Actualizado: 6 de enero de 2008, 2:16 EST

Decidido a la defensiva

Quien esperaba un duelo ofensivo debió quedar decepcionado en el Seahawks-Redskins

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Rafael Zamorano Por Rafael Zamorano
ESPNdeportes.com
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MÉXICO -- Quien diga que en la NFL de hoy en día las defensivas ya no ganan campeonatos --o por lo menos son menos factor en postemporada-- debe volver a revisar sus creencias después de ver la victoria de Seattle sobre Washington por 35-14.

Darryl Tapp derriba a Clinton Portis
APLa defensiva de los Seahawks permitió pocos espacios
Los Seahawks llegaban a este juego sabiendo que, si bien no había jugado particularmente bien en el mes de diciembre, encontraron un buen ritmo por la mayor parte de la campaña, lo que resultó en la mejor temporada hasta el momento del mariscal de campo Matt Hasselbeck.

Los Redskins llegaban como el equipo más prendido de la NFC, ganando sus últimos 4 encuentros gracias a excelentes actuaciones de su mariscal de campo Todd Collins y del corredor Clinton Portis.

Hoy no vimos nada de eso.

En su lugar, Hasselbeck nos ofreció una mala actuación en términos generales, quizá molestado por su muñeca de lanzar, pero además de pases imprecisos, realmente tomó malas decisiones en cuanto a lanzar balones a la cobertura. Collins no estuvo mucho mejor, aunque la presión sobre el mariscal de campo visitante, especialmente por su lado derecho, cortesía de Patrick Kerney, fue incesante en todo el encuentro.

En cambio, las defensivas ofrecieron un gran partido, especialmente en situaciones en las que cargaban por el centro, y aunque ambas unidades secundarias se vieron en situaciones de cobertura personal por gran parte del encuentro, lucieron generalmente efectivas cubriendo los pases.

HOMBRES PELIGROSOS
por Gustavo Fillol Day
Los Redskins tenían dos asignaturas principales en este juego: cuidarse de Patrick Kerney (foto) en la línea de golpeo, y cuidarse de Marcus Trufant en la secundaria. Intentaron hacer lo primero, pero no pudieron contra el temible ala defensiva de Seattle. Hicieron lo segundo durante la mayor parte del juego, pero cuando los Redskins intentaban empatar el marcador hacia el final den el último cuarto, Todd Collins lanzó su peor pase de la temporada justo en las narices de Trufant, y el esquinero de Pro Bowl devolvió el balón hasta las diagonales, para acabar con cualquier esperanza de Washington.

Kerney, quien quizá merece la designación de más valioso del partido, fue una pesadilla todo el juego para el tackle ofensivo derecho Stephon Heyer. Esto obligó a los Redskins a cargar la protección por ese lado, alineando en ocasiones a dos alas cerradas por derecha, incluyendo al fullback Mike Sellers y al tackle defensivo Lorenzo Alexander, como improvisados para ayudar en la protección de pase. Lo peor de todo es que se sacaba de rutas de pase a Chris Cooley, el mejor receptor de los Redskins, con tal de ayudar a Heyer por aquél lado.

Los Seahawks contrarrestaron cargando la línea defensiva hacia el mismo lado, asegurándose de que Heyer no recibiera ayuda del guardia, y poniendo muchos cuerpos enfrente de Collins, tapándole la visión en esa mitad del terreno.

Lo único que logaron los Redskins hacer con consistencia fue correr hacia ese lado, atacando directamente a Kerney, pero no lo hicieron con la frecuencia que les habría convenido, y al final del encuentro, simplemente, la línea defensiva de los Seahawks fue demasiado para Washington.

Los Seahawks, quienes se habían mostrado preocupados en las semanas recientes, no necesitaron demasiado del ataque terrestre de Shaun Alexander, quien tuvo algunas carreras efectivas, pero realmente fue poco factor.

El punto decisivo del encuentro fue en el cuarto periodo cuando, adelante 14-13, y con la oportunidad de aumentar la ventaja a 4 puntos, Shaun Suisham falló un gol de campo de 30 yardas, en contra del viento, cuando los Redskins tenían todo el momentum del juego.

De ahí, la defensiva de Washington no pudo frenar la serie ofensiva subsecuente de Seattle (que culminó con 8 puntos gracias a la conversión de 2), y los Seahawks amarraron en la siguiente marcha de los Redskins con la intercepción de Marcus Trufant en una pésima jugada de Collins y su receptor Santana Moss. Moss supuso que Collins no tiraría hacia él, al ver que el esquinero no mordió en el doble movimiento, y no terminó la jugada, perdiendo completamente de vista el balón, y Collins lanzó a una cobertura muy buena.

Al final, debemos reconocer que la ventaja de local sí pesó en el marcador, como también la serie de ausencias por lesión que cargaban los Redskins, pero el juego fue ganado por la defensiva de Seattle, particularmente gracias al excelente trabajo de los cuatro frontales, quienes nunca permitieron ninguna clase de comodidad para Collins.


Rafael Zamorano es colaborador del sitio KFFL.com desde principios del 2006, y sus notas han aparecido tanto en revistas impresas en los Estados Unidos (Fantasy League Football), como en algunos de los sitios de internet más reconocidos (Yahoo!Sports y The Sporting News, entre otros). Adicionalmente, fue colaborador del sitio SportsNet.com.mx. Desde 2007 es editor y columnista de NFL para ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.