Un sueño lejano
Los planes de los Knicks se tornan cada vez más inalcanzables

(Getty Images)
Para que los Knicks puedan dar el gran salto, necesitan desprenderse del contrato de Eddy Curry
Cuando Donnie Walsh tomó las riendas de los Knicks en la primavera del 2008, la tarea de reconstrucción del equipo de Nueva York recibió el apodo de "Misión Imposible" entre muchos de sus pares.
A medida que nos vamos acercando al verano del 2010, esta denominación suena cada vez más apropiada. El tope salarial se está encogiendo, los mejores agentes libres de los Knicks están exigiendo enormes contratos, y siguen careciendo de una base de talento lo suficientemente sólida como para atraer a buenos agentes libres el próximo verano. De modo que la restauración de la competitividad de los Knicks no parece estar avanzando sobre terreno firme.
Después de todo el daño hecho por el ex presidente y entrenador Isiah Thomas, Walsh sabía que necesitaría la tormenta perfecta de circunstancias para volver a encaminar a los Knicks en la senda de campeonato.
Walsh, sin embargo, tenía un sólido plan de cuatro partes para llevar a cabo su tarea.
La Fase 1 era librarse de Thomas y reemplazarlo con un entrenador en jefe que tuviera un estilo de básquetbol entretenido para el público y atractivo para los jugadores de la liga. Walsh fue rápido a la hora de separar a Isiah de sus cargos de entrenador y ejecutivo para adjudicarle un rol de asesor, y luego pegó un enorme jonrón el verano pasado al superar la oferta de los Bulls por el ex entrenador de los Suns, Mike D'Antoni.
En Phoenix, D'Antoni había sido el arquitecto de la ofensiva más dinámica de la liga, y tenía la reputación de ser un "entrenador de jugadores". Había establecido una excelente relación con varios de los jugadores de elite de la NBA gracias a su trabajo con el Team USA.
La Fase 2 fue deshacerse de algunos de los jugadores más problemáticos del roster de New York. El equipo cortó a Stephon Marbury y canjeó a Jamal Crawford, Zach Randolph y Jerome James. Aunque a Walsh le encantaría canjear a algunos jugadores más (sí, estoy hablando de ti, Eddy Curry), en general los movimientos de Walsh lograron mejorar la química de los Knicks y ayudaron a recortar la nómina más alta de la NBA.
La Fase 3 ha sido más difícil. El plan era reponer el pool de talento de los Knicks a través del draft. Los novatos tienen bajos salarios y altos potenciales, y dada la carencia de talento en el equipo, los Knicks esperaban dar uno o dos buenos golpes en el draft. Aunque aún es muy temprano para sacar conclusiones, por el momento las cosas no vienen saliendo de acuerdo al plan. Los prospectos a quienes los Knicks habían apuntado estos últimos dos años ya no estaban disponibles llegado su turno de seleccionar.
En el 2008, sus dos favoritos -- Derrick Rose y O.J. Mayo -- ya no estaban en la tabla y tuvieron que conformarse con Danilo Gallinari. Aunque Gallinari mostró mucha promesa en Europa, se lastimó la espalda en la liga de verano y jugó esporádicamente para los Knicks en su campaña de novato mientras intentaba rehabilitarse. Mientras tanto, los Knicks dejaron pasar varios prospectos en el draft '08 -- como Brook López, Eric Gordon y Anthony Randolph -- quienes lucían como potenciales estrellas a futuro.

¿Y qué hay del 2010? En el 2005, Isiah acordó enviar el pick de primera ronda de ese año a Phoenix dentro del intercambio de Marbury. Los Suns luego lo canjearon a Utah. Ya no quedan protecciones sobre ese pick. Está perdido.
La Fase 4 parece estar convirtiéndose en un verdadero desastre. El plan era colocarse entre $35 y $40 millones por debajo del tope salarial para poder atraer a un par de superestrellaues jóvenes en el 2010. New York viene fijando la vista en LeBron James y Chris Bosh. Pero Dwyane Wade no estaría nada mal.
Parecía que los Knicks habían arrancado bien el año pasado, cuando encontraron la manera de mover a Randolph y a Crawford por contraltos a expirar en el verano del 2010. Pero las circunstancias (algunas de las cuales escapan el control de los Knicks) parecen estar minando sus sueños.
Para empezar, los Knicks estaban contando con un tope salarial de entre $62 y $64 millones para la campaña 2010-11. Se trataba de una predicción muy realista en el verano del 2008 y la primavera del 2009. Sin embargo, cuando la crisis económica impactó en la NBA, todo comenzó a desmoronarse.
La liga anunció en julio que, por primera vez en años, el tope salarial disminuiría para la campaña 2009-10. Y, en el mismo memo, la liga advirtió que el tope podría caer aún más en el 2010-11 -- entre el 5 y el 10 por ciento. Si el tope cae un 5 por ciento, sería de $53.6 millones en el 2010-11. Si llega a caer aún más (y varios expertos en el tema le están diciendo a ESPN.com que $51 millones es una cifra más realista), los Knicks podrían estar limitados por un tope salarial de entre $10 y $13 millones menos de lo que habían pronosticado.
En segundo lugar, New York no ha logrado canjear a dos pesos pesados de la nómina en el 2010 -- Curry y Jared Jeffries. A Curry le corresponden $11.3 en el 2010, y a Jeffries $6.9. Lo curioso es que Walsh dejó pasar la oportunidad de mover a Jeffries a los Knicks por el contrato a expirar de Kenny Thomas en la fecha límite de cambios el pasado mes de febrero. Esta decisión podría llegar a pesarles mucho a los Knicks.
