El legado de Earnhardt
La leyenda de Dale Earnhardt se mantiene viva en el mundo de NASCAR
Sus recuerdos están por todos lados.

Los fans vestidos con el "3" en la tribuna, el aleteo de las banderas de Earnhardt sobre las casas rodantes, y los imitadores que, al igual que los homólogos de Elvis, se dedican a sus vidrios espejados, sus bigotes y a sus vestimentas de Goodyear con la esperanza de parecerse a su ídolo.
"Siempre nos acordamos de el", dijo el conductor Terry Labonte.
Los recuerdos se remontan a las innovaciones de seguridad de los últimos cinco años. Se encuentran en las franjas que forman la letra "E" al costado de los automóviles de Dale Earnhardt Inc. Se encuentran en las conversaciones con Mark Martin: "Ser un muchacho de la vieja escuela", dice el veterano ya retirado, "Me gusta hablar de esos tiempos. Y mucho de eso tenía que ver con Dale".
Y se encuentran en esa fotografía que Jeff Gordon tiene con el todo el tiempo. La fotografía fue tomada en Pocono, una vez que Gordon había pasado a Earnhardt y el Intimidador chocó contra la parte trasera del auto de Gordon. Earnhardt encendió el gas, empujó a Gordon inmediatamente y continuó traqueteando en la curva. Finalmente Gordon tuvo que pisar el freno para evitar chocar contra la pared, y cuando lo hizo, Earnhardt lo movió de lado.
Gordon recuerda confrontarse con Earnhardt después. "No. No fui yo", le dijo Earnhardt a Gordon. "Yo no hice nada". Entonces la historia de Earnhardt permaneció hasta que un día un fan encontró a Gordon y le mostró esta increíble fotografía que tomó detrás de la curva 3 en Pocono. Gordon se acercó a Earnhardt.
"Te dije", exaltó Gordon. "¡Estuviste a seis pulgadas de mi paracoche trasero!".
Gordon aún se ríe cuando ve la fotografía, la que ahora también carga con la firma de Earnhardt.
"Es el único autógrafo que tengo de algún corredor contra el que haya corrido", dijo Gordon.
Cinco años después que NASCAR haya perdido a su siete veces campeón en un choque en una última curva en la última vuelta del Dayton 500, los recuerdos de Earnhardt son igual de numerosos que los triunfos que encabezó antes de fallecer. Están en las cabezas de los cascos que todos los conductores están obligados a usar; en los 75 millones de fans que siguen el deporte; en la cartera y los records de ventas de merchandising que NASCAR establece casi cada semana; y en la destreza de los corredores que Earnhardt elevó con tan sólo con correr a su lado.
Observen a las alturas que llegó el deporte desde el 18 de febrero de 2001, y verán la abundancia de los trazos de Earnhardt.
NASCAR es más seguro, más popular, más lucrativo y más lleno de talento que cuando Earnhardt encendió por última vez su Monte Carlo negro Nro.3. La Serie ha remontado, y ahora ocupa un lugar central en el deporte americano, y tiene a su último gran héroe para agradecérselo-el hombre cuyos pares recuerdan como "el último cowboy".
MEDIDAS DE SEGURIDAD
Dispositivos de seguridad de cuello y cabeza, zonas de compresión en los autos, mejora en los asientos y barreras de absorción de impacto más seguras en las pistas son sólo algunos de los progresos a los que se llegaron en los últimos cinco años.
Kyle Petty se encontraba en la vanguardia de promover las innovaciones de seguridad. Su hijo, Adam, era uno de los tres corredores que murió en los 13 meses previos a la muerte de Earnhardt, la que convulsionó al mundo del automovilismo.
"Todos creen que el día que Dale murió, NASCAR comenzó a decir 'Oh Dios, tenemos que agarrarnos de las medidas de seguridad. Tenemos que superar esto'", dijo Petty. Eso no es verdad. Desde el día del accidente de Adam, y puedo hablar a nivel personal, no hubieron muchos días o semanas que pasaran sin que hablara con NASCAR. Lo que sucedió fue que cuando sucedió el accidente de Dale, pasó de ser una fuerza interna de cambio a una fuerza externa. El muchacho que compró la entrada para la cuarta fila, el muchacho que compró la entrada para la décima fila, todos comenzaron a dar sus opiniones".

No sólo había una nueva y externa fuerza de empuje por el cambio, sino que los oficiales de NASCAR ya no se enfrentaban a la misma resistencia desde el interior.
"Cuando el nombre más importante del deporte atraviesa un choque y no lo sobrevive", dijo Gordon, "es un llamado de atención para todos".
El cambio de actitud fue casi visible con respecto al equipo de seguridad de cabeza y cuello tales como los dispositivos HANS y Hutchens, los que protegen el cuello del corredor y contra la exacta misma lesión-una fractura basilar de cráneo-que le quitó la vida a Earnhardt.
"Yo no estaba interesado en el HANS hasta después del accidente de Dale", dijo Mike Martin. "Y entonces comencé a tomar la información que teníamos de HANS más seriamente".
Y la marcha por la seguridad continúa.
