Bienvenidos a Gasollywood
Gracias a la llegada de Pau Gasol, los Lakers han recuperado su prestigio y están entre los mejores, pero más importante fue satisfacer las demandas de Kobe Bryant

El jugador español no tardaría en demostrar que las palabras de Odom, previas a su debut, no eran una exageración. El fichaje de Gasol fue el de mayor impacto entre los movimientos de media temporada en la NBA, porque con su llegada, el equipo angelino se transformó en un serio aspirante al título de campeón.
Gasol está en Hollywood, donde los sueños se vuelven realidad, y uno de los suyos es salir campeón de la NBA. "Por supuesto... sin lugar a dudas ganar el título es una de mis máximas metas, espero que se cumpla pronto", dice el español en el vestuario del Staples Center, la casa de los Lakers. "Pero antes tendremos que desmostrarlo partido a partido. Habrá que demostrar si realmente somos favoritos o no".
Y eso fue lo que hicieron los Lakers cuando Gasol se unió al plantel. Se consolidaron como favoritos, con una racha de 15 victorias en 18 juegos, lo que les permitió apoderarse del primer lugar en el Oeste a finales de febrero, hasta que el español sufrió un esguince moderado en el tobillo.
En términos cinematográficos, Gasol no imaginó que en esta temporada sería protagonista de una película que podría llamarse "Welcome to Gasollywood" (Bienvenidos a Gasollywood), como se lee en las pancartas que aparecen en el Staples Center.
Él mismo admite que se había dado por vencido en su intento por salir de los Memphis Grizzlies, donde estaba harto de perder. Su traspaso a los Lakers (a cambio de Kwame Brown, Javaris Crittenton y dos primeras selecciones en el draft) lo tomó por sorpresa, pero reconoce que lo hizo sumamente feliz. "Al fin llegué a un equipo donde cada noche puedo pensar en la posibilidad de ganar", comenta Gasol.
Con Memphis, Pau estaba encadenado a uno de los peores equipos de la liga y que, sin el catalán, se ha hundido en el último lugar de la Conferencia del Oeste.
EL COMIENZO DE LA HISTORIA Todo comenzó quizás de forma accidental el 13 de enero, cuando los Lakers eran paradójicamente anfitriones de los Grizzlies.
Faltaban 8:52 minutos en el tercer cuarto cuando el equipo visitante recuperó un rebote ofensivo, y con dos jugadores angelinos en el suelo, el español recibió una asistencia para marcar dos puntos.
Parecía una canasta más, pero uno de los jugadores que había caído permanecía en el suelo con un dolor que despertó la preocupación inmediata en la arena. Andrew Bynum, el joven centro de los Lakers, había sufrido una lesión de rodilla que lo mantendría alejado prácticamente por el resto de la temporada regular. Los Lakers necesitaban con urgencia un centro, y Pau fue más que una solución, fue la "Gasolución".
En él, los Lakers encontaron a un jugador de altura -7 pies o 2.10 metros de estatura- que defiende la pintura y consigue rebotes (un promedio de 8 por partido), pero, sobre todo, una arma ofensiva que promedia casi 20 puntos por juego.
Gasol está satisfecho con su adaptación al equipo de Los Ángeles y en cómo han ido las cosas, pero asegura que no han ganado nada todavía. "Tenemos un buen nivel y estamos luchando para mantenerlo. Estoy contento por la forma en que va saliendo todo, pero esto es sólo el principio, espero seguir cosechando éxitos y ayudar al equipo para ser mejor".
Si Andrew Bynum recupera el nivel que alcanzó en esta temporada, los Lakers amenazan con presentar un quinteto de miedo en el futuro. Hay quienes ya identifican a Gasol y Bynum como las nuevas "Torres Gemelas" de la NBA.
En caso de que Bynum y Gasol formen esa temida pareja, el español explica que no tendrá problemas en jugar en la posición de alero fuerte. "Me da igual, lo importante es que tendremos un jugador grande (Bynum), que nos ayudará a defender la 'pintura' y a 'rebotear' en cada partido".
La glamurosa afición de los Lakers reconoce en Gasol a la pieza que hacía falta a su plantilla para buscar otro campeonato. Por eso, lo tratan como una estrella. En los partidos, cuando se anuncia su nombre, la ovación para el número 16 sólo se compara a la que recibe Kobe Bryant.
Una de las interrogantes con el arribo de Gasol giraba en torno a la relación que tendría con Bryant. Los antecedentes sirven para despertar dudas. Nadie olvida el choque de egos que tuvo Kobe con Shaquille O'Neal, quien fue el centro estelar del equipo por muchos años.
Pero Bryant recibió a su nuevo compañero de muy buena manera. Al finalizar el partido de su debut, un triunfo sobre los New Jersey Nets, Gasol fue requerido por la televisora que transmitía para una entrevista; cuando respondía, un sonriente Kobe se apareció para decir en español: "¡Me gusta!".
Gasol se presentó con los Lakers en la peor noche de la temporada para Kobe. El 24 había jugado con una fractura en el dedo meñique y sólo anotó seis puntos. Sin embargo, Los Ángeles derrotó a Nueva Jersey por 105-90 con una destacada actuación de Gasol (12 rebotes y 24 puntos). Con la llegada del español, terminaba la insoportable "Kobe-dependencia" del conjunto angelino.
de abril 2008 en Estados Unidos.
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EL PERFIL DE UN GANADOR
A este joven de 27 años, campeón del mundo con España y elegido para el Juego de las Estrellas en 2006, y seleccionado como novato del año en 2002, los títulos no se le han subido a la cabeza. Es un hombre amable, que responde atentamente a los aficionados y a la prensa.
Eso sí, cuando su equipo pierde, como ocurrió esa noche contra los Sacramento Kings por 114-113, su estado anímico cambia y sus respuestas se vuelven cortas, porque es obvio que es un ganador al que le disgusta hablar tras una derrota.
Entonces, la palabra mágica es Barcelona: "Extraño a mi familia, a mis primos, mis tíos, tengo amigos ahí, es mi ciudad". Al hablar de fútbol, recupera el ánimo cuando afirma que el Barcelona, su club, "tiene un equipazo, como el de los Lakers".
Sin embargo, Gasol está consciente de que este año hay muchos "equipazos" que convertirán los playoffs en una guerra diaria; sobre todo en el Oeste, una conferencia de pronóstico reservado con ocho finalistas muy parejos. "En la postemporada, todos los equipos son favoritos. Todos van a ser difíciles de derrotar".
Pau Gasol sabe que ser campeón de la NBA en su primera temporada como Laker no será fácil, pero al menos le gratifica saber que hoy juega para un equipo con el que puede convertir en realidad su sueño de ganar un título.




