A repetir la hazaña
Los mariscales de campo, Marcus Mariota, de Oregon, y Johnny Manziel, de Texas A&M, buscan cumplir con las expectativas después del éxito que tuvieron en el 2012, opina Ivan Maisel. Leer »
USA TODAY SportsEUGENE -- Se podría pensar que el mariscal de campo de Oregon, Marcus Mariota, regresa para su temporada sophomore con grandes expectativas sobre él como si fueran hombreras de plomo. Eso es lo que puede suceder cuando ganas el premio al Jugador Ofensivo del Año de la Pac-12 y guías a tu equipo a una marca 12-1.

Se podría pensar que el mariscal de campo de Texas A&M, Johnny Manziel, vuelve para su temporada sophomore luchando con las exigencias de igualar su actuación de la temporada pasada. Manziel pasó tres meses transformándose de ser un desconocido a convertirse en un jugador estelar, ganando el Trofeo Heisman y 348,000 seguidores de Twitter en el proceso.
Pero así no es como funciona el fútbol americano colegial. Para jugadores como Mariota, Manziel, el mariscal de campo de Stanford, Kevin Hogan, y el pasador de UCLA, Brett Hundley, esta temporada será pan comido comparada con las dudas que existían hace un año.
Nada de lo que pasó la temporada pasada, cuando Mariota y los Ducks terminaron como el N° 2 de la nación, agobió al jugador originario de Hawaii como los entrenamientos de primavera de hace un año. Mariota tuvo que superar al mariscal de tercer año, Bryan Bennett, para ganarse el puesto titular.
"Ni siquiera estaba seguro de cómo iba a ser", declaró Mariota. "Tenía sueños y aspiraciones de hacerlo bien, pero no había jugado un partido en un año. Ellos no sabían cómo jugaba. Y luego salir [en el entrenamiento de primavera] y ver a 46,000 personas ahí. Nunca había jugado frente a una multitud así en mi vida".
Para el mes de noviembre, tuvo una gran actuación frente al doble de asistencia en el Memorial Coliseum de Los Angeles, donde Oregon venció, 62-51, a USC. Mucho antes de esa noche de sábado, Mariota había demostrado las habilidades ideales para conducir la ofensiva sin reunión de Oregon. Terminó la temporada con 2,677 yardas y 32 pases de touchdown y 752 yardas por tierra y cinco anotaciones por esa vía.
"Sin saber lo que estaba haciendo", indicó el coordinador ofensivo de Oregon, Scott Frost.
Y ese es el punto. Frost no puede esperar a ver lo que Mariota puede hacer en la ofensiva ahora que ya ha ido más allá en el libro de jugadas.
"Si pudiera lanzar como él, no estaría sentado aquí", refirió Frost. "El chico puede hacer todos los pases que tiene que hacer en el campo de fútbol americano y hace que parezca fácil. Mide 6 pies con 4 pulgadas y corre la carrera de las 40 yardas en 4.4 segundos. No hay muchos jugadores así".
Manziel cuenta con talentos físicos únicos también. Es la principal razón por la que Texas A&M terminó 11-2 y en el lugar N° 5 de la nación en su primera temporada en la SEC. Sin embargo al cuerpo de entrenadores de los Aggies le tomó un par de partidos ver que la capacidad de Manziel para ajustar sobre la marcha podría llevar lejos al equipo.
"Mejoró como mariscal de campo con el paso de la temporada, sobre todo en los últimos cinco o seis partidos", declaró el entrenador en jefe, Kevin Sumlin, durante una entrevista telefónica. "Pueden dividir en dos la temporada".
A pesar de que Manziel deslumbró en la recta final, cuando sumó 345 yardas y dos touchdowns en la sorpresiva victoria de los Aggies, 29-24, frente al N° 1 de la nación, Alabama, y corrió y lanzó para 516 yardas y cuatro touchdowns en la paliza, 41-13, ante Oklahoma, clasificado en el lugar N° 11, en el Cotton Bowl, los entrenadores de los Aggies mantuvieron su carga ligera. El centro senior, Pat Lewis, realizaba todas las llamadas de bloqueos.
Esta primavera, el sophomore, Mike Matthews, asumió la posición de centro, y Manziel se encargará de realizar las llamadas de protección.

"El reto para Johnny --y esto parecerá una locura-- desde el principio era tener un mejor entendimiento de la ofensiva en general", comentó Sumlin. "¿Por qué estamos haciendo esto? ¿Qué estamos tratando de hacer? Para pensar así, no sólo estamos haciendo jugadas simples. ¿Por qué estamos haciendo eso? Porque estamos anticipando este tipo de cobertura en este tipo de situación".
Si Manziel entiende el por qué, puede tomar una mejor decisión sobre la marcha, lo cual pueden no ser buenas noticias para el resto de la SEC. Su capacidad de crear algo de la nada es la razón por la que ganó el Heisman.
"De eso se trata el fútbol americano en la primavera", señaló Sumlin, "así que él sabe cómo pensamos como entrenadores y tenemos un mejor entendimiento de cómo piensa y su capacidad para explicar, 'Bien, esto es lo que vi'".
Los mariscales de campo conocen mejor sus esquemas. Pero ese conocimiento sólo representa una parte de participación dentro de la ofensiva. Ya no son adolescentes en un vestuario con compañeros de 22 años. Los pasadores ya no son jugadores freshman que son empujados a una posición que exige liderazgo.
