El campeón que representará a Cuba en su regreso a la Serie del Caribe tendrá mucho tiempo para prepararse. En realidad demasiado, exactamente siete meses y medio.

Cuando Cuba firmó un acuerdo con la Confederación de Béisbol del Caribe para regresar a la pequeña Serie Mundial Latinoamericana, después de 53 años de ausencia, aceptó las reglas y condiciones del evento, siendo la principal que la Serie del Caribe es un torneo de clubes campeones, no de selecciones nacionales.

Higinio Vélez, presidente de la federación cubana de béisbol, informó el martes que el campeón de la Serie Nacional representará a Cuba en la Serie del Caribe y que para tales fines, en los próximos campeonatos locales se ajustará el calendario para coronar un campeón en el invierno.

Para esta ocasión, sin embargo, no había tiempo para hacer ajustes en la Serie Nacional 52, que ya celebra su serie final y donde Villa Clara domina 2-0 a Matanzas. Las naranjas tendrán la oportunidad de convertirse en campeones el domingo, en caso de que completen la barrida, pero sin importar lo que ocurra el resto de la serie, la misma se definirá a más tardar el próximo fin de semana.

Eso significa que el monarca cubano tendrá que esperar casi ocho meses para jugar su próximo encuentro, en la Serie del Caribe, que se realizará en el estadio Nueva Esparta de Isla Margarita, Venezuela, del 1 al 7 de febrero del 2014.

Cuba dominó la Serie del Caribe desde su creación en 1949 hasta 1960, cuando las autoridades del nuevo gobierno comunista prohibieron el béisbol profesional y anularon el torneo invernal. Los equipos cubanos ganaron siete de las 12 ediciones de la primera etapa del campeonato caribeño, incluyendo las últimas cinco y de forma invicta (6-0) su aparición final, en 1960.

Aunque no llevará oficialmente su selección nacional a la Serie del Caribe, Cuba podría tener un combinado compuesto por sus mejores peloteros, tomando en cuenta que las reglas de la Confederación del Caribe no limitan la cantidad de refuerzos que un campeón local puede llevar al torneo.

Para escoger sus refuerzos y prepararse para Isla Margarita, el campeón cubano dispondrá de mucho tiempo, excesivamente demasiado.

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ORLANDO -- Desde que se estableció un programa antidopaje en las Grandes Ligas hace siete años, las palabras "cero tolerancia" han tenido diferentes valores linguisticos. Ahora finalmente sabemos el significado literal de "cero tolerancia" para la oficina del comisionado.

Alex Rodriguez and Ryan Braun
AP PhotoA-Rod y Braun están en la mirilla de MLB desde hace tiempo.
El martes el programa "Outside The Lines" de ESPN reportó que las Grandes Ligas planean castigar alrededor de 20 peloteros conectados a la Clínica Biogénesis de Miami, con la ayuda del testimonio de Tony Bosch, el falso médico fundador de la institución, que supuestamente suministraba y administraba sustancias prohibidas a decenas de jugadores de béisbol y otros deportes.

Con los documentos de la desaparecida clínica y el testimonio de Bosch, las ligas mayores intentarían suspender a jugadores de la categoría de Alex Rodríguez y Ryan Braun, que suman cuatro premios de Jugador Más Valioso, por 100 partidos cada uno. Otros posibles afectados serían Melky Cabrera, Bartolo Colón, Yasmani Grandal, Nelson Cruz, Francisco Cervelli, Jesús Montero, Jhonny Peralta, César Puello, Fernando Martínez, Everth Cabrera, Fautino de los Santos y Jordan Norberto, mientras que la agencia de jugadores ACES también podría sufrir las repercusiones por la evidente cantidad de actuales y antiguos clientes involucrados.

No es necesario mencionar que la poderosa Asociación de Peloteros no se quedará de brazos cruzados, mientras el comisionado Bud Selig anuncia la mayor condena colectiva desde el escándalo de los "Medias Negras" de 1919.

En esta parte de la situación hay muchas cosas que no están muy claras, incluyendo que Grandes Ligas pueda suspender jugadores con el testimonio de un farsante -- recuerden que el tipo se se identificaba como doctor aún cuando no posee una licencia legal para ejercer -- como base principal. Tampoco luce fácil que la MLB pueda castigar dos veces por un mismo hecho -- los dominicanos Bartolo Colón y Melky Cabrera, que están en los documentos de Biognénesis, fueron suspendidos por 50 partidos cada uno el año pasado-- a un miembro del sindicato.

Otra cosa que no quedará claro hasta que el caso no llegue a las últimas consecuencias es si en verdad hay documentos confiables que establezcan alguna diferencia entre las sustancias que Bosch supuestamente vendió al lanzador Gio González y las que suministró a los otros sospechosos. Recuerden: Tony Bosch no es exactamente un ciudadano confiable.

Independientemente del final de la telenovela, el simple hecho de que Grandes Ligas esté tratando de llevar el asunto hasta las últimas consecuencias es un indicio contundente de que "cero tolerancia" alcanzó un sentido absolutamente literal para el béisbol y para A-Rod, Braun y los otros involucrados, las consecuencias podrían ser devastadoras.

Miguel Cabrera tras hazaña súper exclusiva

sábado, 1 de junio de 2013
01 jun
16:24
PM ET
por Enrique Rojas
Miguel CabreraAP Photo/Tony DejakMiguel Cabrera lleva un ritmo para superar su desempeño del año anterior.
ORLANDO -- Entrando al mes de junio, el venezolano Miguel Cabrera lleva un ritmo para superar su desempeño del año anterior, cuando logró la primera Triple Corona de bateo en 45 años y conquistó el premio Jugador Más Valioso de la Liga Americana, y terminar con una de las mejores temporadas ofensivas de la historia de Grandes Ligas.

