Actualizado: 11 de marzo de 2008, 13:47 EDT

Márquez: Alma y corazón

Pacquiao es el favorito de todos, pero Juan Manuel tiene algo que no se compra en la esquina y que le puede dar una buena oportunidad el sábado en Las Vegas

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David Faitelson Por David Faitelson
ESPNdeportes.com
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Juan Manuel Márquez
APAl mexicano Juan Manuel Márquez le sobra corazón
BRISTOL -- Tengo la ligera --o muy pesada-- impresión de que nadie le esta dando mucha oportunidad a Juan Manuel Márquez el próximo sábado en Las Vegas, pero eso, al contrario de perjudicar al boxeador mexicano puede ser una gran ventaja.

"Los pocos que apuesten por mi se van a volver ricos", dice entre sonrisas el boxeador mexicano que está del otro de la línea telefónica acostado en la suite del Mandalay Bay de Las Vegas. "Estoy acostumbrado a no ser el favorito de nadie".

Cuatro años después de levantarse de la lona en tres ocasiones durante el primer round para llevarse un empate ante Manny Pacquiao, Márquez parece listo para ratificar que las peleas no sólo se ganan con golpes, técnica y poder, sino con el corazón y el alma por delante. Y eso es algo que le sobra al boxeador mexicano.

"Fui un espectador durante 4 años de los grandes momentos en la división. Vi como todos se divertían sin invitarme a su fiesta. Ahora me toca a mi".

Márquez (48 triunfos, 35 KOS, 3 derrotas y un empate) tuvo que esperar que las combinaciones Erik Morales-Pacquiao y Marco Antonio Barrera-Pacquiao se agotaran y que sus dos compatriotas se retiraran para tener la oportunidad de meterse a los grandes negocios del boxeo. No solo eso, sino que Márquez tuvo que viajar a Indonesia para perder el campeonato mundial de los plumas ante Chris John.

Tal pareciera que el hecho de haber regresado de la lona para empatarle la pelea a Pacquiao, termino por perjudicar su carrera. Márquez cambio de promotor, pero se mantuvo firme bajo la tutela de unos de los grandes managers del boxeo mexicano, Ignacio Beristain.

"Nos querían lejos porque éramos peligrosos para el negocio", acusa Beristain. "Hace cuatro años, Juan Manuel demostró que tenia la fortaleza y el boxeo para ser uno de los mejores".

Las victorias sobre Barrera y Rocky Juárez en el 2007 allanaron el camino de Márquez para una nueva pelea --no revancha-- ante Pacquiao, quien la critica considera como uno de los 5 mejores boxeadores del mundo. La realidad es que al final de aquella pelea --el 8 de mayo del 2004-- el semblante de Pacquiao indicaba que había sido una muy mala noche para él. El ambiente después de 12 rounds mostraba que Márquez había logrado toda una proeza regresando de la lona para forzar la decisión de los jueces.

"Él pensó que todo había terminado en los primeros tres minutos, pero yo siempre estoy listos para pelear 12 rounds" dice Márquez, quien arriba a la pelea del sábado en camino a cumplir los 35 años de edad.

Ni los expertos boxísticos ni los apostadores en Las Vegas creen que Márquez tenga en realidad las condiciones para vencer a Pacquiao (45 triunfos, 35 KOS, 3 derrotas y 2 empates). Ello, sin embargo, no es nuevo. Durante años, Márquez ha vivido y ha mantenido su carrera boxística sin la "bendición popular" y lo ha hecho bastante bien.

"Yo no tengo prisa en demostrar nada", dice Márquez. "Durante años, trabaje en la oscuridad y no me daban la oportunidad. Ahora que la tengo, ahora que veo la luz, trataré de dar lo mejor que tengo", agregó.

Desde su irrupción en Norteamérica en el 2001, cuando venció al sudafricano Lehlondo Ledwaba para capturar al titulo supergallo de la FIB, Pacquiao se ha dedicado y ha tomado como su predilección el derrotar a los boxeadores mexicanos. Márquez fue el primero en ponerle un alto antes de que Eric Morales le ganara una apretada decisión en marzo del 2005, aunque de la trilogía entre ambos, el filipino sacaría al final del día los mejores dividendos.

"Vamos a boxear y vamos a ver al final quién es el mejor", remata Márquez.

Cuatro años más tarde, la revolución le hace justicia a uno de los grandes del boxeo mundial. Juan Manuel Márquez regresa desde el exilio para demostrar que el corazón y el alma también merecen una clasificación para medir al mejor boxeador del mundo.


David Faitelson es uno de los reporteros deportivos más reconocidos en México y ha colaborado con medios como TV Azteca, diarios como Excelsior y El Heraldo, y estaciones de radio como Acir, y Radio Red. David es reportero y comentarista de ESPN. Consulta su archivo de columnas.