Mariota cedió el liderazgo el año pasado a jugadores como el corredor senior de quinto año, Kenjon Barner.
"Kenjon decía, 'Hombre, estabas en octavo grado cuando yo me gradué de la preparatoria", explica Mariota. "Siempre había bromas con esa situación. Tomé notas de jugadores como Kenjon, de tipos como [el guardia] Ryan Clanton, que han estado aquí por mucho tiempo. Sólo trato de poner atención y ver lo que hacen. No es que tuviera que decir algo. Ellos decían todo. Como freshman, tuve la oportunidad de ver y observar. Espero poder aplicarlo, ahora que ellos se han ido".
Los jóvenes que hicieron que la temporada pasada fuera tan memorable están creciendo. Eso es un buen augurio para la próxima temporada.
GAINESVILLE -- Al principio de la temporada del 2012, los entrenadores de Florida descubrieron algo desconcertante acerca del corredor, Matt Jones.

El freshman ,de 6 pies con 2 pulgadas y 225 libras de peso, con un cuerpo similar al de un apoyador, no aprovechaba su tamaño para jugar. En lugar de barrer por el centro del campo, Jones trataba ya sea de esquivar o de correr alrededor de sus rivales.
Fue inefectivo y eso era frustrante. Así que el entrenador en jefe, Will Muschamp, y el entrenador de corredor, Brian White, se reunieron con Jones a mitad de la temporada para hablar de un cambio.
Tenía que prestar más atención a sus entrenadores, estar más alerta en las reuniones y sobre todo tenía que aprovechar su tamaño para ser un corredor de poder.
"Uno no hace que su lanzador de rectas lance cambios de velocidad", declaró Muschamp. "Vamos a lanzar la recta, y que ellos [los defensivos] se enfrenten a la recta".
Jones, quien jugó como reserva de Mike Gillislee, no tuvo estadísticas espectaculares la temporada pasada, pero hubo un cambio definitivo en cómo se preparó en la segunda mitad de la temporada. Para él, su reunión con los entrenadores cambió toda su perspectiva sobre su juego, y todo comenzó a dar resultado realmente durante el partido ante Jacksonville State.
Jones corrió para 65 yardas en ocho acarreos en ese partido, permaneciendo en el centro del campo tanto como le fue posible. Después sumó 81 yardas y un touchdown en ocho acarreos en la victoria de los Gators, 37-26, frente a Florida State.
Para Jones, su mentalidad y ética de trabajo se transformaron. Si bien entendió su papel como reserva de Gillislee, apuntaba a demostrar que quería acarreos. Quería que sus entrenadores lo pensaran dos veces para sacarlo del campo.
"Tenía tanta hambre que iba a demostrarles a los entrenadores que realmente quería jugar", señaló Jones. "Sabía que no iba a ser titular, pero esperaba que si [Gillislee] se lesionaba iba a estar listo en cualquier momento".
El hambre de Jones viene de sus orígenes humildes. Jones, el menor de tres hermanos que juegan fútbol americano, creció en una pequeña y sencilla casa de Tampa, Florida, nunca conoció a su padre. Su madre, Barbara Singleton, fue diagnosticada con un cáncer de tiroides cuando Jones tenía 16 años. Ahora se ha curado de la enfermedad.
Jones estaba tan avergonzado por su pequeña casa llena de gente, que recibía las visitas a domicilio de los entrenadores en la casa de su novia. Los entrenadores de Florida disfrutaron de una comida tradicional de domingo --pollo, chuletas de cerdo y arroz-- antes de que Jones se inscribiera, pero nunca les mostró su verdadero hogar.
Dejar atrás esa casa ahora es una motivación importante para Jones.
"Venir de ahí, sólo hace que tenga hambre", sentenció Jones. "Simplemente quería sacar a mi madre de esa situación, y definitivamente me hizo ser humilde.
"[Mi madre] quiere que uno de sus hijos llegue a la NFL".
En primer lugar, Jones, tenía que pasar por los entrenamientos de primavera como el nuevo corredor titular de los Gators. A la sombra de las 1,000 yardas de Gillislee, había un poco de presión sobre Jones, quien sumó apenas 275 yardas y tres touchdowns la temporada pasada.
Sin embargo entró a la primavera con la mentalidad de, bueno, salir de ahí con el puesto titular. Después de pasar sus días de preparatoria jugando en una ofensiva similar, Jones indicó que se sentía muy cómodo con el libro de jugadas de Brent Paese. Lo aprendió rápidamente el otoño pasado, después se encerró en la sala de video durante la primavera, estudiando todo desde sus movimientos hasta formaciones defensivas, la rotación de los profundos, cargas y las tendencias de la línea defensiva.
Incluso ayudó a sus compañeros corredores, Mack Brown y Kelvin Taylor, con su trabajo de video.
"Ha atacado la temporada baja, y uso la palabra 'atacado' con letras negritas", expresó Muschamp. "Ha ido tras la temporada baja, y tuvo una primavera sorprendente. Va a llegar muy bien al otoño".
Pregúntenle por Jones al mariscal de campo, Jeff Driskel, y él los interrumpirá con una palabra: fenómeno.
"Es duro, y eso es lo que necesitas en un corredor", refirió Driskel. "No tiene miedo de ganar unas yardas más y bajar la cabeza, en lugar de tratar de escapar hacia afuera".
Jones está usando su recta, y está listo para ponerse al equipo sobre sus hombros. Entiende que esta ofensiva se centra en gran medida en el ataque terrestre, y que él ahora es el rostro de la posición.