Prom .350, 45 HR, 150 RBI, 130 R en MLB

Jugador Año Prom. HR RBI R
Babe Ruth 1921 .378 59 171 177
Babe Ruth 1927 .356 60 164 158
Lou Gehrig 1927 .373 47 175 149
Jack Wilson 1930 .356 56 191 146
Babe Ruth 1931 .373 46 163 149
Jimmie Foxx 1932 .364 58 169 151
El antesalista de los Tigres de Detroit bateó .372 con 16 jonrones, 61 carreras impulsadas y 44 anotadas en los primeros dos meses, estableciendo una proyección de .372 con 49 jonrones, 186 producidas y 134 anotadas para todo el año. Cabrera es el primer jugador de la historia que arranca junio bateando sobre .340 con 15 jonrones y 60 impulsadas. ¡Espectacular!

¿Pero que tan raro o exclusivo sería el desempeño de Cabrera en caso de mantener el ritmo de abril y mayo por el resto de la temporada? Con la ayuda del todopoderoso departamento de Estadísticas e Información de ESPN -- mención especial para Antonio Rusiñol -- dedicamos el sábado a ubicar actuaciones parecidas y los resultados determinaron que el venezolano lograría algo que solamente hicieron otros cuatro tipos anteriormente y ninguno desde hace ocho décadas.

Para conseguir una muestra realmente significativa de las madres de las grandes temporadas invidividuales de todos los tiempos, establecimos parámetros de cifras redondas cercanas a las que proyecta Cabrera actualmente y nos decidimos por la ecuación de al menos .350 en bateo, 45 jonrones, 160 impulsadas y 130 anotadas.

Esos requerimientos automáticamente eliminaron algunas de las actuaciones memorables de la historia, por ejemplo las temporadas de Barry Bonds y Sammy Sosa en el 2001, cuando el primero estableció el récord de jonrones, con 73, pero "solamente" bateó .328 con 137 impulsadas y 129 anotadas, y el segundo bateó .328 con 64 jonrones, 164 remolcadas y 146 anotadas. Igual se queda fuera el magnífico 1931 de Lou Gehrig (.341, 46 jonrones, 184 impulsadas y 163 anotadas) y todos los años de Alex Rodríguez, Albert Pujols y Manny Ramírez.

A-Rod ha bateado sobre .350, pegado más de 50 jonrones e impulsado más de 150 carreras, pero nunca al mismo tiempo. Ramírez y Pujols han ganado títulos de bateo, jonrones e impulsadas, pero nunca juntaron esas cifras en un mismo año. Si por un momento pensaron en Hank Aaron, Willie Mays, Ted Williams, Bonds y Sosa, pueden ir descartándolos.

Antes de comentar las actuaciones que sí cumplieron con los requisitos establecidos, les recuerdo algunas de las actuaciones memorables de Grandes Ligas antes del Juego de Estrellas, que hipotéticamente divide en dos mitades la temporada regular:

Hank Greenberg, de Detroit, impulsó 103 carreras en 1935 y Juan "Igor" González, de Texas, tuvo 101 en 1998. Cuatro jugadores batearon 35 o más jonrones (Bonds 39 en 2001, Reggie Jackson 37 en 1969, Mark McGwire 37 en 1998 y Ken Griffey Jr. 35 en 1998). El panameño Rod Carew bateó .402 en 1983 (terminó en .339) y Williams .405 en 1941 (terminó en .406) en la primera mitad de esos años.

Ahora vamos a nuestro tema principal. Solamente cuatro bateadores en toda la historia han logrado temporadas en las que tuvieron un promedio de bateo de .350 o mejor con al menos 45 jonrones, 150 carreras impulsadas y 130 anotadas: Babe Ruth, el papá de todos los peloteros, lo hizo tres veces (1921, 1927 y 1931), y Lou Gehrig (1927), Hack Wilson (1930) y Jimmie Foxx (1932) una vez cada uno.

Cabrera, quien ganó la Triple Corona el año pasado y tiene dos coronas de bateadores consecutivas, trata de ser el quinto jugador con semejante temporada ofensiva.

Mattingly juega con fuego

domingo, 26 de mayo de 2013
26 may
18:11
PM ET
por Enrique Rojas

Andre Ethier and Don MattinglyJayne Kamin-Oncea/USA TODAY Sports Don Mattingly observa un partido, mientras Andre Ethier espera turno al bate
Cuando Don Mattingly sentó a Andre Ethier el miércoles envió un mensaje acerca de quien manda en la cueva de los Dodgers de Los Ángeles. Cuando retiró a Matt Kemp en la séptima entrada de un partido cerrado el sábado, comenzó a cavar su propia tumba.

Abrirse varios frentes al mismo tiempo dentro de la cueva nunca ha sido recomendable para un manager, especialmente si su nómina de $220 millones de dólares ocupa el último lugar de la división. Si estuviera jugando "Super Mario Bros" en Nintendo, Mattingly habría agotado dos de sus tres "vidas" para avanzar al próximo "mundo", mientras intenta rescatar a la princesa.

Cuando el grupo liderado por Magic Johnson, Stan Kasten y Mark Walter, de Guggenheim Partners, adquirió a los Dodgers por más de dos mil millones de dólares hace exactamente un año, su plan inmediato fue regresar el aura de ganador a uno de los clubes deportivos más populares de los deportes profesionales de Estados Unidos.

