Afuera de todo
En el duelo sudamericano, Del Potro derrotó a González en los octavos de París-Bercy y lo dejó sin chances de jugar la Copa Masters; perdió Davydenko, pero se clasificó
PARIS -- Se llevó el duelo sudamericano. El argentino Juan Martín del Potro venció al chileno Fernando González en los octavos de final del Masters 1000 de París-Bercy y avanzó a cuartos, mientras que el perdedor se quedó sin posibilidades matemáticas de lograr el último boleto directo para disputar la prestigiosa Copa Masters de Londres.
En la capital francesa, en carpeta sintética y bajo techo, Del Potro, el N° 5 del ránking mundial de la ATP, se impuso a González, el 10° favorito y 11° del mundo, por 6-7 (6-8), 7-6 (8-6) y abandono por lesión en una rodilla, tras un durísimo choque. Con el agravante de que el chileno no pudo aprovechar ninguno de los siete match-points que tuvo en el segundo set.
El cierre de la quinta jornada, ya de madrugada, en el estadio Bercy, en este campeonato que reparte 2.750.000 euros en premios, fue de neto tono latinoamericano, con alientos repartidos por parte del público galo en favor del argentino y del chileno, los dos mejores tenistas de la región.

Durante el primer set, Del Potro dispuso de cuatro set-points pero no pudo concretar ninguno y terminó perdiendo en tie-break un parcial en el que, por momentos, había dominado con claridad a su rival.
El argentino quebró el servicio de González en el sexto game y luego se puso rápidamente 5-2. Perdió el saque del chileno a continuación y cuando se disponía a liquidar el set, empezó a mostrarse errático y le permitió al trasandino quebrar para ponerse 4-5.
De ahí en más, cada uno conservó su servicio y hubo que recurrir al tie-break, en el que Del Potro arrancó ganando 5-1 y dispuso de dos set-points cuando se puso 6-4 y luego uno más (ya había tenido uno cuando estaba 5-3 en el set). Pero dejó pasar el tren y el chileno, que se mostró seguro y usufructuó varios errores no forzados del argentino, logró dar vuelta la historia y llevarse el desempate por 8-6 y el primer set tras poco más de una hora de juego.
En el segundo set cada uno mantuvo su saque. Estuvo más cerca González que, recibiendo el servicio de 'Delpo' y, con el marcador favorable 5-4, desperdició cinco match-points.
Y con el resultado 6-5 en su favor, González volvió a desperdiciar dos nuevos puntos para cantar victoria y hubo que recurrir al tie-break, una vez más. Ahí volvió a arrancar mejor el chileno que logró un mini break para ponerse 2-0, pero Del Potro, mucho más sólido, dio vuelta la historia y se situó al frente por 6-3. González no se entregó e igualó en 6, pero los dos puntos siguientes los ganó Del Potro y se quedó con el set.
La igualdad fue la tónica general del encuentro. "Los dos estábamos muy concentrados. Con Fernando siempre jugamos partidos muy parejos", aseguró Del Potro. En el segundo set, González gozó de cinco bolas de partido en el noveno juego, con servicio del argentino.
"Me da pena por él, pero me viene bien para poder descansar un poco más", aseguró Del Potro, que deberá medirse el viernes con el checo Radek Stepanek, en busca de las semis.
"Siempre es un rival muy difícil, pero más en esta superficie. Estoy seguro que me va a hacer correr mucho. Además, se aprovechará de mi fatiga por terminar tan tarde", dijo el argentino. Pese a eso, aseguró que buscará la victoria. "En el tenis siempre hay que buscar otras motivaciones y un Masters es un torneo demasiado importante", dijo.
Con esta victoria, en un duelo de fuertes pegadores, Del Potro avanzó a los cuartos de final, dejando a González afuera de la carrera hacia el selecto certamen de Maestros, que se disputará en dos semanas en Londres, donde actuarán los ocho mejores jugadores del mundo.
El viernes, en cuartos de final, Del Potro se medirá ante Stepanek (13° preclasificado), quien se impuso al británico Andy Murray, cuarto favorito, por 1-6, 6-3, y 6-4 en una hora y 37 minutos de juego.
El escocés debió sentir la fatiga acumulada la jornada anterior, cuando acabó su partido frente al estadounidense James Blake casi a las dos de la madrugada, lo que lo obligó a dormirse muy tarde y a descansar poco.
Con esta derrota tan dolorosa, González no pudo ser ser el segundo clasificado de América Latina para el Masters final del año, haciéndole compañía a Del Potro, el campeón del US Open. Por lo tanto, de la región, sólo el argentino podrá intervenir en Londres.