Jones acepta eso y desborda confianza, ya que quiere sumar 1,500 yardas y anotar más de 12 touchdowns.
Esa actitud hace que los compañeros de Jones se emocionen por trabajar con él.
"Definitivamente te emocionas como liniero ofensivo cuando tienes a un corredor que acarrea el balón así, con tanto corazón y tanta pasión", declaró el guardia, Max Garcia. "Va a ser un problema para las defensivas este otoño".
PALO ALTO -- Fácilmente se podría esgrimir el argumento de que quien gane la competencia por la titularidad en el puesto de corredor sería el hombr más importante de Stanford. Después de todo, la filosofía "ground-and-pound" no va a cambiar tras la salida de Stepfan Taylor. Pero el hecho de que Stanford adoptará una postura de backfield por comité en el 2013 en mayor medida de lo que sucedió en el 2012, abre el tema a debate.

No hay debate, sin embargo, sobre lo que significa Shayne Skov para este equipo. Antes de la lesión de rodilla que terminó con su temporada ante Arizona en el 2011, se hablaba de él como potencial recluta de primera ronda de draft. Regresó en el 2012 y fue muy bueno. Pero no tan bueno como lo fue antes de la lesión.
Lo es ahora, y eso pinta bien para una de las mejores unidades defensivas del país.
"Hablando con él hacia el final de la primavera, estimó que estaba entre 90-95 por ciento y podías ver cuando llegó para nuestra segunda sesión en abril, rebasaba a los demás como lo solía hacer", expresó el entrenador en jefe de Stanford, David Shaw. "Estaba rebasando a los demás defensores de camino al balón.
"Estaba emocionado por contar de nuevo con esa explosión. Sentir de nuevo esa velocidad que realmente nunca tuvo el año pasado. Estuvo sano todo el año. Tuvo la fuerza todo el año. Portó la rodillera. Pero la rodilla se podía proteger y no existía riesgo de otra lesión. Simplemente sucedió que la explosión fue lo último que regresó. Y todos son diferentes cuando vuelve eso. Pienso que finalmente volvió e iniciará el campamento de entrenamiento al 100 por ciento, y esperamos mejor que nunca".
Los coordinadores ofensivos tienen algo qué temer para la siguiente campaña.
Skov es obviamente un jugador de impacto por lo que logra sobre el campo, especialmente cuando está al 100 por ciento. Un Shayne Skov al 80 por ciento en el 2012 todavía fue bastante bueno. Pero lo que puede hacer fuera del campo es inspirador.
Sólo observen su discurso previo al partido ante USC y tendrán una idea de lo que hace Skov para este equipo.
Es el tipo de jugador que motiva a un equipo entero con su juego sobre el campo, y los inspira con su fuego fuera de él. Flanqueado por un siete frontal que estuvo ranqueado entre los cinco mejores a nivel nacional en contra de la carrera, segundo en tacleadas para pérdida y el mejor en el país a la hora de registrar capturas, Skov será a quien volteen a ver todos para asumir el papel de líder en una defensiva llena de líderes.
La decisión de Skov de regresar a la escuela --hecha en conjunto con el apoyador externo Trent Murphy y el ala defensiva Ben Gardner-- da al Cardinal tres de los mejores jugadores a nivel nacional en sus respectivas posiciones del siete frontal. Se espera que la defensiva sea mejor de lo que fue en el 2012. Y existen pocas dudas de que un Skov al 100 por ciento será el líder sobre el campo y en el vestidor.
APTommy Frazier guió a los Cornhuskers a la conquista de dos títulos nacionales con la ofensiva optativa.SOUTH BEND -- Tres legendarios ganadores del Trofeo Heisman Trophy --desde Vinny Testaverde con Miami en 1986 hasta Danny Wuerffel con Florida en 1996 hasta Ron Dayne con Wisconsin en 1999-- encabezan la Clase del 2013 del Salón de la Fama del Fútbol Americano colegial.
El grupo de nuevos inmortales también incluye al mariscal de campo de Nebraska, Tommie Frazier, quien no ganó el Heisman pero acumuló marca de 34-3 como titular, guiando a los Huskers a campeonatos nacionales consecutivos en 1994 y '95.
El resto de los enaltecidos está conformado por:
En 1963, los Midshipmen de Hardin --liderados por el ganador del Heisman, Roger Staubach, como mariscal de campo-- jugaron por el campeonato nacional en el Cotton Bowl. Hardin acumuló una marca de 118-74-5 (.612) en dos escuelas que han tenido problemas para ganar desde su salida.
En una era donde los entrenadores están siendo despedidos luego de dos campañas, McCartney sirve como un monumento a la paciencia. Ganó siete juegos en sus tres primeras campañas en Colorado.
Cinco años más tarde, los Buffaloes disputaron el título nacional. Un año más tarde, en 1990, compartieron la corona del fútbol americano colegial con Georgia Tech. En total, McCartney se fue con marca de 93-55-5 (.624) en Colorado. Se retiró en 1994 a la edad de 54 para dedicar su tiempo y atención a Promise Keepers, una organización religiosa.
Para calificar para el Salón de la Fama del Fútbol Americano Colegial, un jugador debe haber sido nombrado al primer equipo All-American, haber jugado dentro de los últimos 50 años (después de eso, puede ser nominado por el Comité de Veteranos) y estar retirado del juego profesional. Por ello es que Testaverde debió esperar tanto.