Los Dodgers entregaron a Mattingly, quien se encuentra en su tercera temporada como capataz, un roster cargado de estrellas --incluyendo tres jugadores con contratos que superan los $140 millones-- para desafiar a sus rivales Gigantes de San Francisco en la División Oeste de la Liga Nacional. El standing dice que Los Ángeles (20 victorias), cuyo presupuesto es el más caro del viejo circuito, va último en su división y apenas supera a Marlins de Miami, Astros de Houston, Cachorros de Chicago, Mets de Nueva York y Cerveceros de Milwaukee en la liga.

En los deportes profesionales dicen que los dirigentes acumulan créditos --o "vidas" en Nintendo-- de acuerdo a sus logros. Mattingly (188-182 hasta el domingo) ha sido un manager relativamente exitoso, pero no tiene crédito para permitirse un terrible arranque y encima enemistarse con dos de las principales estrellas de su equipo.

Mattingly tenía buenas razones para sentar a Ethier (.252 con 15 impulsadas en la temporada y 4 remolques en las últimas dos semanas), pero en lugar de apelar al tradicional "descanso para que despeje la mente" que citan los dirigentes para justificar mandar una estrella al banco, metió al jardinero debajo del autobús citando falta de fortaleza mental y fuego para competir.

Es verdad que Mattingly habló en plural, criticando a todo el equipo y no a Ethier en particular, pero es Ethier quien ha sido reducido al rol de jugador ocasional. En "Dirigencia 101" del cursillo básico de managers enseñan que jamás se debería criticar de esa forma a un jugador con un contrato de $95,9 millones, mucho menos si el capataz está en su último año de contrato.

El movimiento de sacar un jugador de posición que batea .261 con 2 jonrones y 17 impulsadas en un doble cambio para evitar que el lanzador tuviera que salir por un bateador emergente en el próximo inning también es comprensible, excepto si ese jugador se llama Matt Kemp y es uno de los pocos del equipo que puede salvar un juego con un batazo, un fildeo o un corrido de bases.

Para que entiedan bien: Ethier y Kemp no han lucido exactamente como los dos Todos Estrellas que fueron en las dos temporadas anteriores y Mattingly, quien no es el responsable de la debacle del club, como manager está obligado a realizar los movimientos que sean necesarios para despertar el club y salvar su propio pellejo.

Pero lamentablemente, Mattingly no es Walter Alston, Tom LaSorda o Joe Torre y por lo tanto, no tiene crédito acumulado para darse el lujo de pelear con sus mejores jugadores al tiempo que nada en las aguas turbulentas del sótano. El dirigente de los Dodgers está jugando con fuego y las probabilidades de que se queme son extremadamente altas.

Cleveland no le asienta a Hernández

domingo, 19 de mayo de 2013
19 may
18:43
PM ET
por Enrique Rojas

CLEVELAND -- Es un hecho, Cleveland no es el mejor lugar para visitar para el venezolano Félix Hernández.

El domingo, los Indios pegaron ocho hits, incluyendo cinco extrabases, contra el estelar lanzador derecho y Justin Masterson abanicó 11 en siete entradas para derrotar 6-0 a los Marineros de Seattle en Progressive Field. Indios de Cleveland ha ganado cuatro juegos consecutivos, incluyendo los primeros tres de la serie de cuatro contra Seattle.

"En este estadio me ha ido bastante mal", dijo Hernández, quien ha permitido 18 hits y 14 carreras (11 limpias) en 8.2 innings en sus últimas dos apariciones en la casa de los Indios y tiene marca general de 3-5 y efectividad de 4.50 (26 carreras limpias en 52 innings) en nueve salidas en Progressive Field.

Seattle ha perdido cinco seguidos en Cleveland y tiene 12-16 en sus últimos 27 enfrentamientos con la tribu. Los Marineros no perdían una serie desde que cayeron en dos de tres choques ante Astros de Houston del 22 al 24 de abril.

"Hubo un par de jugadas que debimos hacer, fue un mal día para Félix y un mal día para todo el equipo", dijo Eric Wedge, el manager de Seattle. "Masterson estuvo fenomenal, lanzando bien contra zurdos y derechos y no dando muchas oportunidades", apuntó.

Hernández, quien comenzó la jornada dominical como el líder de efectividad de la Liga Americana, con promedio de 1.53, permitió seis carreras --cinco limpias-- en cinco capítulos en su peor desempeño desde la última salida de la temporada pasada, cuando Ahaheim le anotó siete vueltas en 5.1 entradas.

"El Rey", el ganador del Cy Young de la Liga Americana en el 2010, había concedido cuatro carreras en sus últimas 44 entradas, con 48 ponches y apenas cinco boletos, y no permitía jonrones desde el 27 de abril. El domingo transfirió a Jason Giambi en una primera entrada donde un error del inicialista Justin Smoak contribuyó para que Cleveland anotara dos carreras y en el segundo aceptó un jonrón de tres carreras de Michael Brantley después de retirar los primeros dos bateadores.

"Fue un juego extraño, empezamos mal y ellos supieron aprovecharme", dijo Hernández, quien no perdía desde el 11 de abril. "Me falló la localización en el pitheo del jonrón. Es uno de esos pitcheos que me gustaria poder hacer de nuevo", dijo.

Hernández, quien había confrontando molestias en la parte baja de la espalda en su salida anterior, el martes en Nueva York, dijo que no sintió ninguna incomodidad física el domingo, pero no se sintió a gusto con su localización.

