Del Potro y Gómez recuerdan a Drewett

MÉXICO -- El fallecimiento de Brad Drewett, Presidente y Executive Chairman de la ATP, causó profundo dolor en el mundo del tenis. Jugadores, ex campeones y organizaciones ligadas a este deporte mostraron, a través de las redes sociales, la tristeza por la muerte del australiano, ocurrida en la noche de Sydney.
Ex 34 del mundo en 1984, Drewett asumió el 1 de enero de 2012 como líder de la ATP. En enero de este año se hizo público que padecía una enfermedad conocida como Síndrome de Lou Gehrig. Hoy, los homenajes alrededor del mundo incluyeron un minuto de silencio durante el sorteo del cuadro principal del Mutua Madrid Open. Y lo mismo ocurrirá mañana, antes de la disputa de las semifinales en el Abierto de Portugal.
¿Quién fue Drewett y cuál es el legado que deja al tenis? El argentino Juan Martín del Potro, actual 7° del ranking mundial; el ecuatoriano Andrés Gómez, ganador de Roland Garros '90 y contemporáneo del australiano durante sus carreras; y el venezolano Nicolás Pereira, ex número uno del mundo junior y amigo del presidente de la ATP, lo recuerdan así:
DEL POTRO: "TUVO BUENAS IDEAS"
"Me enteré de la noticia a la mañana por un mensaje de mi manager a mi móvil, e inmediatamente apareció en tuiter y Facebook", le transmitió Del Potro a ESPNtenis.com, pasado el mediodía de Buenos Aires. "Me puso mal, no esperaba un desenlace tan rápido, aunque conocía los peligros de la enfermedad".
El campeón del US Open 2009 agregó: "Brad no estuvo mucho tiempo en el cargo, pero será recordado por todos nosotros. Así se nota en los tenistas que se están expresando sobre su fallecimiento, como Rafa, por ejemplo, y muchos más".
Del Potro, quien hoy anunció que no jugará el Masters 1000 de Madrid por no estar recuperado de un cuadro de broncoespasmo, reconoció como mayor mérito de Drewett la comunicación que entabló con los tenistas durante su mandato al frente de la ATP.
"Fue un presidente que tuvo ideas buenas y otras no tan populares, pero que fundamentalmente se prestaba al diálogo", expresó hoy el argentino, después de una sesión de ejercicios leves realizada en Palermo. "Yo me llevo un buen recuerdo de él. El mundo del tenis y del deporte vive un día triste".
ANDRÉS GÓMEZ: "ERA UN LUCHADOR, DE CARÁCTER FUERTE"
Se llevaban poco menos de dos años. Brad Drewett había nacido el 19 de julio de 1958, y Andrés Gómez es del 27 de febrero de 1960. El ser contemporáneos le permitió al ecuatoriano conocer de cerca al australiano durante su carrera profesional.
"Entrenábamos juntos en la academia de Harry Hopman en Florida, y compartimos muchas veces la cancha", cuenta Gómez, 4 del mundo en 1990. "La noticia de su fallecimiento me golpeó fuerte, porque llegamos a jugar dobles juntos y fue de esas amistades que uno mantiene. Duele mucho, porque era una persona joven y muy valiosa para el tenis".
Solo una vez se llegaron a enfrentar. Fue en el Abierto de Italia de 1980, y el triunfo fue para el ecuatoriano. "Brad era el típico jugador australiano, que le gustaba subir mucho a la malla. No tenía grandes golpes de fondo, daba la impresión que era lento, pero era un luchador, de carácter fuerte. Fuera de la cancha lo recordamos como alguien tranquilo y sereno, pero dentro del court tendía a ser explosivo".
Gómez identifica el hecho de que Drewett haya sido tenista como una virtud distintiva en la tarea del australiano al frente de la ATP. "Son innegables los cambios que ha tenido el circuito en los últimos años, y él ha sido parte integral", explica el campeón de Roland Garros '90. "La presencia de alguien que estuvo inmerso en el circuito, que conocía a los jugadores, siempre iba a ser positiva para resolver problemas. Se lo recordará por cómo llevó la relación con los tenistas, buscando el beneficio de ambos, protagonistas y organización, y luchando porque el tenis siga siendo un deporte limpio. Ese será su legado principal".
NICOLÁS PEREIRA: "BRAD ABRIÓ BRECHA"
"Cuando yo entré al circuito, Brad Drewett era un jugador establecido, de los primeros 50 del mundo", destaca Nicolás Pereira, 74 del ranking ATP en 1996 y ganador de 2 títulos del tour. "Como buen australiano, se llevó con todo el mundo. Yo tuve una relación muy buena con él a través de los años. Brad fue el gran precursor de la plaza en Australia y Asia para la ATP. Era el encargado de esa área cuando Mark Miles era el CEO, y él abrió brecha para el que es hoy el mercado más importante del circuito".
Pereira vivió la enfermedad de Drewett y el trágico desenlace de una manera especial. "La noticia de su fallecimiento me pareció repentina. La última vez que conversé con él fue en Wimbledon 2012. En ese momento no se sabía lo que estaba padeciendo. Él sufrió la misma enfermedad que Charly Gattiker (ex tenista argentino de Copa Davis, y luego entrenador). Como la convalecencia de Charly fue larga, no esperaba esto con Brad. Pero por otro lado, me da algo de confort saber que no se extendió ese sufrimiento".
Para el venezolano, campeón junior de Roland Garros, Wimbledon y el US Open (todo en 1988), a Drewett le faltó tiempo para aportar aún más desde su posición de presidente de la ATP. "Para mí, su legado es toda su trayectoria, tanto como jugador como en su función de dirigente del circuito. Pero la estancia en el puesto con el cual soñó, fue demasiado corta. Para mí, él nunca dejó de ser tenista. Y siempre será recordado como tenista por todos nosotros".
- Compartir
En la ruta con Verónica Cepede
ESPNtenis.comCHARLOTTESVILLE -- Seis torneos. Siete estados diferentes. 4884 kilómetros recorridos. 47 horas al volante. Un GPS inservible. Un par de pernoctadas en la ruta. Música de Ipod. Y muchas historias para guardar. De esto también se trata hoy ser tenista profesional: viajar de un torneo a otro no en avión, sino en automóvil. Comer millas de carretera para ir de ciudad en ciudad. Ahorrar algunos dólares (bastantes). Y seguir viviendo una vida menos glamorosa y mucho más terrenal de lo que muchos imaginan.
"Es lo que hay, y lo que nos toca hacer", me cuenta la paraguaya Verónica Cepede Roig, 204 del mundo, durante su más reciente parada en la gira de torneos ITF Women's Circuit que viene cumpliendo desde hace un mes en los Estados Unidos. Vero llegó hasta aquí, la pequeña ciudad de Charlottesville, para jugar su quinto torneo consecutivo sobre el clay verde grisáceo norteamericano. Es el tercer evento de 50 mil dólares en el que participa durante este tour estadounidense (los otros dos repartieron 25 mil). Y a cada uno de ellos llegó de la misma manera: al volante de un auto.