Jugó en la NFL por 21 temporadas. De hecho, los nueve jugadores que ganaron el Heisman después de Testaverde entraron antes que él al recinto. Gracias a sus peculiares normas, el Salón de la Fama del Fútbol Americano Colegial se comporta de una manera distinta a sus similares en otros deportes.
El recinto no escoge automáticamente a los mejores jugadores disponibles o a los nombres más reconocibles. La National Football Foundation, para honrar ambos lados del balón, procura incluir en todas las generaciones al menos a un jugador en cada grupo posicional, y al menos a un jugador de cada una de las conferencias mayores. En años recientes, el recinto ha optado por no incluir a jugadores de la misma escuela en años consecutivos.
La Foundation también prefiere alejarse de seleccionar a actuales entrenadores de la NFL porque no pueden participar en las festividades del Salón en New York, a principios de diciembre. Gray, el ex estelar de Texas, tuvo la buena fortuna de que los Titans descansan durante la semana de los eventos de este año.
Los aficionados de Nebraska, cuyo amo por Frazier conoce pocos límites, se habían molestado con cada año en que no era enaltecido, aun pese a que otros Huskers, como el liniero ofensivo Will Shields en el 2011 y el liniero defensivo Grant Wistrom en el 2009, han sido elegidos.
"Nunca juegas este deporte pensando en que vas a formar parte del Salón de la Fama algún día", dijo Frazier en un comunicado emitido por Nebraska. "Simplemente sales y haces lo mejor posible, y lo que sucede, sucede. Tuve la fortuna de que hubieran sucedido cosas buenas".
Información de AP fue utilizada en la redacción de esta nota.
BLACKSBURG -- El senior de Virginia Tech, Logan Thomas, es un mariscal de campo distinto al que frustró a los aficionados de los Hokies durante la temporada del 2012.

Echemos una mirada de cerca:
"Hemos reconstruido totalmente sus retrocesos para lanzar, su transferencia de peso, hemos reconstruido básicamente la sincronía entre su cuerpo en la parte alta y parte baja", dijo el coordinador ofensivo de primer año, Scot Loeffler, a ESPN.com. "Por ello no era preciso: su torso y piernas no estaban coordinados. La parte baja de su cuerpo giraba a la izquierda, y su cuerpo estaría dirigiéndose al blanco. Debes hacer que se mueva todo. Es como jugar al golf o al béisbol o cualquier otra cosa. La mitad de arriba y la mitad de abajo deben estar coordinadas. Ahí es donde ha hecho el mayor progreso, su precisión realmente ha mejorado".
Ver para creer, sin embargo.
Los aficionados de Virginia Tech que vieron o escucharon de la actuación de tres intercepciones de Thomas en el juego de primavera de los Hokies necesitarán algo más de convencimiento, pero aquellos dentro del programa insisten en que han visto una transformación durante la primavera. Continuar ese proceso será vital durante el verano, cuando Virginia Tech busque regresar luego de su peor campaña en 20 años y arranque ante el campeón nacional reinante, Alabama, el 31 de agosto en el Georgia Dome de Atlanta.
En el juego de primavera, Thomas no lució demasiado diferente que hace un año, cuando lanzó 18 pases de touchdown y 16 intercepciones en ruta a una marca mediocre de 7-6. No obstante, no fue un reflejo preciso del progreso de Thomas durante la primavera, de acuerdo a Loeffler.
"Lo que es realmente triste --y [el coordinador defensivo] Bud [Foster] lo dijo mejor-- es que el chico probablemente ha tenido la mejor primavera y salimos al partido primaveral, y tuvimos un par de intercepciones, un par que fueron su culpa, la otra simplemente fue una mala ruta del receptor abierto", dijo Loeffler. "Así que empieza el escrutinio, pero para ser honesto, me alegro de que hubiera sucedido. Impone un tono, impone la urgencia de mejorar".
Loeffler ha tenido éxito minimizando los errores de los mariscales de campo, antes.
En el 2002, el ex mariscal de campo de Michigan, John Navarre, vio su total de intercepciones caer de 13 a siete en su primer año trabajando con Loeffler. Navarre se convirtió en el primer mariscal de campo de Michigan en ser nombrado al primer equipo All-Big Ten desde 1997. Thomas, quien comenzó el 2012 como candidato a ser recluta de primera ronda del draft, vio cómo cayeron rápidamente sus bonos el año pasado, y decidió regresar para su temporada senior con el objetivo de mejorar. La contratación de Loeffler fue factor en su decisión.
Loeffler, un ex mariscal de campo de Michigan, también trabajó con Tim Tebow y Chad Henne.
"He tenido algunos grandes jugadores, realmente buenos mariscales de campo, y él tiene tanto talento como cualquiera de ellos", explicó Loeffler. "Si continúa mejorando los fundamentos y se concentra en realizar las jugadas cuando se le presentan, y guardar jugadas para otro momento cuando las oportunidades no se presentan, estará bien. Tiene buena cabeza y cuenta con inteligencia funcional. Simplemente necesita seguir mejorando".
Los aficionados de Virginia Tech necesitan empezar a verlo, a partir del 31 de agosto próximo.
APA partir de la temporada del 2014 los equipos competirán en un nuevo formato de playoffs.PASADENA -- College Football Playoff será el nombre de los playoffs del fútbol americano colegial, que comenzarán al término de la temporada regular del 2014.
