"La hermandad está en la banca"

Actualizado el 1 de febrero de 2013
Servicios de ESPN.com
Un Super Bowl que quedará en familia
Los hermanos Harbaugh hablaron en conferencia conjunta en un hecho histórico que alimenta al Super Bowl XLVII.Tags: los capitanes, futbol americano, nfl, super bowl, super bowl xlvii, baltimore, ravens, san francisco, 49ers, new orleans

NEW ORLEANS -- En el marco del Super Bowl XLVII, los hermanos John y Jim Harbaugh, entrenadores en jefe de los Baltimore Ravens y los San Francisco 49ers respectivamente, se dirigieron a la prensa en la primera conferencia de medios entre hermanos en la historia de la NFL.

"Quiero decirles que no hay mejor coach que Jim Harbaugh en la NFL", aseveró John Harbaugh.

Cuando se les preguntó si, en la eventualidad de quedarse sin trabajo alguno de ellos, trabajarían juntos, John tuvo las palabras citadas para elogiar el trabajo de su hermano, quien estuvo de acuerdo en la intención de entrenar junto con John.

Jim refirió a la capacidad de sus jugadores para llegar hasta el Super Bowl XLVII, enalteciendo su desempeño en los momentos clave.

"Estoy muy ansioso por el juego y terminar la temporada. Lo que más rescato es cómo jugaron los muchachos", dijo Jim. "Todos tuvieron un gran partido desde el primero contra Green Bay. Hace unos meses estuvimos aquí en New Orleans, y la intercepción de Ahmad Brooks fue enorme. Cómo destacó Colin [Kaepernick] contra Chicago; estoy feliz por su éxito. Por eso estamos aquí no por alguna decisión como entrenador".

La pregunta que no se hizo esperar fue en torno a la persecución de una meta que le costaría a uno de los hermanos el fracaso, a lo cual tuvieron palabras concretas.

"Se han hecho muchos sacrificios, se ha superado al adversidad por ambos equipos", dijo John. "Para el que pierda será amargo, así es el fútbol americano y la vida, y lo entendemos".

"Al momento del juego, la verdadera hermandad está en las laterales", sentenció John.

Los hermanos apuntaron que ninguno de los dos había pensado en el apretón de manos posterior al juego y mucho menos si habría un abrazo, ya que su mente estaba 100 por ciento en el partido del domingo.