"Todo es para ahorrar. Los boletos de avión estaban muy caros. Y si tenés una compañera al lado para manejar, podés hacerlo", continúa Vero. No es la única. Hasta esta localidad de 30 mil habitantes, en el corazón del estado de Virginia, llegaron manejando juntas la francesa Irena Pavlovic y la rusa Arina Rodionova. La española Laura Pous Tió y la italiana Alberta Brianti también lo iban a hacer, pero consiguieron tickets aéreos accesibles a último momento. Vía terrestre, junto a Cepede, llegó la brasileña Maria Fernanda Alves. Tres horas después de su arribo, ella estaba pisando el court para jugar la qualy delBoyd Tinsley Clay Court Classic.
Todas venían del mismo lugar: Dothan, Alabama, 747 millas al sureste de Charlottesville. O, lo que es lo mismo, a once horas y media de distancia en auto.
"Yo nunca antes había manejado en ruta", dice Cepede, su cuerpo acomodado en un sillón sin respaldo en el lobby del increíble Boars Head Sports Club, su espalda de perfil a una de las 12 canchas cubiertas con las que cuenta este centro de entrenamiento de la Universidad de Virginia. "Tengo 21 años y en Paraguay no manejo mucho. Pero movernos en auto acá era algo conveniente, que podíamos hacer". Y lo hicieron.

El "on the road" de Vero por los Estados Unidos, repetido también por otras jugadoras, comenzó a fines de marzo pasado. Luego de alcanzar los cuartos de final del torneo de Innisbrook, la paraguaya compartió auto con la argentina Florencia Molinero. Fue un placentero viaje de 133 kilómetros por las carreteras de Florida hasta Osprey, sede del siguiente certamen. "Hasta allá manejó solo Flor, porque es la más grande", cuenta Cepede. "Pero para ir al siguiente torneo, el camino era mucho más largo".
Sí, nada menos que 767 millas, o 1234 kilómetros, hasta Jackson, en el medio de Mississippi.
"Salimos de Osprey como a las 3pm, luego de que yo jugara la final de dobles", explica Verónica, quien hizo pareja con la española Inés Ferrer (perdieron ante las locales Kops-Spears). "Como era un viaje de 12 horas, Flor y yo manejamos la mitad cada una. Paramos a dormir en un hotel sobre la ruta, en la ciudad de Chipley (al norte de Florida, pasando Tallahasse y antes de llegar a Mobile, Alabama). Y a las ocho de la mañana del día siguiente estábamos de nuevo manejando. Llegamos a las 3 de la tarde".
El Hyundai Elantra automático invitaba a volar sobre el asfalto. Pero la presencia de la policía le ponía el pie en el freno a las ganas de acelerar. "Yo soy una loca, me encanta la velocidad dice Cepede--. Y estoy acostumbrada a manejar con caja de cambios automática. En Paraguay tengo un Suzuki así. Pero con la velocidad íbamos siempre al límite de lo permitido, entre 70 y 75 millas. Una velocidad prudente. Tranquila. Pero a 60 nadie va&"
De Jackson, donde también alcanzó la final de dobles, Cepede voló a Asunción para tomarse una semana de descanso y evitar el desgaste de una gira larga. Días después, volvió a volar a los Estados Unidos. Esta vez acompañada por su madre Edith. La primera aventura: manejar 946 kilómetros de Miami hasta Dothan, Alabama. Unas 9 horas de trayecto. Y con un problema adicional. El GPS.
"Los boletos de avión a Dothan costaban más de 600 dólares cada uno. Entonces le dije: Mami, yo me animo a manejar. Ella no maneja", relata Verónica. "Pero cuando salimos de Miami, a las 6 de la tarde, me di cuenta que cada vez que paraba el auto, nuestra posición en el GPS se seguía moviendo. Estuvimos perdidas por dos horas. Buscamos un Walmart, compramos otro GPS y salimos al día siguiente. Fueron nueve horas de corrido manejando".
La opción de jugar esta gira de canchas lentas en Estados Unidos es una alternativa valiosa para muchas tenistas, especialmente las locales. "La arcilla no es tan lenta como el ladrillo, y no tan rápida como hard. Todas juegan bien en estas canchas. Para nosotras, es como irte a Europa, porque el nivel es similar", explica la olímpica Cepede. Y agrega: "Si jugás qualy en torneos de Sudamérica, tenés la posibilidad de que te toque un partido accesible. Acá en cambio una wild card te puede ganar tranquilamente. Desde el primer partido es durísimo".
Y así le tocó a la paraguaya en Dothan, donde perdió en primera ronda con Rodionova, y en Charlottesville, donde cayó ante Coco Vandeweghe, 97 del mundo.
El viaje de un torneo a otro, también fue en auto: 11 horas y media (1202 kilómetros) compartidas con Alves y su mamá, en una camioneta Toyota que la brasileña tiene en Miami, y con la que se ha movido por todo el sureste de los Estados Unidos. "Nosotras íbamos a alquilar un auto, pero ellas nos dieron la posibilidad de compartir el suyo. Manejó la mamá de Nanda. Y lo mismo esperamos hacer desde Charllottesville hasta Indian Harbour Beach", contaba Verónica el viernes pasado.
Ese trayecto, el último de la gira, fue el más largo de todos: 851 millas, o 1369 kilómetros, cruzando los estados de Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia. Los Cepede-Alves lo hicieron el fin de semana. Sin prisa, pero sin pausa. Como parte del trabajo de ser tenistas. Y viéndolo con filosofía, como lo hizo Vero antes de partir: "Son 13 horas manejando. Pero ya hicimos 9 una vez. Hicimos 11 otra vez. Qué nos cuesta hacer dos horas más".
- Compartir
Cuando Federer también "decepciona"
Servicios de ESN.comChiudinelli lamenta la escasa participación de Roger en la DavisGUADALAJARA -- Ok, pregunta molesta.
-Si te digo "7 horas", ¿qué es lo primero en lo que piensas?
-Si dijeras 8 horas, sería la diferencia horaria entre Europa y aquí. Siete horas... mmmm... (piensa). Debes referirte al match de Copa Davis que jugamos en febrero. Un partido loco, que lamentablemente perdimos.
Dice Marco Chiudinelli, y por adentro se lamenta de que una vez más le estén recordando el maldito partido de dobles que él su compatriota Stanislas Wawrinka perdieron en febrero pasado ante los checos Tomas Berdych y Lucas Rosol por 6-4, 5-7, 6-4, 6-7 y 22-24. Sí, el doble de las 7 horas y un minuto, que terminó volcando aquella serie de 1ra ronda de la Copa Davis 2013 a favor de República Checa, en Ginebra, frente a Suiza.
Dos meses después, Chiudinelli (143 del ATP Tour) está en México, disputando el Jalisco Open, un Challenger de 100 mil dólares que se juega en Guadalajara. Este martes ganó en su debut ante el local Miguel Gallardo, por 6-3 y 7-5. Sin embargo, por más que sume victorias, Marco no puede librarse del recuerdo de aquel partido. Y de esa serie perdida. Que quizás con la presencia de su gran amigo y contemporáneo Roger Federer, habría tenido un desenlace diferente.
A sus 31 años, Chiudinelli es honesto y claro para hablar. Aunque desnude el dolor que esa derrota le ha causado. O aunque tenga que criticar a alguien muy cercano, el tenista al que muchos consideran como el mejor de todos los tiempos.
-¿Qué recuerdo tienes de aquel doble histórico?
