Actualizado: 25 de abril de 2008, 14:55 EDT

Chelís y Piojo, mis héroes

Queda claro que Sánchez Solá y Miguel Herrera dignificaron la profesión de entrenador

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David Faitelson Por David Faitelson
ESPNdeportes.com
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BRISTOL -- Rodeados de desgracia, de hambre, de carencias, de escenarios irreales, de un tiempo que se acorta sin remedio pero vinculados siempre a un espíritu indomable y a la necesidad urgente de cosechar en campos llenos de cenizas. Por increíble que parezca, el fútbol mexicano ha encontrado motivos de esperanza en la zona más desesperada de su existencia.

Me gusta la actitud que uno de ellos le pone a la vida. Me apabulla la valentía con la que afronta el otro su responsabilidad como entrenador. Al primero le dicen El Chelis y al otro El Piojo y entre los dos han brindado verdaderas clases de sabiduría y de valor sobre lo que debe ser el trabajo de un técnico.

No importa si es Veracruz el que desciende. No importa si es el Puebla el que accede a esa instancia. Entre Miguel Herrera y José Luis Sánchez Solá he cosechado suficiente material para saber que hay otro mundo detrás de la pasarela de los entrenadores que viven en un mundo alejado, rodeados de grandes lujos y que se expresan ante los medios como si lo de la cancha fuera demasiado complicado de entender.

MexsportHerrera asumió el reto
A Herrera le debemos y le deberemos siempre el simple hecho de haber aceptado la tarea de dirigir a un Veracruz en desgracia. Otro, incluso con menos laureles que él, seguramente hubiese dicho no y se habrían sentado en el sillón de la casa a la espera de que una llamada le brindara la ocasión de dirigir y ganar más dinero.

A Sánchez Solá le debemos que haya llevado a una situación terrenal la posición de entrenador, explicando, haciéndonos entender y suavizándonos todos los factores que otros "grandes maestros" habrían explicado como situaciones divinas o hasta como parte de verdaderos milagros.

Ahí, al final de la tabla porcentual, Chelís y Piojo han tenido que sublevarse para no sólo ser entrenadores, sino psicólogos, padres, religiosos, motivadores, hermanos, amigos, compadres y todo lo que pueda significar un motor de resurgimiento para un grupo condenado.

Recojo algunas frases de los dos personajes que se quedarán ahí, en la historia, como una muestra de lo que existe en su interior y de lo que es a veces mucho más importante que una victoria en la cancha. El Chelis: "Si el América me ofrece 20 pesos y el Puebla 10 pesos, seguro que me quedo en Puebla". El Piojo: "Yo soy entrenador y me dedico a esto. No acepto un trabajo viendo si el equipo es primero o último...".

No sé si el Veracruz tendrá la salvación. No sé si el Puebla lo logrará. De lo que sí estoy seguro es que tanto José Luis Sánchez Solá como Miguel Herrera han dignificado la posición de un entrenador de fútbol.


David Faitelson es uno de los reporteros deportivos más reconocidos en México y ha colaborado con medios como TV Azteca, diarios como Excelsior y El Heraldo, y estaciones de radio como Acir, y Radio Red. David es reportero y comentarista de ESPN. Consulta su archivo de columnas.