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De 'El Talento' a 'La Potencia'

Nota del Editor: Esta historia la pueden encontrar en inglés aquí.

Sentado frente a su casillero Yoenis Céspedes ajustaba con cinta adhesiva la base de uno de los bates del dominicano Juan Uribe. Se disponía a repetir el ritual cuando escuchó un "¡qué volá asere!" con el acento desbocado de la Antilla Mayor. No hizo falta más para llamar su atención. De inmediato detuvo la faena.

-"Qué hacen ustedes aquí", preguntó con la certeza de que la frase introductoria solo los cubanos saben pronunciarla con el tumbao correcto. Y en Nueva York, puntualmente en el clubhouse de los Mets en Citi Field, jamás la había escuchado. No esperó siquiera la respuesta para sonreír y estrecharnos su diestra como si fuéramos amigos de toda la vida.

Contrario a lo que muchos piensan en Grandes Ligas, Yoenis Céspedes dista de ser una figura pétrea; es un tipo normal al que le encantan las bromas y que fuera del campo casi siempre está sonriendo.

"La gente piensa que yo soy un tipo que no habla, que soy cerrado. No, no es así", dijo el pelotero de 29 años. "Cuando llegué a Detroit todos pensaban igual hasta que me conocieron. Con el tiempo se dieron cuenta de que la verdad era otra".

Si bien ya no compite a ver quién come más pizzas y toma más batidos, como solía hacer contra "su amigo y hermano" Alfredo Despaigne, con quien compartió cuarto en el equipo Granma y la selección nacional durante alrededor de siete años, en la Gran Manzana otras "competencias" se las imponen Uribe, Juan Lagares y Rubén Tejada.

Un cubano, dos dominicanos y un panameño han conectado muy bien. Existe química entre ellos y las bromas se suceden. Incluso, una de ellas, una foto en la que se le ve custodiando dos bandejas inmensas cubiertas de lo que alguna vez fueron cangrejos, vio la luz en las redes sociales.

"No, no fui yo quien se comió eso. Eran Uribe, Tejada y Lagares los que estaban comiendo. Después que ellos se pararon y yo me senté a comerme cinco camarones que me habían dejado me tiraron la foto, no sé en que momento lo hicieron. Pero no fui yo quien se comió eso", dijo con una gran sonrisa como recordando que en esa ocasión le tocó "perder".

Donde sí es el tipo más serio del mundo es sobre el terreno de juego. Ese ha sido el secreto de su rápida adaptación a la capital del mundo, donde la afición es en extremo exigente y los medios suelen ser muy "agresivos".

A unos y otros supo ganárselos en 57 partidos. Ese idilio se nota cada vez que va a consumir un turno en Citi Field cuando los fanáticos corean "MVP, MVP, MVP". Y la prensa neoyorquina está rendida a sus pies.

David Denby, del The New Yorker, recientemente le escribió una carta abierta, con una versión en perfecto español, que revela el impacto del cubano en Queens. Reproduzco el fragmento final:

"¡Qué Dios bendiga tu talento! (...) Nueva York es la capital mediática del mundo. A veces, para hacerse mega-estrella, un pelotero espera que su talento y su equipo coincidan perfectamente. Durante estas últimas seis semanas, has tenido un impacto significativo en la vida de la ciudad. Por favor, ¡quédate en Citi Field, considéralo tu hogar, y tráenos el campeonato!".

Céspedes reconoce que el cambio de ciudad no le ha afectado. Al pie de las escaleras que comunican con el dogout de los Mets en Citi Field explicó que Oakland, Detroit y Nueva York "son ciudades muy diferentes, pero para mí son prácticamente lo mismo. En todas las ciudades en que he estado solo hago una cosa que es: de la casa donde esté al estadio y del estadio a la casa. No salgo a fiestas, no salgo a divertirme. Solamente es aquí en el estadio".

Confesó, sin el más mínimo rubor, que ni siquiera conduce en Nueva York: "aquí la gente maneja a lo loco".

Ese total enfoque en su trabajo le ha permitido convertirse en la inspiración del 'Milagro de los Mets', que regresa a la postemporada después de tenerla vedada desde 2006. En 57 partidos tuvo una línea ofensiva de .287/.337/.604, OPS de .941 y WAR de 2.3; además de impulsar 44 carreras y conectar 35 extrabases, de ellos 17 jonrones. Esos números le valieron para meterse en la conversación por el premio a jugador más valioso en la Liga Nacional.

"Este año en el outseason me preparé muy bien. Tanto en Cuba como en los primeros tres años aquí, mi primera parte de temporada no era mala, pero tampoco buena como yo quería", aclaró. "Este año, gracias a Dios, empecé bien en Detroit y después del cambio se aceleró el ritmo. Lo que pasa es que siempre la segunda mitad de temporada la tengo mejor".

En 57 partidos con Mets, el natural de Campechuela, en la oriental provincia cubana de Granma, pegó 17 jonrones, uno menos de los que conectó en 102 partidos con Detroit. Acerca de ese repunte comentó que le ha favorecido jugar más en los estadios de la Liga Nacional porque son más pequeños, salvo la excepción del Marlins Park, comparados con el de Detroit donde jugaba la mayor cantidad de partidos. "Por eso creo que he dado más jonrones".

