Se declara culpable
Van Gundy asume la responsabilidad de la derrota por el tiro ganador de James

(Getty Images)
Los Cavaliers terminaron festejando por el triple sobre la chicharra de LeBron James
CLEVELAND -- Stan Van Gundy asumió la culpa, diciendo que fue su error y el de nadie más lo que le permitió a LeBron James tomar ese tiro ganador.
Exactamente cuál fue ese error, el entrenador del Magic no quiso decir, para no revelar sus planes secretos en caso de volver a encontrarse en una situación similar más adelante.
Pero a pesar de su mea culpa, Van Gundy no fue el único en falta. (Mickael Pietrus se unió a Van Gundy en la confesión de culpabilidad, y con razón, aunque nunca llegó a entender porqué no le asignaron a LBJ al final.)
No obstante, si alguna vez hubo un segundo digno de fraccionarse, comentarse con todo superlativo imaginable y rebobinar una y otra vez, fue éste: Una jugada interna en la que Mo Williams tomó el balón del réferi, le pidió que pronunciara el conteo de cinco segundos lo más fuerte posible, midió su tiempo y le conectó un pase limpio a LeBron James en la medialuna.
James giró, lanzó y acertó el triple ganador -- "El mejor tiro que acerté en mi carrera", dijo -- para darles a los Cleveland Cavaliers una victoria por 96-95 sobre Orlando el viernes por la noche, equilibrando las finales de la Conferencia Este a un juego por equipo.
"Lo deberíamos haber defendido de otra manera", dijo Van Gundy. "Ya es bastante frustrante perder como entrenador, pero cuando eres el hombre que podría haber marcado la diferencia, duele mucho más".
Van Gundy sabía exactamente la jugada que esperaba, un pase a James por atrás para penetrar al aro -- la misma jugada que los Cavs habían usado esta temporada en una situación similar de último segundo en Indiana. En la piña con un segundo en el reloj después de que Hedo Turkoglu pusiera al Magic dos arriba clavando un tiro a 13 pies, Van Gundy miró a Turkoglu y le dijo, "Tienes a LeBron".
Fue una elección interesante de asignaciones defensivas considerando lo bien que Pietrus había marcado a James, conteniéndolo en el último cuarto (James anotó apenas cuatro puntos en el segmento final antes de acertar el tiro ganador) como pocos defensores han logrado hacerlo en un juego de playoffs.
El razonamiento de Van Gundy:
"Hay un par de cosas aquí. LeBron es un tipo muy, muy inteligente, y sabe que todos pueden ponerse un poco demasiado ansiosos ahí afuera. ¿OK? Y Hedo es un hombre con buen tamaño en 6´10, y tiene muchas menos chances de morder el anzuelo en una simulación con un segundo en el reloj. Creí que jugaría la posición con aplomo, y lo hizo muy bien.
"Pensándolo dos veces o no, el tiro que terminamos cediendo, nadie iba a levantarse y ¿realmente crees que otro hombre iba a poder bloquear eso? Quiero decir, el tiro iba a salir, así que no fue cuestión de quién estaba defendiendo, fue cuestión de cómo defendimos la jugada. Así que Hedo hizo un buen trabajo como jugador, y yo no hice un buen trabajo como entrenador".
Nuevamente, Van Gundy no especificó qué fue lo que pudo haber hecho, pero nos atrevemos a adivinar que tiene algo que ver con Pietrus, quien se culpó a sí mismo por perseguir a Sasha Pavlovic casi hasta la línea de mitad de cancha mientras Williams tenía el balón.
Si Pietrus hubiera dejado de perseguir a Pavlovic dos pasos antes, Williams no hubiera encontrado un espacio abierto para pasarle el balón a James. Pietrus hubiera estado justo en el camino, en lugar de estar persiguiendo un señuelo que no podría haber intentado nada mejor que un tiro de 42 pies en caso de haber recibido el pase.
Lo más probable es que Van Gundy estuviera cuestionándose la decisión de no haberle asignado dos defensores a James, ya que todos los seres humanos del Planeta Tierra y todo extraterrestre de las galaxias que nos rodean sabían a quién iría el balón.
"La Opción A era LeBron, la Opción B era LeBron, la Opción C era LeBron, y la Opción D era Big Game James -- y eso fue lo que hice", dijo Williams.
"Tardó tanto en llegar al aro, que dije una oración de cómo 10 minutos mientras el balón estaba en el aire. Lo que pasa con los tiros como ese, aunque siempre decimos que nuestro equipo tiene altanería, que siempre operamos con altanería, es que pierdes toda la calma", dijo Williams.
Dijo LeBron: "Para ser sincero, cuando recibí y lancé se veía bien. En el aire parecía que iba a entrar, pero por la suerte que veníamos teniendo, había una posibilidad de que no entrara. Simplemente no sabía, no recé tanto como Mo, pero se sintió genial. Ya sabes, practico esta clase de cosas".
Al otro lado de la cancha, Orlando no pasó por alto el júbilo de los Cavs por su victoria, que --de cierta forma-- también fue una pequeña victoria moral para el Magic.
Una vez más habían logrado salir del pozo, esta vez remontando un déficit de 23 puntos, y habían aprendido la lección de no alejarse de lo que les viene funcionando -- esta noche a menudo implicó aislar a Turkoglu o a Lewis ante quien fuera marcado por Delonte West, explotando su ventaja de tamaño en el cruce. Además, sus tantas variaciones del pick-and-roll y el pick-and-roll secundario siguieron confundiendo a los Cavs.
No necesitaron alimentarle pases forzados a Dwight Howard, no dependieron de la ofensiva de los escoltas Rafer Alston y Courtney Lee, y descubrieron que Pietrus --tras una temporada completa de dudar si la inversión en el francés valió la pena -- tal vez tenga más de Bruce Bowen o Shane Battier en él de lo que creían.
"La forma en la que estaban celebrando, fue bueno. Ganan y festejan, eso significa que los hemos puesto nerviosos. Así que todo depende de nosotros ahora, y de cómo juguemos frente a nuestros seguidores", dijo Turkoglu.
Si tenemos la fortuna de ver otro thriller así, ya sea en el centro de la Florida durante el fin de semana largo o aquí en The Q en los Juegos 5 y/o 7, o en el Amway Arena en el Juego 6, tal vez descubramos cuál es el secreto que se estaba guardando Van Gundy cuando dijo: "Sé muy bien lo que podría haber hecho en esa jugada esta noche".
Sea lo que fuere, Van Gundy no estaba dispuesto a decirlo. Pero tiene un plan para la próxima (¿podemos empezar a llamarlo Maestro del Plánico?), y definitivamente no sonaba como un entrenador con planes de presenciar otro tiro ganador del No. 23.
Chris Sheridan cubre la NBA para ESPN.com y ESPN Insider. Consulta su archivo de columnas.




