Contestó a la violencia con más violencia
Un jugador camerunés que se desempeña en la liga de Rusia fue expulsado
por responder con un gesto soez a los insultas racistas de la hinchada rival
MOSCÚ -- El jugador camerunés Tchuisse del club Vítiaz de la ciudad de Podolsk, en la región de Moscú, fue expulsado durante un partido de la segunda división rusa por responder con un gesto soez a los insultos racistas de un grupo de hinchas, reveló el miércoles el diario Sport-Express.
El incidente tuvo lugar durante el partido de la segunda ronda que el Vítiaz disputó frente al Torpedo Moscú (0-1) el pasado 30 de marzo, a seis minutos del fin del encuentro y el árbitro mostró a Tchuisse tarjeta roja.
"Por gesto soez hacia los aficionados del Torpedo en respuesta a gritos racistas", escribió el colegiado en su informe al explicar la expulsión del camerunés.
Tchuisse, de 33 años, comentó a Sport-Express que no pudo aguantar la conducta de los hinchas del Torpedo que desde el comienzo del partido acompañaron cada una de sus jugadas con silbidos y a pocos minutos antes del final comenzaron a gritar "¡Mono, vete a casa!".
El futbolista, que juega en Rusia desde hace once años, no se arrepiente de su acción y lo único que lamenta es que no podrá ser útil a su equipo en la próxima jornada.
MULTA PARA EL CLUB AGRESOR
El club Torpedo Moscú fue multado con 55.000 rublos (2.320 dólares) por la conducta de sus hinchas durante un partido de la segunda división durante el que profirieron insultos racistas a un jugador africano del equipo rival, informó el miércoles la Unión de Fútbol de Rusia (UFR).
El Comité de Disciplina de la UFR tomó esa decisión tras examinar los sucesos ocurridos durante el partido de la segunda jornada que disputaron el Vítiaz Podolsk (región de Moscú) y el Torpedo (0-1) el pasado 30 de marzo, indicó una la UFR insertada en su página web.
El Comité de Disciplina, por su parte, sancionó a Tchuisse con dos partidos de suspensión.
El futbolista, que juega en Rusia desde hace once años, y ha militado en varios clubes, entre ellos el Spartak Moscú, no se arrepiente de su acción y lo único que lamenta es no poder útil a su equipo en las próximas dos jornadas.




