNDallas.com

IRVING -- Tenemos que hallar el porqué del cambio de los Dallas Cowboys, de una defensiva 3-4 a una 4-3.

Monte Kiffin
US PresswireLo ideal sería pensar que Kiffin es el mejor para el puesto

Cuanto antes mejor.

Una vez que la respuesta sea revelada, sabremos si un rayo de esperanza se mantiene para la franquicia más disfuncional de la NFL, o si está sentenciada a revolcarse en el lodo de la mediocridad para siempre.

La pregunta va más allá de si Jerry Jones o Jason Garrett tomaron la decisión.

¿Acaso los Cowboys cambiaron a la defensiva 4-3, que usa cuatro linieros y tres apoyadores, porque no pueden pagar a Anthony Spencer y este es un esquema que les permite sobrevivir sin él?

Dicho eso, nunca parece una buena estrategia dejar que tu mejor jugador defensivo se vaya sin obtener nada a cambio. Para el registro, Spencer lideró a los Cowboys en derribos la temporada pasada y terminó segundo con 11 capturas, siete en el último cuarto.

La realidad es que el apoyador que juega frente al ala cerrada en este esquema, no es alguien que aparezca en las mejores jugadas de la semana. Este esquema está diseñado para que destaquen el apoyador interior del lado débil, quien juega en el lado contrario al ala cerrada, y el apoyador medio.

Usemos a los Chicago Bears como ejemplo. Sabemos que Lance Briggs es el apoyador del lado débil y Brian Urlacher es el medio, pero ¿qué persona que no apoye a Chicago sabe quién cubre el lado fuerte sin necesidad de ir a Google?

¿Debemos asumir que los Cowboys tomaron esta decisión simplemente por no creer en el esquema 3-4 de Rob Ryan, que usa tres linieros y cuatro apoyadores?

Parece extraño que los Cowboys se deshagan del esquema tras adquirir finalmente un cuarteto de apoyadores que fácilmente se colocarían entre los mejores de la liga. Después de todo, la defensiva 3-4 se trata de los apoyadores.

La 4-3 gira en torno a una colección de linieros capaces de lograr jugadas grandes.

La única forma que esta decisión toma sentido es asumir que los Cowboys piensen en DeMarcus Ware como el mismo jugador clave en el extremo de la línea que como apoyador externo. Así pensar que Jason Hatcher puede tener impacto como tackle defensivo y Jay Ratliff prosperará como tackle defensivo en lugar de tackle nariz, donde lo bloquean entre dos en cada jugada.

Nada de eso se sabe.

Y eso es porque cada uno de esos jugadores esencialmente tendrá una nueva posición en un esquema defensivo nuevo. Asumir que cada uno jugará bien sería un error.

En cuanto a Ryan, nunca destacó durante sus dos años en Dallas. No era bueno ni malo, era regular.

La defensiva rara vez generó entregas, era inconsistente presionando a los pasadores y nunca estableció una identidad. Ahora con el dueño en la desesperada necesidad de vender esperanzas, se volvió bastante obvio que Ryan sería despedido si Jerry no se deshacía de Garrett o del mariscal de campo Tony Romo.

Lo único que podemos desear es que los Cowboys no hicieron este cambio de filosofía defensiva por querer deshacerse de Ryan, y Kiffin es el único coordinador que querían contratar que no amenazara a Garrett la primera vez que los Cowboys pierdan un par de juegos. Confiemos en que eso no pasó. De hecho, arrodíllense y recen por que no haya sido así. Digan lo que sea, Kiffin ciertamente no es una amenaza para convertirse en el head coah de los Cowboys a sus 72 años.

La peor decisión que los Cowboys pudieron hacer es cambiar esquemas sólo para ajustarse a un entrenador; incluso uno tan bueno como Kiffin. No se rían. Tristemente, sabemos cómo toman decisiones los Cowboys en el presente.

Jerry ha guardado silencio durante una semana, Garret también. No obtendremos respuestas de ellos. Eso probablemente tenga que esperar hasta el Senior Bowl de la próxima semana en Mobile, Alabama.

Quizás allí nos digan que Kiffin no es una contratación impulsiva. Tal vez nos expliquen cómo es que se dio todo esto. Después de todo, nunca tuvimos un indicio que el sistema defensivo no les gustara durante la temporada. No se olviden que este cambio se hizo ocho días después de que terminara la temporada.

¿Pasó Garrett una semana viendo todas las jugadas defensivas y le dijo a Jerry que era tiempo de hacer un cambio de filosofía defensiva? No lo creo.

Parece que Jerry quiso hacer un movimiento en su incansable búsqueda de vender esperanza a una base enojada de fanáticos.

Esperemos que no. Eso sería tonto.