Serena Williams
Getty ImagesSerena sigue ganando y con una gran motivación

BUENOS AIRES -- La verdad es que hablar de Serena Williams es apasionante, porque admiro sus "ganas de ganar" después de tantos años en la elite mundial, con decenas de Grand Slam entre singles y dobles, multiple campeona olímpica, contratos multimillonarios...

Creo que cualquiera que desee entender la grandeza de esta jugadora debería ponerse por unos minutos en su posición y pensar si seguiría con la misma motivación que ella, no sólo para ganar en lo que se refiere a levantar el trofeo y posar para la prensa, sino en todo el esfuerzo, continuidad, sacrificio y exclusividad que demanda un deporte como el tenis, con muchísimas semanas fuera de casa y las ya conocidas "obligaciones 24hs": descanso, dieta, gym, entrenamiento, kinesiólogo, prensa, compromisos...

En lo tenístico, la gran pregunta es si Serena es imbatible, porque mucha gente me lo pregunta. La verdad es que imbatible no conocí nunca a nadie, hombre ni mujer, pero la menor de las Williams lleva tantos años dominando el tenis mundial (a veces con mas facilidad, a veces con menos) que como mínimo merece el reconociemiento de ser una de las mejores de la historia. Y, si las lesiones la respetan, aún tiene margen para seguir ganando. También es justo decir que en el circuito actual no hay más de 5 ó 6 jugadoras que puedan ganarle, siempre y cuando Sharapova, Stosur, Kvitova, Azarenka, Li y quizás una o dos más, que ahora no recuerde, se encuentren en un momento de máxima confianza.

La semana pasada vino a visitarme a casa 'Slava' Shvedova, la kazaja de origen ruso entrenada por Emiliano Redondi, que se encuentra haciendo la pretemporada en Buenos Aires, y charlamos de muchas cosas. Aproveché para preguntarle por su partido contra Serena en Wimbledon (perdió 7-5 en el tercer set en los octavos) en uno de los partidos que más sufio la norteamericana en todo el año.

No hay duda de que 'Slava' hizo un gran partido y me comentaba que ella se sintió muy bien aquel día. No se vio superada por la velocidad de Serena porque ya hay otras jugadoras en el circuito WTA que le pegan más o menos igual de fuerte, pero donde sí reconoció que hacía una gran diferencia era con su saque. Una diferencia que, viendo el resultado final, seguramente fue determinante para que la estadounidense se llevara la victoria.

Probablemente, Wimbledon fue el punto de inflexión de Serena en este 2012. Venía de perder en la primera ronda de Roland Garros en un partido dramático contra Virginie Razzano, y tras su titulo en Londres se la vio de nuevo en su mejor momento físico.

Si la analizamos golpe por golpe, o incluso más alla de los golpes, en lo anímico, táctico y físico es difícil encontrar "grietas" en el juego de Serena. Su saque es demoledor, muy parecido al de un hombre. Su derecha es potente, consigue muchos winners pero también falla un poco más que con su revés. Devuelve muy bien, de forma agresiva y poniendo gran presión sobre la que saca.

En el aspecto físico, a pesar de su estructura, se mueve muy bien aunque no necesita normalmente defender demasiado. Y si a todas estas virtudes le agregamos su carácter ganador, su talento, su motivación y su disciplina en el trabajo diario, la mezcla no puede ser otra que una jugadora capaz de ganar cualquier torneo, sobre cualquier superficie y, por supuesto, capaz de ser Nº 1 del mundo, siempre y cuando mantenga la motivación (su objetivo mas difícil) durante 11 meses al año.