Análisis a simple vista
Cinco reflexiones, luego de ver las prácticas de los Atlanta Falcons
FLOWERY BRANCH -- Aquí van cinco consideraciones acerca de los Atlanta Falcons, luego de observar prácticas en el campo de entrenamiento del equipo.

La adición del ala derecha John Abraham, que suma a los Falcons tres defensivos de calibre de Pro Bowl entre los cuatro frontales, hará una diferencia muy significativa.
Los coordinadores ofensivos adversarios tendrán que respetar no sólo la habilidad de Abraham para presionar al mariscal, sino también su velocidad en general. La nueva pareja de profundos, integrada por Lawyer Milloy y Chris Crocker, probablemente no establezca récords en velocidad por tierra, pero aparentan ser rápidos y toman ángulos sensatos respecto del balón. Y luego de una campaña 2005, en la que los profundos de Atlanta tackleaban como lo haría la Venus de Milo, tan sólo lograr la ejecución de las jugadas de rutina es un avance. A pesar de que el titular del lado débil, Keith Brooking, está por comenzar su octava temporada con 30 años de edad, y Ed Hartwell al centro se está recuperando de una lesión en el tendón de Aquiles que le privó de 11 partidos la campaña pasada, los apoyadores tienen la velocidad suficiente.
Esta primavera, sin embargo, tras insistir en la importancia de la velocidad en sus primeros dos años como entrenador en jefe de los Falcons, Jim Mora reconoció que podría no ser mala idea incorporar un grandote entre los cuatro frontales. El equipo estuvo interesado en unos cuantos agentes libres veteranos, como Grady Jackson, pero no lo contrató a él ni a los otros defensivos internos con los que estuvo negociando. Y podría no hacer mucha diferencia. El tamaño es un recurso codiciado, pero nada supera la velocidad, y los Falcons parecen tenerla en abundancia. Por supuesto, aprovechar esa velocidad para llegar al balón será clave, especialmente contra la corrida.
Estadísticamente, Atlanta quedó en el lugar número 26 ante la corrida en el 2006, y una repetición de tan pobre desempeño sería desastrosa. No es de gran ayuda tener a todos los cazamariscales del mundo si los adversarios constantemente se enfrentan a una estructura tan débil. Como los Falcons no crecieron en tamaño, tendrán que jugar más rápido para contener los acarreos en el 2006, y los resultados iniciales, por lo visto en prácticas, son esperanzadores.
2. El verano pasado observamos aquí una primera práctica de campo de entrenamiento palidecida por la mecánica inconsistente del mariscal de campo Michael Vick, señalada por los medios y fuertemente criticada por los aficionados. Por supuesto, la mayoría no estuvo presente en la práctica o en los otros entrenamientos de verano. Bueno, este año volvemos al fetiche de la mecánica, y tenemos el agrado de informar que esta vez los aficionados pueden ahorrarse las críticas.
No estamos listos para predecir que Vick de pronto se convertirá en un pasador que complete el 60 por ciento de sus intentos. A lo largo de su carrera, Vick ha acertado el 54.1 por ciento de sus pases. En las tres temporadas que abrió 15 partidos, su porcentaje fue un poco mejor: 55.4. Aposté con un amigo de la NFL que Vick nunca completará el 60 por ciento de sus intentos en una temporada, y si él está dispuesto a subir la apuesta, nosotros también lo estamos. Pero lo que sucede con Vick es lo siguiente: tiene muchas más probabilidades de mejorar su precisión en el 2006, si sigue desplegando la mecánica de manual que demostró en la primera práctica del campo de entrenamiento.

En el pasado, en las escasas ocasiones en que Vick sí estuvo sincronizado, era mucho más preciso y tenía menos problemas con el control del balón. Ese también fue el caso en la primera práctica, y Vick tiene que seguir enfocado en lanzar pases con técnicas sólidas. Y por supuesto, nadie ha dudado jamás de la fortaleza de su brazo.
Es demasiado pronto para saber qué cambios han hecho los Falcons en la ofensiva --luego de la práctica, Vick insistió en que no había cambios en el libro de jugadas-- pero pareció que Atlanta quería que el mariscal se moviera más en el 2006, con más corridas y jugadas de truco que en el pasado. Eso por cierto se ajusta a las habilidades de Vick. Pero si continúa estando tan cómodo como en la primera práctica, podría haber esperanza de que Vick se transforme en un mejor pasador desde el bolsillo protector.
3. Atlanta consiguió el primer puesto de la liga en ofensiva por tierra en las últimas dos temporadas, de modo que es el juego de pases el que lógicamente está bajo la lupa. Pero las deficiencias aéreas no sólo comienzan y terminan con Vick y su desempeño irregular. Un mariscal debe tener receptores que le rescaten de vez en cuando, y más allá de los esfuerzos del ala cerrada Alge Crumpler, ese no ha sido el caso en Atlanta.
Los Falcons invirtieron sus selecciones de primera ronda en los receptores Michael Jenkins (2004) y Roddy White (2005), y se han pasado la mayor parte de la temporada baja hablando del progreso que los dos jóvenes demostraron en la primavera. Bueno, ya es hora de que la pareja de jóvenes receptores haga su parte, especialmente después de la lesión sufrida por el veterano de séptimo año, Brian Finneran, el domingo por la noche.
