En el desmoronamiento del micro-ciclo de Joahn Cruyff, hay un nuevo presidente deportivo. Se llama Dennis Te Kloese, es holandés, pero más allá de su experiencia, de su capacidad para tomar el puesto, el problemas de Chivas está en otra parte, un problema que no le ha permitido fincar su crecimiento en los últimos años, un problema que hoy le tiene atorado en la peor crisis deportiva de su historia. El problema es estructura, es planeación, proyectos, el problema en Chivas es que ha golpeado, ha maltratado y ha llenado de "parches" su organigrama. Ha escogido a las personas y a los nombres correctos, pero no le ha dado ni el tiempo ni la continuidad a esos procesos.

LOS ANGELES -- Lo último que quedó bajo el árbol de Navidad de Chivas fue un nuevo presidente deportivo.

Dennis Te Kloese, holandés, que llegó a México de la mano de Hans Wsterhooff, y que trabajó en Tigres y en otras posiciones como "desarrollador de talento" y visor de "fuerzas básicas", es el "siguiente" elegido por Jorge Vergara para hacer una labor que muchos otros intentaron en los últimos 10 años sin mucho éxito.

El señor Te Kloese se unirá a una larga lista de nombres como Néstor de la Torre, Rafael Lebrija, Rafael Ortega, Juan José Frangie, Ivar Sisniega, Pedro Sáez, José Luis Real y el mismísimo Joahn Cruyff. Personajes, la mayor parte de ellos, con grandes conocimientos deportivos y futbolísticos que al final del día no pudieron terminar de verter todo su talento, conocimiento y experiencia en favor de las Chivas.

Nadie duda de la capacidad del señor Te Kloese, pero el problema en Chivas es otro, un problema distinto, un problema que no le ha permitido fincar su crecimiento en los últimos años, un problema que hoy le tiene atorado en la peor crisis deportiva de su historia. El problema es estructura, es planeación, proyectos, el problema en Chivas es que ha golpeado, ha maltratado y ha llenado de "parches" su organigrama. Ha escogido a las personas y a los nombres correctos, pero no le ha dado ni el tiempo ni la continuidad a esos procesos.

Hoy mismo, somos testigos del desmoronamiento de otro micro-ciclo, de la "caída" de un personaje de los tamaños de Joahn Cruyff. Quizá la única constante en toda esta situación siga siendo el espíritu o la clase holandesa que Chivas pretende para su cancha y para sus fuerzas básicas, pero eso no basta.

Diez años después de haber encontrado una "luz de esperanza" -eso significo para muchos (me incluyo) la llegada de Jorge Vergara- Chivas sigue buscando un método para subsistir, para competir y para protagonizar como institución futbolística. Ha tenido de todo: buenos, regulares, malos y muy malos momentos, entrenadores, dirigentes, directores deportivos, presidentes, administradores, generaciones futbolísticas y jugadores de calidad.

Lo único que la ha faltado a Chivas es tener paciencia, orden y respeto por los procesos.