Exceso de descanso

El Heat cayó frente a los Bulls en el primer juego de la serie entre sí

Actualizado el 8 de mayo de 2013
Por Michael Wallace
ESPN.com
Los Bulls emboscan a Miami en el primer partido
Un inspirado Nate Robinson anotó 27 puntos y Jimmy Butler aportó 21 tantos con 14 rebotes para que los Bulls de Chicago diesen el campanazo el lunes con una victoria como visitantes 93-86 ante el Heat de Miami al abrir la semi de la Conferencia del EsteTags: heat, bulls, espn deportes, nba

MIAMI -- Nate Robinson dejó el AmericanAirlines Arena con puntos verdaderos, sosteniendo una bolsa de hielo contra su boca para aliviar el dolor causado por una colisión con LeBron James.

Pero eso fue simplemente una herida de carne en comparación con el golpe que los guerreros Chicago Bulls le prodigaron el lunes al Miami Heat en el Juego 1 de la serie al mejor de siete. Robinson, uno de los héroes de los Bulls durante la improbable carrera de playoffs en medio de una ola de enfermedades y lesiones, terminó en una asistencia por debajo de un triple-doble al ayudar a que el en inferioridad numérica Chicago logre una victoria de 93-86 contra un equipo descansado y supuestamente listo de Miami.

Los totales oficiales de Robinson el lunes: un partido con 27 puntos, nueve asistencias y diez puntos de sutura para cerrar una herida en la boca. Sin embargo, el Heat fue el que quedó con la boca abierta.

"No esperábamos perder el Juego 1", dijo el centro del Heat, Chris Bosh, rotundamente. "Es una patada en la barbilla. Y vamos a tener que levantarnos, sacudirnos el polvo y contrarrestar el ataque. Los playoffs son duros. Ha sido un poco fácil hasta aquí, para ser honesto".

El análisis simplista sería sugerir que los Bulls se beneficiaron de su ritmo de playoffs bien establecido después de volver a jugar menos de 48 horas tras su victoria en el Juego 7 en Brooklyn el sábado por la noche. Pero el Heat no sólo perdió el lunes porque estaba un poco oxidado de un descanso de ocho días después de barrer a Milwaukee en la primera ronda.

El debate del descanso vs. el ritmo podría explicar cómo tanto el Heat como los Bulls tuvieron arranques lentos y estaban empatados a 37 en el descanso, con LeBron James a dos puntos de la puntuación más baja en el primer tiempo de su carrera en los playoffs.

Pero esta teoría difícilmente explica cómo se definió el juego al final, cómo James, Bosh y Dwyane Wade desperdiciaron una ventaja de siete puntos con seis minutos para terminar el partido y cómo el Heat cedió 35 puntos en el último cuarto en casa.

Está bien, el Heat había estado inactivo desde el tiempo libre. Pero no se los puede tratar de manera simpática cuando el equipo al que se enfrentan sigue con el ex JMV, Derrick Rose, en la banca, con el base armador titular, Kirk Hinrich, fuera con una lesión en la pantorrilla y con el alero All-Star, Luol Deng, dentro y fuera de la hospital recuperándose de complicaciones por un procedimiento de punción lumbar.

No importa qué cuestiones legítimas el Heat podría haber tenido que hacer frente, no estaban tan golpeados ni asediados como los Bulls. Esa fue la razón por la que el entrenador del Heat, Erik Spoelstra, arrancó su conferencia de prensa posterior al partido declarando que se trataba de una derrota "sin excusas" para los campeones reinantes.

La realidad para el Heat es que la derrota del lunes no fue una casualidad. Toda la evidencia sugiere que los Bulls tienen realmente una fórmula que le da a Miami todo tipo de problemas. Fue como cuando los Bulls ganaron en Miami en enero golpeando al Heat en las tablas. Fue de nuevo el caso cuando el Heat llevaba una racha ganadora de 27 partidos, la segunda más larga en la historia de la NBA, hasta que fue a Chicago el 27 de marzo y vio el fin de la misma contra un equipo de los Bulls determinado a hacer un juego físico.

