La esperanza se renueva

Los tenistas chilenos Nicolás Massú y Fernando González, dueños de las dos medallas de oro del tenis masculino en Atenas 2004, viajan ilusionados a los Juegos de Beijing

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APGonzález y Massú, en la premiación olímpica del 2004
SANTIAGO DE CHILE -- El recuerdo de la epopeya en Atenas 2004 está a flor de piel entre los chilenos: Nicolás Massú y Fernando González embolsándose a puro coraje y corazón las dos medallas de oro del tenis masculino en Atenas, en finales maratónicas.

Fue una hazaña que le dio a Chile los dos primeros oro olímpicos en cualquier deporte, digna para los libros del recuerdo.

Ahora, Massú y su compañero González se disponen a viajar a Beijing con la mente puesta nuevamente en el podio, a pesar que el primero ya no aparece en los primeros lugares del ránking mundial, ni es protagonista principal en las canchas de su propia nación.

Pero lo que le sobra al Vampiro Massú es ganas y corazón. "Creo que puedo hacer algo importante en los Juegos Olímpicos", proclamó. Su amigo González, en cambio, es la raqueta número uno y figura entre los primeros 15 a nivel mundial.

Massú logró en Atenas 2004 las medallas en individuales y en dobles junto con González. Ambos derrocharon una fuerza mental y física sin igual, que se extendió hasta horas de la madrugada.

Tras alcanzar en dobles la presea dorada, Massú derrotó al estadounidense Mardy Fish en cinco sets para darle a su país el segundo oro en el tenis.

Massú no olvida esa proeza, aunque para viajar a China debió obtener la invitación a los juegos por parte de la Federación Internacional de Tenis, la cual se le concedió en junio. González tenía asegurado el pase por su lugar en el escalafón.

"Tenemos los mejores recuerdos", afirma Massú. "Con Fernando lo que hicimos ahí (en Atenas) fue muy bonito y siempre va a quedar en la memoria".

Sus expectativas son cumplir un buen torneo, pese a que sabe muy bien que cuatro años después de la hazaña, su juego ha ido en descenso.

El jugador originario del balneario de Viña del Mar confía en su espíritu y garra. "Yo soy un guerrero. Soy un gladiador. La lucha es parte de mi vida. Por eso me gusta Rocky", afirma.

"He tenido éxitos en la vida, pero éste es un momento bajo. Eso lo sé mejor que nadie", agregó. Pero "sé que las cosas mejorarán. Volveré a estar arriba, con los mejores tenistas del mundo".

Hijo de un padre de origen árabe y de una madre judía, Massú dice que "a mí me enseñaron a luchar contra la vida. Vengo de familia luchadora".

Los chilenos conocen bien ese carácter luchador de Massú. Y aunque esté pasando por un momento bajo, cuando defiende los colores del país parece transformarse. En partidos de Copa Davis ha mostrado ese espíritu, alentado desde las tribunas en distintos escenarios por su madre, la popular "Tía Sonia" Fried.

González pasa por un espléndido momento y le apunta a lo grande. Además desea ser el abanderado chileno. "Sería muy feliz si pudiera serlo", manifestó.

El bombardero de La Reina, apodo que le dieron por su fuerte derecha y por su domicilio en un sector de esta capital, anhela también alcanzar un lugar destacado.

"Tengo muy buenos recuerdos de los Juegos Olímpicos. Por eso este año voy con la ilusión de ganar algo, ojalá lo logre, voy muy motivado", expresó.

Massú ya fue abanderado en Sydney 2000 y González, uno de los deportistas chilenos más populares, es el favorito para imponerse en la elección pública para escoger al portador del pabellón nacional en el desfile inaugural de los Juegos.