Federer habló de su dolor de espalda

Actualizado el 12 de marzo de 2013
ESPNtenis.com

Roger Federer
Getty"No me preocupa para nada", afirmó Roger

INDIAN WELLS -- La imagen mostraba a Roger Federer algo molesto. El duelo ante el croata Ivan Dodig estaba encaminado pero el suizo parecía estar jugando un propio partido con su físico, ese que tan bien ha sabido conservar en su carrera profesional y que a los 31 años lo mantiene aún en la elite del tenis mundial.

El problema, una vez más, estaba en la espalda. "Sí, al final sentí un pequeño pellizco", confesó luego el jugador. Pero de inmediato llevó tranquilidad: "No es la primera vez que me pasa y sé cómo sobrellevarlo. Camino bien, tengo tiempo para recuperarme...todo marcha normal".

La incertidumbre había ganado terreno puesto que dos horas después de finalizado el encuentro el suizo todavía no había asistido a la conferencia de prensa (obligatoria). Pero Federer, con buen tino, explicó: "Al término del partido me traté la zona para asegurarme que todo estuviera bien y seguir los pasos de manera correcta. Es lo que uno debería hacer todo el tiempo: tratamiento post partido y no conferencia de prensa. Pero uno tiene el hábito de ir primero con la prensa y ya librarse de eso".

Así las cosas, el ex N°1 del mundo desdramatizó los dolores y repitió que se trata de algo "normal": "He pasado muchas veces por esto de sentir un pequeño pinchazo. Durante Grand Slams, en medio de otros torneos, en entrenamientos...recuerdo haberme lastimado la zona en Wimbledon contra Malisse y luego jugar muy bien contra Youzhny la ronda siguiente. Es algo con lo que aprendes a convivir. Y mientras pueda sigar jugando, entonces todo está bien. Además, tengo presente que después de Indian Wells tendré más tiempo para recuperarme, así que desde ese punto de vista esto no me preocupa para nada".

No habrá, entonces, remake de París 2008, cuando la espalda de Federer sí se convirtió en un problema mayúsculo y lo obligó a bajarse del torneo antes de su choque con Blake. "Allí las cosas no me fueron nada bien. Fue lo más "extremo" que me tocó pasar en este sentido -recordó-. Desde entonces he estado haciendo un montón de ejercicios para la espalda, asegurándome de que esté fortalecida y no vulnerable a una situación como aquella".