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El extraño de pelo largo: La Pepona Reinaldi, el nexo entre Talleres y Barcelona, rivales en la Libertadores

Muchos jugadores han pasado por clásicos rivales pero muy pocos son respetados por ambos y, aún menos, son queridos por las dos hinchadas. Uno de esos casos es el de José Omar Reinaldi, recordado y amado por igual por hinchas de Belgrano y de Talleres de Córdoba. Pero La Pepona Reinaldi es especial. Lo quieren en todas partes. También en Ecuador, donde fue figura de Barcelona SC. Este miércoles, Talleres se enfrenta al Ídolo por la fecha 4 de la CONMEBOL Libertadores y es imposible no recordar al jugador de pelo largo que fue goleador con ambas camisetas. El partido en Córdoba se podrá ver en vivo por Star+ (sólo para Sudamérica).

La Pepona Reinaldi, los inicios de un goleador

El origen de su apodo, como suele suceder, surge de una deformación. “Era Pepe, por José, pero me pusieron ese otro y quedó. Después se sumó 'la Pepa', bien cordobés, y terminó pasando a Pepona”, cuenta Reinaldi. Pepona es una muñeca de cartón. Su cabellera rubia y su elasticidad contribuyeron para que lo comparen con una pepona también. Cuenta la historia que el escritor Jorge Luis Borges, que no era nada fanático del fútbol, tenía un gato llamado Pepo por el rubio jugador cordobés pero que, luego, lo transformó en Beppo por el poema veneciano de Lord Byron.

La Pepona Reinaldi nació en el 27 de mayo de 1949. A los 15 años debutó en Unión Central de Villa María. En 1967 se mudó a Córdoba capital para estudiar arquitectura, carrera que dejó luego de dos años, decisión que aún hoy lamenta.

Confeso hincha de Boca, el debut de La Pepona con Belgrano en Primera División fue con un gol en la Bombonera en un partido televisado un domingo por la mañana. “Ese día me di cuenta que podía ser profesional del fútbol y dejé la Facultad”, recuerda Reinaldi.

De River a Barcelona, la Pepona Reinaldi da el salto internacional

Con Belgrano, Reinaldi fue campeón de la Liga cordobesa varios años. En 1974 jugando para el Pirata, la Pepona le convirtió dos tantos al Talleres de Ángel Labruna. Aquel partido quedó grabado para el técnico, al año siguiente lo llevó a River.

La Pepona terminó siendo un jugador fundamental para aquel River. Autor de goles icónicos, no falló y convirtió ante Rosario Central a los 89 minutos el tanto que le aseguró al Millonario su primer título tras 18 años de sequía en 1975.

Su paso por River fue breve y terminó de manera prematura. Barcelona se interesó por la Pepona y le propuso irse a Guayaquil. Reinaldi aceptó la propuesta del exterior y se perdió las instancias finales de la Libertadores de 1976 en la que el Millonario llegó hasta definición, que perdió con Cruzeiro.

Reinaldi, el extraño de pelo largo que fue ídolo en Barcelona

Su amor por Barcelona fue a primera vista. Arreglaron todo un miércoles. El viernes, Reinaldi viajó a Ecuador. "Llegué el sábado a la madrugada. A las 8 de la mañana el profe me despertó por el hotel y me llevó a mi primera práctica donde conocí a mis compañeros y el domingo jugamos contra Deportivo Quito. Ganamos 5 a 0 y pude convertir tres goles”, rememora sobre su debut con el Ídolo.

La Pepona se enamoró de su nuevo club y todos en el Ídolo comenzaron a adorarlo, no solo por sus goles. La identificación entre ambos era completa. “A Barcelona lo llevo en mi corazón, tengo muchísimos recuerdos. El 70% del Ecuador es del Barcelona”, sostiene la Pepona.

En Barcelona, Reinaldi construyó una de las mejores sociedades ofensivas de su carrera con el ecuatoriano Washington Muñoz, a quien admiraba. “Ponía la pelota donde quería, tenía un guante en el pie”, recuerda con el mismo cariño de esos años.

La Pepona Reinaldi solo estuvo un año en Barcelona, convirtió 9 goles en 18 partidos, pero se ganó el cariño y dejó un recuerdo imborrable. Regresó en 1989, como director técnico, y volvió a destacar. Estuvo 13 partidos sin conocer la derrota pero dejó su cargo por inconvenientes con la dirigencia, que nunca quiso dar a conocer.

Esa situación no le quitó nada de su amor por Barcelona. Celebró como un hincha más y se consideró parte del campeonato de que ganó el equipo con Miguel Ángel Brindisi como DT en 1990. Y se ilusionó y sufrió, como todos los hinchas del Ídolo, con la final de la Libertadores perdida ante Olimpia ese mismo año.

La Pepona Reinaldi vuelve a Córdoba para brillar en Talleres

En 1977, Reinaldi regresó a su Córdoba natal, pero esta vez para vestir los colores de la T. Con Talleres vivió el mejor momento de su carrera y se transformó en uno de los preferidos de sus hinchas pese a su pasado en Belgrano.

Con Talleres fue campeón cordobés entre 1977 y 1979, y goleador del campeonato nacional en 1978. Su enorme rendimiento le ganó la convocatoria para la Selección argentina campeona del mundo unos meses antes. Menotti lo convocó para unos amistosos en marzo del 79 y compartió cancha con Diego Maradona.

Su carrera terminó en 1984 con una particularidad que resume el amor que cosechó la Pepona Reinaldi como futbolista. Ese año jugó el Nacional con Belgrano y el Metropolitano para Talleres. “Convertí 104 goles en el Pirata y 103 en la T”, dice que le dijeron. La Pepona Reinaldi se dedicó a hacer goles pero no a contarlos. Así se transformó en una leyenda cordobesa y, por eso, también fue director técnico en ambos equipos.

De Córdoba a Guayaquil, La Pepona enamoró a miles de hinchas a fuerza de goles. Este miércoles, cuando Barcelona y Talleres se vuelvan a cruzar por la Libertadores, tras el 2-2 en Guayaquil en la fecha 2, Reinaldi estará en el recuerdo de todos. La historia de ambos clubes le guarda un lugar muy especial.