"Físicamente, todo estuvo bien", dijo Hernández, quien realizó 35 lanzamientos en el primer inning, 58 en los primeros dos y 107 antes de irse a las duchas después de cinco actos.

"El cambio estaba funcionando bien, también el sinker, pero fallé la localización varias veces y eso me metió en problemas", agregó.

Hernández (5-2, 2.07) volverá a la lomita el sábado contra los Vigilantes de Texas en Safeco Field. "Ahora a prepararme para mi próxima salida. No será fácil contra Texas, pero me prepaparé lo mejor posible", dijo.

En un duelo de los dos "Ases" de los equipos en contienda, Masterson fue el mejor el domingo. El derecho retiró a los primeros ocho bateadores y terminó con siete ceros, extendiendo a 19 su cadena de entradas sin permitir carreras.

Masterson (7-1, 2.83) empató con el japonés Yu Darvish, de Texas, en el segundo lugar en victorias de ambas ligas mayores, solamente detrás del zurdo Matt Moore, de Rays de Tampa Bay, que puso su foja en 8-0 el domingo.

DENTRO DE LA SERIE

Matinee en lunes: El cuarto partido de la serie entre Seattle y Cleveland se jugará el lunes a las 12:05 del mediodía. El derecho japonés Hisahi Iwakuma (5-1, 1.84) abrirá por los Marineros y el zurdo Scott Kazmir (2-2, 5.53) por los Indios.

Indios calientes: Cleveland ha ganado cuatro juegos consecutivos, siete de nueve y 11 de 14 para convertirse en el club más caliente de Grandes Ligas en estos momentos. Desde el 20 de abril, Cleveland lidera las ligas mayores con marca de 20-7.

Matadores de Cy Young: En los primeros dos meses de la temporada del 2013, los Indios de Cleveland han tenido un asombroso éxito contra ganadores del Premio Cy Young. Hernández se unió a R.A. Dickey, David Price, Roy Halladay, Cliff Lee, Bartolo Colón y Justin Verlander en la lista de víctimas de la tribu este año. La marca de Cleveland contra antiguos ganadores del Cy Young es 7-1 este año.

Apoyo a Hernández: Seattle no era blanqueado en una apertura de Hernández desde el primer partido de la temporada del 2012, cuando perdió 4-0 ante Oakland Athletics. Sin embargo, los Marineros han anotado una o ninguna carrera en 90 de las 248 salidas del venezolano. Hernández tiene marca de 96-24 y efectividad de 2.88 en 158 salidas en que Seattle ha anotado dos o más carreras.

Boston en caída libre

martes, 14 de mayo de 2013
14 may
02:36
AM ET
por Enrique Rojas

ST. PETERSBURG, Florida -- Los Medias Rojas de Boston anotaron tres carreras antes de que los Rays de Tampa Bay pudieran hacer dos outs el martes en Tropicana Field. Desafortunadamente para la tropa de John Farrell, una vez cayó el segundo, siguieron muchos más y la ofensiva bostoniana sufrió un verdadero apagón el resto del encuentro.

Una indecisión del inicialista Mike Napoli en un elevado cómodo de Matt Joyce se convirtió en hit de dos carreras que lideró una cuarta entrada de cinco anotaciones para que Tampa Bay venciera 5-3 a Boston en el inicio de una serie de tres juegos en St. Petersburg.

El bateador designado David Ortiz quebró un slump de 17-1 bateando un cuadrangular de tres carreras contra Matt Moore, después que el zurdo abriera el juego golpeando a Jacoby Ellsbury y permitiera doble a Dustin Pedroia con un out. Pero Boston bateó de 28-2 --de 16-1 contra Moore-- desde el jonrón de Ortiz y desperdició cuatro boletos.

Moore (7-0) retiró a 12 bateadores consecutivos y limitó a Boston a un imparable en sus últimas cinco entradas para convertirse en el primer pitcher de Tampa Bay que arranca una temporada con 7-0. John Lackey (1-4) fue el derrotado y Fernando Rodney ponchó a los tres bostonianos de la novena entrada para agenciarse el salvamento.

"Después del jonrón de tres carreras, comenzó a estabilizarse", dijo sobre Moore el manager de Boston, John Farrell. "Una cantidad de ponches comenzó a apilarse y no creamos muchas oportunidades hasta la séptima entrada, cuando Shane Victorino bateó bien, pero a primera base, con dos en bases", agregó.

Boston, que jugará ocho partidos más en la ruta --dos en Tampa, 3 en Minnesota y en Chicago-- antes de regresar a casa, ha bateado de bateó de 40-4 con corredores en posición anotadora en sus últimos cuatro juegos. El martes, los Medias Rojas se poncharon 12 veces y no llevaron un corredor a tercera base después del batazo de Ortiz.

Antes del partido, Ortiz reveló a ESPNdeportes.com que su mala racha estaba relacionada a una molestia en el costado izquierdo. Fue el quinto cuadrangular de la temporada para Ortiz, quien sin embargo no sacaba la bola del parque desde el 5 de mayo, cuando también tuvo sus últimas dos carreras impulsadas.

"No me molestó mucho hoy, pero aún se siente algo. Estoy mejorando", dijo Ortiz, quien ha pegado dos hits en 21 turnos desde que un periodista del Boston Globe escribiera una columna donde se sugería que las sustancias prohibidas podían haber jugado un rol en el gran arranque del toletero dominicano.