-Obviamente fue un gran partido. Pero especialmente estos días me duele recordarlo. Estuvimos pensando por semanas sobre lo que ocurrió, porque era una gran oportunidad de victoria para nosotros. Llegar a los cuartos de final habría sido un gran logro sin Federer en el equipo. Fue un gran dolor perder ese match. Un dolor que me ha perseguido por algunas semanas. Hablé muchas veces con Stan Wawrinka al respecto. Cuesta sobreponerse. Y ahora ha regresado a mi mente porque fue semana de Copa Davis. Jugó la República Checa. Podríamos haber sido nosotros.
-¿Cuán importante es la Copa Davis en Suiza?
-Es algo muy importante para los aficionados. Tenemos un grupo de verdaderos fanáticos, que viajan y nos siguen a cualquier lado donde juguemos. Hace un par de años en Kazajistan, tuvieron que hacer un largo viaje para llegar a Astana. Los conozco, nos reunimos con ellos. Y también nos sentimos mal por ellos, porque no les podemos dar más éxitos. Sería algo enorme en Suiza si pudiéramos avanzar un poco más en la Davis, por ejemplo hasta semifinales. Recuerdo cuando era niño, a principios de los '90, y Suiza llegó a la final (perdió 3-1 con Estados Unidos, en 1992). Fue algo importantísimo. Pero en los últimos ocho años hemos perdido casi siempre en primera ronda, y eso impide que la pasión pueda crecer. Quizás el próximo año. Ahora tenemos que mantener la categoría en septiembre.
-¿Estás de acuerdo con la decisión de Federer de no jugar en 1ra ronda?
-Siempre hemos dicho que es una decisión de él. Obviamente todos en el equipo, incluyéndome a mí, estamos decepcionados de que él no nos ayude más seguido en estas primeras rondas. Él jugó el año pasado. Y no significa que si juega, vamos a ganar siempre. Perdimos series con él en el equipo. Perdimos la categoría contra República Checa en 2007, con Roger (Federer ganó sus dos puntos de single, pero perdió el doble). Perdimos el año pasado contra Estados Unidos, en casa, con Roger. No es una garantía de triunfo que él esté. Pero obviamente tenemos más chances si está con nosotros. Siempre lamento que él no esté más seguido. Y todos en el equipo lo lamentan. Pero no hay nada que podamos hacer.
-¿Tienen la chance de hablar con Roger sobre el tema?
-Somos amigos muy cercanos fuera de los courts. Hablamos al respecto algunas veces. Pero tratamos de no hablar de tenis todo el tiempo cuando estamos juntos. Él toma sus decisiones (de jugar o no la Copa Davis) con mucha anticipación, entonces nunca ha habido discusiones antes de alguna serie. "Hey, ven por favor, ayúdanos...". Siempre fue honesto sobre sus decisiones. Nos lo hace saber con algunos meses de anticipación. Y nosotros sabemos si jugaremos con o sin él. Nunca ha habido mucho espacio para discutirlo.
-¿Dirías que para Federer no es importante ganar la Copa Davis?
-No lo sé. Es algo que tienes que preguntarle a él. No tengo idea. Lo que sí puedo decir es que cada vez que él estuvo con nosotros, fueron siempre grandes semanas y él estuvo comprometido al 100%. A él le gusta en general competir, pero al final él es la única persona que puede responderte a la pregunta de por qué no ha jugado más seguido (la Copa Davis) en los últimos años.
- Compartir
Nicolás Massú: "Quiero terminar bien, retirarme por la puerta grande"

GUADALAJARA -. En la ruleta del tenis, a Nicolás Massú los números parecen jugarle en contra. El chileno, ex 9 del mundo, ocupa ahora el puesto 571 del ranking mundial. En este 2013, el doble campeón olímpico suma apenas una victoria contra 7 derrotas. Y a los 33 años, luego de una lesión en el tendón del codo derecho de la que se está recuperando, todo margen se acorta.
Pero Nico tiene otros números en mente. "El otro día estuve mirando el ranking. Dentro de los 100 mejores del mundo, hay como 30 jugadores que tienen 30 años o más. (Tommy) Haas hay uno solo, hay que ser realista. Pero es bueno fijarse en ese tipo de jugadores, porque te motiva. Hay muchos tenistas que no son Haas y están entre los primeros 100", dice Massú, quien está en Guadalajara para disputar el Jalisco Open, el Challenger de 100 mil dólares que se juega en el Centro Telcel de Tenis.
Antes de su debut en el torneo, Nicolás Massú le pone palabras a su presente y explica qué lo motiva a seguir buscando más gloria.
-El año pasado fue un año complicado para mí, el 2011 también. Pero soy un agradecido de la vida porque he tenido una carrera espectacular, con muchos años buenos y apenas dos malos. Si sumamos y restamos, ha sido una gran carrera.
-¿Desde hace cuánto no estás físicamente entero para competir?-Desde hace dos años y medio. La última vez que estuve entre los 100 primeros fue a finales de 2010. Estuve más de diez años consecutivos entre los 90 mejores del mundo, llegando a ser número 9. Fui bastante regular por mucho tiempo, pero ahora me ha costado, por desmotivaciones, por lesiones, por muchas cosas. Y también el tiempo en el circuito te pasa la cuenta. Yo soy un jugador muy esforzado que para jugar bien tengo que entrenar muchas horas. Tengo que estar corriendo de lado a lado. Y obviamente si me lesiono, me afecta. Estuve seis meses sin jugar en 2011. Y lo mismo el 2012. Eso no se lo deseo a nadie. -¿Y cómo estás ahora?
-Estoy tratando de recuperarme, pero es un camino largo. A los 33 años hay que tener muchas ganas para volver desde cero. Sería mucho más fácil estar en mi casa y no tener que entrenar a pleno sol, como aquí en Guadalajara, que hace un calor de locos. Pero creo que todavía estoy joven y puedo hacer cosas importantes. -¿Qué te mueve?
-El disfrutar. Yo ya no juego por obligación, no juego por el dinero. Disfruto viajando. Es un estilo de vida que lo vengo haciendo desde los 11 años. No sufro para nada. Me gusta entrenar. Somos suertudos los que estamos en esto: estás una semana en un país, y otra semana en otro. Y tengo la posibilidad de hacerlo mucho más tranquilo ahora. Igual, eso no significa que esté conforme. -¿Qué querés lograr?
-Quiero terminar bien. Si me mueve algo es terminar bien mi carrera, retirarme por la puerta grande, jugando torneos donde yo siempre estuve. Ese es el camino. Ahora, si lo logro o no, se verá cuando me retire. Para intentarlo, es ahora. Si me va bien, sabré que tomé una buena decisión. Si me va mal, estoy tranquilo porque lo intenté. Hay otros jugadores que son más grandes que yo, y están entre los veinte primeros. Y hay otros de mi edad que están entre los cien. Si ellos pueden, ¿por qué yo no? Pero hay que jugar bien, lo que yo no hice durante los últimos dos años. -¿Y cómo han sido los últimos tres meses?
-Hay responsabilidad mía, y también mala suerte. De los seis partidos que perdí, cinco los tuve totalmente ganados. Perdí partidos que nunca en mi vida debería haber perdido. Todos los perdí jugando sobre las tres horas, y en todos iba ganando en el tercer set 4-1 o 4-0, y los terminé perdiendo 6-4. Pero el año pasado, éstos los perdía en dos sets fácil. Ahora estoy a dos juegos de ganar. El dolor en el codo está ahí, presente. Hay días que me duele más. Pero no puedo pedir todo, y llegar a los 33 años sin que me duela algo. -¿Pensaste hasta cuándo seguir?
