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El personaje de la temporada...

ESPN

Se llama Andrés Lillini y llegó desde “la sala de emergencias” a ocupar el puesto de entrenador en los Pumas. Ha recuperado a este histórico y tradicional club y lo ha puesto en un nivel competitivo óptimo, de acuerdo con sus propias características y esencias. Pumas está de regreso en la alta competencia y ha sido, en gran parte, por el trabajo de este personaje argentino que surgió como un plan de contingencia a horas del inicio del campeonato mexicano. Y ha respondido con creces. Pumas no sólo es efectivo en el campo, también ha recuperado su mística, sus valores y su espíritu en la cancha y compite donde tiene que competir. Pase lo que pase el domingo, Lillini es el personaje de la temporada en la Liga MX...

SAN DIEGO, California.- Es el personaje del torneo. Pasara lo que hubiese pasado el domingo y pase lo que tenga que pasar el próximo domingo.

Se llama Andrés Lillini y en medio de cierta desesperación, angustia e incertidumbre, Pumas descubrió al hombre que tanto buscaba.

Justo cuando todas las pulsaciones y los sentidos indicaban hacia Miguel González “Michel”, apareció este personaje argentino que había llegado al club con la misión de reactivar la verdadera fuente del triunfo y hasta de la sabiduría universitaria en el futbol: las fuerzas básicas. Tras buscar al “hombre adecuado” sin éxito y recibir la negativa de Hugo Sánchez --uno de los referentes históricos de la institución-- Jesús Ramírez tomó una decisión compleja y también valiente: confirmar a Lillini como el entrenador a pesar de abrir “un hueco” en “la cantera”, el verdadero cimiento de la institución.

Y desde una personalidad que no requiere demasiados reflectores ni atención, Llilini empezó a trabajar. Lo primero que hizo es unir a un plantel que parecía separado por la frontera de las nacionalidades. Recuperó futbolísticamente a jugadores como Alan Mozo, Andrés Iniestra y Juan Iturbe. Fortaleció la línea defensiva que tantos pesares le habían dado a Pumas en los últimos torneos. Con Talavera, Johan Vázquez, Freire, Mayorga y entendió que su futbol debía partir de la fortaleza de dos delanteros admirados y envidiados por los demás en el futbol mexicano: Juan Antonio Dinenno y Carlos González habían mostrado que no necesitaban demasiados balones para producir resultados. Y Pumas comenzó a ligar jornadas sin derrotas y a apoderarse de un sitio en la tabla que, en apariencia, no le correspondía.

La principal obra de Lillini se vio expuesta el domingo por la tarde-noche en el Olímpico Universitario, cuando Pumas mostró que ha recuperado una esencia aún más trascendente que el futbol y que es parte intrínseca de su camiseta, de su historia y de su estirpe. Jugar con el alma y el espíritu por delante. No importa que falte talento o recursos o que no se tenga el mismo plantel o la inversión del rival, Pumas tiene lo que nadie tiene este futbol: la garantía de jugar a tope, de correr, de meter la pierna y pelear cada balón. Lillini también es el responsable de ello.

Pumas se ha redescubierto como equipo de futbol. Ha demostrado que puede pelear en el sitio que históricamente le corresponde a pesar de no contar con el dinero de sus más importantes rivales y de que puede, más allá de que gane o no, competir por el titulo de la Liga MX. Todo eso y la recuperación de la mística universitaria por jugar al futbol. El autor principal de esa redención se llama Andrés Lillini, pase lo que pase, el personaje de la temporada en el futbol de México.

@Faitelson_ESPN