¿La mejor pelea del año?

Cuando el sábado se enfrenten Bernard Hopkins y Joe Calzaghe, habrá muchos argumentos para catalogar el combate como una de las mejores en el 2008

Actualizado el 18 de abril de 2008
Por George Willis
Especial para ESPN.com

¿Bernard Hopkins sigue peleando? ¿Joe Calzaghe finalmente peleará en Estados Unidos? ¿Y desde cuando Planet Hollywood es un lugar para mirar boxeo? Cuando Hopkins y Calzaghe se enfrenten el sábado en Las Vegas, habrá muchas otras cuestiones a las que habrá que prestar atención.

A continuación les comentaré cinco.

VENTAJA EN CASA
El ex campeón en el peso pesado, Lennox Lewis, dice que el hecho de que Calzaghe pelee en los Estados Unidos por primera vez en 15 años de carrera es algo muy importante ya que el galés nunca ha peleado afuera de Europa. Calzaghe admite que no estará peleando en su territorio, y encima lo hará ante un púgil del calibre de Hopkins.

"Además de ir allá y de ganar, debo poder dominar", dijo Calzaghe. "Y eso será algo complicado ante un boxeador como Hopkins".

El gran recibimiento y la manera en la que sus compatriotas lo siguieron al inglés, Ricky Hatton, cuando enfrento a Floyd Mayweather en diciembre del año pasado hicieron que Calzaghe quiera hacer una pelea en Las Vegas y de esa manera calló a los críticos que decían que tenía miedo de pelear en otro lugar que no fuera su tierra natal. "Tengo una personalidad que me ayuda a adaptarme a cualquier situación", dijo Calzaghe. "Pero evidentemente debo demostrarlo".

Hatton ha tenido problemas con el réferi, Joe Cortez, quien también estará sobre el cuadrilátero el sábado. Igualmente, Calzaghe piensa que Cortez será justo. "Siento el mayor de los respetos por Joe Cortez", dijo Calzaghe.

"Obviamente, es una persona seria y sabe cómo hacer su trabajo. Debes ser muy inteligente si quieres hacer algo que él no note. No deja pasar nada por alto. Estoy contento de que sea el réferi de este combate".

Una pelea en los Estados Unidos era una cuenta pendiente para Calzaghe. "Quiero dar un gran show no sólo para los fanáticos del Reino Unido sino también para los estadounidenses", dijo Calzaghe. "A muchos de los fanáticos de Estados Unidos les gusta mi estilo, y tendré la posibilidad de demostrarles lo bueno que soy".

LA EDAD NO ES MÁS QUE UN NÚMERO
Calzaghe ha comenzado a llamar Popkins (pop: papá) a Hopkins ya que este último tiene 43 años. "Si no soy capaz de derrotar a este hombre mayor, me retiraré y nunca más me verán en un lugar público", dijo Calzaghe.

Pero Hopkins insiste en que a pesar de que su certificado de nacimiento indique que nació hace 43 años, tiene el cuerpo de una persona de 20. No toma alcohol, no fuma y tampoco come comida chatarra. Además, cuando no entrena para una pelea mantiene su peso. "Llevo una vida sana, cuido mi cuerpo. Lo que haces cuando tienes 20 o 30 años tendrá sus consecuencias cuando tengas 40 o 50".

Calzaghe, tiene 36 años, por lo tanto, tampoco es demasiado joven. Aún así, derrota a sus oponentes con una furia interminable de golpes asalto tras asalto. "Aunque esté en excelente estado físico a la edad de 43, no tendrá la misma resistencia que yo", dijo Calzaghe. "Igualmente creo que a cualquier edad tendría problemas al intentar seguir mi ritmo y superarme".

Lo mejor que hizo Hopkins fue contratar al gurú del fitness, Mackie Shilstone, para que lo ayude a conseguir su mejor estado físico. Ambos ya han trabajado juntos cuando Hopkins derrotó a Antonio Tarver hace dos años. "Sólo me quiero asegurar de que no sufra un ataque cardiaco", bromeó Shilstone. No se rían. Shilstone ha ganado grandes combates, preparó a Roy Jones, Riddick Bowe y Michael Spinks.

PARADO EN EL RINCÓN
Hopkins ha reunido un grupo de entrenadores que bien podría decirse es un Dream Team, con el fin de prepararse para enfrentar a Calzaghe. Además de Shilstone, John David Jackson es un experto en enfrenar a púgiles zurdos, Nazim Richardson es la guía spiritual del equipo y Freddie Roach es el jefe del rincón. Su equipo, dijo Hopkins, es una evidencia más de sus intenciones de ganar esta pelea. "Deberé pagarles un abultada suma de dinero", dijo. "No he planeado todo este trabajo para perder".