Mientras Ortiz de alguna manera encontró la forma de sacudirse --su jonrón fue el #27 en Tropicana Field, récord para un visitante-- su equipo no. Boston tiene marca de 1-5 y ha sido sobreanotado 40-25 desde la publicación de la columna. Los rivales lo han superado 67-36 en los pasados 12 choques.

Boston (20-17), que comenzó la temporada con 20-8, ha perdido nueve de sus últimos 11 encuentros y 10 de 14 para resbalar al tercer lugar, apenas a 1.5 juegos sobre Tampa Bay (20-18), que ha ganado seis seguidos y ocho de 11.

"Estamos jugando muy bien", dijo Maddon, quien llevó una orquesta de música latina y ordenó decorar el camerino con plátanos para relajar a sus jugadores antes del partido. "Incluso después de un día libre, se podía notar que estábamos metidos en el momento de la racha", agregó Maddon.

Para Boston no hubo fiestas ni antes, durante o después del partido.

"Estamos arrastrando el bate en los últimos días, pero las cosas cambiarán. En una temporada larga suceden esas cosas", dijo Ortiz.

DENTRO DE LA SERIE

Despertó Molina: El receptor puertorriqueño José Molina pegó tres imparables, incluyendo un doble, empujó dos y anotó una vez el martes. Molina no pegaba tres imparables en un partido desde el 22 de septiembre del año año pasado (contra Azulejos de Toronto)

Antes del partido, Molina había fallado en 22 turnos consecutivos desde el 27 de abril.

Racha de Rays: Los Rays han ganado seis partidos consecutivos y en todos han tenido que superar una desventaja para poner su marca en 20-18, dos juegos por encima de .500 por primera vez en la temporada. Tampa Bay se mantuvo a 4.5 juegos de los Yankees de Nueva York en el primer lugar de la División Este, pero se acercó a juego y medio de Boston (tercero) y a 2.5 de Baltimore (segundo).

Duelo del miércoles: El segundo partido de la serie enfrentará a dos zurdos de altos kilates. Jon Lester (5-0, 2.73) abrirá por Boston y David Price (1-3, 4.78) por Tampa Bay. Price es el reinante Cy Young de la Liga Americana.

Los reyes del swing

lunes, 13 de mayo de 2013
13 may
01:01
AM ET
por Enrique Rojas
Miguel CabreraAP Photo/Carlos OsorioEl venezolano Miguel Cabrera encabeza el circuito de bateo de las Grandes Ligas con .376 de promedio.
ORLANDO -- Los latinos representan casi el 30% de la población de Grandes Ligas --que está compuesta por 750 peloteros en rosters regulares y más de un centenar de lesionados-- pero en el liderato de bateo de la actual temporada, el porcentaje de hispanos se dispara a un asombroso 80%, reiterando porque son considerados los reyes del swing en el negocio.

Antes del primer lanzamiento de la jornada del Día de las Madres, ocho de los 10 mejores bateadores de las ligas mayores son latinoamericanos; cuatro dominicanos, dos venezolanos, un mexicano y un puertorriqueño.

El venezolano Miguel Cabrera, ganador de la triple corona de bateo y el Jugador Más Valioso de la Liga Americana la temporada pasada, encabeza el joven circuito, y todo el béisbol, con un promedio de .376, mientras que el jardinero dominicano Carlos Gómez, de Milwaukee, es el puntero de la Liga Nacional con .374.

Cabrera, de Detroit, fue el campeón de bateo en las últimas dos campañas y quedó entre los mejores cinco de su liga en seis de sus primeras 10 temporadas en la gran carpa. El antesalista es cuarto entre los jugadores activos con un promedio vitalicio de .320, detrás de Ichiro Suzuki (.322), Albert Pujols (.323) y Joe Mauer (.323).

El norteamericano James Loney, inicialista de Tampa Bay escolta a Cabrera en la Liga Americana y se ubica tercero en el liderato general con porcentaje de .371, pero los seis siguientes son latinoamericanos: El torpedero dominicano Jean Segura (.352), de Milwaukee; el receptor puertorriqueño Yadier Molina (.351), de San Luis; el receptor quisqueyano Carlos Santana (.350), de Cleveland; el inicialista mexicano Adrián González (.345), de Los Angeles; el jardinero Starling Marte (.336), de Pittsburgh, y el intermedista venezolano José Altuve (.336), de Houston.

Si alargamos la lista hasta los 20 mejores, encontramos a los dominicanos Johnny Peralta (.325) y Manny Machado (.323) y al venezolano Omar Infante (.323) para un total de 11, o un 55% del total.

Desde el 2001, la armada latinoamericana ha logrado nueve títulos de bateo en Grandes Ligas, cinco en la Liga Nacional (José Reyes en 2011; Carlos González, 2010; Hanley Ramírez, 2009; Freddy Sánchez, 2006, y Albert Pujols, 2003) y cuatro en la Liga Americana (Cabrera en 2012 y 2011), Magglio Ordóñez, 2007, y Manny Ramírez, 2002). Y no fueron 10 por una irregular aplicación de las reglas para evitar que el dominicano Melky Cabrera (.346) liderara el viejo circuito el año pasado.

En ese mismo período, la mayor cantidad de latinos entre los primeros 10 bateadores del liderato de las ligas mayores ha sido de seis, en dos ocasiones. En el 2006 entraron Freddy Sánchez, Robinso Canó, Miguel Cabrera, Albert Pujols, Miguel Tejada y Vladimir Guerrero. En el 2007 lo hicieron Ordóñez, Plácido Polanco, Jorge Posada, Edgar Rentería, Hanley Ramírez y David Ortiz.