El Cowboys Stadium de Arlington, Texas, será la sede del primer Juego por el Campeonato Nacional y se llevará a cabo el 12 de enero del 2015, informaron diversas fuentes a ESPN.
También, el Fiesta, Cotton y Chick-fil-A Bowl se unirán al Rose, Sugar y Orange Bowl en la rotación de seis tazones de semifinales para el nuevo sistema de playoffs, dijeron las fuentes.
El lugar del Juego por el Título en la primera temporada del nuevo formato de playoffs de cuatro equipos fue discutido por los comisionados de la BCS, indicó una fuente. Tampa, Florida, y Arlington fueron las únicas dos ciudades que pujaron por el partido.
Arlington había sido el favorito durante varios meses, pero un impresionante paquete de Tampa hizo que fuera una decisión difícil, señalaron las fuentes.
"Fue más cerrado de lo que mucha gente pensaba que sería", declaró una fuente.
La votación oficial y el anuncio de las sedes del primer Juego por el Campeonato y de las semifinales se realizará este miércoles desde Pasadena, California.
Las fuentes también informaron que la rotación de semifinales se ha determinado de la siguiente manera: El Rose (Pasadena) y el Sugar Bowl (New Orleans) albergarán las semifinales en el 2015, el Orange (Miami) y el Cotton Bowl (Arlington) las recibirán en el 2016, y el Fiesta (Glendale, Arizona) y Chick-fil-A (Atlanta) serán sedes en el 2017. Se mantendrá esa rotación hasta enero del 2026.
Durante el contrato de 12 años de los playoffs en el fútbol americano colegial, las semifinales serán en:
El Orange, Cotton, Fiesta y Chick-fil-A Bowl no se llevarán a cabo el 1° de enero porque el Rose y el Sugar Bowl tienen garantizado ser jugados el 1° o el 2 de enero de cada año, incluso si los tazones no albergan semifinales nacionales.
El Holiday Bowl fue el único tazón que también pujó por un lugar en las semifinales.
Las fechas del Juego por el Campeonato (que siempre se jugará en lunes) son: 12 de enero del 2015, 11 de enero del 2016, 9 de enero del 2017, 8 de enero del 2018, 7 de enero del 2019, 13 de enero del 2020, 11 de enero del 2021, 10 de enero del 2022, 9 de enero del 2023, 8 de enero del 2024, 13 de enero del 2025 y 12 de enero del 2026.

Esta semana, los comisionados anunciaron el nombre del sistema de playoffs de cuatro equipos. Esta temporada será la última de la Bowl Championship Series. Durante meses, los comisionados indicaron que querían un nombre simple para el nuevo formato de playoffs.
"Hemos decidido llamar a los playoffs por su nombre, College Football Playoff", declaró el director ejecutivo de la BCS, Bill Hancock. "Pensamos que los nuevos playoffs serán la mejora más dinámica al fútbol americano colegial en una generación. Desde luego, es lo que los aficionados quieren. También invitamos a todos a votar por internet para elegir el emblema y ayudarnos a dar inicio al nuevo College Football Playoff".
Además de asegurar el primer Juego por el Campeonato nacional, el Cowboys Stadium recibirá el Final Four varonil de la NCAA nueve meses antes, del 5 al 7 de abril del 2014.
En los años que el Rose, Sugar y Orange Bowl no alberguen las semifinales nacionales, recibirán al equipo mejor clasificado de sus respectivas conferencias: Rose (Pac-12 vs. Big Ten), Sugar (SEC vs. Big 12) y Orante (ACC contra el equipo mejor clasificado de la SEC, la Big Ten o Notre Dame).
Este verano, el College Football Playoff comenzará a aceptar propuestas para los Juegos por el Campeonato del 11 de enero del 2016 y del 9 de enero del 2017, citaron las fuentes.
SOUTH BEND -- Con su primera primavera como "el elegido" en Notre Dame en plena desaceleración, Everett Golson está bajando el ritmo.

Ha tenido que hacerlo antes, ya sea volver a aprender algunas cosas luego de un rocoso debut en casa la temporada pasada, o tener que pasar más tiempo en la sala de rehabilitación después de que su cuerpo relativamente ligera soportara demasiado castigo a lo largo del 2012.
Pero con su primera campaña como titular de Notre Dame en el espejo retrovisor, con la experiencia de un juego por el título nacional en el currículo, y con la amenaza de Gunner Kiel en camino a Cincinnati, Golson, por momentos, no ha dejado de hablar.
Ahora comienza la diversión para la ofensiva del Fighting Irish, una unidad que tendrá ahora la posibilidad de contar con el mismo hombre al frente por 39 partidos más, esto después de que las tres previas primaveras de Brian Kelly con el programa comenzaran con incertidumbre en la posición.
"No sé que se pueda poner en la misma categoría siquiera en cuanto a comparar dónde inició el año pasado y dónde está ahora", dijo Kelly de Golson. "Sólido comando de nuestra ofensiva. Creo que donde estamos con él, más que nada ahora es momento de desacelerar un poco. Quiere hacer demasiado. Conoce muy bien las herramientas con las que cuenta. No sabía nada de sus herramientas el año pasado, con respecto a lo que podía hacer a la ofensiva.
"Ahora, quiere hacer un poco de más, así que estamos en un punto muy diferente de su desarrollo. Pienso que es lo que más se destaca para mí, sin embargo, es su comando. Su comunicación y comando y su liderazgo ha sido evidente desde que iniciamos las sesiones de primavera".
