Guía para votantes del S. la Fama

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Por Jim Caple
ESPN.com
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Julio FrancoAPJulio Franco puede que no llegue nunca a ingresar al Salón de la Fama
Olvida todo el escándalo sobre Barry Bonds, Roger Clemens ySammy Sosa. Lo que yo quiero saber es si los aficionados de Cleveland piensan que Jose Mesa es un integrante del Salón de la Fama de primera boleta o si tendrá que esperar por un año como tuvo que hacerBarry Larkin.

Sí, Mesa está en la boleta de este año, junto con la asombrosa cifra de otros 23 recién llegados. Algunos, tales como Bonds y Clemens, son de los más grandes jugadores de todos los tiempos. Y algunos ... no lo son. Una mirada alfabética en los 24 jugadores que hacen su debut en la Guía de Off Base para Votantes de los Candidatos al Salón de la Fama en su Primer Año.

Sandy Alomar Jr.: Lloyd Waner y Paul son los únicos hermanos en el Salón de la Fama, y eso se quedará así. Robbie, el hermano de Sandy, es miembro, pero Sandy no se le va a unir a pesar de que tuvo una carrera bastante buena. Jugó 20 temporadas y fue Novato del Año, receptor Guante de Oro, dos veces bateador de .300 y seis veces integrante del Juego de las Estrellas. Además, ayudó a Cleveland a llegar a la postemporada en cinco ocasiones, lo cual es casi digno del Salón en sí mismo. En realidad, puede ser que los Alomares sean un buen par de hermanos. Tal vez lo que Sandy y Robbie necesitaban eran apodos pintorescos como Poison Big and Little. Craig Biggio: Los aficionados se quejan de que en la era de la agencia libre los jugadores rara vez permanecen en un equipo por toda una carrera. Eso es cierto, pero rara vez lo hacían antes de la agencia libre, tampoco. (Babe Ruth y Willie Mays son dos de los muchos ejemplos.) Biggio, sin embargo, jugó toda su carrera en Houston, aun asumiendo una reducción salarial para quedarse. Dos veces. Así que no habrá debate sobre qué gorra llevará finalmente en su placa del Salón de la Fama.

Biggio integró un equipo del Juego de las Estrellas una vez como receptor, seis veces como segunda base, pero fue rechazado muchas veces más. Nunca ganó un título de bateo, bateó .300 sólo cuatro veces y terminó con un modesto promedio de .281 durante su carrera. Pero cuando se lanzan en la mezcla sus 1,401 bases por bolas y las 285 veces que fue golpeado por un lanzamiento, su porcentaje de embasamiento (.363) era casi tan alto como el de George Brett (0.369). También tuvo 3,060 hits y anotó 1,844 carreras. Y en una temporada jugó los 162 juegos sin conectar un sólo rodado que diera lugar a una doble matanza.

Mi amigo y colega Jayson Stark llama a Biggio la segunda base más subestimado de todos los tiempos, que es lo que pasa cuando juegas toda tu carrera en Houston, donde ningún aficionado ha sufrido tanto durante tanto tiempo con tan poco reconocimiento. Sería bueno que tanto él como su compañero Killer Bee Jeff Bagwell pudieran entrar en el Salón este verano, pero dudo que Bagwell conseguirá suficientes votos este año. Y, sorprendentemente, Biggio podría no conseguirlos, tampoco.

Oh, bueno. Su inducción probablemente podría ser ignorada por los medios de comunicación que se centran en la luminaria propuesta del comité de veteranos, el árbitro Hank O'Day.

Barry Bonds: En el caso probable de que los escritores no voten por Barry este año (o cualquier otro), la familia Bonds ha producido siete premios de Jugador Más Valioso, 11 Guantes de Oro, 17 participaciones en el Juego de las Estrellas, 975 bases robadas, 1,094 jonrones, 3,020 carreras impulsadas, 3,485 carreras, 4,821 hits y 8,452 embasamientos con seguridad sin tener un representante en el Salón de la Fama. Eso sería una vergüenza, aunque sospecho que a Barry no le importa un comino cómo votan los escritores.

Jeff Cirillo: Hmmm. No creo que Cirillo entre este año, tampoco, aunque sospecho que las acusaciones de Drogas para Mejorar el Rendimiento no serán la razón.

