Actualizado: 24 de febrero de 2009, 22:21 EST
Un técnico sin malicia
El Chelís asegura que tuvo suerte de no jugar en Primera División, aunque en experiencia, el timonel del Puebla se siente a la zaga de sus colegas
MÉXICO -- Cuando José Luis Sánchez Sola, mejor conocido como el Chelís, empezó a dirigir en la Primera División, "todo fue nuevo para mí", pues comenta que no conoció la malicia de ser futbolista del máximo circuito, algo que a su juicio le ha traído buena suerte en su carrera como director técnico.
Entrevistado por ESPNdeportes.com, el timonel del Puebla afirmó que aunque nunca tuvo un registro de jugador de Primera División en México, "hice todo, todo lo que hace un futbolista: jugué en el extranjero (Canadá), jugué en universidades, jugué en amateur, jugué en la Segunda División (Universidad Popular Autónoma de Puebla), y jugué mucho mejor que muchos de la Primera División", dijo el Chelís, a quien algunos le agregan el "y eso que ni siquiera tocó un balón" cuando resaltan sus cualidades como estretega. "NUNCA CORRÍ A UN TÉCNICO"A sus 50 años, afirma que durante el tiempo que no jugó en la alta competencia, siempre dirigió grupos de trabajo, lo cual le ha ayudado mucho en su profesión. "Tengo talleres de costura, dirijo mucha gente; así pasa en el comercio. Y finalmente es gente con lo que uno convive todos los días. Siempre quise jugar en la Primera, claro, pero tal vez fue de buena suerte para mí el no haberlo hecho, porque no tengo esa malicia, ese resentimiento del jugador ni la cosa fea de cuando tienes que retirarte. Hoy eso lo veo como bueno y no como malo". -Tampoco tuvo que pelear por un buen contrato, algo que suele desconcentrar al jugador...
"Así es, y hoy lo considero benéfico. Hasta el día de hoy (casi dos años dirigiendo en Primera) no me he peleado por un contrato; es más, nunca he firmado uno. De haber sido futbolista de Primera ya habría tenido el desgaste emocional de haber firmado, digamos, 30 contratos, uno por año. Nunca corrí a un técnico. Nunca hice camarillas. Nunca tuve el problema de lesionarme. Para mí todo es nuevo. Todo lo veo demasiado limpio". Confiesa que a diferencia de muchos, por la novedad que ha sido para él el desarrollarse en el máximo circuito, "vivo a tope" el problema de descenso. "Las cosas del futbol que la gente dice que son normales, para mí son anormales. Se me hace anormal que un jugador se desvele. Se me hace anormal que un jugador hoy no tenga ganas de en entrenar, y muchas cosas más. Se me hace anormal porque nunca pertenecí a ese medio". PRIMERO, EL SER HUMANO
Más allá de su imagen extravagante (cabeza rapada y arete en la oreja), Sánchez Solá es uno de los entrenadores más queridos y respetados en un club. Sus jugadores lo estiman y no se diga los aficionados del equipo de la franja. Por algo el equipo está dando de qué hablar en el Torneo Clausura 2009, y hace méritos para eludir el descenso por segunda oportunidad consecutiva.

MexsportChelís se considera un estratega sin malicia
"Sigo en el tema: como nunca fui jugador, nunca los veo como jugadores, sino como seres humanos que se dedican a la profesión de futbolistas y para serlo tienes que dignificar, porque si no sería un jugador. Jugadores son todos los que los domingos juegan en diferentes ligas, y futbolista es una profesión. Yo trato con futbolistas, escojo a futbolistas y le hablo a futbolistas, como si me dedicara a la abogacía y le hablara a abogados". -A la hora de pasar al plano futbolístico, ¿los jugadores entienden ese límite del profesional con la persona?
"A mí me respetan mucho. Me llevo muy bien con todos, pero la barrera de 'yo soy el líder, yo soy el jefe y ellos los jugadores, lo que tienen que ejercer', esa no la rompo". SE SIENTE MENOS QUE LOS DEMÁS
Aunque en agosto cumplirá dos años de dirigir en Primera División, Sánchez Solá se desenvuelve como un entrenador con más camino andado. Pero al preguntarle si se siente a la zaga de sus colegas, afirma que sí. "Me siento menos, porque todos los que están hoy en día y los del año pasado tienen más experiencia que yo; ahí sí. Y cuanto más dirijan ellos, más experiencia tendrán y nunca lo alcanzaré. El entrenar un equipo mejor es de experiencia, como todo en la vida. El tiempo te va dando madurez, una manera de actuar". -¿Y su experiencia al frente de un equipo al que salvó y ahora lo vuelve a intentar, dónde queda?