Al menos dos veces hubo cinco latinos entre los mejores 10 bateadores y en otras dos hubo cuatro. Simple: Los reyes del swing.

MEJORES BATEADORES 2013

1- Miguel Cabrera .376

2- Carlos Gómez .374

3- James Loney .371

4- Jean Segura .352

5- Yadier Molina .351

6- Carlos Santana .350

7- Adrián González .345

8- Starling Marte .336

9- José Altuve .336

10- Torii Hunter .333

11- Joe Mauer .333

12- Evan Longoria .333

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Primer triunfo de Roberto Hernández

domingo, 21 de abril de 2013
21 abr
18:50
PM ET
por Enrique Rojas
ST. PETERSBURG, Florida -- El dominicano Roberto Hernández, de los Rays de Tampa Bay, logró el domingo su primera victoria en Grandes Ligas. Bueno, no exactamente, pero algo parecido.

Hernández (1-3, 4.74) trabajó seis entradas de tres hits, una carrera y siete ponches en el triunfo de los Rays 8-1 sobre los Atléticos de Oakland en el Tropicana Field. Fue su primera victoria de la temporada y la primera en siete aperturas desde que cambió su identidad de Fausto Carmona a Roberto Hernández en el 2012.

"Para mí es como si fuera la primera victoria. Ahora espero que sigan llegando otras", dijo Hernández, quien esperó 579 días para ganar un partido desde su última victoria, el 20 de septiembre del 2011 contra los Medias Blancas de Chicago.

"Me siento bien, tenía mucho que no ganaba, aunque cada vez que subía a la lomita trataba de hacer lo mejor", dijo Hernández a ESPNdeportes.com. "Se me quitó un peso de encima, es como un nuevo inicio", agregó.

Tampa Bay bateó 11 imparables, incluyendo tres del torpedero cubano Yunel Escobar, quien comenzó el partido bateando .119, para completar su primera barrida ante Oakland en casi ocho años.

Los Rays batearon seis extrabases en un juego por primera vez esta temporada y ahora han ganado cuatro de cinco choques.

La noticia del partido, sin embargo, fue Hernández. Incluyendo la pretemporada, el quisqueyano tenía marca de 0-8 y efectividad de 6.15 (41 carreras limpias en 60 innings) con 34 ponches y 16 bases por bolas en 13 juegos desde que fue forzado a revelar su verdadera identidad.

Hernández, quien debutó en las ligas mayores en abril del 2006 y ganó 53 partidos en sus primeras seis temporadas con los Indios de Cleveland, fue arrestado en República Dominicana en enero del año pasado, acusado de falsificar su identidad. Además de cambiar de nombre, también aumentó tres años a su edad, de 28 a 31, y redujo considerablemente sus entradas económicas.

Como consecuencia de la incertidumbre del futuro que enfrentaba Hernández, Cleveland reestructuró su contrato y en lugar de los $7 millones de dólares que tenía garantizados para el 2012, el lanzador aceptó un salario básico de $2,5 millones, más incentivos, para cuando resolviera su situación legal y migratoria.

Hernández consiguió un perdón del Departamento de Estado de Estados Unidos, debutando con la tribu el 15 de agosto y terminando el año con foja de 0-3 y efectividad de 7.53 en tres aperturas.

Tampa Bay firmó a Hernández por un año y $3,25 millones en la pausa invernal y le entregó un puesto en la rotación abridora, pese a su marca de 0-2, 5.33 en siete encuentros (6 aperturas) en los entrenamientos primaverales.

Sus primeras tres aperturas oficiales no fueron muy diferentes. El derecho fue conectado con 19 hits y 15 carreras (12 merecidas en 18.2 entradas), la oposición le bateó .302 y golpeó a tres bateadores.

Pero el domingo las cosas fueron notablemente diferentes para el especialista del sinker y el cambio de velocidad. Hernández abanicó a siete bateadores por tercera ocasión en el 2013 y no había permitido imparables hasta que el Josh Reddick pegó un sencillo al jardín central que impulsó a Seth Smith después de dos outs en el cuarto episodio.

Antes de este año, Hernández había ponchado siete o más bateadores en apenas 16 de sus 153 salidas. El domingo abanicó al menos a un bateador en cada entrada y con 103 lanzamientos superó la barrera de los 100 por cuarta salida consecutiva.

"El hit de Reddick fue a un buen lanzamiento, un pitcheo bajito", dijo Hernández. "Nunca he dejado de confiar en el sinker, pero tengo cuatro lanzamientos que puedo usar en cualquier situación, incluyendo recta de dos costuras", dijo.

"Roberto lanzó muy bien. Roberto estuvo realmente bueno", dijo Joe Maddon, el manager de los Rays. "Al principio lucía estar un poco perdido, pero podía ver los movimientos en sus lanzamientos. Tiene un gran repertorio", dijo Maddon.

Una ventaja de 3-0 en la primera entrada, facilitó un poco las cosas para Hernández, quien solamente recibió un apoyo de ocho carreras de los Rays en sus primeras tres salidas de la temporada. Los Rays anotaron seis carreras, cuatro limpias, contra el zurdo Tommy Milone (3-1), quien fue el derrotado.

"Eso me ayudó bastante, pero cuando salgo al terreno en lo que estoy penando es en sacar outs y mantener mi equipo pegado en el marcador. No puedo controlar nada más", dijo.

