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El Barcelona, aún en estado de shock, tomaría decisiones sobre su futuro a partir del lunes

BARCELONA -- El Barcelona mudo. El día después de sufrir en Lisboa la mayor humillación de su historia en el club se impuso un silencio sepulcral y la toma de decisiones, urgentes y anunciadas por Josep Maria Bartomeu en Portugal minutos después de acabar el partido frente al Bayern Munich, se entienden aplazadas a la próxima semana. Una fuente del propio Barça aclaró a ESPN Digital que posiblemente el lunes convoque una junta de urgencia. Y que a partir de ahí se empezará a dar forma a todo. Lo que deba suceder.

Por inaudito que parezca, el sábado por la mañana, doce horas después de la debacle, Quique Setién seguía siendo oficialmente el entrenador del Barcelona. El cántabro ni supo ni pareció preocuparse en explicar las razones de tamaña pesadilla y el discurso del presidente, balbuceante y derrumbado como nunca se le vio antes, no ofreció ninguna pista a la que agarrarse.

La sucesión de Setién adivina una nueva tormenta en el Camp Nou y la necesaria renovación de la plantilla se sospecha tan difícil de llevar a cabo como complicado de encajar un cambio generacional con no pocos jugadores a los que, con contrato en vigor, y salarios multimillonarios, se entiende entre difícil e imposible convencer para abandonar el club.

Si la lista de entrenadores es corta, la lista de jugadores damnificados es extensa... Y la pesadilla en unos despachos desbordados por los acontecimientos histórica. Mundo Deportivo publicó la intención de Bartomeu de convocar elecciones. No especificó el plazo, jugando con la frase y atendiendo a que a esta junta le quedan como mucho diez meses en el poder y si desde el club no se dio más publicidad a esa opción diversas fuentes consultadas del entorno y oposición aludieron al primer trimestre de 2021, en plena temporada, como fecha factible para celebrar esos comicios.

"No se pueden convocar elecciones antes de cerrar el ejercicio contable de la temporada 2019-20”, se relató, poniendo especial énfasis en que las pérdidas provocadas por la pandemia del coronavirus van a afectar, y no poco, el futuro inmediato de un club que "ya arrastra una situación límite" en sus cuentas durante los últimos años.

El Barcelona vive en un estado de schok que no se recuerda alrededor del Camp Nou. Una situación límite desconocida que amenaza, se sospecha, con prolongarse en el tiempo y que ofrece un futuro inmediato para nada halagüeño. Bartomeu está en un callejón sin salida. El club, todo él, también.