-Nunca he pensado en el retiro. Me quedan con suerte un par de años, si me va bien. Y si me va mal, a fin de año valoraré y veré si tengo ganas de seguir jugando. A final de año voy a evaluar cómo estoy de lesiones, cómo estoy de motivación. Lo que me propuse es que voy a jugar de enero hasta diciembre. Y voy a terminar sea como sea. Voy a jugar donde me den wild cards. Hoy dependo de eso. Ahora me confirmaron uno en Ostrava. Y me tendré que ir a Europa. No puedo darme el lujo de estar 500 del mundo y decir dónde quiero jugar. Lo cómodo ya no lo tengo. Si tengo ganas de volver, tengo que hacerlo. -¿Y cómo está tu nivel de juego?
-Hoy no estoy al 100%, por las lesiones. Tampoco tengo la misma confianza que cuando era 9. Es lógico. ¿Qué estoy haciendo diferente? Tiro la pelota para afuera (se ríe). Antes estaba más rápido. Hoy aguanto menos. Cuando uno pasa los 30, en la recuperación notás la diferencia. Cuando juego un partido largo y me levanto al otro día, se siente mucho más. Y no estoy sacando como antes. Antes sacaba fuerte, y durante bastantes horas. Hoy saco más despacio, menos preciso. No logro tener la fuerza de antes. El saque es lo que más me ha costado, y en eso estoy trabajando. -¿Cómo fue seguir el Ecuador-Chile de Copa Davis desde lejos?
-Es lo mismo que cuando unos padres ven a los hijos jugar. Te pones súper nervioso. Estamos sufriendo a muchos kilómetros de donde se está jugando. -¿Cómo lo ves a Christian Garin (16 años) como heredero de los éxitos del tenis chileno?
-Lo veo demasiado bien. Es un chico ordenado, serio, ganador, de tenis moderno, buen físico. Tiene todo para llegar a ser un gran jugador. Necesitamos de un chico que mantenga al tenis chileno arriba. Creo que es la persona indicada. -¿Le será más fácil o más difícil llegar, viniendo detrás de tí y de Fernando González?
-Por lo que yo lo conozco, siento que es una persona ganadora. Y cuando uno es ganador, no le tiene miedo a lo que viene en el futuro. Yo crecí así, Fernando creció así, el Chino creció así. Estaba Marcelo Ríos, número uno del mundo, y siempre nos preguntaban a nosotros si eso era bueno o malo, porque nos iban a comparar con él. Y yo siempre dije que solamente tiene cosas buenas, porque nos abrió las puertas de saber que un chileno puede ser número uno, y nos enseña que nosotros también podemos. Cada uno tiene que hacer su carrera. Fernando fue número 5, yo fui número 9. Y la gente nos respeta igual. Siempre habrá comparaciones, pero Garin tiene que hacer su propia carrera. Él es Christian Garin, y nosotros siempre vamos a tener las puertas abiertas para ayudarlo a él y a todos los que están atrás. Esperemos que siga el rumbo que está teniendo. Va muy rápido. Le tengo toda la fe.
- Compartir
Nadie se esperaba derrota de México
MexsportGallardo no pudo evitar el fracaso en Copa Davis para MéxicoMÉXICO -- Cae la noche en San Salvador. Y la impotencia comienza a menguar en el equipo mexicano de Copa Davis. Ya han pasado varias horas de la inesperada derrota en la serie ante El Salvador, por las semifinales del Grupo II de la Zona Americana. Ahora llega el tiempo del análisis.
¿Por qué México dejó escapar una serie en la que era favorito? ¿Cómo el single uno tricolor, Miguel Gallardo, perdió frente a un tenista retirado, Rafael Arévalo? ¿De qué manera el doble azteca permitió volver una y otra vez en el partido a la dupla de los hermanos Arévalo, para finalmente terminar entregando el punto que selló el 3-0, este sábado?
Jorge Lozano, capitán mexicano, comienza a responder desde la capital salvadoreña.
¿Con qué sensaciones te has quedado, luego de esta derrota?
-Fue un balde de agua fría. Siento que trajimos a los mejores con los que podíamos contar (Miguel Gallardo, Daniel Garza y Miguel Angel Reyes Varela, tres de los cuatro tenistas mexicanos mejor ubicados en el ranking mundial). Se tuvieron las oportunidades de ganar los tres partidos, pero no se jugó bien. A diferencia de lo que pasó hace un año contra República Dominicana, cuando ellos jugaron bien y nos ganaron (en la serie de ascenso a la Zona Americana I), siento que ahora lo perdimos nosotros. En cuanto al resultado, nada cambia. Pero internamente no es lo mismo que te ganen, a que lo pierdas tú.
-¿Cómo se explica la derrota de Gallardo ante Rafael Arévalo?
-No se jugó bien. Pero tampoco lo hizo Daniel Garza (el single dos mexicano) ante Marcelo Arévalo (single uno salvadoreño). Se hacían las jugadas, se generaba la bola corta, y a la hora de llegar a la red o de definir se cometían los errores. No había aciertos de ellos. Y así fue en los tres partidos. Fue algo que nadie se esperaba. Pero hay que dar vuelta la página.
-¿Los jugadores mexicanos sintieron la presión?
-Éramos favoritos. En el papel, en juego, somos mejores. Daniel ya le había ganado cuatro veces a Marcelo. Miguel jugaba contra Rafael, que lleva dos años inactivo. Pero nada de eso sucedió.
-¿Qué ocurrió en el doble, que se perdió en cinco sets?
-El primer set fue muy cerrado. Pero luego de que lo ganamos, hubo un bajón, quizás algo de confianza. Los dejamos entrar en el segundo set. Rafael (Arévalo) ya después del tercer set estaba cansado. Pero en el cuarto set, estando en ventaja 2 sets a 1, volvieron los errores. Los volvimos a dejar entrar. En el quinto, estuvimos 2-1 arriba, y con chances de estirar la ventaja, pero no concretamos. Y ya con el público encendido, no se pudo. (Fue 6-7, 6-4, 4-6, 6-2 y 6-2 para los hermanos Arévalo).
-¿Es tu peor derrota como capitán?
-Sí, de lo peor. Principalmente, porque no se jugó como esperábamos. Siento que éramos mejores. Te queda un mal sabor de boca.
-¿Qué ocurrirá ahora?
-Tengo que hacer un reporte, y habrá junta con el Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Tenis. Hay que ver qué se va a plantear en esa reunión. Todos queremos ganar, y no nos gusta perder. Entonces, todavía nos falta para poder recurrir a los juveniles. Si ese es el caso, nos vamos al Grupo III y vamos a estar batallando con equipos como Haití.
-¿Tú quieres continuar como capitán?
-Sí me gustaría seguir. Hay que trabajar más, y ahora más que nunca. Se tiene que apoyar tanto a los juveniles como a los grandes. Hay que comenzar de nuevo.