Viejo temor cobra forma en Boston

lunes, 15 de abril de 2013
15 abr
20:31
PM ET
por Enrique Rojas

Recuerdo exactamente en donde estaba y que hacía la mañana del 11 de septiembre del 2001, cuando dos aviones impactaron las Torres Gemelas en el centro de negocios de Nueva York. Igualmente recordaré con lujos de detalles el resto de mi vida en donde estaba y que hacía la tarde del lunes 15 de abril del 2013, mientras dos explosiones cerca de la meta final del Maratón de Boston teñían de sangre y provocaban el caos en la calle Boylston de Beantown.

Eventos separados por una década con diferentes saldos de daños e iguales grados de malicia sirvieron para recordarnos la triste realidad del nuevo mundo que nos tocó vivir. Un mundo en donde el riesgo de sufrir algún tipo de ataque violento es una posibilidad que nos acompaña cada día, en cualquier lugar, incluso en los eventos deportivos.

Los atentados de Al-Quaida de hace casi 12 años nos quitaron el velo de ingenuidad que aún pretendíamos llevar sobre el rostro y, peor aún, sembraron en nuestras almas y mentes el gusano del temor y la inseguridad.

Aún cuando nadie lo menciona, la realidad es que por todos estos años atletas, aficionados y periodistas deportivos nos hemos hecho millones de veces las mismas preguntas: ¿Y si intentan un ataque en el estadio, durante un partido importante, en la gran final, en el clásico de los dos grandes rivales, con el parque lleno de gente?

Es lo que nos hemos preguntado desde aquella mañana en que observamos en un televisor del desaparecido periódico dominicano Última Hora como se desmoronaban las Torres Gemelas tras ser embestidas por aviones comerciales cargados de inocentes pasajeros y conducidos por cobardes terroristas. Y lo que volvimos a preguntarnos mientras realizábamos el show radial "Zona ESPN New York" por ESPN Radio 1050 AM de la Gran Manzana y nos llegaban los reportes de los sucesos en la vecina Boston.

Lo sucedido el lunes fue lo más cercano a convertir en realidad esos angustiosos y viejos temores. Las bombas de Boston fueron detonadas dentro del público que disfrutaba de una de las carreras más importantes del mundo, apenas a un par de cuadras del Fenway Park, donde la gente salía cantando el dramático triunfo 3-2 de los Medias Rojas de Boston sobre los Rays de Tampa Bay.

Por ser el "Día de los Patriotas", el "Playball" se cantó en Fenway Park a las 11 de la mañana, coincidiendo con el arranque de la maratón, que ganaron los etiopés Delisa Desisa, en hombres, y Rita Jeptoo, entre las mujeres.

Un par de horas después de que dos explosiones en la meta final de la edición 117 del Maratón de Boston dejaran un saldo siniestro de un par de muertos y un centernar de heridos, incluyendo algunos en estado crítico, el FBI comenzó a llamar oficialmente los eventos como "ataques terroristas", reviviendo entre nosotros los dolorosos recuerdos de la tragedia del 2001 en el World Trade Center de Nueva York.

Al igual que hizo George Bush entonces, el presidente Barak Obama reaccionó duro y firme a los atentados, que ensangrentaron y atemorizaron el centro de Boston y atemorizaron a los ciudadanos de casi todo el país.

"Vamos a encontrar quien hizo esto y lo vamos a llevar ante la justicia", dijo Obama en un breve discurso desde la Casa Blanca. "Cualquier responsable va a sentir el peso completo de nuestra justicia", agregó el mandatario.

Pero ni aún esa promesa presidencial va a cambiar los hechos: El mundo es un lugar cada día más peligroso y las actividades deportivas y sus protagonistas están tan expuestos como todos los demás a sufrir las consecuencias de las detestables e inexplicables acciones de los sádicos violentos.

Es responsabilidad de las autoridades, organizadores, ligas, atletas, periodistas y aficionados el no bajar la guardia y no ceder un ápice en el mantenimiento de mecanismos de seguridad que reduzcan al mínimo las oportunidades que puedan tener los facinerosos de amargarle la vida a los otros seres humanos.

Las lesiones son parte del juego

domingo, 14 de abril de 2013
14 abr
15:50
PM ET
por Enrique Rojas
Jered WeaverAP Photo/LM OteroJered Weaver se fracturó el codo en su segunda salida y tuvo que ser operado

ORLANDO -- El incialista Mark Teixeira se lesionó durante los entrenamientos de Estados Unidos antes del Clásico Mundial de Béisbol, el antesalista David Wright fue baja norteamericana en la segunda ronda del campeonato, mientras que el antesalista Hanley Ramírez y el lanzador Samuel Deduno no pudieron integrar los rósters de sus clubes para el inicio de la nueva temporada de Grandes Ligas por molestias que sufrieron en la final que República Dominicana le ganó a Puerto Rico en San Francisco.

El temor a perder peloteros importantes por mucho tiempo por lesiones es la mayor preocupación de los clubes de las ligas mayores con el Clásico Mundial. El argumento es que en marzo, cuando se realiza el campeonato, la mayoría de peloteros no están preparados física y mentalmente para jugar a toda capacidad, sino que se encuentran en "modo de entrenamiento". Esa es una realidad perfectamente comprensible, pero apenas uno de muchos elementos a tomar en cuenta.

Los hechos más recientes nos han ratificado algo que sabíamos desde antes que se inventara el Clásico Mundial de Béisbol: Las lesiones son riesgos inherentes al juego y pueden ocurrir en el Clásico, entrenamientos primaverales, temporada regular, playoffs y hasta fuera del terreno durante los meses de descanso invernal.

