La inolvidable década del ´70

Lo mejor de los Juegos de Calí 1971, México 1975 y San Juan 1975

Actualizado el 9 de julio de 2007
Eduardo Alperín Por Eduardo Alperín
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LA HISTORIA DE LOS JUEGOS
Esta nota es la sexta de una serie especial sobre la historia de los Juegos Panamericanos. De aquí al comienzo de los Juegos de Río 2007, se irán sumando otras notas regularmente.

* Buenos Aires 1951: El comienzo
* México 1955: Segunda escala
* Chicago 1959: Dominio de EEUU
* San Pablo 1963: Juegos con superávit
* Winnipeg 1967: A pura tecnología


Este capítulo pertenece a las ediciones de la década del 70, compuesta por Calí 1971, México 1975 y San Juan 1975, en una rápida recorrida de sus particulares vivencias.

CALI -- 1971
"Es la ciudad más deportiva del mundo", expresó el mexicano José de Jesús Clark Flores, presidente de ODEPA, al anunciar la designación de Cali como sede de los sextos Juegos Panamericanos. Y los caleños hicieron honor a semejante elogio.

Pusieron apasionado entusiasmo en los preparativos previos, en las calles, en los estadios, uniendo la calidez humana al esfuerzo de los atletas, sabiendo valorar las conquistas más allá de sus propios amores.

En la faz deportiva, Cuba asomó como potencia en el continente. De las 7 medallas de oro de Winnipeg pasó en Cali a 31. De las 16 de plata a 49. De las 24 de bronce a 25. El total de 47 subió a 105. En tierra canadiense las 47 preseas fueron producto de cinco deportes y en esta ocasión surgieron de diez. Desde entonces nunca Cuba bajó del segundo lugar en el medallero.

Pedro Pérez Dueña
El atletismo tuvo en el cubano Pedro Pérez Dueñas a una sus joyas preciosas. A este jovencito de 19 años, de constitución física más bien endeble e impropia para el salto triple, nadie le concedía posibilidades ante la presencia excluyente del brasileño Nelson Prudencio, subcampeón olímpico en México, donde durante minutos tuvo la marca mundial en su poder.

Con un espectacular salto de 17,40m, dejó con la boca abierta a todos. Había superado por un centímetros el récord mundial del soviético Víctor Saneyev. La suerte no lo acompañó al año siguiente en Munich. Se lesionó en la rueda de clasificación y miró desde la tribuna como Seneyev recuperaba el primado. En Montreal 1976, Pérez Dueña finalizó en el cuarto lugar.

Donald Quarrie
El jamaiquino Donald Quarrie deslumbró en l00 y 200, está última prueba con 19,86s. En la posta 4x100 obtuvo su tercer oro. Quarrie tuvo una meritoria trayectoria olímpica. Oro en 200 y plata en 100 (Montreal 1976) y bronce en 100 (Moscú 1980).

Como la de un flaco enclenque era la imagen de Frank Shoeter. Pero ese flaco estadounidense estaba a ser considerado uno de los mejores fondista a principios de la década del 70. Se impuso en los 10.000 y la maratón, prueba en la que ganó el oro olímpico en Munich.

Las cubanas Carmen Robledo y Tomasa Núñez, en disco y jabalina, respectivamente, sumaron para su país, lo mismo que la jamaiquina Marilyn Neufville, en 400. Los representantes de Estados Unidos triunfaron en 25 de las 37 de las 37 disciplinas; Canadá, 5; Jamaica, 4, y Cuba, 3. Los demás, compitieron. Nada más.

Francisco "Morochito" Rodríguez y los cubanos
En la plaza de toros de Cañaveralejo, se instaló el boxeo. El venezolano Francisco "Morochito" Rodríguez (51kg) refirmó el oro panamericano de San Pablo y el oro olímpico de México. Los cubanos festejaron sus cuatro finales, con las repeticiones de Enrique Reguiferos (63kg), subcampeón en México, y Roland Garbey (71kg); Emilio Correa (67kg), oro en Munich, y Rafael Carbonell (48kg).