- Compartir
Ivanovic, la estrella perfecta

MONTERREY -- Ana Ivanovic sonríe, y se apodera de tu mirada. La serbia gana 6-0 y 6-0 en su debut en el Abierto de Monterrey, y se queda con tus aplausos. Y ya en la conferencia de prensa, hace su máximo esfuerzo para hablar en español y lo logra, y entonces no queda otra que aceptar que ella es una estrella casi perfecta. Solo le falta seguir ganando aquí en la capital regia, para que ya nadie más pueda librarse de sus encantos.
Ivanovic no es la tenista mejor rankeada en el torneo. Por encima de ella aparecen la alemana Angelique Kerber (6 del mundo, y quien venció por 6-3 6-3 a la estadounidense Samantha Crawford), la francesa Marion Bartoli (que hoy quedó eliminada) y la rusa Maria Kirilenko, otro sex symbol del WTA Tour. Pero la más seguida y perseguida por niños, jóvenes y adultos es la serbia.
Lejos. Fácil.
"¿Cómo aprendí a hablar español? En mi país solía ver telenovelas. Me acuerdo de dos: Kassandra y Esmeralda. Soy autodidacta, y así fui aprendiendo el sonido de las palabras. Me gusta mucho el idioma, y me gustaría poder hablarlo mucho mejor" contó Ivanovic en la conferencia de prensa post victoria. Lo hizo en inglés. Pero después cambió al castellano para hablar de lo bien que la han recibido aquí en tierras regias. Y hasta comparó las tradiciones serbias con las mexicanas.
"Lo que tenemos en común es que nos gusta disfrutar de las cosas. La gente aquí es relajada. Tienen linda música, linda comida, todo es similar a como nosotros somos en Serbia. Yo lo siento así", explicó Ana, quien ya tiene su lugar ganado en la historia del tenis: su título en Roland Garros 2008 y su ascenso al número uno del ranking mundial la ponen en un exclusivo grupo a las que pocas pertenecen.
El "star-power" que emana Ivanovic trasciende el 17º puesto del ranking mundial que actualmente ocupa. Tampoco se basa únicamente en su juego muchas veces lineal y explosivo, y en otras ocasiones errático hasta la exasperación. Y no se trata siquiera de una cuestión de belleza. Allí vale la comparación con Kirilenko: mientras la imperturbable Maria tiene una mirada amenazante, intimida con su estampa dentro del court, y fuera de la cancha dice que le gustan "los hombres duros" como su prometido, la estrella del hockey sobre hielo Alex Ovechkin, Ana es lo opuesto. Invita con sus gestos. Atrae con su actitud. Y aquí en Monterrey ha respondido a cada muestra de cariño con un autógrafo o una foto.
Si Kirilenko es Cruela, Ivanovic es Bambi.
"No sé cómo explicar lo que me pasa con la gente, que me muestra su afecto. Yo juego al tenis. Este es mi trabajo. Me gusta hacer otras cosas. Pero también soy una persona normal, que disfruta estar en pijama en su casa", explica Ana, antes de terminar la conferencia. Luego, se prestará a grabar cuatro, cinco y seis veces un promo en cámara, que servirá para invitar a la gente a ver el torneo.
Encanto. Magia. Eso es lo que tiene.
Hoy no le tocó cerrar la jornada en el court central del Abierto. El honor le correspondió a Kerber. A las 11:13pm, cuando la alemana selló su victoria, el estadio ya estaba medio vacío. Este miércoles, cuando sea Ana Ivanovic la estrella del partido nocturno, las tribunas estarán a reventar. Y el aliento irá seguramente para un solo lado: el de la chica que habla castellano, sonríe a cada paso, juega muy bien al tenis y ya ha conquistado a Monterrey.
- Compartir
WTA Monterrey: el aprendizaje de las mexicanas

MONTERREY -- Las derrotas forman parte de la vida del tenista. Semana a semana, los jugadores profesionales conviven con la experiencia de perder partidos, tanto en singles como en doble. Eso es lo habitual. Lo opuesto, es decir completar siete días sin sumar una caída a la estadística, es lo excepcional. Así de dura es esta profesión.
Parte del crecimiento del jugador, sin embargo, es sacarle provecho a toda situación. Inclusive, a las derrotas. Aprender de ellas. Revisar y corregir. Sumar. Por eso, para las tenistas mexicanas, tener la chance de jugar la qualy o inclusive el main draw de torneos WTA como este Abierto de Monterrey, es una oportunidad que suma , cualquiera sea el resultado final.
"Para ser mi primer partido de main draw en un torneo de este nivel, me sentí muy bien", dice Ana Sofía Sánchez, 420 del ranking mundial, quien este lunes perdió 6-3 y 6-3 frente a la campeona 2012 del Abierto, la húngara Timea Babos. "El partido de hoy me sirvió para darme cuenta de que estoy en el nivel. No me vi superada en los rallies. Sentí que puedo jugar al tú por tú. Pero me falta esa experiencia que tienen estas jugadoras".
Sánchez tiene 18 años y nunca antes se había enfrentado a una rival de este calibre (Babos, hoy 123 del mundo, llegó a estar 59 hace menos de un año). En el court central del Sierra Madre Tenis Club, Sofía descubrió que el servicio de su rival era difícil de leer y de devolver. "Nunca antes había jugado contra una rival que sacara así. Le quebré una vez, y luego ya no pude", dice la potosina. Pero también se dio cuenta de algo más: "Pensé que me iba a cagar a palos, que le iba a pegar más duro. Entré y dije: ¿es esto? Tranquilamente podía jugar. Lo que me falta es tomar mejores decisiones dentro de la cancha, cuando puedo desequilibrar".
La también local Marcela Zacarías, de 19 recién cumplidos y 538 del mundo, coincide en el análisis. "Jugar este tipo de torneos grandes nos sirve mucho. Ves qué onda, te das cuenta de muchas cosas", dice la potosina, que venció en la primera ronda de la clasificación a la ucrania Olga Savchuk (194ª de la WTA). "Yo ya gané partidos de qualy, partidos de main draw en dobles. Ves que el nivel de tenis está, pero que hay mucha diferencia en cuanto a experiencia, fuerza, mentalidad. Jugar estos torneos te abre la cabeza para ver que hay chances. Yo veo que estoy lejos en el ranking, pero en otras cosas no tanto".
La poblana Ximena Hermoso es 465 del ranking. Este martes, debutará en Monterrey frente a Maria Kirilenko, 12 del mundo. Su enfoque es el correcto: esta chance se presenta pocas veces. "Poder jugar aquí y en Acapulco es muy importante. Es una oportunidad que no cualquiera puede tener. No todos tienen dos torneos como éste en su país. Y yo le agradezco a Hernán Garza, a Olga de la Fuente, a los organizadores por darme la chance de jugar".
El año pasado, en la primera rueda del WTA de Acapulco, Ximena (de 21 años) ganó su primer partido en un cuadro principal de evento WTA. Lo hizo ante la austriaca Patricia Mayr-Achleitner, por entonces 94 del ranking. Aquella experiencia, y también lo que vivió en Monterrey 2012, la ha enriquecido como tenista. "El año pasado jugué aquí con Babos. Fue increíble. Sobre el papel, por ranking, no tendríamos que estar aquí. Poder entrenar con ellas toda la semana, ver lo que hacen, saber si hay alguna diferencia, nos ayuda mucho".
