Hispanoamericanos al día
Las actuaciones de los jugadores hispanos en la segunda fecha del Calcio
Edgar Álvarez (Bari): 6
No logró encontrar el ritmo que le había permitido hacer la diferencia contra Inter, pero sumó muchísimos kilómetros y, a menudo, obligó la defensa rival a quedarse bien baja para no regalarle metros. Lástima que, de todas las veces que llegó al fondo, no haya sacado ningún buen centro para sus compañeros.
Pablo Álvarez (Catania): 6
Empezó en el banco, pero fue como si hubiera sido titular, porque ya al cuarto minuto le había dado el cambio al lesionado Capuano. Fue ordenado, pero a veces también un poco ingenuo, tratando de jugar el balón en situaciones complicadas.
Mariano Andujar (Catania): 7
No pudo hacer nada en los goles, que sin su buena actuación hubieran sido aún más. Entendió enseguida que por el lado de Sciacca se colaban todos y se puso un poco alto es esa dirección para poderse anticipar mejor a las jugadas. Con su inteligencia y con al menos cuatro grandes atajadas mantuvo a flote a su equipo hasta el final.

Cada vez que Genoa despejaba el área, él estaba ahí para recoger el balón y rematar al arco o volverlo a poner al medio. La mitad de la cancha fue su reino, en donde armó el juego de su equipo, cortó el de Genoa y supo remediar a los muchos errores de su colega de línea, Guarente. Estuvo para un siete redondito, pero perdió medio punto porque, con todas las veces que le pegó al arco, nunca le complicó las cosas a Amelia.
Nicolás Bértolo (Palermo): 6
Luchó muchísimo en el medio de la cancha para contenerlos a los numerosos volantes rivales. No fue muy lúcido y, a menudo, se encontró un poco afuera de posición. Pero logró aguantar bien y supo ayudar a sus compañeros en la tentativa (no lograda) de arrebatar por lo menos un empate.
Mariano Bogliacino (Nápoli): 6
Entró en el peor momento de su equipo: sufrió mucho las ofensivas de Livorno y, a menudo, no logró contener los ataques de los volantes adversarios. De todas maneras, pudo aumentar el filtro de una media cancha que estaba bastante ahogada cuando él ingresó, ayudando a aguantar el resultado.
Miguél Alberto Britos (Bologna): 7
Fue una pared prácticamente insuperable. Seguro y solvente, especialmente de cabeza, tuvo el mérito de achicarlo a Kutuzov en la ocasión más clara del encuentro, induciéndolo al error.
Nicolás Burdisso (Roma): 6,5
Mantuvo su defensa en orden y supo armar el juego cuando la pelota no podia llegar en los pies de Pizarro. Lo cerró muy bien a Iaquinta y lo hizo sufrir a Amaurí cuando se corría por su lado. En el último gol, el de Felipe Melo, hubiera podido achicar antes, pero el partido ya estaba cerrado.
Mauro Camoranesi (Juventus): 7
Jugó la última media hora, cuando le dio el cambio al lesionado Marchisio. No sólo fue por lejos mejor que el joven colega, sino que fue uno de los mejores de la Juventus. Aportó fantasía y velocidad a la maniobra, pero también supo defender y correrlos a sus adversarios. Le dio a su equipo esa chispa de más que le permitió vencer un partido que ya venia dominando. Parece estar bien físicamente y es increíble que siga estando en el banco.
Hugo Campagnaro (Nápoli): 7
Sigue siendo el mejor de la defensa de Donadoni. Le dio solidez y confianza a una línea un poco ingenua y bastante frágil. Es realmente una empresa muy dura pasarlo, para cualquier atacante. Muy bien también cuando se fue para adelante, levantando la posición de su cuadro en la cancha. El primer gol llegó de un remate suyo, que el arquero no pudo retener, concediendo el tap-in de Quagliarella.
Ezequiel Carboni (Catania): 6
Se vio que sufrió bastante contra los fuertes volantes de Parma, pero luchó mucho y logró contener suficientemente a sus adversarios. Lamentablemente, la fase defensiva le llevó tantas energías que nunca se pudo concentrar el la ofensiva.
Edison Cavani (Palermo): 6,5
Se movió mucho y creó algunas buenas ocasiones. Lástima que, en muchas de la chances que tuvo, fue bastante egoista y no la largó a sus compañeros. De todas maneras, fue una molestia constante para la defensa de Fiorentina, que fatigó muchísimo para marcarlo.
Gastón Cellerino (Livorno): s.v.
Entró sólo para darle el cambio al exhausto Filippini.

Se ganó un penal con astucia y experiencia, que luego transformó en el gol del empate. Después estuvo "en el lugar adecuado al momento correcto", para anotar el tanto de la victoria. Excelentes fueron los toques con Zárate en la delantera. Salió un poco cansado (por Diakité) faltando media hora, para que Lazio pudiera defender el resultado.