Ya listo para jugar en los playoffs, 'La Potencia' -como le bautizó el narrador granmense Pachi Espinosa- comparó las novenas de Atléticos de Oakland, con las cuales tuvo sus dos primeras experiencias en esta etapa de la temporada (2012 y 2013), y la de Mets.

"Los Atléticos no teníamos ese gran equipo, pero el grupo, a pesar de ser jóvenes, teníamos muchos deseos de jugar al béisbol. Jugábamos con deseo, salíamos al terreno a darlo todo, creo que por eso fue que clasificamos dos años consecutivos", rememoró.

Sobre Mets dijo "tiene lo que se necesita para poder ganar un playoff que es el pitcheo. Creo que si nosotros nos mantenemos jugando así y el pitcheo se mantiene como está, creo que tenemos posibilidades de llegar lejos".

¿Qué tan lejos?, riposté

"Hasta discutir la Serie Mundial", disparó con la misma velocidad que acostumbra a blandir su bate.

AGENCIA LIBRE

Céspedes será agente libre al final de temporada. Al ser el principal causante de que Mets sea el mejor equipo ofensivamente en la Nacional a partir de agosto --fueron los peores de su liga de abril a julio-- y tener como agencia representante a Roc Nation Sports, algunos expertos señalan que su próximo contrato debería estar en el rango de los 130 a 175 millones de dólares.

Los millones cantados no parecen nublarle la cabeza. "No pienso en eso [de contratos], pero lo que sí sé es que lo que voy a buscar es no menos de seis años, seis años o más. Ya veremos qué pasa", dijo a la colega Marly Rivera previo al comienzo de la última edición de la "Serie del Subterráneo" entre Mets y Yankees.

Días atrás, Yoenis había asegurado al New York Post que fue él quien pidió a Mets que ajustaran su contrato para darle un margen justo para negociar con él, en vez de sólo cinco días para presentarle una oferta. "Incluso durante la temporada baja ellos podrán firmarme si eso es lo que ellos quieren", apuntó.

La química con el equipo y el calor de la afición son las causas de su petición. "Aquí estoy muy contento. Este es el mejor equipo del que he formado parte. Definitivamente estoy muy contento de estar aquí", dijo.

NO ES EL INTERMEDIARIO

Desde que comenzó el deshielo entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, el 17 de diciembre de 2014, insistentemente se especula que Céspedes se ha convertido en una especie de intermediario entre las estrellas cubanas de Grandes Ligas y las autoridades gubernamentales cubanas, representadas por Tony Castro, hijo del exgobernante Fidel Castro y sobrino del actual presidente Raúl Castro.

De acuerdo a varias fuentes, el rumor se desató por causa de un supuesto encuentro entre Céspedes y Tony (Castro) en Toronto en 2013. "No me reuní con él. Sí lo vi cuando estuve jugando en Toronto. Él estuvo en el juego y lo vi, pero no fue que me reuní con él. Nos saludamos ahí en el estadio. Nada más", aclaró.

Heriberto Suárez, Director Nacional de en Cuba, dijo que "quizás, peloteros que hoy están en otros lugares puedan volver a integrar el equipo (nacional). Es una posibilidad, ahora mismo no lo sé". Luego se retractó y aseguró que para el Clásico 2017 no se convocará a peloteros que juegan en Grandes Ligas.

La contraorden cierra las puertas a Céspedes y a otros astros cubanos que sobresalen en la mejor liga del mundo. Pero a Céspedes las decisiones sobre ese tema no parecen preocuparle demasiado. Dijo, en caso de recibir una hipotética convocatoria, "tendría que pensarlo, ahora mismo no tendría respuesta".

A lo que dio un sí rotundo fue a la idea de terminar su carrera con los Alazanes de Granma (equipo de la Serie Nacional Cubana que defendió 8 temporadas): "claro que sí. Con mucho gusto lo haría. Ojalá que cambien las cosas allá en Cuba".

Cuando Céspedes afirmó que le gustaría terminar su carrera con los Alazanes no sospechaba que sus excompañeros del equipo Granma prohibieron utilizar el 51 que él portó durante ocho temporadas.

Al comentarle que ese número es intocable en el equipo mayor (solo en el torneo sub23 pudo usarlo su hermano Yoelkis), 'La Potencia', por primera vez en todo el diálogo, hizo un silencio prolongado. Dio la sensación que volvió, por unos segundos, a Cuba, a Granma, a su natal Campechuela; donde todo comenzó.

Cuatro años después de su salida, sus compañeros no le olvidan como tampoco la gente de su tierra, que se las ingenia para conectarse a Internet (algo que en Cuba es más difícil y costoso que los 12 trabajos de Hércules) para seguir la carrera en el mejor béisbol del mundo del que un día bautizaron como 'El Talento' y hoy le llaman 'La Potencia'.