Actualmente, NASCAR está trabajando con fabricantes de autos y dueños de equipos para construir el auto del futuro. No sólo el auto del futuro podrá transformarse de un auto de pista intermedia a un auto de pista corta, evitando costos innecesarios a los dueños una vez que sea implementado, sino que la combinación de cabinas, jaula de anti-vuelco, asientos y otras innovaciones de seguridad que continúan haciendo este deporte uno cada vez menos riesgoso.
De todas maneras, algunos expresaron su preocupación acerca de los precios disparados asociados con la iniciativa, y los conductores como Petty están impacientándose con la opinión.
"El auto es una más seguro porque el conductor es corrido hacia un lado, por la zona de compresión, por las cosas que implementaron", dijo Petty. "Cuando escucho que los dueños o los fans o la prensa comienza a decir, 'Dios mío, eso debe ser costoso' ¿Acaso vamos a empezar a escatimar dólares a cuestas de la vida de las personas? Cuando pierdes un hijo, no hay precio alguno que se le pueda poner a un conductor, no hay precio alguno".
Nadie arriesgaría que las medidas de seguridad fueron un tributo a lo que la caída leyenda hubiera querido. En vez, son un tributo a lo que su pérdida representó. La mismísima invocación del nombre de Earnhardt puede calmar la más fiera resistencia y comandar la atención de todas aquellas personas en contra de las medidas de seguridad.
POPULARIDAD EN EXPANSIÓN
Los recuerdos de Earnhardt están en todos los ratings, en cada entrada vendida en nuevas pistas de carreras en mercados de gran importancia, en cada nota principal de prensa deportiva y en el resto de las cosas que hayan hecho de NASCAR el segundo deporte más popular de la nación.
El afán de llevar a NASCAR a su dominio comenzó previo al accidente, con la firma de un contrato de cadena televisiva, el descubrimiento de los nuevos destinos de NASCAR y el constante ajuste de las reglas de la competencia para crear un producto más entretenido. Pero con la muerte de Earnhardt, se detonó un frenesí de atención y las legiones sintonizaron justo a tiempo para ver como ese afán tomaba el poder.
Después del accidente, Earnhardt se convirtió en el primer conductor de NASCAR en aparecer en la tapa de la revista Time. La cobertura de su funeral se comparó a las coberturas de asuntos de estado. Su historia y su rostro, y junto con ello NASCAR, empapelaron los medios-y no sólo en los más corrientes sino que en la CNN y en el Wall Street Jornal. Y en los años que siguieron, los conductores son varias veces promocionados en comerciales nacionales en mercados importantes, son presentadores en entregas de premios, y también invitados en torneos de celebridades. Gordon se convirtió en el primer conductor de NASCAR en presentar "Saturday Night Live" y emergió como presentador de relleno en "Live! With Regis and Kelly".
¿Podría haber llegado Earnhardt a "Saturday Night Live" o haber sido presentador de la mando de Regis o Kelly? Probablemente no. Pero la pose estratégica de Earnhardt mientras vivió, pavimentó el camino para Gordon.

"Lo más importante que descubrí es que mientras todos analizábamos lo que era mejor para cada uno de nosotros, el tenía este deporte en mente cuando fue a NASCAR", dijo Jarrett. "Ciertamente hizo buen dinero en esto, pero su verdadero interés era establecer lo mejor para nuestro deporte. Cada decisión que tomó siempre estuvo orientada a eso, y es difícil encontrar a alguien así.
Si el pudiera vernos ahora y ver todo lo que pasó, tendría una enorme sonrisa en su rostro porque por más que no haya nadie allí para tomar su lugar, el deporte hizo exactamente lo que el quería que hiciera, y eso es llegar a la cima.
Cuando Earnhardt estaba cerca, efectuaba cambios a través de su posición como sheriff del garage de NASCAR-una posición a la que nunca fue seleccionado ni nominado.
Se hubiera sentado por ahí para pensar acerca de qué era lo mejor para el deporte y llevaría el mensaje directo a los conductores y a los oficiales más importantes de NASCAR. Hablaba acerca de los cambios competitivos necesarios para hacer del deporte uno más entretenido y los cambios estratégicos al cuerpo sancionador para hacer del deporte uno más versátil. Hoy, hay un vacío en esa posición que Earnhardt una vez ocupó.
"Hay muchos conductores a los que respeto mucho y muchos conductores que saben exactamente de lo que están hablando, pero no necesariamente tienen la percepción de NASCAR que tenía mi padre", dijo Dale Earnhardt Jr. "Pienso en NASCAR periódicamente, les gusta poder elegir y seleccionar a quien escuchar para pedirle consejos. Ojala tuviéramos esa voz".
Patty no cree que esa "voz"-silenciada con la muerte de Earnhardt-vaya a volver a emerger.
"En el pasado, un conductor, ya fuera Richard Petty o Bobby Allison o Cale Yarborough o Darrell Waltrip o Dale Earnhardt, podía subir al camión de NASCAR y hablar por todos y por todo lo que estuviese pasando", dijo. "Eso ya se terminó. Eso ya había llegado antes del accidente de Earnhardt. El deporte ha cambiado. Hay tantas influencias exteriores ahora".
