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El Cebolla Rodríguez y el final de su carrera: "Ahora quiero vida de campo, desligado del fútbol, y disfrutar de la familia"

Plaza Colonia, el último club de la exitosa carrera de Cristian Rodríguez. 1950foto.com

El Cebolla Cristian Rodríguez conversó este viernes sobre el final de su carrera deportiva como futbolista profesional, camino en el que ha defendido a Peñarol, Paris Saint-Germain, Benfica, Porto, Atlético de Madrid, Parma, Gremio, Independiente, Plaza Colonia y la Selección Uruguaya.

En diálogo con 100% Deporte (Radio Sport), el ahora exjugador, que debutó en la Primera División de Peñarol en el 2002 con Gregorio Pérez como entrenador, dijo: “Ya lo venía pensando hacía tiempo, desde cuando estaba en Peñarol. Después el ir a Plaza me ayudó mucho para estar más tranquilo, y ahora tomé la decisión. No es porque Plaza no quisiera contar conmigo”.

“A los dirigentes de Plaza les pedí diciembre libre para pensar porque también tengo unos temas personales de la familia. Puse todo en la balanza, mis hijas, la edad, muchas cosas y ganaba más quedándome en casa con mi familia y manejando mis horarios que yendo a entrenar y jugar. ¿Ser entrenador? No me gusta, tampoco ser gerente deportivo o representante; ahora quiero vida de campo, desligado del fútbol, y disfrutar de la familia, que le perdí mucho tiempo”, enfatizó el Cebolla.

El ex Peñarol afirmó que va a jugar en algún equipo de Juan Lacaze, su ciudad natal, en algún campeonato de barrio, y valoró el hecho de seguir teniendo actividades tras este cambio importante en su vida: “En la vida de campo no hay descanso, siempre tenés algo para hacer, algún detalle para arreglar, el tema de los animales, etcétera, así que no me voy a aburrir, no es que dejo el fútbol y me quedo pensando en qué voy a hacer, eso sería muy grave, sino que ya me pongo a hacer cosas”.

EL INICIO EN PEÑAROL LUEGO DE HABER IDO A UNA PRÁCTICA DE NACIONAL CON CHAMPIONES AURINEGROS

En la nota con Radio Sport, el Cebolla recordó que cuando era adolescente fue invitado a practicar en Nacional y que a Los Céspedes llegó con championes de color amarillo y negro: “Pasa que no tenía zapatos, entonces se los había pedido a un vecino. Aparecí con esos championes en Los Céspedes y me cagaron a puteadas”.

Y explicó por qué fue a practicar al Bolso a pesar de su fanatismo por Peñarol: “Fui a una práctica porque mi familia, no es que me haya obligado, pero sí se sentían con culpa porque ellos me estaban llamando a cada rato. Al otro día de ese entrenamiento me llamó Peñarol, tal vez porque se hayan enterado”.

Rodríguez dijo que ‘Nacional es el rival eterno porque desde las juveniles del Carbonero empezás a entender lo que es un clásico’, aunque también remarcó que los hinchas tricolores siempre han sido muy respetuosos con él.

“En Peñarol debuté con Gregorio en el 2002 con 16 años, aunque ya con 15 había tenido la posibilidad de estar en el banco de suplentes con Julio Ribas. Para mí entrenar con el plantel principal era el sueño del pibe, estando con jugadores que tenían la edad de mi madre. Tuve compañeros que me ayudaron mucho. En la pensión siempre miraba a los más grandes como Carlos Bueno o Joe Bizera, luego el Nico Rotundo me apadrinó y me cuidó mucho como el Pato Aguilera; fueron los jugadores que más me marcaron”.

En el 2005 partió al PSG, donde jugó durante dos temporadas, hoy arrepintiéndose de no haber disfrutado más de una ciudad como París. “Tal vez en otra etapa lo hubiera disfrutado más, por ejemplo nunca fui al Louvre”, indicó.

Fue el turno del Benfica en el 2007 y posteriormente el Porto, sitio que considera su segunda casa después de Peñarol: “En Porto estuve cuatro años, pude lograr diez títulos y la verdad que cuando uno es campeón lo disfruta más. La gente es divina y ¡cómo viven el fútbol! Son muy exigentes”.

LA VUELTA A SUDAMÉRICA Y EL SICÓLOGO QUE LE RECOMENDÓ QUE SE FUERA DE INDEPENDIENTE

Tras su paso por el Atlético de Madrid entre el 2012 y 2015 (ganando una Copa del Rey, una Liga, una Supercopa de España y otra de Europa), estuvo algunos meses en Parma de Italia, donde ‘no cobró un peso’, y regresó a Sudamérica, para primero jugar en Gremio de Porto Alegre y luego en Independiente.

En Argentina tuve una racha negativa de lesiones, no en lo futbolístico. Hice de todo para que me vaya bien, hasta que llegó un punto que fui a un sicólogo a pesar de que yo no era fanático de los siólogos. Él me dijo que lo mejor era irme del club; pasó que había venido de Europa y me dieron la 10 de Independiente, que había apostado a lo internacional. Y siempre está esa presión de ser el jugador mejor pago, de tener que rendir y por ejemplo jugar sin descansar ante una contractura, ese fue uno de los grandes problemas”, recordó.

El Cebolla regresó al fútbol uruguayo en el 2017, volviendo a defender la camiseta de Peñarol, con el que ganó otros dos Campeonatos Uruguayos jugando hasta el 2021, cuando se sumó a Plaza Colonia. Con el equipo coloniense también se consagró campeón, obteniendo el Torneo Apertura 2021, totalizando así 27 títulos en su carrera.

SU TRAYECTORIA EN LA SELECCIÓN URUGUAYA

El lacazino, nacido el 30 de setiembre de 1985, jugó quince años en la Selección Uruguaya, debutando el 15 de octubre del 2003 en un amistoso ante México en Chicago con Juan Ramón Carrasco como entrenador y finalizando su ciclo con la Celeste en el Mundial de Rusia 2018 con el Maestro Tabárez como DT.

“Viví muchas cosas en la Selección. Fue muy lindo y un orgullo, espero que mis hijas lo recuerden porque como jugador de fútbol lo más lindo que hay es defender a tu país”, destacó quien con Uruguay fue a dos Copas del Mundo (Brasil 2014 y Rusia 2018) y ganó la Copa América de Argentina 2011.

Quien jugó 110 partidos con la selección mayor de su país (convirtiendo once goles) dijo al ser consultado si se quedaba con Luis Suárez o con Edinson Cavani, con quienes compartió varios años defendiendo a la Celeste: “Los dos, porque es impresionante los goles que hacen, más Lucho que por ahí es más de área, pero Edi es impresionante lo que corre para el equipo, me sorprendió mucho. Y Diego Forlán está detrás de ellos, enseguida”.

Por último, y además de sus excompañeros en la Selección, el Cebolla recordó la calidad que tenían los argentinos Lucho González y Lisandro López, con quienes coincidió en el fútbol portugués: “A Luis lo admiraba mucho por cómo jugaba, y después el Licha hacía muchos goles pese a no tener un físico privilegiado; he jugado con muchos futbolistas de muchísima calidad”.