Mientras que Golson entró a la primavera pasada como uno de cuatro candidatos para la titularidad, este año comienza más asertivo, digiriendo mejor las indicaciones de los entrenadores y mejorando su relación con el entrenador de posición Chuck Martin intercambiando llamadas y textos, y pasando algunos momentos juntos en la cancha de baloncesto cuando lo permite el tiempo.
Golson se está volviendo una presencia más vocal sobre el campo, y está dando el salto en lo que cree Kelly será una ofensiva basada en el juego del mariscal de campo.
Notre Dame finalizó en el sitio Nº 80 en puntos anotados el año pasado a nivel nacional, alcanzando su marca de 12-1 en buena medida gracias a la segunda defensiva a nivel nacional en puntos anotados y minimizando el caos de entregas de balón que plagaron la campaña anterior.
"Pienso que para mí, en lo personal, depende de nosotros porque se espera más de nosotros", dijo Golson, quien acumuló 2,703 yardas totales, 18 touchdowns (12 por aire y seis por tierra) y 10 entregas de balón mientras completó más que el 58 por ciento de sus envíos la temporada pasada.
"El año pasado, 2012, realmente no dejamos nuestra marca. Se pueden dar muchas excusas --fue nuestro primer intento-- pero al final del día, no hicimos nuestro trabajo. Así que definitivamente un énfasis para mí, personalmente, de mejorar esta ofensiva y tener una mejor campaña".
El tackle izquierdo de quinto año, Zack Martin, dijo de Golson: "Cada semana fue mejorando y mejorando, no solamente sobre el campo, sino en la práctica con la línea ofensiva con los receptores. Son el tipo de cosas que vemos de él de manera constante ahora. Esperamos que Everett dé un paso al frente y diga a la ofensiva lo que debe hacer. Esperamos que esté allá afuera, y ha hecho un gran trabajo esta primavera".
Golson fue listado en 185 libras la temporada pasada, pero probablemente bajó unas 10 libras o más hacia la recta final. Aumentar la masa muscular era un punto de énfasis en los posteriores a la derrota del 7 de enero frente a Alabama y una temporada de 94 acarreos. El sophomore de tercer año está listado actualmente nueve libras por abajo de su meta, 195.
Con Tommy Rees y Andrew Hendrix de vuelta para sus cuartas campañas, Golson sabe que existe poco tiempo para dormirse en sus laureles, especialmente después de una campaña inaugural en que fue sacado del partido en tres ocasiones, y un juego en que debió salir por una conmoción --que le obligó a perderse el partido subsecuente-- y perder una serie de otro juego por llegar tarde a una junta.
Golson podría no estar viendo por detrás de su hombro como lo hizo hace un año, pero eso no hace desaparecer el reto que tiene enfrente.
"No necesariamente pienso demasiado en ello", declaró. "La posición de Nº 1 es buena por tiempo limitado. Sales y tiras un par de intercepciones, ¿quién sabe? Quizás hay una nueva controversia y tu empleo se vuelve el de ser reserva. Así que es importante nunca ser complaciente. Siempre mantenerte hambriento y enfocado, y así es como se atraviesa todo este proceso".
COLUMBUS -- Braxton Miller aceptó su trofeo como Jugador Ofensivo del Año en la Big Ten en Indianapolis, el mismo día del Juego de Campeonato de la Conferencia en diciembre pasado. Dado que había sido parte de la ceremonia de medio tiempo, Miller se quedó para observar a Wisconsin apalear a Nebraska, 70-31, para amarrar un boleto para el Rose Bowl.

Por supuesto, el mariscal de campo de Ohio State no pudo dejar de pensar en cómo su equipo había vencido a ambos participantes del juego por el título de la Big Ten.
"Me molesté un poco al verlo, porque fue un juego diferente al que yo esperaba", dijo Miller a ESPN.com. "Creo que hubiera sido otra historia si nosotros hubiéramos estado allí".
El apoyador Ryan Shazier, como muchos otros Buckeyes, experimentó sentimientos similares al ver el Juego de Campeonato del BCS entre Notre Dame y Alabama un mes más tarde.
"Para ser honesto, me sentía enfermo", explicó Shazier, "porque teníamos un gran equipo y debíamos estar en ese partido. Siento que si todos mantenemos ese juego en la cabeza este año, nos va a empujar al siguiente nivel".
Ohio State completó apenas la sexta temporada invicta en la historia del programa en el 2012, y hay recordatorios alrededor de las instalaciones del equipo para recordar el logro. Existe un enorme afiche que dice "Invictos" en la entrada principal, un banderín de la campaña del 2012 en la puerta del campo techado, junto a aquellos que celebran los campeonatos nacionales, y señales proclamando a Lane Avenue cerca del campus como la avenida "12-0". Los jugadores y entrenadores del equipo del año pasado recibieron anillos dignos de campeones por ello la semana pasada.
Por supuesto, los Buckeyes no podían competir por un Campeonato del Big Ten o ganarse un boleto a un tazón por una sanción de la NCAA. Y ellos dicen que esa es una de las razones por las que no se estancan con las celebraciones, sino miran hacia adelante en la presente temporada baja.
"Sí, terminamos 12-0, pero realmente no significó mucho", dijo el receptor abierto Corey "Philly" Brown. "No es como si hubiéramos ganado nada. Siento que nuestro equipo recibió una probada de lo que sería jugar por un título nacional. Eso nos provoca más hambre para llegar allí".