El cuadro latinoamericano lo completaron los mexicanos Pedro Flores (54kg) y Juan F. García (57kg), el puertorriqueño Luis Dávila (60kg) y el venezolano Faustino Quinales (75kg).

DATOS COMPLEMENTARIOS
CALI 1971
* Construyeron una cómoda Villa Panamericana, con cinco comedores y una capilla. Se denominó Unidad Deportiva Clark Flores y hace dos años pasó a llamarse Jaime Aparicio, en honor al atleta que obtuvo el primer oro panamericano. El Estadio Pascual Guerrero fue el principal dentro de las diez buenas instalaciones utilizadas.

* Las pesas cambiaron el otorgar una sola medalla por el total en cada categoría a cuatro, al decidir premiar, además, a los movimientos de fuerza, arranque y envión. Esta decisión, se convirtió en un rico escenario de preseas para Cuba, en mayor medida desde México 1975.

* Hubo sospechas que Brasil reguló el partido con Cuba para dejar a Estados Unidos fuera de la final del básquetbol masculino. Antes del último encuentro de la Zona B, el cometario generalizado era que no iba a ganar por más de cinco puntos, justo lo necesario para eliminar el obstáculo más serio. El seleccionado brasileño, una potencia a nivel amateur, con Helio Rubens, Marquinho y Adilson, sacó amplias ventajas, al promediar el segundo tiempo empezó a declinar el rendimiento y ganó por cinco puntos. Clasificó Cuba, Brasil fue campeón cubierto por un manto de dudas.

MEXICO 1975
Junto a los magníficos estadios y gimnasios, la capital mexicana dispuso de una flamante Villa Panamericana, con capacidad para 5.500 personas, erigida en la bella zona del Pedregal de Carrasco. Ese enorme conjunto habitacional fue construido teniendo en cuenta el proyecto original del desarrollo urbanístico de la ciudad.

* Para Mario Vázquez Raña el esfuerzo tuvo su premio. El congreso de ODEPA lo designó presidente de la entidad, cargo que aún posee en la actualidad, con 32 años continuos de mandato.

* Fueron los primeros Juegos con la presencia de la totalidad de los países reconocidos, que eran 30 en ese momento.

* Si bien no hubo nuevos deportes, se sumó los 1500m femenino en atletismo y la especialidad grecorromana en lucha. Retornó el judo y en el levantamiento de pesas se eliminó el movimiento de fuerza.

* Un apasionante duelo enmarcó la final atlética de 400m. El estadounidense Ronnie Ray superó al cubano Alberto Juantorena, quien un año después sería el boom de su país en los Juegos Olímpicos Montreal 1976, al ganar esa distancia y los 800m, éstos con récord mundial.

SAN JUAN 1979
La organización resolvió el problema de las instalaciones de acuerdo con sus posibilidades económicas. Remodelaron el Estadio Hiram Bithorn y el histórico Parque Sixto Escobar, ubicado en los límites del Viejo San Juan. Esas fueron sus máximas inversiones, utilizando cuanto gimnasio se contaba, aunque estuviese alejado.

* En la trastienda hubo mucha desorganización. Atrasos, agua contaminada y fallas en la acreditación fueron algunos de los problemas que los atletas debieron enfrentar. El clima también fue tenso en la ceremonia de apertura, cuando grupos de oposición al dominio norteamericano en Puerto Rico abuchearon el himno de los Estados Unidos.

* San Juan marcó el inicio de una era de expansión. Abrió las puertas para tres nuevos deportes: patinaje, softbol y tiro con arco. Y desde entonces, el programa creció hasta alcanzar las 35 modalidades en 2003. Como consecuencias de esa situación, las preseas de oro entregas en México de 217 crecieron a 243 en esta ocasión.

* Se aguardaba con enorme expectativa la actuación del cubano Alberto Juantarena, doble campeón olímpico en Montreal. Pero, tanto en los 400 como en los 800 debió conformarse con el segundo puesto.

