Actualizado: 7 de noviembre de 2009, 9:47 EST

A la manera del Rey

Los dichos de LeBron James tras el juego dejaron pensando a más de uno

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Chris Sheridan Por Chris Sheridan
ESPN.com
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LeBron James

(Getty Images)

Muchos ojos posaron en James en lo que fue, hasta ahora, su única visita al MSG en la temporada

NEW YORK -- LeBron James lanzó una bomba con la última frase que pronunció el viernes por la noche antes de dejar el Madison Square Garden. Una frase que debería dejar a todos en Cleveland, New York y cualquier otro lugar -- en especial en Miami -- preguntándose qué fue lo que quiso decir.

"Cuando era un niño me imaginaba jugando con prácticamente todos los equipos de la NBA", dijo James. "En este momento, me imagino jugando con muchos muchachos en la NBA. Hay muchos jugadores increíbles con los que me gustaría jugar y competir por un campeonato de la NBA.

Creo que al final del día, un contrato por el máximo o ese estilo de cosas no son las que realmente importan. Lo importante para mí es ganar. De modo que lo que quiero el próximo verano es ganar, y si siento que el equipo es capaz de ganar, tomaré mi decisión teniendo en cuenta eso".

¿Prestaron atención a la parte del medio, en la que no le importa el contrato por el máximo?

Eso, amigos, podría ser un factor que cambie las reglas del juego -- una declaración de proporciones épicas que podría afectar las nociones preconcebidas de muchos con respecto a quién tiene más chances de quedarse con el mejor jugador joven de este deporte.

Cleveland, por supuesto, es la franquicia que le puede ofrecer a James la mayor cantidad de dinero -- un acuerdo por seis años dentro del rango de los $120 millones. Los Knicks y los Nets cuentan con el espacio en el tope para darle a James el máximo que tienen permitido ofrecer -- cinco años dentro del rango de los $90 millones.

Y después está el Heat, que ya tiene un jugador por el máximo -- Dwyane Wade -- y le gustaría sumar dos más si Pat Riley puede convencer a esos dos hombres que firmen por un poco menos del máximo, dándoles a los tres jugadores (pensemos que Riley apuntará a las estrellas e irá por James y Chris Bosh, mientras que también conservará a Wade) cláusulas para dar de baja sus contratos después de los tres años. Piensa en los tres anteriores juntos y suma a Michael Beasley y Mario Chalmers, y allí tendrás una genuina potencia.

¿Y sabes qué? Sin importar lo inverosímil que parezca, es mucho más probable después de escuchar lo que dijo James justo después de sumar 33 puntos, nueve asistencias y ocho rebotes durante la victoria de los Knicks por 100-91 el viernes por la noche.

No fue un partido muy peleado. Los Cavs quedaron con una ventaja 40-21 después de un cuarto y más tarde dejaron atrás a los Knicks durante el resto de la noche. James fue el que definió. Primero, fue el que asistió un tiro en salto de Mo Williams, después agarró un rebote ofensivo y convirtió uno de varios tiros en salto que hizo. Una asistencia de un triple de Anthony Parker hizo que el margen del partido quedase en 14, y todo lo que quedó por hacer fue esperar que sonara la chicharra y ver a James caminar por el campo estrechándole la mano a varios miembros de los campeones de la Serie Mundial, los Yankees de Nueva York, su equipo de béisbol favorito.

Cuando le preguntaron qué era lo que más iba a recordar de esa noche, respondió:

"La atmósfera, el ambiente que se creó fue genial", dijo James. "Hubo muchas estrellas en el edificio, los Yankees, Jay-Z. Estaban algunos Giants (el equipo de fútbol americano), John Legend, Chris Rock. Sientes que estás actuando en un escenario y todas estas estrellas te están mirando. Te sientes sonrojado, te hacen sentir pequeño".

La última no es una frase que esperarías escuchar de James, porque las personas como él, las que humillan a los demás con su grandeza, por lo general no dicen que otras personas los hacen sentir así a ellos.

James ya ha dejado en claro que disfruta jugar en el Madison Square Garden más que en cualquier otro estadio de la liga. La vitalidad de New York la convierte en su ciudad favorita en todo Estados Unidos.

Pero lo que dijo una y otra vez que es que su prioridad es ganar.

(Aparte, no podemos dejar de mencionar que además se vistió de manera diferente. Tenía una gorra negra, gafas Dida y una corbata a rayas blanca y negra que de alguna manera combinaba con una camisa blanca y negra).

De modo que lució diferente, y sonó diferente con lo que dijo en relación al dinero.

Ahora, tenemos que sumar el factor antes mencionado a la ecuación -- junto con la declaración antes del partido, "No me voy a apresurar" cuando llegue el momento de tomar una decisión después del primero de julio.

Al menos, esto suma un matiz interesante al espectro de posibilidades que estarán en juego cuando finalmente llegue el verano de LeBron.


Chris Sheridan cubre la NBA para ESPN.com y ESPN Insider. Consulta su archivo de columnas.