Por otro lado, el jefe de entrenamiento de Calzaghe es su padre Enzo, quien ha manejado toda la carrera de este púgil. "Si no hubiese sido por mi padre hoy no estaría aquí", dijo Joe Calzaghe. "Me ha motivado, me ha llevado al gimnasio, me ha enseñado lo básico del boxeo cuando era un adolescente. Le debo todo a él".

Joe no es el único púgil de Enzo. Llevó al peso crucero, Enzo Maccarinelli, y al peso welter junior, Gavin Rees, a conseguir títulos mundiales. Pero ambos han perdido sus cinturones el mes pasado, algo que según Hopkins es un presagio.

"Es un adelanto de lo que vendrá", dijo Hopkins. "No está teniendo un buen año. Todos debemos atravesar por esos momentos". Parte de la estrategia psicológica de Hopkins es repetir una y otra vez que obligará a Calzaghe padre a tirar la toalla para que su hijo no deba soportar demasiados golpes. A Calzaghe no le preocupan sus dichos y tampoco se siente intimidado por el Dream Team del rincón de Hopkins. "Estoy muy seguro de mí mismo", dijo Calzaghe. "Ganaré esta pelea. No tengo una estrategia. Sólo subiré al ring y haré lo mío. Tendré una actitud agresiva".

ACTITUDES SUCIAS
Al parecer, cuanto más viejo se viene Hopkins, se convierte en un púgil más duro. Jermain Taylor derramó sangre de su cabeza durante la primera pelea con el Executioner, y después de empujar a Winky Wright en el momento del pesaje, Hopkins fue aun más rudo durante la pelea, cuando con la cabeza ocasionó un severo corte sobre el ojo de Wright. Elige el adjetivo que quieras para describir a Hopkins -- un púgil con conocimiento, hábil o simplemente sucio -- es posible que Calzaghe deba esperar algo más que sólo golpes cuando se enfrenten. "A veces es un boxeador sucio", dijo Calzaghe.

Hopkins no se disculpa por sus tácticas. Para él es una guerra, y a menudo dice que estaría dispuesto a morir sobre el cuadrilátero. "Mi trabajo es contrarrestar todo lo que él haga", dijo Hopkins. "Cualquier cosa que él pretenda hacer, yo debo evitarlo. Y de la única manera que podré hacerlo es si hay contacto físico".

A Calzaghe le gusta bajar la guardia de sus oponentes con golpes y los aterriza desde todos los ángulos. Hopkins deberá intentar neutralizar lo anterior por los medios que sean necesarios. "Espero que lance sus típicos golpes", dijo Hopkins. "Dudo que pueda hacerlo, pero si lo hace me dará un montón de oportunidades para brillar".

El hecho de brillar implica algo lindo. Lo que Hopkins necesita es una pelea desagradable, violenta. "He enfrentado a púgiles duros", dijo Calzaghe. "He peleado con boxeadores que me han dado golpes bajos y han usado el hombre y la cabeza como Hopkins. De igual manera no voy a hacer una pelea de MMA. Es un combate de boxeo".

UN COMBATE EN PLANET HOLLYWOOD
Planet Hollywood Resort and Casino será el anfitrión de la pelea. Mientras que el lugar será el Thomas and Mack Center, Planet Hollywood quiere figurar en la producción. Por medio de la pelea, darán a conocer una remodelación que duro tres años y que costó 214 millones de dólares. El copropietario, Robert Earl, ha dicho que este es el año en el que se establecerá en nuevo resort y casino, y que la pelea Hopkins-Calzaghe será un gran paso para lograr ese objetivo. Se planean actividades durante toda la semana, entre ellas el estreno de la película "88 Minutes" en la que actúa Al Pacino.

Si todo resulta según lo planeado, se convertirá en otro escenario en el mundo del boxeo de Las Vegas.

El hecho de que haya más competencia es algo muy bueno para la industria. Ayuda que Golden Boy Promotions es una de las promotoras líderes y está trabajando de común acuerdo con Planet Hollywood. Pero como pasa con todos los proyectos en su inicio, es posible que haya algún que otro traspié. En el peor de los casos, Calzaghe no recibirá una proporción justa ante Hopkins, quien es socio junto con Oscar De La Hoya en Golden Boy Promotions. Aún así, el mayor beneficio que recibirá Planet Hollywood y los púgiles es que la pelea será transmitida por HBO Championship Boxing, algo que evitará que los fanáticos deban pagar un alto precio por las adquisiciones PPV. En conclusión, esta pelea se perfila como uno de los mejores o como una de los más decepcionantes combates del año.