Actualizado: 24 de octubre de 2009, 18:19 EDT

Ese cáncer incurable

Para unos los promotores son simples intermediarios, para otros son algo terrible

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Héctor Huerta Por Héctor Huerta
ESPNdeportes.com
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MexsportCompeán se ha dejado influenciar por los promotores en el fútbol mexicano
MÉXICO -- Son un mal, para muchos, necesario; para otros, mortal.

Participan en forma directa, frontal, abierta, en algunos casos hasta legal. Pero lo más común, sobre todo en México, es que lo hagan de manera subrepticia, en lo oscurito, con negociaciones debajo de la mesa, con papeles falsos, sin membrete, repartiendo el botín en maletas, coludidos con gente inescrupulosa, manchando manos y conciencias.

La FIFA lo sabe desde siempre, pero apenas hace algunos años intentó regularizar este tráfico de piernas con un reglamento de agentes de jugadores que se cumple en algunos países, pero que reina impunemente en la clandestinidad.

Unos hacen trámite para regularizarse, realizan exámenes ante su Federación de Futbol, pero una gran mayoría (sobre todo en México) prefiere no afiliarse, no dar muestras de su existencia legal, aunque formalmente ejecutan la mayoría de las transacciones de nuestro mercado.

Unos simplemente intervienen en la operación de compra y venta de alguno de sus jugadores o representados, pero la mayoría (sobre todo en México) prefiere la intervención mtiple, en la que controlando entrenadores, algunos funcionarios o directivos corruptibles, enganchan mercancía barata a precio de oro.

Unos tienen ciertos códigos de ética, vienen de familias honorables y ejecutan su trabajo con limpieza, dentro de las normas que establece la FIFA a través de su reglamento de agentes de jugadores; otros, la mayoría, sobre todo en México, carecen de la más elemental lógica, atacan a quienes los señalan, se coluden con medios y periodistas, dan "aceitaje para que funcione el engranaje" y después de haber encajado puñaladas para mantener su nivel de lucro en la tasa de los millones de dólares, se despiden de tí con un cordial "Dios te bendiga".

Son los promotores, esa mafia, esa confraternidad ilegal, esa actividad lucrativa, esa herencia maldita que dejaremos a futuras generaciones. Están los capos pero ya vienen los juniors. Es tal el poder adquisitivo de esta mafia que termina por ensuciar todo lo que los rodea. Muchos procedimientos los toman del crimen organizado. Los hay también, sí, claro (en el mundo, aunque poco en México), quienes la ejercen con toda dignidad, enalteciendo los valores morales en un pantano. Hay algunos que cruzan este pantano sin mancharse su plumaje. Los hay, debe haberlos, porque de todo hay en la via del Señor.

Un reciente artículo de Josep Coves en España revela datos interesantes que usted puede consultar, como el caso del promotor Jorge Mendes (con "ese"), quien lleva las carreras de 75 jugadores, entre ellos Cristiano Ronaldo, Deco, Diego y Quaresma, además del entrenador José Mourinho.

Mendes es uno de los 4,794 agentes registrados ante FIFA, pero se le considera el número uno de su actividad, según estudio realizado por Football Industry. Otra empresa destacada en este rubro, dice el informe de Josep Coves, es Group Idub Santos, que maneja Miguel Santos y quien cuenta entre sus representados a David Villa, Xabi Alonso, Arteta y Tamudo.

En el futbol mexicano, un mundo tan sui géneris, diferente al resto del planeta, dos promotores no registrados ante la Federaciín ni ante la FIFA son los principales operadores del mercado porque lo mismo manejan futbolistas, entrenadores, directivos, doctores, preparadores físicos y gerentes de equipos que periodistas. Ellos son Carlos (Martnez) Hurtado y Guillermo Lara Guadarrama, a quien al parecer y sin que nadie haya sido informado, su amigo personal Justino Compeán lo despojó recientemente de su etiqueta de "persona non grata" para la Federación Mexicana de Futbol.

Sin embargo, ante la Femexfut sólo hay nueve promotores o agentes de jugadores debidamente registrados, después de haber cubierto todos los requisitos de pasar un examen y depositar una fianza en garantía de futuras operaciones. Ellos son: Claudio Sergio Altamirano Amezcua, Mauricio Garca de la Vega, Héctor Eduardo Hernández Applebaum, Gilberto Hernández Oseguera, Alfio Alexandro Martínez Vergara, Luis Gerardo Olvera Solís, Rodrigo Surez Gilly, Eder Alberto Turrubiarte Sierra y Manuel Velarde Pérez.

Según el informe del periodista Josep Coves, la FIFA otorga la licencia de agente de jugadores a quienes aprueben los exámenes que convocan dos veces al año las asociaciones nacionales y en el examen final les hacen preguntas sobre estatutos, legislación civil y deportiva, reglas de FIFA, etctera. Los certificados como agente de jugador tienen validez por cinco años y entre los pases afiliados a FIFA, quienes tienen mayor número de agentes de jugadores son Italia, con 599, y España con 565.

El artculo de Coves establece que las comisiones por cada venta o compra de jugadores que permite FIFA son del cinco por ciento, aunque algunas veces llegan hasta el 20. Pero en muchos casos, sobre todo en México, son los promotores dueños de sus cartas y los compran baratísimos en mercados de cierto nivel (juveniles de Uruguay, Argentina, Chile, Brasil y ahora están penetrando en el mercado centroamericano) para venderlos a través de sus entrenadores aliados a precios de oro a los, no ingenuos, sino coludidos directivos de esos equipos que ellos controlan.

Si se hiciera una investigación en serio y participaran autoridades del gobierno mexicano, se sabría que hay un enriquecimiento inexplicable de varios entrenadores que han lucrado con las contrataciones desde hace muchos años y cuya fortuna no podrían demostrar simplemente con sus sueldos. Pero eso, para tranquilidad de entrenadores y promotores, no va a ocurrir porque el gobierno está contento con que ellos pongan el circo y mantengan tranquila a la sociedad con esa terapia semanal que proporciona el futbol.

Por eso todo quedará en percepción. Unos perciben a los promotores como el cáncer incurable que está matando al futbol, y otros los ven simplemente como unos intermediarios de un negocio multimillonario, que no son malos porque existen en todo el mundo.


Héctor Huerta es uno de los más reconocidos periodistas de investigación de México. Actualmente, trabaja para Fútbol Picante y SportsCenter, además de escribir para ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas. Consulta su archivo de columnas.