Junto al recordatorio del año pasado, el entrenador en jefe Urban Meyer mandó a poner otro banderín en las instalaciones de fútbol americano esta primavera, con el lema "La persecución". Fue su mensaje no tan sutil para que los jugadores sigan trabajando hacia nuevas metas. Pero Meyer aclaró no haber detectado ninguna complacencia en este grupo.
"He estado al pendiente de ello", admitió Meyer. "Tuvimos a nuestro entrenador de fuerza y acondicionamiento [Mickey Marotti] al pendiente de ello. No lo sentí. Si lo hubiera detectado, hubiera brincado sobre ello".
La mayor preocupación de Meyer esta primavera ha sido identificar a nuevos líderes. Fuera del tackle izquierdo Jack Mewhort, no estaba seguro de qué jugadores podrían llenar los zapatos de seniors como John Simon y Zach Boren el año pasado. Ha invitado a personajes semanalmente para hablar con el equipo respecto al liderazgo, y espera que tipos como Miller, Shazier, Brown y los backs defensivos C.J. Barnett, Christian Bryant y Bradley Roby asuman esos papeles. Por supuesto, Meyer sufrió preocupaciones similares el año pasado, y terminó contando con lo que él describe como uno de los mejores grupos de líderes que jamás ha dirigido. Así que eso parece que se resolverá solo.
El joven frente defensivo también tiene sus interrogantes, con Shazier como el único titular que vuelve entre la línea defensiva y apoyadores. Pero los sophomores Adolphus Washington y Noah Spence mostraron con sus siete capturas combinadas en el juego de primavera que Ohio State cuenta con opciones de talento al frente, aún si existe una curva de aprendizaje por delante.
"Vamos a tener que vivir con algunos errores", explicó el coordinador defensivo Luke Fickell. "Pero nuestro trabajo como entrenadores es decir, '¿Ey, qué pueden ejecutar?'".
¿Serán estos Buckeyes capaces de lidiar con el incremento en las expectativas y presión en el 2013? La temporada pasada, comenzaron ranqueados el año en el Nº 18 en la encuesta de Associated Press, y no fueron elegibles para recibir votos en la encuesta de entrenadores. Pese a que seguían ganando, operaron sobre todo fuera de los reflectores gracias a su ausencia en la carrera por el título nacional. Este año, los reflectores brillarán sobre ellos desde el primer día, dado que deben abrir la campaña dentro del Top-5.
"Definitivamente nos convertimos en un blanco enorme", admitió el corredor Carlos Hyde. "Estamos de vuelta donde usualmente se encuentra Ohio State, que es el mejor equipo en el calendario de los equipos que nos tratan de derrotar. Nos deja saber que no podemos salir y sacar los cascos y esperar vencer a los rivales".
El blanco es más grande, pero también la meta. Los grilletes de la sanción han sido removidos, y si Ohio State puede repetir una campaña invicta, las probabilidades indican que los jugadores no estarán observando el campeonato nacional a lo lejos el próximo mes de enero. Roby, el esquinero All-American, tiene confianza de que sucederá. Dijo que "la temporada pasada fue el previo, este año es la película competa".
"Tenemos el talento, y no diré que el calendario es más sencillo, pero no nos enfrentamos a Nebraska ni a Michigan State", añadió Roby. "Todo está dispuesto a nuestro favor. Lo único que debemos hacer es salir y seguir trabajando".
COLLEGE STATION -- Johnny Manziel siempre ha jugado al fútbol americano como si nada le importara en el mundo.

Es una de las cosas que lo hacen tan bueno, tan instintivo, y tan entretenido.
Bueno, le funciona.
Así que mientras se embarca para la vida después del Trofeo Heisman Trophy (dentro y fuera del campo), no va a cambiar demasiado.
De hecho, se va a preocupar más por seguir siendo el de siempre que antes.
"Es difícil a veces, pero estoy en el punto en el que no me importa lo que diga la gente", dijo Manziel. "Todos están mirando y lo comprendo. Para mí, los reflectores no estaban allí antes, y luego repentinamente, me seguían a todos lados. Me tomó algo de tiempo acostumbrarme, pero va mejorando.
"No voy a dejar de ser yo mismo ni dejaré de hacer las cosas que me gustan, pero ahora consulto a muchas personas antes de hacer algo".
En otras palabras, Manziel rara vez deja el campus sin consultar primero a oficiales de Texas A&M.
También ha buscado asistencia sobre cómo lidiar con las eternas peticiones de autógrafos y fotografías. Tomará solamente cursos en línea para este semestre, y no volverá a las aulas de clase en el campus hasta que finalice la sesión veraniega.
"Sin importar cuánto lo quieras, no puedes hacer que todos estén contentos", explicó Manziel. "Trajeron a alguien para ayudarme con ello, aprender a decir que no, sin dejar de ser decente".
Ha habido progreso. Manziel dijo que él y su compañero de cuarto y mejor amigo, Steven Brant, recientemente fueron a un restaurante a comer y entraron y salieron sin ser molestados.
"Todos los días, se vuelve un poco más fácil", dijo Manziel, quien no se disculpa por ser una de esas personas a las que le gusta pasarla bien.
Pero en las instalaciones de una universidad, ¿a quién no?
Se ha convertido en una celebridad entre las celebridades. El rapero Drake escribió vía Twitter a Manziel la semana pasada, y el entrenador en jefe de Texas A&M, Kevin Sumlin, bromeó que Manziel tiene el número de LeBron James en marcado rápido.