* Terminó tercero del brasileño Joao Paulo de Oliveira, a sólo cinco centímetros. Era nada menos que Carl Lewis, el prodigio que asomaba tímidamente al nivel internacional.

Cochise Rodríguez, el ídolo colombiano
El antioqueño Martín Emilio Rodríguez, conocido como Cochise, cubrió de gloria al ciclismo colombiano y latinoamericano. Recordman mundial de la hora y campeón mundial de persecución individual aficionado, puede decirse que el Velódromo de la Unidad Deportiva Alfredo Galindo fue su despedida del amateurismo, porque poco después lo declararon profesional y le impidieron competir en Munich.

Esa despedida tuvo ribetes sensacionales. Triunfó en persecución individual y por equipos, liderando a Luis H. Díaz, José Garcés y Jorge Hernández, ante un público delirante de alegría, sin imaginarse que Cochise había escrito el último capítulo en las pistas de su patria. Como cierre del ciclismo, Cuba ganó por primera vez en este deporte, en ruta contra reloj.

Alberto Demiddi
Fue el adiós de los panamericanos del remero argentino. En Cali subió dos veces a lo alto del podio. En el single sculls y en el cuádruple par. El singlista Alberto Demiddi, de 27 años, ya era campeón de Europa y del mundo, vencedor en las regatas de Henley, cuatro veces campeón sudamericano, ganador en Winnipeg 1967 y el bronce olímpico de México 1968. Aquí destruyó al estadounidense Bill Tytus, quien llegó 22s detrás suyo, en un exhibición de técnica y fuerza. En Munich finalizó segundo y se retiro. Un ejemplo del sacrificio y la pasión de un amateur por el deporte.

Jorge Delgado y una visión general
Surgió el ecuatoriano Jorge Delgado al sorprender en 200, mariposa, y quebrar el dominio de Estados Unidos en la natación masculina. Jorge Rodríguez sobresalió en gimnasia con cuatro primeros puestos de los cinco obtenidos por Cuba. Entre Brasil y Argentina se quedaron con todo el oro en remo. Los argentinos, además de las de dos de Demiddi, vencieron en el dos sin timonel y en el ocho largos. Por su parte, Brasil, en el doble par y en el dos y cuatro, con timonel.

Las pesas otorgaron a Cuba 7 oros de los 36 distribuidos en total, teniendo a Rolando Chang (3 en 56kg) como su valor principal. Otro con tres fue el mexicano Manuel Mateos (60kg). Para el colombiano Juan Romero (52Kg) fueron dos y una para su compatriota José Martínez (67kg), al igual que para el puertorriqueño Fernando Báez (56kg),el panameño Idelfenso Lee (60kg) y el antillano Robert Lindborg (92,5kg).

El tirador guatemalteco Víctor Castellanos logró el primer oro panamericano de su país. Las velas fueron para Brasil, a través de Joerg Bruder (Finn) y Joao Reinhard and Ralph Christian (Snipe) y Lighting, Los cubanos Miguel Tachin (52kg), Francisco Lebeque (74kg) y Lupe Lara (82kg) suma en judo, lo mismo que Eduardo Jons (florete), el equipo de sable y Margarita Rodríguez (florete).

En los deportes colectivos, Cuba comenzó su serie de triunfos en los dos voleibol y recuperó el cetro de béisbol; Brasil hizo doblete en básquetbol y la Argentina fue campeón invicto en fútbol y repitió en hockey sobre césped masculino.

MEXICO -- 1975
Un tortuoso camino recorrió la sede de los séptimos Juegos. La ciudad elegida había sido Santiago, en Chile, pero la caída del presidente Salvador Allende por un golpe militar encabezado por el general Augusto Pinochet, en 1972, trajo aparejada la renuncia de la sede el año siguiente.

San Pablo se hizo cargo de ella. Sin embargo, afectada por una epidemia de meningitis, dimitió a mediados de 1974. La continuidad estaba en serio peligro. Entonces, el presidente del COM, Mario Vázquez Raña, apoyado por el presidente de México, Luis Echevarria Alvarez, tomaron las riendas, sustentados por las instalaciones construidas para los Juegos Olímpicos de 1968. Así fue como la ciudad de México fue panamericana por segunda vez.

