Actualizado: 21 de octubre de 2009, 0:17 EDT
Norte común
Pedro Martínez y Miguel Cairo, con un pasado marcado por una de las más grandes rivalidades de Grandes Ligas, comparten ahora un objetivo común en Filadelfia
FILADELFIA -- Pedro Martínez y Miguel Cairo tienen dos marcos de referencia diferentes en torno a la sorprendente victoria de los Filis en el cuarto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional el domingo.
Filadelfia derrotó a los Dodgers 5-4 en dicho encuentro gracias a un doble de Jimmy Rollins que impulsó dos carreras después de dos outs. El triunfo dejó en el terreno a los Dodgers y le dio a los Filis una ventaja de 3-1 en la serie. Para Martínez, la victoria fue uno de los triunfos más grandes para un equipo con el que ha jugado. Sin embargo, éste admite que nada puede compararse a las conquistas de los Medias Rojas en la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2004, cuando Boston superó un déficit de 3-0 para eliminar a los Yankees. "Fue un juego excelente", dijo Martínez de la victoria de los Filis el domingo. "Pero comparado al 2004, todos esos juegos picados contra Mariano Rivera, pregúntale a Cairo. Dile a Cairo que te diga", dijo en voz alta Martínez mirando hacia el casillero de Miguel Cairo, donde el segundo mencionado estaba cambiándose de ropa. Cairo jugó la intermedia para los Yankees en esa serie y hoy es compañero de equipo de Martínez con Filadelfia. Los casilleros de los dos veteranos jugadores latinos están ubicados en el mismo lado del camerino de los Filis a no más de 15 pies (4.5 metros) de distancia uno del otro. Cairo hizo un gesto de dolor cuando Martínez le recordó del fracaso histórico de los Yankees en la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2004. "Para Pedro, el 2004 fue algo emocionante porque ellos vinieron de tres derrotas y ganaron cuatro juegos. Es más, ellos ganaron ocho seguidos", dijo Cairo, refiriéndose a los cuatro juegos adicionales que ganaron los Medias Rojas para coronarse Campeones Mundiales y romper la Maldición del Bambino. "Le ganamos a Mariano Rivera dos veces. A Mariano, Mr. Automático", dijo Martínez con énfasis a Cairo. Cairo asintió con la cabeza y dijo, como si fuera testigo de una anomalía de la naturaleza: "Sí, dos veces". "Mariano tiene una bendición encima, la gracia de Dios", declaró Martínez. "Yo lo respeto. Es el pelotero que yo más respeto en las Grandes Ligas", explicó Martínez, dejando entender lo especial que fueron los triunfos del 2004 para él. "Para mí fue bastante duro", dijo Cairo. "Estábamos a dos outs de pasar a la Serie Mundial. Iba a ser la primera vez que yo y varios de los otros muchachos íbamos a estar en una Serie Mundial. Fue duro, pero es parte del béisbol", explicó el jugador utility venezolano. Para Cairo, la victoria de los Filis el domingo es el triunfo más grande que él ha disfrutado con un equipo de Grandes Ligas. Sólo lo supera la victoria de Filadelfia en el último juego de la Serie Divisional contra Colorado, cuando los Filis anotaron dos carreras después de dos outs en la novena para derrotar a los Rockies en su parque y eliminarlos de la postemporada la semana pasada. "Es increíble, nunca había estado en una situación así. Van dos veces prácticamente que se ven con dos outs y venir de atrás y hacer dos carreras y ganar. Eso no pasa muchas veces en una temporada, ni en un playoff", manifestó Cairo. Cairo está orgulloso de la química que tienen los Filis. "Hasta que no nos hagan el out 27 no nos vamos a dar por vencidos". Martínez está de acuerdo. Y es que la química de los Filis es la de un colectivo ganador. Incluso el dominicano considera que el equipo de los Filis del 2009 es mejor que el de los Medias Rojas del 2004. "Son similares en cuanto a no rendirse antes de los 27 outs, pero este equipo (los Filis) tiene una ventaja porque cuenta con más talento, cuando tú miras al conjunto completo, pitcheo, relevo, y todo lo demás, este equipo es un paquete completo", explicó Martínez. "Este equipo es más tranquilo que el del 2004. El equipo del 2004 era un reguero de locos," dijo Martínez. "Estos juegos no pierden sabor, son juegos bien excitantes", comentó Martínez, dejando claro que disfruta de lleno las victorias que han logrado los Filis en la postemporada tras recuperar en el último momento. Cairo y Martínez reconocen, especialmente después de sus experiencias del 2004, que en el béisbol nada es garantizado. Por eso, ambos respetan mucho la ética de trabajo de los Filis del 2009. "Después de las emociones de anoche (lunes), todo se ve muy calmado. Todo el mundo preparado, esperando que en este próximo juego podamos ya definir esto", dijo Martínez. Ciertamente, el 2004 brinda dos diferentes marcos de referencia a Martínez y a Cairo. No obstante, ambos coinciden en un particular: será fabuloso si los Filis llegan a la Serie Mundial del 2009.