Sánchez ya ha sacado conclusiones de este debut "mayor" que concretó en Monterrey. "En los momentos importantes de un partido, tengo que estar más enfocada. A este nivel no te dan ninguna oportunidad. Eso es parte del aprendizaje. El año pasado, cuando jugué Acapulco y Monterrey, estuve nerviosa. Hoy no". Zacarías comprendió que necesita hacer un ajuste de actitud cuando se encuentra con una rival incómoda, como lo fue la estadounidense Allie Will en la 2da ronda de clasificación (Marcela perdió 6-2 y 6-2). "Me falta cambiar la cabeza, porque no todos los días los partidos y las rivales va a ser como yo quiero. No tengo que esperar que me toque un cuadro con las tres que juegan como a mí me gusta".
Hermoso, en tanto, tiene claro qué debe buscar este martes ante Kirilenko. "El objetivo es poder hacer mi juego, hacer lo que me gusta, mandar con la derecha, meterme en la cancha, sin miedo y sin complejo, y dar el máximo para ponerle presión". No se habla de triunfo, aunque en la mente de un competidor esa opción siempre está presente. Esa es otra de las ventajas: allí está la oportunidad de dar un gran golpe y también un enorme salto profesional. Las jóvenes tenistas mexicanas lo saben. Aprenden. Incorporan enseñanzas. Y se preparan para, con su tenis, forzar a que ese momento de impacto, antes o después, se concrete.
- Compartir
Tenis, estrellas y tequila
MONTERREY -- La exhibición en San Pedro de Pinta, justo frente al Puente de Duendes, acaba de terminar. La 6 del mundo Angelique Kerber y la 13 del ranking Maria Kirilenko ya tomaron parte del mini tenis callejero que sirvió para promocionar esta 5ta edición del Abierto de Monterrey, que comienza este lunes. Ahora, la alemana y la rusa recorren el corto trayecto de regreso al hotel, en la elegante zona de San Pedro Garza. Hasta que, de manera imprevista, el convoy de autos de policías y camionetas Buick se detiene bruscamente a medio camino.
Los organizadores han tenido la idea de hacer una "parada técnica".

Quince minutos pasaron Kerber y Kirilenko escogiendo botellas de vino, tequilas y hasta paquetes de jamón serrano en una tienda especializada, cortesía del Abierto. Lo que para ellas era una presentación de marketing para apoyar a la difusión del torneo, terminó siendo un momento de sonrisas y regalos inesperados. Los tequila añejo patrón ya están guardados en sus maleta. Y se abrirán de regreso a casa. O para un festejo dominical post final, en una semana.
El Abierto de Monterrey se ha afianzado este año como uno de los eventos categoría International, que reparten 235 mil dólares en premios (los más chicos del WTA Tour), más poderosos del planeta. Todo en base al abanico que nombres que presenta para esta edición. A la baja de la ex número uno Victoria Azarenka le siguió un casi simultáneo aviso de la visita de Ana Ivanovic como invitada de último momento. Con la serbia, Kirilenko, Kerber y la presencia de Marion Bartoli, el torneo luce orulloso a cuatro top-20 en el cuadro principal, cuya primera ronda comienza este lunes.
"Sí nos golpeó que Azarenka nos cancelara, por lesión. Pero logramos encontrar a Ivanovic en New York, justo antes de que tomara un vuelo a Dubai, y llegamos a un arreglo en apenas un día", contó hoy Hernán Garza, organizador del torneo y promotor de Monterrey como candidata a realizar el Masters femenino en la ciudad hasta el 2014. La atención al detalle de la organización con las jugadoras es parte del secreto del éxito del certamen. ¿La otra parte? El lobby realizado para lograr esta fecha privilegiada en el calendario, justo después de Miami, y rivalizando con el clay de Charleston gracias a ser la única opción para las tenistas de seguir jugando sobre sobre superficie dura.
Del cuarteto top-20 salen las máximas candidatas a quedarse con el título. En cruces potenciales de semifinales, Kerber se vería con Kirilenko, y Bartoli con Ivanovic. La francesa viene de retirarse en el Sony Open por lesión, pero ella misma aseguró ayer que está completamente recuperada. "Hice un buen tratamiento y he estado entrenando los últimos días en las IMG Academies en Florida", dijo Bartoli, quien llegó a Monterrey con Gerald Bremond como coach. El sábado, entrenador y pupila realizaron un trabajo en cancha de dos horas y media, y con una técnica poco frecuente: Marion se ató elásticos a tobillos y muñecas durante todo el entrenamiento, para practicar sus golpes a dos manos añadiendo resistencia. "Antes solía hacerlo. Luego dejé, y ahora retomé este tipo de ejercicios", le explicó la 11 del mundo a ESPNTenis.com.
México tendrá dos representantes en el cuadro principal. La actual número uno mexicana Ana Sofía Sánchez (439ª) enfrentará en su debut a la actual campeona del Abierto, la húngara Timea Babos. Y la poblana Ximena Hermoso (467ª) jugará con Kirilenko. Buena oportunidad para ambas de medir su tenis frente a rivales de nivel top.

Sánchez y Hermoso jugarán juntas el doble (sus rivales serán la israelí Julia Glushko y la francesa Laura Thorpe). Y a ellas se sumará la potosina Marcela Zacarías, quien junto a la rusa Daria Gavrilova recibieron el segundo wild card para main draw en la competencia por parejas. Zacarías, de 19 años recién cumplidos y ex 7 del mundo junior en 2012, generó el primer gran impacto para el tenis local al vencer en la noche del sábado a la ucrania Olga Savchuk (194 del ranking) por 7-5 y 7-5. Marcela (609ª) lleva tres torneos WTA consecutivos ganando partidos de qualy. Ésta es su primera temporada full time como profesional.
Todo indica que ésta será la última edición del Abierto en el Sierra Madre Tenis Club. El coqueto club ya ha quedado pequeño, según la evaluación de los organizadores, quienes después del 11 de abril decidirán sus próximos movimientos. En esa fecha, Garza y su equipo viajarán a St Petersburg, Estados Unidos, para hacer su última presentación ante los miembros de WTA en busca del sueño del Masters. Ese mismo día podrían saber su destino. En caso de ser escogidos como organizadores del WTA Championships a partir de 2014, no podrán realizar el Abierto en Monterrey. Las opciones para cambiar de ciudad ya están sobre la mesa. Pero por ahora, son un secreto bien guardado.
- Compartir
El plan mexicano para tener un tenista top-100
ESPNEn Yucatán se encuentra el futuro del tenis mexicanoMÉXICO -- Hace 20 años que México no tiene un tenista entre los primeros 100 del ranking ATP. El último fue Luis Enrique Herrera, en 1993. Entre las mujeres, han pasado 18 años desde aquella temporada '95 en la que Angélica Gavaldón terminó en el puesto 35 del WTA Tour. Pero en Mérida se cocina a fuego lento un plan ambicioso para acabar con semejante sequía. Y los primeros resultados son alentadores.
"Nuestra meta es hacer jugadores mexicanos que alcancen el top-100 del ranking mundial", dice Nicolás Madahuar, empresario yucateco e impulsor del Centro Bic Telcel, un complejo de entrenamiento de tenistas que no encuentra comparación en este país. "Cuando arrancamos en enero de 2011 con la alta competencia, nos propusimos que en 7 u 8 años podríamos alcanzar ese objetivo. Y hoy creo que estamos llegando a la mitad del proceso".