Cuba continuó creciendo. Los oros se elevaron a 56, convertido en el líder indiscutido de Latinoamérica, que en el conjunto de sus países sumó 24. encabezados por México, con 9 y Brasil, con 8. En tanto, la Argentina enfrentaba su más baja producción, con 3. Estados Unidos, si bien se mantuvo al frente del medallero, apenas superó las 100 preseas.

Joao Carlos de Oliveira, el salto notable
Al brasileño Joao Carlos de Oliveira se lo conoce como Joao Paulo. Saltó a la fama atlética con un salto que dejó pasmado al mundo. Sus 17,82m en triple, superaron por 55cm la plus marca del soviético Saneiev y se mantuvo vigente durante más de dos décadas. Como si le faltase algo para ser a estrella de los Juegos, se impuso en salto en largo, redondeando un magnifico doblete.

"La ráfaga cubana", habían bautizado a Silvio Leonard, el velocista más prometedor del momento. Venció al estadounidense Hasseley Crawford (campeón olímpico en Montreal 1976), en los 100m, pero sufrió una contractura muscular al cruzar la meta, no pudo detener la marca, cayó al foso y en el estadio se vivió un pasaje dramático.

Su compatriota Alejandro Casanes quebró la hegemonía de Estados Unidos en 110, con vallas. Los otros cinco éxitos cubanos los consiguieron Luis Molina, en 10.000; Rigoberto Mendoza, en la maratón; Ana B. Alexandre, en largo; María Sarría, en bala, y Carmen Romero, en disco.

El mexicano Daniel Bautista ganó en marcha de 20km, el guyanés James Filkes los 200 y la peruana Edith Noeding los 100, con vallas.

Aparecen Ray "Sugar Leonard y Teófilo Stevenson
El estadounidense Ray "Sugar" Leonard, de 19 años, gana en 63kg. A esa altura poseía 5 coronas mundiales de aficionados y ya demostraba las condiciones para ser un notable profesional, como lo fue. Cuba se quedó con 7 de las 11 finales de boxeo, pero lo más importante de esas siete fue la aparición del Teófilo Stevenson, una de las leyendas de los pesados amateurs. Junto a él, Ronald Garbey (71kg) logró su tercer título consecutivo. El cuadro de honor lo completaron el olímpico Esteban Martínez (54kg), Orlando Hernández (48kg), Raúl Duvalón (51kg), Alejandro Montoya (75kg) y Orestes Pedroza (81kg).

El peso de las pesas
En cuatro de las nueve categorías, Cuba obtuvo las tres medallas en juego, mediante Francisco Casamayor (52kg), Carlos Lastre (56kg), Roland Chang (60kg) y Roberto Urrutia (67kg). En dos, sumaron dos oro, con Ignacio Guanche (75kg) y Gerardo Fernández (110kg+); una, con Abel López (81,5kg).

Delgado, Ibarra y Jaramillo
Como en Cali, el ecuatoriano Jorge Delgado se encargó de anular el dominio de Estados Unidos en la natación masculina. Esta vez fue en 200, libre, mientras que en los 200, mariposa de aquella oportunidad obtuvo el bronce. El remero argentino Ricardo Ibarra tomó la posta de Alberto Demiddi, en single sculls y el ciclista colombiano Balbino Jaramillo la de Cochise Rodríguez, en 4000, persecución individual.

En remo, Brasil ganó en el dos par y en el dos largos sin timonel, mientras que Cuba se impuso en el cuádruple par. En ciclismo, México venció en la contrarreloj en ruta por equipos y el cubano Aldo Arancibia en ruta individual.

Una visión general latinoamericana
Carlos Giron produjo el retorno de México en los saltos ornamentales desde plataforma y su compatriota Fernando Senderos fue figura de saltos individual en equitación, deportes en los que el resto perteneció a los estadounidenses, como en el nado sincronizado.

