Pachuca: La tierra prometida
Los Tuzos un ejemplo de buenas decisiones en el fútbol mexicano
MEXICO -- Sólo en la imaginación de algunos soñadores el América tenía una verdadera oportunidad de ganar el campeonato. Más de 180 minutos después, el Pachuca confirmó su estado casi permanente de la última época, como un equipo ganador, glorioso e insaciable.

Visité y caminé por Pachuca hace no más de 10 años. Tenían un equipo pobre, que le importaba a pocos y que deambulaba de la primera división a la segunda sin que nadie pusiera demasiado interés. Desfilaban jugadores, técnicos y directivos con más pena que gloria. Jugaban en un estadio pequeño, incomodo y con tribunas tubulares que la FIFA en su momento declaró como ilegal e improcedente. El dueño de la "organización", organización muy entre comillas, era un personaje dedicado a una agencia de seguridad llamado José Luís Villuendas. No había, en ese entonces, presente ni futuro en el camino de los Tuzos.
Jesús Martínez entendió desde el inicio la labor que necesitaba la plaza. Creó alrededor del fútbol un crecimiento estructural, que incluyó mejoras al nuevo estadio, docencia con una universidad, un plan de mercadotecnia y obviamente un equipo competitivo, rodeado con de buenas jugadores y con un plan para desarrollar el futuro en base al trabajo de las fuerzas básicas.
Han pasado muchas cosas desde aquella mágica noche del invierno de 1999, donde el gol del argentino Alejandro Glaría abría una nueva época en el fútbol mexicano. Martínez lo ha hecho bien, Ha tomado decisiones importantes, se ha rodeado de la gente correcta y ha soportado los momentos complicados.
Después de ganar el campeonato del Clausura 2006, los retos de la organización no eran sencillos. José Luís Trejo había tomado la decisión de marcharse a los Tigres y Enrique Meza llegaba como técnico después de algunos años sin muy buenos resultados. Para mejorar lo que tenía en mano, Meza tenía que conseguir otra vez el campeonato.
Los Tuzos se metieron en una terrible racha al comenzar al torneo de Apertura 2006 que por poco le cuesta el trabajo a Meza. La directiva le dio su apoyo y en base a esa decisión llegaron los resultados con una histórica Copa Sudamericana y la quinta copa del fútbol mexicano obtenido el domingo por la noche.

Desesperado muchas veces porque su obra no recibe el reconocimiento que merece, Martínez ha tratado de darle a los Tuzos un fuerte impulso publicitario llamándole "el equipo de México". La explicación es muy sencilla: Por más que el Pachuca gane títulos y haga bien las cosas, apenas uno de los llamados "grandes" como América, Chivas o Cruz Azul "estornudan o pestañean", ya de lo de los Tuzos paso a segundo termino.
El América no tenía ninguna oportunidad de vencer al Pachuca. Vivió de la gracia arbitral del juego de ida y de la inspiración de Cuauhtémoc en el juego de vuelta. Se vienen tiempos de cambio estructural en el club de Coapa. Cuauhtémoc no se va solo, detrás de él están formados ya directivos, entrenadores y jugadores cuyo tiempo se ha agotado.
Más que de futbol, el Pachuca nos ha regalado otra lección de superación y de vida. No había más que ruinas futbolísticas hace poco menos de 10 años. Hoy es la tierra prometida del fútbol mexicano.
David Faitelson es uno de los reporteros deportivos más reconocidos en México y ha colaborado con medios como TV Azteca, diarios como Excelsior y El Heraldo, y estaciones de radio como Acir, y Radio Red. David es reportero y comentarista de ESPN. Consulta su archivo de columnas.







