Actualizado: 21 de mayo de 2008, 13:08 EDT
Un juego de dos días
Las emociones en Moscú arrancan el miércoles y terminan el jueves con nuevo campeón
MOSCU -- El partido de la final de la Champions League dará inicio el miércoles a las 22:45 de Moscú, un horario poco habitual para un juego de fútbol, pero la televisión inglesa quiere ponerlo en su pantalla en un segmento preferencial. Hay tres horas menos de diferencia con respecto al reloj en Greenwich.
El plan parece muy sencillo: bajar del avión al mediodía. Tomar un "bus" hasta el estadio. Beber un "par de cervezas". Cantar y gritar durante 90 minutos o más. Festejar o desahogarse hasta altas horas de la madrugada y volver al aeropuerto para tomar el avión de regreso a casa. "Serán bien recibidos mientras no excedan los límites y no transgredan las leyes del país", dijo anoche Alexander Volkov, superintendente de la policía en Moscú. Los rusos son precavidos. Han formado un cordón de seguridad que se extiende desde los límites de la Plaza Roja y el Kremlin, y que se extiende a través del Río Moskva hasta llegar al estadio Luzhniki. La idea es que los fanáticos lleguen, vean el partido y se retiren. También se ha anunciado que no habrá venta de cerveza durante el partido. Hasta ayer, otro rumor indicaba que ni el Manchester United ni el Chelsea habrían podido vender la totalidad de los 21 mil boletos que la UEFA les concedió. "No tengo idea de eso", dijo el entrenador del Chelsea, Avram Grant. "Lo único que sé es que será un lindo espectáculo". Si es cierto, esta podría ser la primera vez desde que se instauró la final de la Champions, que el estadio no luzca lleno en su totalidad. LOS ULTIMOS PREPARATIVOS
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David Faitelson es uno de los reporteros deportivos más reconocidos en México y ha colaborado con medios como TV Azteca, diarios como Excelsior y El Heraldo, y estaciones de radio como Acir, y Radio Red. David es reportero y comentarista de ESPN. Consulta su archivo de columnas.