Jorge Cuervo (cuatro oros) y Roberto León Richards (tre) se constituyeron en los pilares cubanos en gimnasia masculina, en tanto, toda la femenina perteneció a Estados Unidos.

El argentino Omar Vergara (sable) se interpuso en los éxitos cubanos en esgrima, cinco en total, con Margarita Rodriguez (florete) repitiendo los de 1967 y 1971. En judo, triunfaron el brasileño Ricardo Campos (93kg) y José Núñez (open).

En tiro, el mexicano Olegario Vázquez (rifle), el brasileño Athos Pisoni (skeet) y los dos equipos (pistola y skeet) cubanos tuvieron mejor puntería que los estadounidenses, vencedores en las otras 14 pruebas. En lucha libre, los éxitos pertenecieron al mexicano Jorge Frías (48kg), al brasileño Ricardo Campos (93kg) y a los cubanos Eloy Abreu (52kg),Jorge Ramos (57kg) y Francisco Lebeque (74kg).

En los deportes colectivos, Cuba continuó su serie de victorias en los dos voleibol y en el béisbol, más el waterpolo; México y Brasil compartieron el título de fútbol. Estados Unidos hizo doblete en básquetbol y la Argentina fue campeón invicto en hockey sobre césped masculino, por tercera vez consecutiva.

SAN JUAN -- 1979
Con los brazos abiertos recibió San Juan de Puerto Rico la llegada de los Juegos Panamericanos al Caribe y los cobijó con alegría, acunados por su música. Como era lógico, la octava edición distó de brindar los grandiosos escenarios de México, con excepción del existente Coliseo Roberto Clemente.

Pero no hizo falta un marca estructural impactante para superar deportivamente lo acontecido en 1975. Abundaron atletas y nadadores poseedores de brillos propios, capaces de encandilar el espacio estelar de cada uno de sus universos.

Cynthia Woodhead y Tracy Caulkins
Tiempos dorados de la natación estadounidense. Tomaron San Juan como preámbulo de los olímpicos de Moscú, desconociendo el horrible y frustrante boicot que los amenazaba, Las adolescentes Cynthia "Sippy" Woodhead y Tracy Caulkins se tiraron al agua de la pileta siendo campeonas mundiales.

"Sippy" salió airosa en sus cinco pruebas (100, 200 y 400, libre y en las postas libre y medley); Tracy, en las cuatro suyas (100 y 200, medley y en las dos postas). El tiempo las cubrió de récords y oro, quedando en la historia de las sirenas humanas del planeta. Y como si fuera poco, Mary Meagher batió la marca mundial de 200, mariposa, y la espaldista Linda Jesek sumó tres éxitos.

Jesús Vasallo y Greg Louganis
Otro fenómeno fue el estadounidense Jesús Vasallo, que en el Mundial 1978 mejoró la plusmarca de los 400, medley, y aquí el de los 200, medley. Y otro diamante lo constituyó su compatriota Greg Louganis, el mejor de todos los tiempos de saltos ornamentales desde trampolín y plataforma. ¡Cómo para no estar maravillado con tantas obras de artes deportivas!

La portentosa Evelyn Ashford
El carnaval de estrellas continuó en el atletismo. La estadounidense Evelyn Asford forma parte de la historia de la velocidad. De piel oscura, 1,66m de estatura, 55kg de peso, su físico contrastaba en los famosos duelos con la alemana Marlies Görh. Impuso varios veces el registro mundial de los 100m. A los 35 años, ganó su tercer oro olímpico en la posta 4x100m en Barcelona 92, para sumar cuatro en total y una de plata. En San Juan in matizó en 100, 200 y la posta 4x100.

La escoltaron con luminosidad sus compatriotas Ronaldo Nehemiad, el primero en romper la barrera de los 13s de los 110, con vallas, y Mary Decker, en los 1.500m. El brasileño Joao Paulo de Oliveira, repitiendo en triple y largo. Los mexicanos Rodolfo Gómez, 10.000m; Daniel Bautista, 20km marcha, y Raúl González, 50km marcha, Los cubanos Silvio Leonard, 100 y 200; Radamés Gonzalez, maratón; María Sarría, bala; Carmen Romero, disco, y María Colón, jabalina.