Royce Clayton: El Salón de la Fama envía a los escritores lo que equivale a una guía de votantes con la boleta real, aunque la de Cooperstown tiende a ser más seria que la mía. Siempre me divierte la forma en que el Salón intenta hacer lucir que incluso los candidatos más indignos suenen como que tienen razones para estar allí. Por ejemplo, los puntos de la guía del Salón señalan que Clayton jugó 17 temporadas para 11 equipos y fue seleccionado una vez para el Juego de las Estrellas. ¿Convencido?

Roger Clemens: Vamos a ver ... ¿Debería ir al Salón con una gorra de Boston, una gorra de los Yankees, una gorra de los Houston Astros o una de los Sugarland Skeeters? Esa es una cuestión discutible, porque dudo que el Rocket sea elegido este año tampoco, a pesar de sus 354 victorias, 4,672 ponches, dos juegos de 20 ponches, un premio al Jugador Más Valioso y el récord de siete premios Cy Young -- todo porque algunos autores sospechan que esconde un tercer oído en alguna parte. Creo que Clemens se le recomienda hacer un regreso la próxima temporada a los 50 años. Con la rotación proyectada de Houston, podría ser abridor de los Astros en el día inaugural -- que lo quitaría de la boleta por otros cinco años, ampliando así su potencial candidatura hasta el 2032. Y tal vez para entonces cambiarán los puntos de vista y suficientes escritores se bajarán de sus altos caballos para poner al mejor lanzador de nuestra era en el Salón de la Fama.

Aunque, conociendo a mis amigos escritores, eso no se da por sentado.

Jeff Conine: Conine ganó dos series mundiales con los Marlins, una vez cuando eran propiedad de Jeffrey Loria. Y los fanáticos de los Cachorros no sentirán la más mínima compasión por él cundo caiga fuera del Salón de la fama este año.

Steve Finley: Finley es uno de sólo ocho miembros del club de los 300 Jonrones-300 Bases Robadas. Sin embargo, no pasará más allá de los escritores/gorilas que controlan la cuerda de terciopelo del Salón de la Fama.

Julio Franco: Franco jugó 30 temporadas como profesional, y una de las últimas fue en la Liga Internacional. Eso es digno, porque jugó en todas partes, desde Roma (Georgia) a Daegu, Corea. Jugó 23 temporadas en las mayores, más otras dos en Japón, dos más en México y una en Corea. (Muchos jugadores de Grandes Ligas poseen un Samsung; Franco fue uno de los pocos que jugó para Samsung) ganó un título de bateo a los 32 años, bateó .300 en ocho ocasiones y jugó el tiempo suficiente para convertirse en el jugador más viejo de las Grandes Ligas en conectar un jonrón (a la edad de 48), antes de retirarse a los 49. Whew. Capturar todo eso en una placa del Salón de la Fama sería extinguir la oferta mundial de cobre.

Shawn Green: Green fue una gran estrella con 234 jonrones antes de los 30 años. Y entonces llegó a los 30 y envejeció más rápido que Mickey Rourke.

Roberto Hernández: Sólo una docena de lanzadores aparecieron en más juegos que Hernández (1,010). Pero hubo cientos que fueron más memorables.

Ryan Klesko: Sí, él pertenece a la boleta. Después de todo, fue una vez al Juego de las Estrellas y finalista en el tercer puesto por el premio al Novato del Año.

Kenny Lofton: Seis veces miembro del Juego de las Estrellas y cuatro Guantes de Oro que anotó 1,528 carreras y se robó 622 bases, Lofton terminó con 2,428 hits en su carrera en 8,120 turnos al bate. Bateó para .299, y si tenía apenas cinco hits más, hubiera sido bateador de .300 de por vida, (0,2996 redondeado hacia arriba). En "Bull Durham", Crash Davis le dice Nuke LaLoosh que la diferencia batear .250 y .300 es sólo un hit a la semana -- "una rodado con ojos". Conseguir una codorniz moribunda más a la semana, dice, "Y usted está en el Yankee Stadium". ¿Qué le diría Crash a Lofton? "Sólo deja caer un rodado más que pique libre cada tres años y usted está en Cooperstown".

José Mesa: Me estremecí sólo ver su nombre aquí. No creo que va a conseguir muchos votos de la comisaría de Cleveland. O la estación de policía de Seattle. O la policía de Denver. O ...

Mike Piazza: Una bateador de .308 durante su carrera y 12 veces participante del Juego de las Estrellas, Piazza bateó más jonrones como receptor (396) que cualquier otro en la historia. Le da esperanzas a todos los jugadores seleccionados en la ronda 62 o más baja. Y si jugara hoy, no tengo ninguna duda de que los Marlins lo cambiaran de nuevo.