Tomen como ejemplo lo que ha ocurrido en las primeras dos semanas de la actual temporada, cuando hemos presenciado un verdadero carnaval de lesiones, algunas ligeras y otras realmente graves, que además de dinero, podrían costar mucho más a los equipos involucrados.

Apenas en la tercera entrada del primer partido de los Rojos de Cincinnati el jardinero Ryan Ludwick se dislocó el hombro, tuvo que ser operado y quedó fuera por un período de tiempo aún indeterminado. Apenas en diciembre, Ludwick firmó un contrato de dos años y $15 millones de dólares. Un par de días antes, el lanzador Alex White, de Astros de Houston, se lastimó el codo en un partido de exhibición contra los Cachorros de Chicago y necesitó una cirugía "Tommy John" que lo mandó a casa hasta el 2014. El zurdo venezolano Johan Santana, de los Mets de Nueva York, requirió una segunda operación del hombro que lo sacó de béisbol por todo el 2013 y probablemente de por vida, y el utility dominicano Wilson Betemit fue intervenido de la rodilla derecha y no regresará antes de junio.

En su tercera salida, desde que firmó un contrato por $147 millones con los Dodgers de Los Ángeles, el lanzador Zack Greinke sufrió la rotura de la clavícula izquierda durante una pelea con Carlos Quentin, fue operado y con suerte regresará antes de junio.

El estelar abridor Jered Weaver, de los Angelinos de Los Ángeles, se fracturó el codo izquierdo en su segunda salida de la campaña y tuvo que ser operado. Weaver, quien ganó 20 partidos el año pasado, gana $16 millones en 2013, en la segunda temporada de su contrato por cinco años y $85 millones.

Desde que se cantó el primer "playball" del año, el 31 de marzo en Houston, hemos visto desfilar del terreno al cuarto del médico a los dominicanos Carlos Santana, José Reyes, Erick Aybar, Wandy Rodríguez y Octavio Dotel, quienes jugaron roles estelares en el Clásico Mundial durante el impresionante 8-0 de República Dominicana; a sus compatriotas Aramis Ramírez y Johnny Cueto, quienes irónicamente dejaron de ir al campeonato mundial para cuidarse de molestias, y a otros como Eduardo Núñez, Wilson Ramos, Alberto Callaspo, Franklin Gutiérrez, Kyuji Fujikawa y Yoenis Céspedes.

El jardinero Austin Kearns, de los Nacionales de Washington, fue sacado de la alineación el domingo en Miami y enviado al hospital para ser chequeado por movimientos irregulares del corazón, la misma condición que afectó varias veces los últimos dos años al lanzador curazoleño de los Dodgers Kenley Jansen.

¡Y la temporada apenas completó su segunda semana el domingo! Las lesiones son parte del juego y pueden ocurrir en cualquier momento y lugar. Esa es una realidad con la que deben vivir jugadores y equipos.

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Jonrón de Manny causa furor

viernes, 5 de abril de 2013
05 abr
20:19
PM ET
por Enrique Rojas

Manny Ramírez en TaiwánGetty ImagesEl dominicano Manny Ramírez disparó su primer cuadrangular en el béisbol de Taiwán
Por muchos años, el extravagante comportamiento de Manny Ramírez ha colocado a más de uno cerca de la locura, desde aficionados, periodistas, ejecutivos de equipos, jugadores rivales hasta algunos de sus compañeros de equipo, sin embargo, su primer jonrón en Taiwán causó un furor inusitado.

Ramírez, quien firmó con los Rinocerontes de EDA de la Liga Profesional China después de no recibir ofertas para jugar en las Grandes Ligas de Estados Unidos, bateó su primer jonrón de la temporada en la séptima entrada del partido del jueves contra los Leones 7-Eleven, que se repusieron de cuatro carreras en ese episodio para ganar 10-7 ante 12,000 fanáticos en Tainan Stadium.

El batazo de Ramírez, a una curva bajita y adentro del derecho Jiansan Gao, recorrió más de 400 pies y pasó justo por encima del medio de la pared del jardín central. Pese a que Ramírez jugaba como visitante, el público estalló en júbilo, pero nadie estuvo más emocionado que el narrador de televisión, cuya descripción del batazo ha sido vista por millones de personas en todo el mundo en Youtube (ver).

No es necesario hablar chino para comprender la emoción de la narración.

La llegada de Ramírez ha sido un verdadero acontecimiento en la pelota taiwanesa, que trata de limpiar su imagen de los escándalos del pasado --mayormente relacionados a las apuestas ilegales-- y comenzar una nueva era.

Ramírez, quien bateó 555 jonrones y asistió a 12 Juegos de Estrellas en 19 temporadas en las Grandes Ligas, batea .292 (24-7) con un jonrón, cuatro anotadas y cinco impulsadas en seis partidos con los Rinocerontes, que lideran el circuito de cuatro equipos con marca de 7-2 en sus primeros nueve encuentros.

Durante su estadía con Indios de Cleveland, Medias Rojas de Boston, Dodgers de Los Ángeles, Rays de Tampa Bay y Atléticos de Oakland (con los últimos estuvo solamente en las ligas menores el año pasado) Ramírez registró la marca industrial "Manny es Manny" por su impredecible comportamiento, a veces infantíl, a veces desquisciante.

Lo que se no puede negar a Ramírez es que posee un aura especial para atraer las luces en cualquier lugar que se encuentre, sin importar si es en una liga casi desconocida del lejano oriente.

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