Manziel también se ha hecho amigo de otros jugadores de fútbol americano de alto perfil, y es gran aficionado al juego. Él y el mariscal de campo de Alabama, A.J. McCarron, hablaron sobre reunirse durante las vacaciones de primavera. Sin embargo, sus tiempos libres no coincidieron, y los planes se vinieron abajo.
Manziel también ha desarrollado una amistad con el receptor abierto de USC, Marqise Lee, y cuando se trata de observar el fútbol americano colegial, dos de sus favoritos a seguir son el mariscal de campo de Oregon, Marcus Mariota, y el mariscal de campo de Clemson, Tajh Boyd.
Esta semana, con los Aggies concluyendo sus sesiones de práctica primaverales, Manziel regresará a casa a Kerrville, Texas, para una ceremonia en su honor.
"Es la primera vez que vuelvo en un tiempo, y será bueno ver a todos", dijo.
Viene de lanzar para 303 yardas y tres touchdowns en el partido de primavera de Texas A&M la semana pasada. Concedido, Manziel estaba enfrentando a la defensiva de segundo equipo de los Aggies, pero lució pulido desde el bolsillo.
"Todavía seguiré buscando la manera de hacer jugadas y conseguir yardas positivas del modo que sea, pero quiero jugar más dentro del sistema", dijo Manziel. "Me he enfocado en mi mecánica y en las cosas pequeñas que te hacen un buen mariscal de campo".
Habiendo dicho eso, no creo ni por un minuto que la versión callejera de Johnny Football vaya a desaparecer.
"Lo llamo 'estilo Michael Vick', y siempre será parte de mi juego", sentenció Manziel.
WACO -- Lache Seastrunk terminó siendo la gran historia de la Big 12 en el último mes de la temporada del 2012. Corrió para 831 yardas en los seis partidos finales de Baylor, y rebasó la marca de las 135 yardas en cada uno de los últimos cuatro duelos, todos triunfos para los Bears, incluyendo 185 yardas ante el entonces equipo Nº 1 del BCS, Kansas State, a una sorpresiva paliza que entregó al programa su primera victoria sobre un equipo sembrado primero.

Antes de mediados de octubre, Seastrunk nunca había acarreado el balón en más de siete ocasiones. Nunca tuvo menos de 15 intentos una vez que arrancó el mes de noviembre y los Bears se fueron a la alza.
Entonces, ¿qué sucedió? Nunca sabremos lo que hubiera acontecido si Seastrunk hubiera recibido más oportunidades en la ofensiva de los Bears a principios de la campaña pero, ¿por qué no las recibió?
"Ustedes saben, simplemente necesitaba un ajuste, necesitaba tiempo para convertirse en un gran compañero de equipo", expresó el entrenador en jefe de Baylor, Art Briles. "Y ha hecho todo de acuerdo al librito desde que ha estado aquí. Tengo mucho respeto por el modo en que se maneja y su actitud frente al juego".
Los resultados saltan a la vista. Seastrunk, quien llegó como trasferencia procedente de Oregon justo antes del inicio de la campaña del 2011, empezó a convertir su potencial en producción. El sexto mejor corredor en la nación de la clase del 2010, y prospecto Nº 40 en general lució como el corredor Nº 1 de la Big 12, y no estuvo lejos de ser su mejor jugador, en el último mes de la campaña. La manera en que lo logró no es tan complicada.
"Es bueno", dijo riendo Briles. "Es bueno. Es un jugador explosivo que tiene habilidad dinámica. Es una ecuación bastante sencilla".
Para la temporada del 2013, Seastrunk busca el modo de mostrar un poco más desarrollo como corredor.
"Simplemente me quiero asegurar de ser más paciente con mis acarreos y dejar que la jugada se desarrolle antes de que yo llegue a mi máxima velocidad", admitió Seastrunk. "Quieren que yo rompa esa primera línea de la defensiva, pero después de eso, simplemente es, 'Sé tú mismo'. No pueden dirigirme con eso".
Cualquier jugador de Baylor describiría a Briles como entrenador de jugadores. La rara habilidad del ex entrenador de preparatoria, de 57 años de edad, para relacionarse con sus jugadores se nota en el rubro del reclutamiento, pero cualquier entrenador de jugadores conoce bien las personalidades de sus elementos.
En ese caso, Briles no quedó demasiado sorprendido cuando escuchó que Seastrunk había declarado a Sporting News que iba a "ganar el Heisman. Lo voy a ganar en el 2013. Si no lo hago, voy a quedar muy cerca".
No generó más que un ligero movimiento de hombros de Briles.
"Conozco a Lache. Es como agua en la espalda. Se va resbalando", explicó Briles. "No es una gran cosa".
Seastrunk no carece confianza, y aunque la declaración podría haber justificado un severo regaño y quizás un veto de los medios por parte de muchos otros entrenadores, Briles casi suena alentado por palabras que a otros les parecerían presumidas.
"Si llegas con muchos atletas-estudiantes y preguntas, '¿Te gustaría ganar el Heisman?' o '¿Puedes ganar el Heisman?', ciertamente no quieres que te respondan que no", externó Briles, "o al menos yo no".
Seastrunk tendrá su oportunidad este verano. Logrará adjudicarse el segundo Heisman en tres años para Baylor?
"Espero que sí", confesó Briles.