Boxeo repartido
Cinco finales pertenecieron a Cuba, cuatro a Estados Unidos y dos a Puerto Rico. El pesado cubano Teófilo Stevenson concluyo su ciclo, acompañado por Héctor Ramírez (48kg), Adolfo Horta (60kg), Andrés Aldama (67kg) y José Gómez (75kg). Los locales deliraron con las victorias de Alberto Mercado (51kg) y José Molina (71kg).

Cuba aumentó el dominio en pesas
De los 27 oros de las pesas, Cuba embolsó 20; Estados Unidos, 6, y Canadá, una. En seis categorías las de los cubanos fueron por partida triple, mediante Francisco Casamayor, Daniel Núñez, Víctor Pérez, Mario Ricardo, Roberto Urrutia y Julio Echenique, y, en una, el doblete de Daniel Zayas.

Control total
En la gimnasia masculina, los ocho títulos correspondieron a los cubanos, distribuidos entre Casimiro Suárez, Roberto Richard y Jorge Roche. Cerca del rendimiento de la gimnasia masculina estuvo la esgrima. Lograron seis de los ocho oros, a través de Heriberto González y Mercedes del Risco (florete), Manuel Ortiz (sable) y los equipos de florete masculino, femenino y en el sable. Las dos restantes fueron del argentino Mario de Brelaz, en espada, y el equipo de esa arma de Estados Unidos.

Nora Vega, en el debut del patín
La inclusión del patín le dio una brisa al alicaído deporte argentino. La marplatense Nora Vega ganó cuatro de los cinco primeros puestos femeninos, uno en pareja con Claudia Rodríguez, quien en forma individual obtuvo el restante. En varones, Raúl Oscar Subiledt, también subió a lo más alto del podio.

Una visión general latinoamericana
El remero argentino Ricardo Ibarra repitió en single sculls. Cuba se impuso en los cuatro largos, con y sin timonel, más en el cuádruple par, y Brasil en el dos largos, con timonel.

En judo, triunfaron los brasileños Luis Shinohara, Carlos da Cunha, Carlos Pacheco y Osvaldo Simoes, junto con los cubanos Guillermo D`Nelson y José Ibáñez. Merlín Noriega y Juan Bóveda consiguieron el único oro de Venezuela, en el doble mixtos de tenis.

Los argentinos Walter Bauza (pistola rápida) y Ricardo Oscar Yuston (fuego central de pistola), el cubano Juan C. Hernández (fuego rápido de pistola individual) y el equipo de ese país de fuego rápido de pistola, se lucieron en tiro.

Cuba sumó cuatro oros en lucha grecorromana, con Jorge Martínez, Lionel Pérez, José Poll y Arturo Díaz. Uno hizo suyo Brasil en la clase Lightning de yachting y uno también Chile, con la cuarteta de ciclismo en los 4000 persecución.

En los deportes colectivos, Cuba continuó su serie de victorias en los dos voleibol y en el béisbol, más el waterpolo; México y Brasil compartieron el título de fútbol. Estados Unidos hizo suyo el básquetbol masculino, waterpolo y softball femenino, Canadá el softball masculino. La Argentina fue campeón invicto en hockey sobre césped masculino, por cuarta vez consecutiva, y el primer torneo de hockey sobre patines.

Así concluye este capítulo dedicado a la década del 70.


Eduardo Alperín es periodista deportivo desde 1958. Fue prosecretario de deportes del diario La Nación de Buenos Aires y cubrió los Juegos Olímpicos de Montreal 76, Moscú 80, Los Angeles 84, Seúl 88, Barcelona 92, Atlanta 96, Sydney 2000 y Atenas 2004. Fue jefe de prensa del Comité Olímpico Argentino entre 1995 y 2002. Actualmente, cubre el área de prensa de ESPN Sur y es columnista de ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.