Finneran, parte integral de la ofensiva aérea de Atlanta, se lastimó gravemente la rodilla al realizar un corte durante un ejercicio sin contacto, y quedará fuera por toda la temporada. Era el proyectado tercer WR, detrás de White y Jenkins.
En base a lo exhibido en la primera práctica, parecería que White está más preparado que Jenkins para mejorar su juego. Ambos receptores tuvieron algunas inconsistencias durante la práctica, pero White definitivamente fue tras el balón con mayor agresividad. White es una legítima amenaza en lo profundo, pero todavía necesita ajustar sus rutas y no perder tantos balones fáciles, aunque claramente tiene mucho potencial. Jenkins simplemente no pelea lo suficiente por el ovoide en el aire. Parece tener buen control de su cuerpo, y su físico alto y delgado le debería permitir ganarles a los esquineros, pero la ex estrella de Ohio State no parece estar demasiado afinado.
Sin embargo, afinados o no, ya es hora de que los dos jóvenes receptores se luzcan. Crumpler es un semental, y no es un secreto que es el receptor con quien Vick se siente más cómodo. De hecho, a veces Vick se limita a mirar sólo a su ala cerrada en el campo de juego. Los directivos de los Falcons creen que con Crumpler en la banca la mayor parte de la temporada baja por cirugías de rodilla y hombro, Vick tuvo más tiempo de trabajar con los receptores y menos tiempo de apoyarse en el ala cerrada. El tiempo dirá si eso fue conveniente.
A pesar de que la sesión fue sin contacto, fue sorprendente ver a Crumpler hacer tanto en esa primera práctica. No obstante, hubo un momento delatador que señaló que Crumpler todavía tiene que seguir con la rehabilitación del hombro. En un pase de Vick por el medio, un poco alejado de su cuerpo, en lugar de estirarse por el balón, Crumpler quiso atraparlo con el brazo encogido. Una elección prudente, seguramente, ya que no necesita estarse arriesgando por los pases en el primer día del campo de entrenamiento.
4. La línea ofensiva de los Falcons tuvo bastantes problemas el año pasado, principalmente en la protección de pases (o falta de ella, a veces), y una sesión sin contacto no es suficiente para opinar acerca del criticado grupo.
Un gran interrogante será qué tan bien el tackle veterano de 13 campañas, Wayne Gandy, adquirido de New Orleans en un intercambio, se adaptará al esquema de bloqueos en zona que usan los Falcons. Gandy es un bloqueador más grande de lo que prefiere el cuerpo técnico de Atlanta, y el cambio no siempre es fácil a los 35 años de edad. Gandy es un jugador de calidad, y tal vez una mejor persona, y los Falcons necesitan sacarle uno o dos buenos años mientras forman a Frank Omiyale, un joven prometedor, pero que no jugó como novato en el 2005. Este esquema de bloqueo requiere flexibilidad física y velocidad en jugadas por tierra, y será interesante ver cómo Gandy se adapta al sistema. En la primera práctica hubo momentos en los que fue vencido por dentro en jugadas de pase, pero, vuelvo a repetir, sin protección, hacer una valoración no sólo es difícil sino también injusto.
En el bloqueo de jugadas por tierra, no hay razón para sospechar que los Falcons vayan a tener problemas. Atlanta se apoya en que sus corredores hagan un corte y continúen, y Warrick Dunn, incluso a los 31 años de edad, es maravilloso en el sistema de un corte. El novato Jerious Norwood, selección de tercera ronda, hizo algunas ingeniosas corridas en la primera práctica y podría aportarle a Atlanta la dimensión de velocidad que últimamente le ha estado faltando. La ex selección de primera ronda, T.J. Duckett, parece estar en mejor forma, y podría estar más motivado al ser éste su último año de contrato. Pero la realidad es que Duckett, quien estuvo enredado en negociaciones de intercambio durante la temporada baja, es un corredor menos versátil y podría no ajustarse a este sistema.
5. Al entrenador de pateadores Steve Hoffman, quien durante sus 14 años con los Dallas Cowboys siempre parecía ser capaz de desenterrar algún especialista que pudiera entrar y desempeñarse bien por un sueldo mínimo, se le podría estar acabando la magia. No se vio nada inspirador en la primera práctica de parte de Zac Derr o Tony Yelk, los dos jóvenes pateadores del campo de entrenamiento, y ninguno de los dos ha ejecutado un intento de gol de campo en un partido de NFL.
Los Falcons quieren rejuvenecer la posición, formar un pateador que se quede en Atlanta por varios años, así que decidieron no volver a fichar al veterano de 12 años Todd Peterson. La prudencia de dicha decisión es, como mínimo, dudosa. Algunos por aquí comentan en privado que Peterson podrían no haber estado en condiciones de asumir la responsabilidad de las patadas de salida en el 2006. Bastante cierto. Pero el hombre convirtió 23 de 25 goles de campo el año pasado, y su tasa de aciertos, de 92.0 por ciento, fue la cuarta mejor de la NFL. En una liga en la que casi el 25 por ciento de los partidos se deciden por tres puntos o menos, quieres tener a alguien que pueda patear, y ese alguien parece no estar en el campo de entrenamiento de los Falcons.
La suposición aquí es que Atlanta verá patear a Yelk y a Derr durante algunas semanas en el campo, y luego firmará a algún agente libre veterano, como por ejemplo Paul Edinger.
Len Pasquarelli es escritor senior de la NFL para ESPN.com y ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.





