Observaciones de la Semana 8
Una rápida mirada sobre algunas de las cosas que pasaron en los partidos del domingo
BRISTOL -- Cinco observaciones, completada la acción del domingo en la Semana 8.
1. Baltimore resuelve el acertijo de Denver
Los Ravens fueron el primer equipo que logró desentrañar el misterio de los Broncos, quienes se despidieron de su racha positiva de seis triunfos con una paliza de 30-7 en Baltimore.

AP
Orton fue capturado 2 veces y limitado a 152 yardas
De muchas maneras, la defensiva de los Ravens tuvo un plan de juego perfecto. El mariscal de campo de los Broncos, Kyle Orton, no suele lanzar balones largos. Llegó al partido con apenas 16 pases de más de 21 yardas en seis encuentros. Los Ravens mantuvieron a un solo profundo cubriendo a distancia, y diseñaron su defensiva de pases para mantener a los receptores de Denver adelante.
"Cargamos mucho más con un profundo jugando cerca de la línea de golpeo", dijo Domonique Foxworth, esquinero de los Ravens. "Eso ejerce presión sobre la secundaria, pero también pone presión sobre el mariscal. La forma de vencer eso es con pantallas, pero nosotros hicimos un buen trabajo de converger hacia el balón".
El apoyador central de los Ravens, Ray Lewis, dijo que la clave fue mantener a los receptores Brandon Marshall y Eddie Royal enfrente de la secundaria, y presionar al mariscal con defensivos extra. Funcionó. Orton apenas lanzó para 152 yardas, y completó apenas cuatro de 10 pases para 17 yardas cuando los Ravens ejercieron presión extra.
A la ofensiva, los Ravens anularon la habilidad de la defensiva de Denver de hacer ajustes en la segunda mitad, saliendo a jugar sin reunión, con un ritmo que agotó a los defensivos. Joe Flacco completó sus últimos 14 pases para 159 yardas.
"Queríamos salir marcando el ritmo en la segunda mitad, fue por eso que salimos sin reunión y aplicamos una pequeña ofensiva de 2 minutos", explicó Flacco, quien completó 20 de 25 pases para 175 yardas.
También ayudó que Laddarius Webb regresara la patada inicial de la segunda mitad 95 yardas para un touchdown que estiró la ventaja a 13-0.
2. Miami, la perdición de los Jets
Enfrentémoslo: la perdición de los New York Jets son los Miami Dolphins.
El año pasado, los Jets realizaron un intercambio por Brett Favre para salir del pozo. Los Dolphins, usando al ex mariscal de campo titular de los Jets, Chad Pennington, dejaron a New York afuera de los playoffs, con un triunfo en el último partido de la temporada.
Al vencer a los Jets 30-25 el domingo para completar una barrida en la temporada regular, los Dolphins volvieron a poner a los Jets en una situación difícil.
Que Pennington haya superado a un Favre lastimado la campaña pasada fue una vergüenza para la estrategia de los Jets. La derrota del domingo fue un golpe en las entrañas, ya que el entrenador de primer año, Rex Ryan, ha logrado solucionar los problemas defensivos en New York, pero su equipo igualmente permitió 30 puntos por errores.
Ryan limitó a la formación Wildcat de Miami a cinco jugadas y 15 yardas, capturando a Ronnie Brown para nueve yardas y forzando un pase incompleto de Brown.
Dos de los touchdowns de los Dolphins llegaron por devoluciones de patadas de saque. Eso es un problema de tacleadas que le concierne a Ryan.
Además, no me convenció nada la decisión de Ryan de volcarse a las conversiones de dos puntos tan temprano en el partido. Ryan optó por los dos puntos por primera vez cuando estaban 24-19 abajo, con 1:35 por jugar en el tercer cuarto. También fue por los dos puntos tras un touchdown de Dustin Keller que puso el marcador en 30-25 con 5:52 por delante. Las dos conversiones fracasaron. Si los Jets hubieran pateado las conversiones, habrían estado 30-27 abajo en su última marcha, con al menos la oportunidad de empatar el marcador con un gol de campo.
En el minuto final, los Jets se encontraban dentro de la línea de 10 yardas de los Dolphins, pero tuvieron que ir por el touchdown y perdieron. Ryan dijo después del partido que fue por los dos puntos porque siempre creyó que su defensiva podría detener a los Dolphins. No fue así.
3. Fuerte revés para Houston
Gracias a su victoria en Buffalo, los Texans llegarán al partido del próximo domingo ante los Colts con una marca de 5-3, pero tendrán que jugar sin el ala cerrada Owen Daniels, quien se ha quedado fuera de la campaña por una seria lesión de rodilla.