"Sí, sí, eso ayuda mucho. Duillo Davino me pidió venir a este equipo porque quería vivir la experiencia de jugar por un descenso, y le respondí que esta institución tiene maestría en descenso. 'Si verdaderamente quieres saber lo que es jugar un descenso, has escogido al mejor equipo: el Puebla', le dije. Creo que aquí se aprende más rápido". NO SE LA CREE
-Con tanto problema y ahora con un buen momento del Puebla, usted también se está curtiendo rápido como entrenador...
"Apenas llevamos tres juegos sin derrota, y tres golondrinas no hacen verano; se necesita mucho más. Mejor hablamos de la experiencia de dirigir un equipo chico como el Puebla, en cuanto a economía. Aquí te pegan mucho los sueldos, los retardos, las contrataciones. En eso sí vas ejerciendo una experiencia para cuando me toque, ojalá, un equipo en el que nada más dices: 'sapo' y todo mundo brinca, puede ser bueno". Luego de siete fechas en el Clausura 2009, el equipo de la franja se ubica en el tercer lugar del grupo I con 11 puntos; ocupa la sexta plaza en la tabla de calificación y ya dejó el último sitio en la de porcentaje. Aunque despacio, la situación marcha bien. -¿Cómo está la presión en el equipo?
"Hay mucha conciencia. Todos los días, el que ejerce un trabajo tiene que estar presionado por hacerlo mejor, pero lo va sobrellevando con mucha conciencia de que ara eso nos trajeron a todos y para eso confiaron, y para eso la gente se nos entrega. Tienes que tener una conciencia y un criterio para saber si sigues por este camino y lo mejores, o crees que ya está todo totalmente hecho. La vereda ya la hicimos y ahora hay que pavimentarla". MOTIVACIÓN AL 99%
Lo que sí resalta Sánchez Solá es la actitud de sus jugadores, que al margen de tener sed de revancha, están dando todo por el equipo. "Al principio se tienen 30, 28 lugares, pero la oportunidad tú no la pones, sino ellos. El que se quiera unir, bienvenidos. Luego tienes que hacer una lista de 18, que son los que salen a la banca o los concentras; después el grupo se reduce a los 11 que van a la cancha. Yo no decido quiénes juegan; no doy las oportunidades, sino ellos. Yo pongo un pizarrón y les doy la pluma, y el que se quiera anotar, que se anote". Comenta que en el futbol la cancha habla. "Tú podrás tener emociones o ser más visceral con uno que con otro, pero ningún entrenador come fuego y siempre ante todo, lo que ellos hagan en la cancha es su carta de presentación". -¿Este Puebla cuánto tiene de futbol y cuánto de motivación?
"Creo que todos los equipos son 100% motivación o 99% de sudoración y 1% de inspiración. Todos los equipos corren, todos luchan; el que se inspire más rápido en ese 1% es el que se lleva los puntos. Pero hoy en día el futbol ha pasado a ser un deporte de mucho desgaste, de mucha dinámica, y el que no se meta eso va de ala. Este Puebla juega muy bien al futbol, porque tiene esa inspiración, pero les garantizo que caminando no podríamos hacer el futbol que estamos haciendo". -Estamos cerca de la primera mitad del torneo. ¿Hoy cree que el Puebla se salvará?
"No. Yo veo que vamos a tener que hacer un gran partido contra el Atlas (el domingo) para poder alcanzar los 14 puntos; mientras más rápido lleguemos a los 25 va a ser una maravilla. Esto se decide hasta que tengamos 25 unidades". -¿Qué siente por ver al Puebla en zona de calificación?
"Absolutamente nada. No me indica más que estamos haciendo bien las cosas; tan lo estamos haciendo bien, que de 21 puntos disputados llevamos la mitad, pero necesitamos más para seguir en esto bien".