En tercer lugar, cuando los Knicks decidieron maximizar su flexibilidad para el 2010, hubiera sido difícil predecir que dos de sus jóvenes jugadores -- David Lee y Nate Robinson -- se desarrollarían tan rápido con D'Antoni. Ambos jugadores son agentes libres restringidos este verano. Lee está buscando un contrato a largo plazo de más de $10 millones por año. Robinson está en busca de algo cercano a los $5 millones por año. Por ahora, los Knicks se encuentran en un punto muerto con ambos jugadores. Si les entregan contratos extensos, pierden prácticamente la totalidad de su flexibilidad salarial en el 2010. Y si no lo hacen (o si Lee y Robinson deciden tomar sus qualifying offers anuales), probablemente los perderán sin compensación.
Finalmente, un equipo de Knicks sin Lee ni Robinson y sin espacio bajo el tope salarial para fichar múltiples agentes libre de elite ya no será atractivo para agentes libres como LeBron James. Los Knicks sencillamente no tienen un repertorio de talento suficiente para convertirse en un equipo contendiente aunque tengan a LeBron. Esto plantea la cuestión de la que nadie quiere hablar en Nueva York. Sí, New York es un gran mercado y D'Antoni es un gran entrenador. ¿Pero LeBron realmente dejará a los Cavs --un equipo de campeonato-- para jugar en un conjunto en pleno proceso de reconstrucción como los Knicks? ¿Qué nos dice todo esto sobre el futuro de los Knicks? Nada bonito.
Básicamente, tienen tres opciones:
Opción 1: Abrir más espacio bajo el tope salarial
Esta opción podría llamarse "Misión Imposible II".
Walsh ha estado trabajando con todo este verano para mover a Curry y/o Jeffries por contratos a expirar el próximo verano. Es muy poco probable que logre mover a Curry. Jeffries es un poco más realista. Pero si pudiera canjear a ambos, podría abrir unos $18 millones extra y tener alrededor de $40 millones para jugar el próximo verano.
Si logra salirse con la suya, los Knicks volverían a convertirse en uno de los grandes pretendientes de LeBron. Pero claro, esta opción viene con unas cuantas advertencias.
La primera es que los Knicks sólo tendrían cuatro jugadores bajo contrato de entrada al próximo verano. Tendrían que gastar sus $40 millones en ocho jugadores... no dos o tres. Pero, al menos teóricamente, podrían entregar dos contratos importantes y fichar al resto del equipo con los $6 a $8 millones restantes.
La segunda advertencia es que esto significaría la pérdida de Lee y Robinson -- lo que debilitaría aún más al equipo.
Opción 2: Bajar las ambiciones
Si Walsh no logra mover a Curry o a Jeffries, los Knicks deberían encontrarse entre $21 y $23 millones bajo el tope salarial al inicio del próximo verano si es que cortan a Lee y Robinson. Pero de esta manera sólo tendrían seis jugadores bajo contrato.
Eso sigue dejando espacio suficiente para el fichaje de un jugador de elite como LeBron. Sin embargo, tendrían apenas entre $5 y $7 millones para fichar a otros cinco jugadores. ¿LeBron realmente querrá jugar con un reparto tan débil?
Claro que LeBron, Bosh y Dwyane Wade no serán los únicos agentes libres disponibles. Como mencioné en mi análisis de la agencia libre 2010, habrá muchos buenos jugadores para elegir. ¿Pero alguno querrá ir a los Knicks? Kobe Bryant y Joe Johnson están negociando extensiones con sus clubes. Paul Pierce y Dirk Nowitzki seguramente se quedarán donde están. Los agentes libres restringidos como Rajon Rondo y Rudy Gay son especialmente difíciles de robar porque sus equipos locales tienen el derecho de igualar cualquier oferta.
Eso deja a unos pocos jugadores como Amare Stoudemire y Carlos Boozer, quienes no parecen estar contentos adonde están. Ambos son muy buenos, pero no tanto como para reconstruir un equipo por sí solos -- y considerando su historial de lesiones, no estoy seguro de que quieras que lo hagan.
Los Knicks también podrían utilizar su espacio salarial en intercambios. Como el umbral del impuesto al lujo también caerá significativamente el año próximo, Walsh seguramente se encontrará con varios gerentes generales desesperados por descargar salario para evitar el impuesto. El problema con esa estrategia es que es bastante peligrosa. Es difícil predecir qué jugadores estarán disponibles para armar tu equipo.
Opción 3: Conformarse con lo que hay
Esta opción no es muy popular, pero tal vez sea la más realista para los Knicks. Con pocas chances de generar amplia flexibilidad salarial para el próximo verano y pocas otras opciones en la mesa si es que LeBron, Bosh y Wade dicen no, New York tal vez tenga que ser paciente.
Si el equipo puede fichar a Lee y a Robinson con contratos razonables, tendrán dinero suficiente para agregar uno o dos jugadores vía agencia libre manteniendo el núcleo joven intacto.
En el verano del 2011, el equipo tendrá otra oportunidad en la agencia libre cuando Curry y Jeffries salgan de la nómina. Varios jugadores interesantes, como Tony Parker y Yao Ming, serán agentes libres. Tal vez para ese entonces los jugadores jóvenes de los Knicks habrán empezado a mostrar promesa y a Walsh le será más fácil atraer a los veteranos.
Chad Ford escribe sobre la NBA para ESPN.com. Consulta su archivo de columnas.