EL BOOM DEL MARKETING
Los recuerdos están en casi todas las apuestas de hoy.
Una de las cosas que hizo que Earnhardt fuera tan especial era que se transformaba en un conductor de alto voltaje en los caminos de tierra de Carolina del Norte, corriendo sólo para poder alimentar a su familia. Era el héroe trabajador de la gente, siempre negándose a unirse a los vecinos que trabajaban en las fábricas. Pero nunca los olvidó tampoco, aún cuando lo burlaban por vivir en quiebra los fines de semana que corría mal o por llevarse poco dinero cuando ganaba.
Aún cuando Earnhardt comenzó en NASCAR, un trabajo full time en Cup ride no era garantía de vida alguna. La idea es extraña hoy, y eso se debe en gran parte a Earnhardt. Construyó un imperio alrededor de su Chevrolet Monte Carlo negro Nro.3, su elaborada firma, su estilo de vida y su aspecto. Con la ayuda de su esposa Teresa, lideró el boom del merchandising que transformó a algunos corredores de NASCAR en algunos de los atletas mejores pagos del mundo.
Pero a pesar de haberse convertido en un hombre tan importante a medida que sus lucros de merchandising aportaban, Earnhardt nunce se olvidó del hombre común que había dentro suyo que lo hizo rico y que hinchó para el los domingos. En ciertos momentos se peleaba con sus patrocinadores, negándose a correr con demasiadas tramas de pintura porque sabía que sus fans harían lo imposible por comprarse las replicas de su equipo en el momento que se exhibiera un nuevo diseño.
Pero mientras Earnhardt era el hombre indicado en un momento en que NASCAR aún era un deporte del sur, también era el hombre indicado para llevarlo a los rincones de la nación. Los conductores de hoy tienen el mismo áspero eje que Earnhardt hizo famoso, pero eso es a causa de Earnhardt que no lo necesitan.
LEGADO DE TALENTO
Los recuerdos de Dale Earnhardt están en la pista cada fin des semana en la calidad de carreras que vemos. No sólo es Dale Earnhardt Jr., quien ciertamente tuvo sus momentos cuando sus fans derramaron lágrimas cada vez que ganaba o tenía alguna reminiscencia con su padre. No, la marca de Earnhardt en la pista está mucho más extendida.

Por lo menos aún nos queda algo de el en algunas movidas que Tony Stewart realizó el año pasado en Daytona. Fue un novato por dos años antes de que Earnhardt muriera, uno de los muchos jóvenes valores a los que la leyenda disfrutaba ayudando o dándoles consejos.
Se vio mucho de Earnhardt, si le preguntan a Martin, en la resucitada competitividad de Martin.
"Nos hizo mejores conductores a todos", dijo Martin.
También se ve en la manera de conducir de Gordon.
"Me encantaba correr contra el y odiaba correr contra el", dijo. "O sea, era uno de los muchachos más competitivos allí fuera. Había días en que te empujaría y te correría del camino y te frustraría. Pero había días en que veías su talento, la pasión que sentía por el deporte, y la pasabas genial corriendo con el. Uno sabía que si derrotaba a Dale, especialmente en Daytona, Talladega, Bristol, o algo por el estilo, que realmente había hecho algo verdaderamente importante. Uno se enorgullecía de eso".
Earnhardt hizo mejores a los corredores al elevar el nivel de la competencia en la pista. Pero también los ayudaba dándoles consejos fuera de la misma.
"Era el tipo de los que intimidaba y te empujaba en la pista", recordó Michael Waltrip al poco tiempo de la muerte de Earnhardt, "pero siempre estaba dispuesto a ayudarte después. Era muy bueno hablando con los corredores y hasta con hombres mayores como yo. Le gustaba explicar las cosas y hablar".
Para muchos corredores, esos son los recuerdos más importantes. Los recuerdos de un corredor de alto voltaje con una faceta más suave. Para los fans, lo más preciado que les dejó Earnhardt es su legado. Este deporte está lleno de personalidades y las memorias de algunos de los mejores momentos y también los más exasperantes tienen que ver con Earnhardt.
"Todo deporte necesita sus héroes y nosotros tenemos a nuestros héroes en este deporte", dijo Martin, "pero son héroes distintos a Dale Earnhardt. Simplemente no va a haber otro como el. No creo que vaya a haber otro como el".
Es gracioso como algunos días se siente como si hubieran pasado cinco días del día de su muerte y hay otro en los que parece que hubieran pasado cinco décadas. Hay veces que uno mira alrededor de la pista y es testigo los recuerdos de la leyenda. En esos momentos, es como si nunca se hubiera marchado.
Sin duda, los rastros y recuerdos de él aún persisten.
Earnhardt dejó atrás un período de éxito e innovación incomparable en la historia de NASCAR. Lo que es más, dejó atrás una idea. La visión de un corredor de antaño, uno de los últimos en jugarse en una época en la que sólo se corría por amor al deporte porque el dinero no era demasiado. El Último Cowboy, tal como lo recuerda su hijo hasta el día de hoy.