Reggie Sanders: Sanders ha jugado al menos una temporada completa para ocho equipos diferentes en un tramo de nueve años. Y lo más sorprendente es que fue un jugador productivo en ese período (un promedio de 21 jonrones por temporada), siempre es un hombre agradable y bien respetado. No voy a votar por él, pero a mi siempre me gusto, y espero que su correo lo haya alcanzado, finalmente.

Curt Schilling: Con un récord de por vida de 216-146, promedio de efectividad de 3.46 y 3,116 ponches, a pesar de lanzar en una de las épocas de mayores anotaciones en el béisbol, y además de una marca de 11-2, 2,23 de postemporada, tiene un caso digno. Si entra, ¿llevará una gorra de los Filis, una gorra de los Medias Rojas, una gorra de los Diamondbacks o simplemente el calcetín ensangrentado?

Aaron Sele: Como ya he explicado, las biografías de los candidatos al Salón de la Fama en general hacer el mejor argumento posible para los aspirantes. Pero así se lee en la última línea de Sele: "Apareció en seis series de postemporada durante cuatro temporadas, registrando un récord de 0-6 y una efectividad de 4.46 en siete aperturas". Es como un candidato a diputado imprimiendo una guía de votantes, "promete aumentar los impuestos, reducir los servicios y declarar ilegales las heladerías".

Sammy Sosa: ¿Alguien ha pasado de héroe adorado a villano odiado sin cambiar de equipo más rápido que Sosa en Chicago? Los únicos aficionados que puedo recordar que se prendieron con un jugador tan drásticamente pueden haber sido los fanáticos de Boston con Nomar y Manny. Si Sosa entra (que no lo hará), debe ejercer presión para usar una gorra de los Medias Blancas.

Mike Stanton: Lanzó en 1,178 juegos, tiró 1,114 entradas y tuvo 11 temporadas con un promedio de efectividad de 3.99 o más alto. Si, era zurdo.

Todd Walker: Siempre me gustó Todd, así que es con cierto pesar que estoy obligado a darle el premio anual "¿Qué #% @ está haciendo en la boleta electoral?" (Lo siento, Todd, pero todavía estás en la década de tus 30. Todavía hay tiempo para un regreso e impulsar su caso).

David Wells: Boomer era como el hermano gemelo gordo, rudo y borracho deJamie Moyer. Ganó tantos juegos en la década de sus 40 años (48) como en la década de sus 20 (51). Ganó más juegos que Whitey Ford (237) o Pedro Martínez. En dos ocasiones fue el lanzador abridor en el Juego de Estrellas y dos veces también comenzó el Juego 1 de la Serie Mundial. Lanzó en la postemporada con los Azulejos, Orioles, Rojos, Padres, Medias Rojas y los Yankees, registrando 10-5 con un promedio de efectividad de 3.17. Intentó lanzar un juego con una vieja gorra de Babe Ruth, lanzó un juego perfecto medio borracho y con resaca, se perdió juegos debido a la gota, salió a la lista de lesionados después de tropezarse con un taburete y dijo que fue malinterpretado en su propia autobiografía.

Estoy tentado a votar por él, sólo para oír su discurso de aceptación.

Rondell White: Yo estaba comparando a White con Todd Walker en las biografías del Salón de la Fama y me sorprendió la similitud de sus producciones. El mismo promedio de bateo. El mismo OBP. Las mismas carreras y dobles. Y entonces me di cuenta de que el Salón simplemente cometió un error y mostró los números de Walker bajo el nombre de White. No es que las estadísticas reales de White contribuyan en algo a su caso.

Woody Williams: Integró su primer y único equipo del Juego de las Estrellas a la edad de 37, retirado a la edad de 40, y aun así ganó más de $50 millones en su carrera. ¿Y la gente piensa que Alex Rodríguez está sobrepagado?

Y ahora que usted ha leído el desglose de los 24 nuevos candidatos, la semana que viene voy a revelar cuál de los 37 candidatos totales en la boleta se llevaron mi voto. Es decir, si me es posible reducir mi lista a 10 jugadores. (Grrrrr, mi sangre está hirviendo ya.)


Jim Caple es escritor senior para ESPN.com, siendo una de sus mayores contribuciones su columna semanal sobre béisbol "Off Base" para Page 2. Antes de unirse a ESPN, Jim laboró en Minneapolis y Seattle. Consulta su archivo de columnas.