Actualizado: 14 de marzo de 2009, 9:41 EDT

Todo un hombre

El golfista Henrik Stenson tomó un camino extremo con tal de salvar un golpe

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Guillermo Piro Por Guillermo Piro
ESPNdeportes.com
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Henrik Stenson
TélamStenson, de punta en blanco en el barro
- Amo a este tipo.
- Por favor, no empiece con esas cosas...
- Lo digo en serio, los tipos inteligentes, desprejuiciados, solidarios y con sentido del humor me atraen.
- ¡De quién habla ahora?
- Del sueco Henrik Stenson.
- ...
- ¿No lo conoce?
- La verdad que no.
- No se preocupe, no es grave, hasta hace un rato yo tampoco lo conocía.
- ¡Y qué hizo el tal... el sueco para que usted repentinamente lo ame.
- No es tanto lo que hizo, sino, como casi siempre, lo que dijo.
- ¿Qué dijo?
- No, primero déjeme que le cuente lo que hizo.
- De acuerdo.
- Stenson es el número 7 en el mundo del golf. Ayer estaba jugando en Miami. En un momento la pelota cayó en un sitio lleno de barro, así que decidió tomar un camino, digamos, extremo, con tal de no ensuciarse la ropa: se quitó los pantalones, el gorro, la camiseta, las medias, todo ello pulcramente blanco, y se metió en el barro en calzoncillos (blancos también). Sólo se quedó con los zapatos y un guante.
- Bueno, me parece una medida bastante coherente...
- Lo sería si en el golf estuviera permitido hacer algo así en un caso como ese. Pero en el golf se corre el riesgo de tener que afrontar una dura sanción económica si se transgeden las normas de etiqueta.
- Y a usted esas transgresiones le encantan.
- No me encantan las transgresiones por sí mismas, pero sí, reconozco que me gusta que cada tanto haya gente que transgreda las normas ridículas. Stenson, en este caso.
- ¿Y qué pasó después?
- El después todavía está por verse. Como le dije, seguramente Stenson tendrá que echar mano al bolsillo. Pero me gustó lo que dijo cuando finalizó su número: "Para salvar el golpe tenía que hacer lo que fuera", dijo, "y además pensé que algún fotógrafo podía llevarse a casa una buena suma de dinero con esas imágenes".
- Dijo que era inteligente, desprejuiciado y solidario. Pero también dijo que tenía sentido del humor, y la verdad que lo que hizo Stenson no me hace mucha gracia.
- Pero es que todavía no terminé de contarle. Alguien se le acercó para preguntarle si pensaba que alguna revista de mujeres publicaría esas imágenes. "Nunca se sabe", dijo el sueco. "A lo mejor consigo un contrato con PlayGirl".
- Sigue sin causarme mucha gracia.
- Eso es porque está vestido. Quédese en calzoncillos, como yo ahora, y va a empezar a ver el mundo de otro modo.
- Mire que lo hago...
- Hágalo, ¿qué cree, que voy a asustarme?
- Yo le aviso, nada más.


Guillermo Piro es escritor, periodista y traductor. Publicó los siguientes libros: La Golosina Caníbal, Las Nubes, Estudio de Manos, Correspondencia, Saint Jean-David (poesía) y Versiones del Niágara (novela, obtuvo el Segundo Premio Nacional de literatura). Integra la antología Monstruos realizada por el poeta Arturo Carrera. Sus artículos, críticas, entrevistas y crónicas de viaje han aparecido en Clarín, La Nación, Perfil, Página/12, First, 3 Puntos, La Stampa y Los Inrockuptibles. Integra el consejo de redacción del Diario de Poesía y el consejo de dirección de la revista Confines. Además, mantiene su blog, denominado Wimbledon. Consulta su archivo de columnas.