Jesús Dátolo (Nápoli): 6,5
Esta vez encontró mejor la posición en el campo, jugando muy ordenado y participando a la maniobra ofensiva. Cubrió bien por izquierda y, cuando las jugadas se armaron por su lado, puso muy buenos centros para la cabeza de Quagliarella.
Paolo Dellafiore (Parma): 6
Diez minutos para mantener el resultado: cerró eficazmente y cumplió con su deber.
Luciano Figueroa (Genoa): 6,5
Le llegaron muy pocos balones, entonces se concentró en asfixiar a los rivales con el pressing. De todas maneras, con su viveza y su experiencia, le alcanzaron esos pocos balones para tener una buena chance, pero Garics le sacó la pelota justo sobre la línea.
Walter Gargano (Nápoli): 6,5
Fue el punto de apoyo del "Burro" en el círculo central del campo. Cerró muy bien y armó aún mejor. Les dictó los tiempos a sus compañeros y fue uno de los mejores protagonistas del fantástico primer tiempo de Nápoli. Lamentablemente, tuvo la culpa de aplastarse demasiado contra la defensa cuando Livorno se vino con todo, lo que permitió que el rival tomara el dominio del juego: fue el único defecto en un partido, por el resto, impecable.
Pablo Granoche (Chievo): 7
Fue un león: luchó cada pelota, marcó a sus rivales, los presionó alto y muchas veces les terminó arrebatando el balón. En fase ofensiva creó mucho espacio y dio buenos balones para sus compañeros. El pase que le pone en el final de partido a Pellissier es una obra de arte de la astucia: lo madrugó a Muslera por las espaldas, anticipando la salida alta de cabeza y metiéndola en el medio para su colega. Lástima que el atacante italiano no pudiera meterla adentro.
Mauricio Isla (Udinese): 6
Sigue aplicándose como marcador de punta, con resultados alternos. De todas maneras, en un partido en el que no era para nada fácil cerrarle las puertas a Sampdoria, que como es sabido maneja muy bien el ataque por los carriles, el suyo fue el mejor defendido.
Joaquín Larrivey (Cagliari): 4.5
Tocó poquísimos balones y, cuando logró agarrarla, casi siempre la erró. Depende demasiado del equipo y, puesto que todo Cagliari jugó malísimo, él fue casi desastroso.
Ezequiel Lavezzi (Nápoli): 5
Fue uno de los peores de su equipo. Inventó poco y perdió muchos balones, a menudo errando pases simples para sus compañeros. Cada tanto también él tiene un día algo malo.
Cristian Llama (Catania): 5,5
Entró en la última media hora para tratar de controlar mayormente el juego y darle fantasía al ataque. No jugó mal, pero no logró su cometido y su equipo no tuvo ningún aporte de inventiva.
Diego López (Cagliari): 4
Luego del partido casi perfecto de la primera fecha, jugó quizás su peor partido desde cuando llegó al Calcio: Calaió anotó dos goles prácticamente saltándole sobre la cabeza y el siempre quedó inmóvil. Raramente logró anticipar y en el juego aéreo nunca ganó una.

Santiago Morero (Chievo): 5,5
Jugó un buen partido y los cerró muy bien a los temibles atacantes de Lazio, pero fue muy ingenuo en ocasión del penal otorgado a sus rivales. Tocarlo a uno vivo y tan experto como Cruz en el área es un riesgo demasiado grande, que Chievo terminó pagando con la derrota.
Nestor Muslera (Lazio): 5
Dio la impresión de tener que salir en ocasión del gol. Fue muy ingenuo y desatento sobre el final, cuando se dejó madrugar por Granoche y Chievo casi empata el partido. Con dos errores bastante torpes, arriesgó arruinar el entero partido.
Pablo Osvaldo (Bologna): 6,5
Fue el único que logró armar algo ahí adelante y hubiera merecido el gol con una hermosa chilena, único rayo de luz en un partido sombrío. Sigue aguantando él solo todo el ataque de su equipo.
Rodrigo Palacio (Genoa): 6,5
Rossi fatigó mucho a sus espaldas, así que el atacante argentino tuvo que correrlo por toda la franja a Garics, cosa que le salió muy bien. Tuvo un rol fundamental, aguantando la pelota lejos de su media cancha en el mejor momento de Atalanta.
Javier Pastore (Palermo): 7,5
Fue el mejor de los muchahcos de Zenga, segundo solamente a Jovetic entre los 22 en la cancha. Jugó por todos lados, la aguantó y armó jugadas con fantasía y talento. Los defensores adversarios no sabian como pararlo y siempre tuvieron que doblarle la marca. Si sigue así (y empieza también a anotar), el pibe la va a romper este año.
Davíd Pizarro (Roma): 7
Es sin dudas el alma del juego de Roma y se nota claramente la diferencia cuando el esférico pasa entre sus pies. Puso en dificultad a los volantes de Juve con sus repentinos cambios de juego, entendió enseguida cual era el lado débil de sus rivales y ahí encentró sus cuchillazos. En ocasión del gol fue realmente vivo: sacó a sorpresa el tiro libre, dándosela rápidamente a De Rossi.