González necesitaba al menos meterse en la final del domingo, pero no pudo aprovechar una jornada positiva, ya que perdieron el ruso Nikolay Davydenko, séptimo en la lista anual, y el español Fernando Verdasco, el octavo. Pese a su derrota, Davydenko se clasificó en séptimo lugar, pero falta un pasaporte para Londres.
Por ahora, ese sitio le corresponde a Verdasco, aunque debe rogar para que pierdan cuanto antes en París el sueco Robin Soderling y el local Jo-Wilfried Tsonga, quienes ganaron y se instalaron en los cuartos de final.
LA LUCHA POR OTRO PASAJE
Soderling, el noveno favorito, superó a Davydenko, sexto cabeza de serie, por 6-3, 3-6 y 6-4 en dos horas y dos minutos de juego. A pesar de conectar 11 aces y salvar 8 de 10 puntos de quiebre, el ruso no pudo doblegar al sueco, que mejoró su récord a 47-18 en la temporada.
Así y todo, Davydenko acabará el año en el peor de los casos siendo 8°, último puesto que da derecho para participar en el torneo de los Maestros. Será su quinta participación consecutiva en el certamen que reúne a los ocho mejores del año, en el que el ruso perdió la final del año pasado contra el serbio Novak Djokovic.
Al sueco y al chileno les basta con llegar a la final de este torneo para arrebatarle el puesto a Verdasco, mientras que el francés deberá obtener el título parisino si quiere volver a estar entre los Maestros.

En cuartos, Cilic chocará con el francés Gael Monfils (15°), que derrotó a su compatriota Julien Benneteau por 6-4 y 6-3 en una hora y 23 minutos. Monfils conectó 16 aces, convirtió 2 de 4 puntos de quiebre, y salvó las 6 oportunidades que dispuso su rival.
Así, el sorprendente Benneteau, a menos de 24 horas de dar el gran golpe en la Ciudad Luz, cuando jugó muy encendido y eliminó nada menos que al suizo Roger Federer, el N° 1 del tenis mundial, se despidó ante su connacional Monfils.
En la zona baja del cuadro, el serbio Novak Djokovic, número tres del mundo, superó al clasificado francés Arnaud Clement y chocará con Soderling el viernes, en busca de las semifinales.
Djokovic conectó 8 aces y convirtió 5 de 9 oportunidades de quiebre para derrotar a Clement por 6-2 y 6-2 en sólo una hora y 16 minutos de juego. Así se metió entre los ocho mejores de París-Bercy por primera vez en cinco participaciones.
Nole es el tenista de mejor rendimiento en la temporada, con 73 victorias y 18 derrotas. Además tiene un récord de 4-5 en finales disputadas en 2009 y viene de ganar el ATP de Basilea ante Federer, el gran ídolo local y tricampeón.
El campeón defensor, Tsonga, derrotó a su compatriota francés Gilles Simon (11° cabeza de serie) por 6-2 y 6-3 y avanzó a cuartos de final, donde se medirá con el español Rafael Nadal.
Tsonga metió 13 aces y perdió sólo cuatro puntos con su servicio, en 52 minutos de partido. El año pasado, el galo, de 24 años, derrotó al argentino David Nalbandian en la final de París-Bercy y, con ese triunfo, se aseguró un cupo en el gran torneo de fin de temporada.
Nadal, ex rey y actual N° 2 del mundo, venció a su compatriota Tommy Robredo (14°) por 6-3, 3-6 y 7-5 en dos horas y 20 minutos de juego. Fue su sexto triunfo ante Robredo, que nunca pudo vencer a Rafa.
El ganador necesitó los tres sets el día previo para vencer a Nicolás Almegro, cuando inclusive levantó cinco match-points. La diferencia, esta vez, fue que arrancó ganando el primer set al desplegar una mejor consistencia con su primer servicio.
Pero Robredo tomó vuelo en el segundo parcial, cuando aprovechó la segunda bola de quiebre que dispuso para nivelar el partido y así anotarse su primer set en seis encuentros contra Nadal. Todo parecía servido para Robredo, al concretar un quiebre de servicio para irse arriba 5-4, y con el saque en su favor. Robredo, sin embargo, no pudo con el rigor de la circunstancia y dejó ir el triunfo.
Nadal encadenó los tres últimos juegos para cantar victoria, otra vez con su indeleble sello de garra, defensa y mentalidad ganadora. Volvió a sufrir muchísimo y a salvarse. Seguramente el viernes, frente a Tsonga, tenga mayor presión, por el juego ofensivo del anfitrión y porque la gente alentará todo el tiempo al gigante galo.




