Actualizado: 17 de noviembre de 2007, 17:42 EST

No latinos, no problemo

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Andrés Rodríguez Ferrari Por Andrés Rodríguez Ferrari
ESPNdeportes.com
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Shalrie Joseph
APJoseph es la clave del mediocampo del Revolution
WASHINGTON D.C. -- Hay algo que faltará este domingo cuando el New England Revolution enfrente al Houston Dynamo por segundo año consecutivo, en la MLS Cup 2007 en el RFK Stadium de Washington D.C.

Por primera vez en la historia de la liga, no habrá jugadores latinos en la final. El Revolution cuenta con Miguel González en su roster, pero el joven jugador, no ha participado ni un minuto con el equipo principal en sus 2 años en New England.

El año pasado, el Dynamo venció al Revolution en tiros penales y Guillermo El Pando Ramírez fue elegido el Jugador Más Valioso de la final. El equipo de Houston también contó con el venezolano Alejandro Moreno y con Hérculez Gomez en su alineación.

El Revolution tuvo al uruguayo José Pepe Cancela y al mexicano Manuel Abundis, aunque ninguno de los dos salío de la banca en la final.

Es imposible creer que un equipo en una ciudad como Houston no tenga un jugador latino, considerando la gran comunidad hispana que allí reside. Pero si se miran los resultados, el equipo funciona bien con lo que tiene, y se amarra al dicho de que... "si no está roto, no lo arreglen".

El técnico Dominic Kinnear ha realizado un estupendo trabajo y sin contar con grandes estrellas, salvo el incansable Dwyane de Rosaro y el goleador Brian Ching (que está lesionado y no jugará el domingo), ha puesto al equipo en su segunda MLS Cup como técnico, luego de haberla ganado con Houston en el 2006. Kinnear también ganó dos veces como asistente técnico del San José Earthquakes, equipo que luego se mudara a Houston.

Con jugadores como Brad Davis, que luego de pasar por los ex MetroStars, el FC Dallas y el último año del Eartquakes en San José, De Rosario, Ching, Nate Jaqua y otros, el Dynamo ha demostrado que el juego simple es también efectivo.

En las semifinales de la Conferencia Oeste, dejó en el camino a un equipo de FC Dallas que contaba con un equipo lleno de estrellas latinas como el guatemalteco Carlos El Pescadito Ruiz, el colombiano Juan Toja, los argentinos Darío Sala y Pablo Ricchetti; el brasileño Marcelo Saragosa y Arturo Alvarez, que jugó 27 partidos esta temporada y sus padres son salvadoreños.

Dallas tiene talento, pero en los playoffs, mostraron una falta de química entre sus jugadores que era muy doloroso de mirar. Es por eso que a pesar de sacar ventaja en el partidos de ida, fue goleado en el de vuelta 4-1, a pesar de ir arriba 1-0 a los 14 minutos.

El Revolution, camino a su tercera aparición en la MLS Cup en forma consecutva, dejó en el camino a los New York Red Bulls de Juan Pablo Angel y Claudio Reyna y al Chicago Fire de Cuauhtémoc Blanco, Paulo Wanchope, Chris Armas y Diego Gutiérrez.

Houston Dynamo
APEl Dynamo quiere repetir el título este año

¿Significa esto que los latinos no le están dando resultados a los equipos? No. Sólo significa que los equipos saben ganar sin latinos en su escuadra, y eso es un elogio para la liga.

¿Hace eso que los fanáticos latinos no vayan a ver al Dynamo o al Revolution? La respuesta es un rotundo no. En sus últimos tres partidos de local, Houston está promediando 30,000 asistentes, mientras que el Revolution también ha aumentado la venta de entradas.

¿Perjudica eso la llegada de otras estrellas latinas o europeas a la MLS? Otro gran no. Al contrario, muchos jugadores como Blanco, Angel, Guillermo Barros Schelotto, Luciando Emilio, etc, prefieren venir ahora que los equipos son competivivos y en donde no tienen el cien por ciento de la responsabilidad sobre sus hombros.

El éxito de los jugadores estadounidenses en la liga y en la selección nacional, solo mejora la calidad de la MLS, atrae nuevos jugadores, y afianza la confianza de los propietarios de los equipos, que ya han invertido en nuevos estadios, como el caso de Los Angeles, Houston, Chicago, Dallas, Columbus, Colorado, Toronto y próximamente en New York.

Todo esto con jugadores jóvenes que nadie pensaba que podían aportar tan pronto. Steve Nicol seleccionó en el draft del 2005 a un delgadito defensor de la universidad de Wake Forest, Michael Parkhurst.

Parkhurst respondió ganando el premio al Novato del Año y en el 2007 fue elegido el Defensor del Año en la MLS. Otro producto de Wake Forest este año, Wells Thompson, es el actual mediocampista derecho titular del equipo, tras haberle quitado el puesto a Andy Dorman a mitad de temporada. Thompson es considerado una de las futuras grandes estrellas... y este es sólo su primer año.

Ni hablar de los otros "jóvenes/veteranos del equipo", como Taylor Twellman, Sharlie Joseph, Pat Noonan, James Riley y Jeff Larentowicz, etre otros.

El Dynamo no se queda atrás, con Ricarido Clark, Jaqua, Davis, Corey Ashe y Stuart Holden, que anotó 5 goles y en 22 partidos, 10 de ellos como titular este año.

¿Necesita la liga jugadores latinos? Seguro que si. Pero a diferencia de antes, si no son tan buenos, no tendrán un lugar asegurado.

Ya en su 12º año de existencia, la MLS sigue creciendo y ha anunciado una nueva franquicia para el 2007 (San José) y otro para el 2008 (Seattle). Para el 2009, ya se habla de un decimoséptimo equipo, esta vez en la costa Este. Los candidatos fuertes son St. Louis y Philadelphia, pero se sumarán otros más. También se habla de una Liga de Campeones de Concacaf con la participación de 32 equipos, incluyendo varios de la MLS.

Es or todo esto que la final del domingo entre el Dynamo y el Revolution no sólo importa en New England y en Houston, sino que es un claro ejemplo de la mejoría del fútbol estadounidense y sus valores de "cantera".


Andrés Rodríguez Ferrari es editor de ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.