Le dio el cambio a Álvarez faltando pocos minutos. Imposible evaluarlo.
Walter Samuél (Inter): 7.5
Lo aniquiló a Ronaldinho y no le dejó tocar mí un balón a Boriello. Pato le complicó un poco las cosas y una falta exagerada al brasileño le costó la tarjeta amarilla, pero supo contenerlo también al joven atacante de Milan. Bastante bien también marcándolo a Huntelaar en el segundo tiempo.
Alexis Sánchez (Udinese): 6,5
Entró en el segundo tiempo para darle vuelta al resultado: con él en la cancha, los equilibrios del partido cambiaron un poco, especialmente porque lo obligó a Stankevicius a quedarse muy bajo y concentrado únicamente en la fase defensiva.
Mario Santana (Fiorentina): 6,5
Luego de casi 7 meses sin jugar, bajó a la cancha entre los once titulares y disputó un buen partido, por más de sesenta minutos. Dio un buen aporte en ambas las fases del juego y coleccionó una buena dosis de faltas, que hicieron respirar su equipo.
Lionel Scaloni (Lazio): 6
Entró por Dabo faltando veinte minutos para aguantar el resultado. Sufrió un poco y fatigó mucho con Granoche, pero al final salió del campo cumpliendo con su misión.
Matías Silvestre (Catania): 6
Fue muy sólido y eficaz en el medio de la defensa, pero no logró cubrir siempre los agujeros enormes que se abrían por el lado de Siacca.
Nicolás Spolli (Catania): 7
En el día de su debut en la máxima serie del Calcio, fue el mejor de su defensa. Cualquiera que fuera el cierre que se precisaba en una cierta situación, él supo aplicarlo: cortó de cabeza, de barrida, de fuerza o de inteligencia. Jugador completo, que promete muy bien.
Leonardo Jose Talamonti (Atalanta): 6,5
Anuló bastante bien un ataque peligroso como el de Genoa, con orden táctico y mucho "timing". En ocasión del gol, Moretti saltó entre él y Manfredini, pero en realidad ninguno de los dos defensores tuvo culpas en la anotación, porque el central rival saltó verdaderamente muy alto y pocos lo hubieran alcanzado.
Fernando Tissone (Sampdoria): 7,5
Jugó un partido extraordinario. Contra el equipo en el cual tuvo tantas dificultades para encontrar un puesto como titular, corrió, marcó y los anuló a todos sus grandes adversarios (D'Agostino, Inler). Además, en el medio de la cancha fue el director de la orquesta del buen fútbol de Sampdoria, dictando a la perfección los tiempos de cada jugada.
Jaime Valdés (Atalanta): 6 Jugó con orden y sin errores, pero se vio poco durante todo el primer tiempo. En el complemento, bajó a la cancha con más convicciones y garra, pero lamentablemente el entrenador decidió sacarlo luego de quince minutos, en su mejor momento.
Juan Manuél Vargas (Fiorentina): 7
Sigue siendo siempre uno de los mejores de Fiorentina. Fue imparable por todo el primer tiempo: prácticamente quemó el césped de la franja izquierda, corriendo sin tregua por 45 minutos. Por el resto del partido fue más equilibrado y se concentró especialmente en cubrirlo a Pasqual.
Mario Yepes (Chievo): 6,5
Muy eficaz y solvente en el medio del área, especialmente de cabeza. Al final se fue para adelante, buscando el gol del empate, y le dio muchos problemas a la defensa adversaria.
Javier Zanetti (Inter): 7,5
Mourinho decidió ponerlo en el medio de la cancha, como medio interno derecho, para cubrirle las espaldas a Maicon, permitiéndole a su colega brasileño subir constantemente. Supo juntarse muy bien con Thiago Motta y Stankovic, armando las jugadas que lo demolieron a Milan.
Mauro Zárate (Lazio): 7,5
No fue incontenible como siempre, pero de todas maneras supo poner en dificultad a Chievo y terminó haciendo la diferencia: en efecto, fue suya la jugada por derecha que llevó al gol del dos a uno.
Juan Zuñiga (Nápoli): 5,5
Entró por Dátolo y jugó más de media hora. Es evidente que todavía está en malas condiciones físicas y, puesto que la de correr con continuidad y eficacia es su mejor calidad, sigue sufriendo todavía mucho.
Vito De Palma es italiano pero ha desarrollado gran parte de su carrera periodística en la Argentina, donde trabajó, entre otros lugares, en el diario Clarín. Desde 2000 a 2009 fue corresponsal en Italia de SportsCenter y de ESPNdeportes.com. En septiembre de 2009 regresó a Buenos Aires, para unirse al panel de especialistas de Hablemos de Fútbol. Consulta su archivo de columnas.


