Actualizado: 3 de noviembre de 2009, 2:40 EST

No es el indicado

Antes de que Girardi llegara a la loma, Burnett ya se había bajado al fracasar en el quinto juego de la Serie Mundial ante Filis que alargó el clásico a sexto juego

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AP
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Filis ganó con apuros a Yankees en el Juego 5

FILADELFIA -- A.J. Burnett comenzó por bajarse rápidamente de la lomita antes de que el piloto Joe Girardi llegara hasta allá. El errático derecho ya había terminado su actuación y lo sabía.

Al tener la posibilidad de llevar a los Yankees de Nueva York a ganar su primer campeonato de la Serie Mundial en nueve años, Burnett se convirtió en una verdadera pesadilla en el quinto partido de la serie el lunes por la noche, al conceder un jonrón de tres carreras antes de retirar un solo bateador y lo conectaron con solidez sin outs en la tercera entrada.

"Esto es como dejar frustradas a muchas personas", dijo Burnett. "La peor sensación de todas es tener la posibilidad de hacer algo especial y fallar de esa manera".

Después de apalear a Burnett, los Filis de Filadelfia fabricaron otro par de carreras con jonrones solitarios ante Phil Coke para derrotar por 8-6 a los Yankees de Nueva York, que redujo la desventaja a 3-2 y envió la Serie Mundial de vuelta a Nueva York para el sexto partido de la serie, que se jugará el miércoles por la noche.

La oportunidad de ser campeones se perdió.

"La culpa no es de nadie más sino mía esta noche", afirmó Burnett. "Fue vergonzoso. Con la importancia de un partido así, tuvo que haberse encontrado la manera de lanzar strikes".

Burnett lanzó siete entradas de manera estelar en e segundo partido de la serie, al derrotar al dominicano Pedro Martínez y a los poderosos Filis por 3-1 en el Yankee Stadium para empatar la serie. Fue una gran salida bajo una gran presión y fue la primera victoria para Burnett en cuatro aperturas de postemporada, todas ellas en este año.

Si embargo, los Yankees nuevamente acudieron a él con tres días de descanso para el quinto partido de la serie, lo cual parecía ser una buena idea.

Burnett llegó al partido con foja de 4-0 y 2,33 de promedio de carreras limpias admitidas con poco descanso. aunque nunca lo había intentado en este año.

El domingo dijo que se sentía bien físicamente y se mostró animado de lanzar ante su coterráneo del estado de Arkansas, el as del montículo de Filadelfia Cliff Lee.

Sin embargo, el duelo de pitcheo fue disparejo. Burnett jamás se vio cómodo en la lomita, tomando grandes suspiros, jalándose el uniforme y escarbando el lodo de sus zapatos.

No pudo tener el control de su bola rápida y su venenosa curva con la que dominó la semana pasada a Filadelfia brilló por su ausencia.

Burnett se puso en ventaja del primer bate de Filadelfia, Jimmy Rollins, con cuenta de 1-2 en la primera entrada y le concedió un sencillo.

Shane Victorino falló un toque de pelota y fue golpeado en la mano derecha por un lanzamiento de 152 kilómetros por hora (95 millas).

Chase Utley bateó el siguiente lanzamiento por encima del muro de jardín derecho para que los Filis tomasen ventaja de 3-1.

En la tercera entrada, Burnett dio boleto a Utley y a Ryan Howard. Cuando Jayson Werth y Raúl Ibáñez le conectaron sencillos productores, Burnett estaba acabado.

De vuelta en la caseta, tuvo la cabeza y sus ojos se entrecerraron mientras observaba cómo sus compañeros luchaban para remontar la desventaja.

Fue la primera vez en 14 partidos de esta postemporada que un abridor de los Yankees no lanza al menos seis entradas y fue la apertura más corta para un abridor de Serie Mundial desde que Roger Clemens saliera del primer partido de la Serie Mundial del 2005 con Houston ante los Medias Blancas de Chicago luego de dos entradas tras sufrir un tirón en un tendón de la corva.

Al menos, Girardi y los Yankees ya aprendieron una lección en el primer año de Burnett con Nueva York: que no es el tipo indicado para ponerle fin a una serie de postemporada.

Burnett también tuvo la posibilidad de cerrar la serie de campeonato de la Liga Americana como visitantes en el quinto partido ante los Angelinos de Los Angeles, pero concedió cuatro carreras en la primera entrada y cuando sus compañeros remontaron para tomar una ventaja en la séptima, Burnett no pudo contener a los Angelinos.

Además, esta apertura ciertamente no fue lo que los Yankees esperaban cuando le ofrecieron en el receso de la campaña como agente libre un contrato por cinco temporadas a cambio de 82,5 millones de dólares.

En el que quizás fue el partido más importante de su vida, Burnett tuvo su salida más corta desde de lanzó dos entradas el 4 de abril del 2007, cuando jugaba para los Azulejos de Toronto ante los Tigres de Detroit.