Las yardas ocultas
No siempre es fácil apreciar el impacto de los equipos especiales en un juego de NFL
BRISTOL -- Son las que no aparecen directamente en el total de un equipo. Son las que hay que buscar con detalle en el resumen de cada encuentro. Son las que pueden ser la diferencia entre una victoria y una derrota. Me refiero a las yardas en regresos de patadas de salida, de despeje, de intercepciones y de balones sueltos, que tienen los equipos cada semana.

De acuerdo a Bill Parcells, quien enfatizaba mucho como entrenador y ahora como directivo, los equipos especiales, cada diferencia de 100 yardas en regresos representa siete puntos en el marcador. Su equipo fue un ejemplo claro de esta teoría en su partido de la semana ocho contra los Jets. Los Delfines tuvieron un total de 366 yardas en regresos comparados con 160 que tuvo el equipo de Nueva York. En base a la teoría, esas 206 yardas representarían 14 puntos de diferencia.
Esta es una forma inexacta de cuantificar el impacto de los equipos especiales. En realidad los regresos de Miami redituaron 3 TDs, pero nos da una aproximación bastante apegada a lo que puede ser la realidad. En un partido en el cual fueron dominados tanto a la ofensiva como a la defensiva, los equipos especiales sacaron adelante a Miami.
Dejemos a un lado las yardas por regresos de balones sueltos o intercepciones para evaluar el impacto de los regresos en equipos especiales. Este domingo vimos como un buen regresador es capaz de impactar el resultado de un partido. En el caso del partido Delfines vs Jets, el impacto de Ted Ginn Jr., fue fácil de apreciar porque representó dos anotaciones directas. Lo mismo sucedió en el partido entre Denver y Baltimore. Después de la primera mitad Baltimore estaba adelante en el marcador 6-0, producto de dos goles de campo. Lardarius Webb tomó la patada de salida para iniciar el segundo tiempo y la regresó 95 yardas para TD y cambió el rumbo del encuentro.
No tan obvio fue lo que pasó en Green Bay. En el primer cuarto del partido los Empacadores aprovecharon un balón suelto de Minnesota y lo convirtieron en tres puntos. Cuando parecía que el ímpetu del encuentro estaba a favor del equipo local, Percy Harvin silenció a la multitud al regresar la siguiente patada de salida 77 yardas y darle un primero y diez a Brett Favre en la yarda 14 de Green Bay. Siete jugadas después los Vikingos anotaban su primer TD para tomabar un ventaja que no perderían el resto del partido.
En las dos siguientes kickoffs Green Bay optó por hacer patadas rasas tratando de evitar que Harvin tocara el balón. Tuvieron éxito en la primera que fue regresada por Brian Robison, jugador de línea defensiva, quien soltó el balón dándole a Green Bay excelente posición de terreno la cual aprovecharon para anotar su primer TD. En la siguiente, aunque el balón le llegó a Harvin, fue de manera irregular rompiéndole el ritmo y la coordinación con sus bloqueadores limitando así el regreso a sólo 12 yardas. Después de un tres y fuera de Minnesota, los Empacadores anotaron otro TD para descontar la ventaja a 20-24, pero cometieron un gran error al confiarse y tentar a Harvin. Mason Crosby, pateador de Green Bay, trató de patear profundo y dio un globito que Harvin recibió en su yarda 14 y el cual procedió a regresarlo 48 yardas para darle un primero y diez a Minnesota en la yarda 38 de Green Bay. Siete jugadas después, Chester Taylor anotaría el primer TD de Minnesota en el segundo tiempo del partido amarrando prácticamente una victoria crucial para los Vikingos.
En resumen, Minnesota anotó TD o gol de campo cada vez que empezó más allá de su propia yarda 35. Sólo en una ocasión en el segundo cuarto los Vikingos no aprovecharon una buena posición de terreno en la yarda 49 de Green Bay para iniciar una serie ofensiva cuando Adrian Peterson fue frenado en una cuarta oportunidad con una yarda por avanzar. Percy Harvin hizo lo mismo contra Pittsburgh regresando una patada de salida para TD, y le dio a Minnesota la oportunidad de por lo menos empatar el partido cerca del final.
Tenía curiosidad de ver el impacto de la nueva regla en la cual ya no se permite formar una "cuña" con más de 2 jugadores. En un prinicipio pensé que esto reduciría la producción en los regresos de patadas de salida, y que los regresadores serían víctimas de golpes fuertes. No ha sido así. Al esparcirse los bloqueadores a lo largo del terreno se han creado espacios que los regresadores rápidos y elusivos, como es el caso de Percy Harvin y Ted Ginn Jr., han sabido aprovechar después de eludir al primer tackleador para tener grandes regresos.
En los últimos seis años, con la excepción del año 2007, cuando vimos once TDs en regresos de patada de salida después de ocho semanas, el mayor número de TDs en regresos de kickoffs era de de cuatro. Este año llevamos diez. El 2007 fue un año especial lográndose 25 TDs en regresps de kickoff. No sé si se alcanzará dicha cifra, pero no lo descartaría.
El enfoque de esta nota han sido los regresos de kickoffs, pero las regresos de despejes son igual de importantes en la posición de terreno que tiene un equipo durante un partido. Como punto de comparación, seis despejes han sido regresados para TD en las primeras ocho semanas. Patrick Crayton de Dallas, lleva uno en cada uno de los dos últimos partidos. Su impacto ayudó en gran parte a que los Vaqueros ganaran ambos.
Triunfar gracias al impacto de los equipos especiales no le resta en lo absoluto el mérito de una victoria a un equipo. Quizás los medios no le den la importancia a esta fase del futbol americano como se la dan los entrenadores de la NFL, pero a pesar de ser el "patito feo" comparados con la ofensiva y la defensiva, los equipos especiales presentan la manera más rápida y dramática de cambiar el rumbo de un partido.
Raúl Allegre es analista del programa NFL Semanal y colaborador de ESPNdeportes.com, jugó 11 años en la NFL con los Indianapolis Colts y los New York Giants, como pateador. Desde su retiro en 1993, Raúl ha sido comentarista, productor y analista del fútbol americano en distintos medios. Consulta su archivo de columnas.





