Las necesidades eran y parecen seguir siendo inmensas en los dos equipos más populares del futbol mexicano. Ninguno de los dos pareció aprovechar el receso invernal para darles la confianza y la certeza a sus aficionados. El Águila ha traído un compañero para Benítez y un mediocampista que nadie sabe si tiene los tamaños para jugar en el club y el Guadalajara compró lo que podía comprar sin resolver problemas que aún lucen graves en su formación. ¿Volverán América y Chivas a los niveles de protagonismo que su historia reclama?

LOS ANGELES -- La carta a "Santa Claus" por la que tanto suspiraban los aficionados de Chivas y del América se cumplió con ciertas reservas, con algunos parajes inconclusos, con tonos de insatisfacción y con esperanza, siempre con la esperanza de que los "nuevos nombres" transformen el panorama.

Aunque al final del día los dos "grandes" del futbol mexicano buscaron esos refuerzos para tratar de encontrar la solidez de líneas de la que han carecido en la última época, cada quien lo hizo con su propio estilo, con su ideología y con sus propios límites. El América sabe que ganar el título es una cita inaplazable, pero también está consciente de que debe ser un equipo más atrevido, más espectacular y comunicativo con la tribuna. Y Chivas compró lo que pudo comprar, con el remordimiento de que llevar jugadores hechos que rondan los 30 años puede resultar en un golpe directo al corazón de su sagrada cantera.

¿Qué hizo América en el receso? Buscar y encontrar en Narciso Mina, el delantero ecuatoriano que viene con buenos antecedentes del Barcelona de Guayaquil, el compañero que tanto anhelaba su compatriota Cristian Benítez. América espera que entre Benítez y Mina haya suficiente pólvora para "dinamitar" a las defensivas contrarias. En el mercado local encontraron un jugador que en apariencia puede suplir todo lo que prometía y que jamás hizo Daniel Montenegro. Miguel Herrera conoce a Osvaldito Martínez, sabe de sus alcances y de sus límites y cree que el paraguayo junto a Sambueza y al "Hobbit" Bermúdez, pueden hacer la tarea que nadie ha podido completar en el medio campo americanista. Hacia atrás, puso su máximo esfuerzo en retener la exportación de Diego Reyes hasta el verano y le dio el gafete de capitán al colombiano Aquivaldo Mosquera. ¿Le alcanza con eso al América para superar la ronda de las semifinales, sitio hasta donde ha llegado en los últimos dos torneos? ¿Le alcanza para ser el equipo espectacular que lleve más aficionados a las hoy desoladas tribunas del Estadio Azteca?

Chivas tiene el impedimento de los extranjeros. Coqueteó otra vez con la idea de tener a Oribe Peralta o a De Nigris, pero los precios eran excesivos y tuvo que conformarse con Miguel Sabah, un antiguo proyecto de su cantera que ha anotado al menos 8 goles en los últimos 9 torneos pero que jamás ha levantado una Copa. Juntarlo con Rafael Márquez, alguna vez la dupla de Tomas Boy en el Morelia, era el plan emergente de John Van't Schip. El reporte de los holandeses que trajo Cruyff indicaba la necesidad de atacar por las bandas y para ello han llegado dos laterales carrileros como "El Cherokee" Pérez y Adrián Cortes. El Guadalajara trato de reforzar la zaga con un acompañante para el veterano Héctor Reynoso, pero no tuvo suerte. Ángel Reyna, quien se convertiría en el sucesor de Marco Fabián de la Mora en que caso de que éste consiguiera una oferta europea atractiva, no llegó a un acuerdo con "El Rebaño" y terminó fichando con el Pachuca. ¿Tiene Chivas lo necesario para abandonar las penurias de la tabla? ¿Está el Guadalajara para dejar la peor época deportiva en la historia del club?

La carta a "Santa Claus" que habían escrito los seguidores de América y de Chivas incluía otra clase de "lujos" y de "ilusiones". Veremos si con ello alcanza o si ambos mantendrán su ayuno de la posibilidad de acariciar un nuevo trofeo.