Ubicado en la capital de Yucatán, el Centro Bic Telcel alberga hoy a la mayoría de los talentos más prometedores del tenis mexicano. Aquí vive y entrena la potosina Marcela Zacarías, de 18 años y ex número 7 del ranking mundial junior 2012. También lo hace la duranguense Victoria Rodríguez, quien con 17 es la más joven tenista mexicana en el ranking WTA (es 682ª, con tan solo 6 torneos profesionales jugados). Ellas comparten entrenamiento con Alejandra Cisneros, de 17 y número 43 del ranking juvenil ITF; y con Constanza Gorches --de 15 y dueña de un revés a una mano idéntico al de Justine Henin--, quien encontró aquí el mejor lugar para desarrollar su tenis, luego de haber probado academias en los Estados Unidos.
Como ellas, otras promesas han llegado a Mérida para quedarse. Porque aquí tienen lo que se necesita para soñar en grande.
"Nunca había habido un proyecto como éste. Esta es como una carta a Santa Claus para un entrenador. Lo tienes todo. En cuanto a infraestructura, no hay algo así en Latinoamérica", dice Alain Lemaitre, director de alto rendimiento del Centro y ex entrenador de los últimos dos mexicanos que llegaron a jugar cuadros principales de singles de Grand Slams: Bruno Echagaray y Santiago González. "Estamos a nivel del mar, en un lugar estratégico, y con todo lo que se necesita para trabajar".
Además de sus 13 courts (8 de superficie dura, 5 de arcilla), el complejo cuenta con gimnasio, área de fisioterapia y recuperación, consultorios y aulas de estudio. Los jugadores trabajan con equipos de coaches, preparadores físicos, doctores, psicólogos, nutricionistas y maestros. Cerca de 35 tenistas viven en los dos modernos edificios albergue ubicados cerca de las canchas. Un total de 67 personas trabajan en el Centro, cuya inversión en infraestructura roza los 4 millones de dólares y su costo operativo anual asciende a los 10 millones de pesos.

"Yo he conocido tenistas con potencial que no triunfaron por falta de apoyo o infraestructura. Este proyecto aspira a evitar esa problemática, porque aquí se tiene todo para que el futuro jugador profesional trascienda", explica Eduardo Vélez, ex campeón junior de Wimbledon en 1986 y hoy director de la Academia de Formación.
Trascender. Eso es lo que han comenzado a hacer los jugadores del Centro Bic Telcel. Zacarías, Rodríguez, Cisneros y Gorches son las abanderadas. Las primeras tres ya han ganado partidos a nivel profesional. En el ITF Women's Circuit de Sayavedra, en octubre de 2012, Marcela y Victoria protagonizaron la primera final a este nivel con dos representantes del Centro.
"Veo muy buena proyección en ellas. Los resultados son una prueba de lo que pueden dar, y les abrieron los ojos. Van a destacar muy pronto", dice Diego Marañón, el entrenador del equipo femenino, quien agrega: "Lo importante es que todos tenemos un mismo fin común, que es sacar un top-100. Luchamos contra la idiosincrasia del deportista mexicano. Trabajamos en cambiarlo. Nosotros estamos avanzados, pero este tipo de iniciativas empieza a replicarse. México necesita varios centros como éste para que salgan buenos jugadores".
¿Podrán estas esperanzas del tenis mexicano superar con éxito el salto al profesionalismo, y aguantar la presión de ese número 100 como meta?
"Acá no hay misterio. La base es la continuidad en el trabajo. Para que alguien sea top-100 hay que desarrollarlo por 10 o 12 años", explica el argentino Roberto Maccione, director del Departamento de Ciencias Aplicadas al deporte y ex preparador físico de tenistas de elite como Agustín Calleri (16 del mundo en 2003), Máximo González (58 en 2009), Diego Junqueira (68 en 2009) y Paul Capdeville (76 en 2009). "El talento y la capacidad lo tenemos, y de sobra. Nos hace falta humildad para entender que este deporte cambió mucho desde la época en que México tenía una posición. Hay que dejar de pensar en ese pasado glorioso, cortar con el romanticismo de lo que fue, y comenzar a hacer. Por acciones es como vamos a llegar, no con palabras", agrega Madahuar, presidente de la Junta Directiva de Unidos por el Tenis, la asociación civil sin fines de lucro que sustenta el Centro. "El primer paso es tener en 5 años a 15 jugadores top-500. Y estoy seguro de que en un tiempo tendremos a un top-100", remata Lemaitre.
En Mérida también se está gestando un cambio de mentalidad. Luis Patiño, el sub-20 mexicano mejor ubicado en el ranking ATP, lo resume así: "Si quieres llegar, tienes que hacer lo que menos te gusta". La cultura del trabajo duro y el esfuerzo es compartida. Y lo mismo pasa con ese objetivo final: el ansiado top-100. "Vamos para allá. Todos quieren esto", sentencia Zacarías, 609 del WTA Tour y ya ganadora de 3 títulos profesionales (Sayavedra y Tec CEM en 2012; Metepec el domingo pasado). "Si estás rodeado de gente que busca lo mismo, te motiva mucho. Y yo sí quiero llegar".
Texto publicado en ESPN Magazine. Da click aquí para saber cómo descargar la revista
- Compartir
La rodilla de Nadal salta a la cancha

ACAPULCO -- La portuguesa Maria Joao Koehler, 102 del ranking mundial, camina por el hotel Fairmont Acapulco Princess con el libro "Rafa" bajo su brazo. La zurda de 20 años ya leyó la autobiografía de Nadal, pero está buscando a su autor para que se la firme. Son colegas. Pero para ella, y para muchos otros tenistas inclusive ya ubicados en el top-100, el español es un ídolo, un ejemplo, una leyenda.
En este 2013, Rafa es también el protagonista de un importante capítulo aún por escribirse en las páginas de su historia deportiva. Y que en Acapulco suma párrafos de incertidumbre y expectativa.
Este martes Rafael Nadal debuta en el Abierto Mexicano de Tenis, el torneo que ganó hace ocho años, en 2005. Y lo hace bajo una brisa de dudas por cómo continuará su regreso al circuito luego de 7 meses de ausencia. Desde España, los medios locales dan como un hecho que Rafa no jugará los Masters 1000 de Indian Wells y Miami, ambos sobre superficie dura. "Por ahora los juego, pero depende de mi rodilla", le dijo el 5 del mundo a Carolina Padrón, de ESPN, hace un par de horas.
Nadal ha sido sincero y directo en las últimas semanas con respecto al estado de su rodilla izquierda: sigue sintiendo dolor, y no se ha podido librar de las molestias. Se lo dijo a Eduardo Varela de ESPN el jueves pasado, en Cozumel. Y aquí en Acapulco lo repitió el sábado, en un evento promocional frente a la playa, y el lunes, ante nuestras cámaras.
La pregunta es: ¿cuán grave es el dolor?
Durante sus entrenamientos en el Estadio Mextenis, Rafa no mostró molestias evidentes. No lo hizo en sus trabajos con su coach Francis Roig, ni tampoco cuando se exigió en la práctica de dos horas del domingo, compartida con el portugués Joao Sousa. En sus apariciones en público, se lo notó relajado. Hasta tuvo tiempo de jugar unos hoyos de golf en uno de los campos del Fairmont. Y trabajó a puertas abiertas en el gimnasio del hotel, compartiendo espacio con otros huéspedes.