Es como si el Heat hubiese bajado la guardia cuando descubrió que los Bulls estarían sin sus jugadores clave el lunes, a pesar de que Chicago los ha golpeado antes sin sus mejores hombres. Joakim Noah no estaba la noche en que la racha del Heat llegó a su fin hace dos meses jugando de visitantes.

Contando los playoffs, los Bulls están 9-8 ante el Heat desde que James llegó, y son el único equipo con un récord ganador contra el Heat durante las últimas tres temporadas.

Chicago ganó el lunes porque no tenía necesidad de la presencia de Rose, Deng y Hinrich en una noche en la que Robinson, Noah y Jimmy Butler superaron colectivamente a James, Bosh y Wade. Los Bulls superaron en rebotes al Heat por 14 tablas, los doblaron en puntos de segunda oportunidad y mantuvieron a la ofensiva más eficiente de la NBA a un 39.7 por ciento en tiros desde el campo.

"Se ubicaron en una situación mejor", dijo James. "Es duro. De esto se tratan los playoffs. Vamos contra un muy buen equipo, y sabemos eso. Así que vamos a prepararnos (el martes) y estaremos listos para el Juego 2 ".

Este no es exactamente territorio desconocido para el Heat. Hace dos años, los Bulls ganaron el Juego 1 de las finales de la Conferencia Este en Chicago y luego perdieron cuatro partidos seguidos ante Miami. La temporada pasada, el Heat perdía en tres series de playoffs consecutivas antes de finalmente pasar por encima de Oklahoma City para ganar un título.

Por eso, el entrenador de los Bulls, Tom Thibodeau, no quiso que su equipo se deje llevar en la notable carrera que ha tenido en un período de 48 horas. En un lapso de dos partidos, los Bulls ganaron el Juego 7 de visitantes por primera vez en su historia condecorada, y también le entregaron al Heat su primera derrota en postemporada desde el Juego 1 de las Finales de la NBA del año pasado.

Los Bulls mantuvieron su magia viva el lunes con un grupo de segundo y tercer orden rodeado por Noah y nada más que la esperanza de que sus mejores jugadores puedan volver.

"Siempre te enfrentas a retos diferentes", dijo Thibodeau. "Para nosotros, fue el cambio rápido, y para el Heat, creo que fue el descanso. Se trata de la rapidez con la que te puedes adaptar a cualquier reto que debas enfrentar. Hemos sido golpeados durante todo el año con un montón de cosas diferentes".

Al igual que Robinson lo hizo el lunes después de perseguir un balón suelto en el suelo con James, estos Bulls siguen levantándose. Los Bucks no prepararon exactamente al Heat para lo que debieron enfrentar el lunes. Tampoco ninguna de esas prácticas al estilo campo de entrenamiento que Spoelstra trató de implementar con su equipo hasta la semana pasada.

Es mejor que el Heat se olvide rápidamente de lo que pasó en lo que esencialmente ha sido un descanso en la primera ronda. Los playoffs comienzan ahora para Miami. El saber popular sugiere que los Bulls no podrán permanecer en esta gran inferioridad numérica por siempre. Con el tiempo, ellos tienen que volver a la realidad, ¿no es así?

O tal vez sean demasiado tercos y desafiantes. El Heat es claramente el mejor equipo y el que tiene más profundidad. James y Wade harán que sus juegos arranquen mucho más rápido la próxima vez, y los francotiradores de Miami encestarán los tiros abiertos que erraron en varias ocasiones en el Juego 1 del lunes por la noche.

Se realizarán ajustes. Pero hay un pequeño retoque que el Heat deberá hacer rápidamente antes de que esta serie se ponga muy incómoda. A veces el talento no puede competir con la tenacidad.

"Estamos en una situación en la que los muchachos no van a poder dormir", dijo Bosh acerca de la necesidad del Heat de recuperar una mentalidad desesperada de cara al Juego 2 del miércoles. "Todo el mundo es condescendiente, todo ha sido como uno pretende y se supone que todo vendrá a ti. Sin embargo, no sólo se trata de entrar en la cancha con altanería en esta liga para ganar partidos. Todos sabemos que no es así, sobre todo en contra de este equipo (Bulls)".

Al final, lo que ha perjudicado al Heat en el Juego 1 no ha sido el exceso de descanso... Ha sido la resistencia y la resiliencia del otro equipo.