La fiesta fue completa
Diego Maradona pareció entregarse en cuerpo y alma al carnaval del "Sambódromo" de Río de Janeiro y se dedicó a cortejar brasileñas

También hizo una declaración de amor a Brasil, país en el que es querido y odiado y donde ha protagonizado algunos incidentes de pequeña monta con la Policía Federal.
"Brasil me trata muy bien siempre, por eso respeto tanto a los brasileños y ojalá tengan el mejor futuro del mundo", declaró brevemente a la cadena Globo TV, mientras se dedicaba a lanzar besos al aire y a agitar las manos en dirección al público.
La mirada de Maradona se le iba detrás de las mulatas que desfilaban por el "Sambódromo" de Río, mientras trataba de imitar los difíciles pasos del samba, agitando su cuerpo como si recibiera descargas eléctricas.
"¡Vos sos del Boca!, ¡sos del Boca!", gritó a un grupo de bailarines ataviados de mosqueteros, que por coincidencia llevaban los colores del Boca Juniors argentino.
Maradona, rodeado por unos once guardaespaldas, presenció los desfiles desde el lujoso palco de una marca de cerveza que suele reunir a "celebridades" nacionales e internacionales durante los tres días de espectáculo.
Pero "el Pibe" sólo fue visto bebiendo guaraná, el típico refresco brasileño.
Desbordante de vitalidad, Maradona atrajo cámaras y miradas del público y de los miembros de las escuelas de samba. En contrapartida, él se dedicó a prodigar halagos y a lanzar el lazo, en aparente búsqueda de un amor carioca.
"Estoy enamorado, ¿me das tu teléfono?", le gritó a una bella mujer llamada Mel Brito, sin saber que es la esposa del presidente de la escuela Caprichosos, también presente en el área de los famosos.
Según medios locales, Maradona también "atacó" a varias modelos, bailarinas y actrices y en una oportunidad se saltó su propio cordón de seguridad para ir a besar a una rubia despampanante, también casada.
Pero no hay informes fidedignos de que haya tenido éxito en su cacería.
Maradona le regaló su camisa de invitado por la marca de cerveza a un barrendero de los que limpian el "sambódromo" en el intermedio entre cada desfile. También firmó una camisa oficial de la selección brasileña expuesta en uno de los restaurantes del lugar.
Los directores de la escuela Vila Isabel, cuyo desfile fue patrocinado por el gobierno de Venezuela, habían dicho que posiblemente Maradona los honraría con su presencia y le habían mandado a hacer una camisa especial para la ocasión. Pero a última hora no se concretó esta propuesta.