Sin embargo, solo puertas adentro saben si la realidad sobre la salud de las rodillas más famosas del tenis es similar a lo que todos vemos, o muy diferente. Rafa sabe de sufrimientos físicos. Están documentados en su propio libro, y también en "Rafael Nadal, crónica de un fenómeno", de los periodistas españoles Jaume Pujol Galceran y Manel Serras. Descripciones dramáticas. Momentos de llanto y resignación, previamente desconocidos para el Planeta Tenis.
Aquí, en todo caso, está como en casa. Y no en sentido del cariño casi desbordado que el público mexicano le ofrece (en la tradicional Fiesta de Blanco, por ejemplo, Nadal pasó más de una hora sentado en una mesa, rodeado de 12 guardias de seguridad y decenas de curiosos que lo miraban y fotografiaban sin cesar), sino en las condiciones en las cuales jugará: sobre la arcilla perfecta del court central, y por la noche, con un agradable clima marino.
Diego Schwartzman, el jugador más bajo del torneo, será su primer rival. Hace ocho años, el argentino vio en vivo cómo Nadal perdía en el ATP de Buenos Aires con Gastón Gaudio. Luego, admiró todo lo logrado por Rafa en su carrera. Y hace poco más de dos semanas, escuchó el relato directo de cómo es ganarle un partido al 7 veces campeón de Roland Garros. Diego comparte coach y entrenamientos con Horacio Zeballos, el zurdo marplatense que dejó a Nadal con las manos vacías en Viña del Mar. Hace unos momentos, inclusive, trabajaron juntos en la cancha 4 del complejo. Será un test interesante.
Pero si Rafa avanza en el torneo, como todos esperan, se encontrará con otro tipo de pruebas. En su camino aparece Nicolás Almagro (o el mismo Zeballos) en semifinales, antes de verse en una "final soñada" con el tricampeón de Acapulco, David Ferrer.
"Rafa está un poco verde, y esta prueba con Almagro y Ferrer le llega un poco antes de lo aconsejado", me decía Carlos Moyá la semana pasada. "Si está al 50%, aún le alcanza para mantenerse top-ten", analizaba Mariano Puerta, quien aquí mismo perdió contra el joven Nadal, en las semifinales de Acapulco 2005.

Desde hoy, comenzaremos a despejar preguntas.
Al final, Maria Joao Koehler logró concretar su plan maestro. Se levantó temprano, chequeó el schedule de entrenamiento del día, ubicó que en el court central había un horario bloqueado pero sin el nombre de los jugadores, y descubrió el secreto mejor guardado: a esa hora entrenaría el español. Feliz, posó luego con la dedicatoria que le escribió Nadal en el libro que, el año que viene, merecerá una reedición. Un capítulo agregado. Ese que contará si el regreso La Furia a los courts fue exitoso, o sufrido. O los dos, porque ese es el estilo de Rafa.
- Compartir

ACAPULCO -- Court central del Abierto Mexicano de Tenis. 11 de la mañana. De un lado de la red, Rafael Nadal hace ajustes en su arma de destrucción nuclear personal: su drive pegado a la altura del hombro, pisando la línea de base. El español corrige sus movimientos de aproximación a la pelota, su zona de impacto, y su puntería. Milimétrica. Imposible. Sorprendente. Del otro lado de la red, dos botellitas de agua, que sirven como blanco, tiemblan. Ahí viene otro pelotazo animal. Y de nuevo a volar.
Nadal está en Acapulco desde el viernes pasado, preparando la presentación en su tercer torneo del año, la tercera escala en su regreso tras más de siete meses de inactividad. Por ahora, el manacorí ha repartido su tiempo entre prácticas (el viernes por la noche hizo su primer entrenamiento), una presentación con uno de sus auspiciantes, y relax en la privacidad de la villa en la que se aloja, fuera de las tres torres del Fairmont Acapulco Princess que albergan a todos los participantes del torneo.
El vendaje en su rodilla izquierda permanece durante los entrenamientos, así como el dolor en la zona. Pero Rafa no tiene problemas en hablar sobre ello. No hay vendas en su pensamiento. "Las molestias siguen estando. No puedo especificar el grado de dolor que siento o no. Hay días con más dolor, hay días con menos dolor. Está claro que no me encuentro al 100%. Pero después de todo este tiempo, estoy feliz de volver a competir", explicó ayer Nadal en su primer encuentro con la prensa local, durante un evento organizado por Bacardi (uno de sus sponsors) frente a la playa.
Por ahora, Acapulco ha visto a un Nadal distendido y sonriente. Luego de la práctica del sábado, comandada por Francis Roig, Rafa ha tenido tiempo de tomarse fotos con pequeñas del albergue Villa de la Niñas. Firmó autógrafos sobre playeras, pelotas, y hasta sobre teléfonos celulares. Por la noche, y luciendo una camiseta del Corinthians de Sao Paulo (resabio de su paso y su triunfo por la ciudad brasileña), Nadal le dedicó tiempo al gimnasio, donde hizo trabajo de recuperación sobre una bicicleta fija, mientras chequeaba los mensajes en su teléfono celular.
Entre una actividad y otra, el siete veces campeón del Abierto de Francia puso su mejor sonrisa para cumplir en el evento de su auspiciante, y hasta aprendió a hacer tragos sin alcohol, agitando una coctelera y posando para los fotógrafos. "Mis expectativas en este torneo son dar el máximo y hacer lo mejor que pueda", dice Rafa. "No puedo pensar ahora en Roland Garros y en torneos de ese calibre. Aún falta mucho tiempo. Lo haré cuando ya mis sensaciones con la rodilla sean perfectas. Ahora me enfoco en esto. Acapulco será una buena prueba".
Este domingo a las 2:30pm se realizará el sorteo del cuadro principal del Abierto. Nadal sabrá quién será su rival en el debut (seguramente jugará el martes por la noche), y quién será su oponente a vencer una potencial semifinal: Wawrinka o Almagro. No se espera que Rafa esté presente en la ceremonia del draw, pero tal vez sí más tarde, en la tradicional Fiesta de Blanco, que será uno de los festejos centrales del 20º aniversario del torneo. El lunes por la mañana, el español tendrá otro evento con uno de sus auspiciantes, Nike. Y seguramente enfrente a la prensa en una conferencia pre torneo.
Mientras la hora para su regreso oficial a Acapulco se acerca, el campeón 2005 del Abierto disfruta del ambiente y mantiene su costumbre: destrozar la pelota en cada entrenamiento. Raspándola furiosamente. Haciendo una palanca brutal entre brazo extendido y su muñeca totalmente quebrada, justo antes del impacto. Torciendo su boca abierta en el momento del golpe, como cuando Rocky llamaba a Adrianne. Y terminando el brutal latigazo con la raqueta por encima de su cabeza o cruzando su pecho, según cómo haya sido el contacto con la bola.
Nadal está de regreso, ocho años después. Y viene con hambre de victoria. En seis días, podría verse cara a cara con David Ferrer, el nuevo número 4 del mundo. La "buena prueba" de la que él mismo hablaba. Las pelotas y las botellitas que lo sufren durante cada práctica, ya lo saben: la furia ha vuelto. Y de la cintura para arriba, es el mismo Rafa de siempre.
- Compartir