Para Matt Schaub, perder a Daniels es como para Peyton Manning perder a Dallas Clark. La capacidad de Daniels de estirar el campo de juego y de mover al profundo, abre grandes jugadas para los receptores abiertos Andre Johnson y Kevin Walter. El éxito de Daniels es una de las razones por las cuales Schaub ha logrado pasar para 2,342 yardas y 16 touchdowns en los primeros ocho partidos. Daniels también ha ayudado a Houston a convertirse en un mejor equipo visitante, y Schaub ha recortado las pérdidas de balón que tanto lo turbaron durante sus primeras dos campañas como titular de los Texans.
Muchos en Houston creen que el partido del próximo domingo será el más importante en la historia de los Texans. Una derrota frente a los Colts dejaría a Houston con una marca de 5-4, y un déficit de 3 juegos y medio en la división.
El triunfo sobre los Bills fue enorme, pero tengo la sensación de que los Texans están compitiendo por un lugar de Comodín, más que por el título de la AFC Sur.
4. Grandes problemas para los Giants
Al arrancar la temporada, los Giants parecían ser el equipo a vencer en la NFC Este. Ahora son el equipo al que todos están venciendo.
Los Giants llegaron a la Semana 8 con la defensiva No. 1 de la liga en términos estadísticos. Pero las estadísticas mienten. Los Giants cedieron 48 puntos ante los Saints (Semana 6) y 24 puntos en casa en una derrota frente a Kurt Warner y los Cardinals (Semana 7). Al superar a los Giants 40-17 el domingo, el mariscal de campo de los Eagles, Donovan McNabb, lideró una ofensiva que produjo un total de 391 yardas y cinco marchas de touchdown.
Los Giants no pueden detener los acarreos por el interior, y su incapacidad de presionar a los mariscales contrarios de forma consistente los está matando en cobertura.
En las tres derrotas de los Giants, la defensiva fue vulnerable a 277 yardas en 45 acarreos por el interior, lo que arroja un promedio de 6.2 yardas por acarreo. El fullback Leonard Weaver, de los Eagles, logró un touchdown con una carrera de 41 yardas por el centro. El novato LeSean McCoy tuvo un acarreo de 66 yardas.
El entrenador de los Eagles, Andy Reid, suele ser criticado por no acarrear el balón lo suficiente, pero Philadelphia sumó 180 yardas en 24 acarreos el domingo. Correr fue fácil para los Eagles frente a New York.
Los Giants intentaron mejorar su cuerpo de siete defensivos frontales, pero los movimientos no funcionaron. El tackle defensivo Chris Cantry ha estado fuera toda la campaña por lesiones, el apoyador del lado débil, Michael Boley, solamente ha estado disponible en dos partidos. Rocky Bernard fue otra adición de agencia libre que no ha sido factor.
Algunos apuntan a la pérdida del coordinador defensivo Steve Spagnuolo como la causa del derrumbe. Sea cual fuere la razón, la defensiva de los Giants no está jugando bien.
5. Fría realidad para los aficionados de los Packers
El clima se está poniendo frío en Wisconsin, y la fanaticada de los Packers tiene que vivir con la realidad de que Favre irá a los playoffs, y tal vez al juego de Campeonato de la NFC, con el uniforme de los Vikings.
De visita en Labeau Field, el mariscal lanzó cuatro pases para touchdown en una victoria por 38-26 sobre los Packers, barriendo la serie y dejando a la NFC Norte a sus pies. Los Vikings lideran la división por 2 juegos y medio, y los demás integrantes no parecen ser una amenaza.
Los Bears, quienes vencieron a los Browns 30-6, no son lo suficientemente buenos en la zona roja ni lo suficientemente sólidos a la defensiva como para alcanzar a los Vikings.
Los Packers no pueden ser criticados por no tener un mariscal de campo listo para reemplazar a Favre. Aaron Rodgers es un QB excelente, pero las deficiencias de la línea ofensiva han dejado a Rodgers y los Packers en una posición difícil. Rodgers lucía como un guerrero herido, arrastrándose en los últimos minutos del partido, y lanzando pases que dejaban a sus receptores --Greg Jennings y Donald Driver-- vulnerables a los derribos.
La NFC Norte es una división que le pertenece a Favre. El problema para los aficionados de los Packers es que se ha mudado a Minneapolis.
APUNTES FINALES
John Clayton es escritor exclusivo de la NFL para ESPN.com. Consulta su archivo de columnas.





