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Para Darvish la visita al Minute Park no implica desconocimiento

Si un pitcher de Dodgers de Los Ángeles conoce bien el Minute Maid Park es el japonés Yu Darvish.

Luego de pasar cinco temporadas y media con los Rangers de Texas , el estadio de los Houston Astros le resulta más que familiar, así que sabe lo que enfrentará esta noche, en el tercer juego de la Serie Mundial.

A lo largo de su carrera, Darvish ha enfrentado a los Astros en 14 ocasiones, con saldo de cinco triunfos e igual cantidad de derrotas y efectividad de 3.44.

En 89 episodios ha permitido 35 carreras, una de ellas sucia, y 65 hits, de los cuales diez se han ido fuera del parque.

En el Minute Maid Park le ha ido muy bien, pues allí suma cuatro de sus cinco victorias sobre Houston, con una sola derrota y promedio de limpias de 2.16.

Es el segundo estadio donde más ponches ha propinado como visitante, con 56 en 41.2 entradas de actuación, mientras allí ha tolerado solamente tres cuadrangulares en seis aperturas.

En esta postemporada, el japonés tiene 2-0 y efectividad de 1.59 en dos salidas, con 14 ponches y un solo pasaporte en 11.1 capítulos.

Su rival será el derecho Lance McCullers Jr, el joven curveador que cerró magistralmente el séptimo juego de la serie de campeonato de la Liga Americana con cuatro innings en blanco ante los Yankees de Nueva York .

McCullers nunca ha enfrentado a los Dodgers en su carrera, pero está en su territorio, donde suma 13 de las 19 victorias de su corta carrera, con apenas cuatro derrotas y efectividad de 2.39 en 29 juegos iniciados.

En 173.1 entradas en casa ha abanicado a 208 bateadores y concedido 63 bases por bolas.

Clave para él será mantener la bola baja y evitar que alguna de sus curvas se quede colgada en medio del plato, lo cual podría tener consecuencias fatales en un parque donde la pelota viaja bien.

Después de la derrota de los Dodgers en Los Angeles, los Astros quedan como el único equipo que no ha perdido aún un partido en su casa en esta postemporada.

El Minute Maid Park ha sido un bastión inexpugnable para los rivales, tanto para los Medias Rojas de Boston, que perdieron allí los dos primeros juegos de la serie divisional, como para los Yankees, que acumularon cuatro derrotas.

Los Astros han sido un equipo en sus predios y otro en la carretera (con la excepción del juego del miércoles, cuando se soltaron a batear en las postrimerías).

En Houston, José Altuve, Carlos Correa y compañía han estado intratables, al fabricar 31 carreras, con 43 imparables, diez de ellos jonrones, en esos seis encuentros.

Como también han estado insoportables los bateadores de Los Angeles cuando han jugado fuera del Dodger Stadium.

En cuatro partidos, uno en el Chase Field contra los Diamondbacks de Arizona en la serie divisional y tres en Wrigley Field ante los Cachorros de Chicago en la serie de campeonato de la Liga Nacional, han fabricado 22 carreras, con 36 imparables, nueve de ellos cuadrangulares.

En esta ocasión, esa alineación se potencia aún más con la adición del bateador designado en terreno de la Liga Americana, lo cual, además, le facilitará al manager Dave Roberts el manejo de su pitcheo, pues no tendrá que sustituir a sus lanzadores por emergentes cuando les corresponda empuñar el madero, sobre todo a los relevistas en las postrimerías del partido.