José Luis CastilloAP

El tiempo pasado es una dimensión que todo lo archiva, la tecnología nos permite revisarlo pero la naturaleza nos impide modificarlo. Solo nos resta la especulación y la contemplación impotente de sus secuelas. En el boxeo el archivo se transforma en estadística, en palmarés, en legado. Pocas veces constan los episodios aislados, más bien, la acumulación de los mismos. Así en la carrera de los grandes campeones del presente, poco importa que alguna vez hayan contado con la colaboración de los jueces para llevarse el triunfo, arribar invictos al presente y con el pase libre para el gran Salón de la Fama. Floyd Mayweather Jr. es el más emblemático de todos, al que su pasado no condena, pese a sus victorias polémicas, como la conseguida ante José Luis Castillo.

De eso se trata. De tratar de responder la pregunta que todos los fanáticos se vienen realizando desde aquél 20 de abril de 2002 cuando los jueces Anek Hongtongkam (111-116), John Keane (111-115) y Jerry Roth (111-115) le otorgaron la victoria a quien muchos vimos perder: Mayweather Jr.

¿Qué hubiera ocurrido con la carrera del mexicano si los jueces le hubiesen otorgado el triunfo? ¿Sería igualmente hoy Mayweather el arrogante mejor libra por libra del planeta? ¿Lo llamaríamos acaso "Money"? ¿Se hubiera consagrado Castillo como uno de los mejores boxeadores mexicanos de todos los tiempos? ¿Hasta dónde un mal desempeño arbitral destruye el futuro alterando el normal curso de la historia? Dicen los sabios que no es posible cambiar el pasado, pero solo el pasado nos enseña la manera de corregir el futuro.

Los cambios en la carrera de Castillo

Yo era uno más entre los que lamentaron el daño que al futuro de su carrera le causó la injusta derrota a Castillo. Pero no tuve más remedio que sorprenderme luego de conversarlo con el propio boxeador. He tenido que reconocer que el éxito o el fracaso de un pugilista no depende de sus derrotas; más bien depende de la forma en cómo las transforma en algo positivo.

Castillo más que la tristeza por la derrota, valora la importancia que tuvo la oportunidad de enfrentar a un campeón célebre como Mayweather.

"Aunque parezca un contrasentido, fue una derrota para bien porque me dio a conocer mundialmente, me dio reconocimiento y demostró que yo estaba para las grandes ligas del boxeo", dijo.

GettyPasaje pelea Mayweather Castillo

Algo parecido me dijo el reportero de ESPN, Bernardo Osuna, que participó en la cobertura de ese evento.

"Esta derrota le abrió puertas a Castillo, dio a conocer ante el mundo boxístico a un joven peleador con gran potencial. A nadie le gusta perder, pero el haberse mantenido competitivo ante un Floyd Mayweather Jr. que ya había noqueado a Genaro Chicanito Hernández, Diego Chico Corrales y a Jesús Chávez, lo ponía en otro nivel al Temible Castillo, que para ese entonces ya contaba con 2 derrotas ante Javier 'Chatito' Jáuregui y otra a manos de César 'La Cobrita' Soto".

Si analizamos la estadística o el archivo del pasado, los números parecen dar la razón a lo que afirman Castillo y Osuna. Luego de caer polémicamente en el primer duelo, Mayweather y Castillo volvieron a enfrentarse ocho meses más tarde, aunque esa vez el triunfo fue claro en las tarjetas para el estadounidense. Enseguida de ese pleito, el mexicano vivió su mejor momento en boxeo con una racha de seis victorias consecutivas hasta las dos históricas reyertas contra el fallecido Diego "Chico" Corrales, ante quien perdió la primera de manera increíble por KO en el décimo round, en una pelea que es reconocida como la mejor del 2005, y luego Castillo lo noqueó en cuatro rounds en la revancha en octubre del mismo año. En el 2006 venció a Rolando Reyes y se mantuvo inactivo hasta el 2007 cuando logró una gran victoria ante Herman Ngoudjo. Cinco meses más tarde fue en busca del vacante título CMB de las 140 libras ante el entonces invicto Ricky Hatton y cayó por KO en el cuarto asalto.

Es posible que allí comenzara a terminar el futuro de Castillo.

"José Luis Castillo derrochó todo su futuro a raíz de su irresponsabilidad y constantes problemas de peso", dice Osuna al referirse a esa etapa en la carrera del mexicano.

"Aunque el público latino sintiera simpatía por Castillo, hubiera descartado su sorpresivo triunfo  si le hubieran dado la victoria ante Mayweather -- luego de verlo dominado fácilmente en la revancha que se dio en diciembre del mismo 2002. No sé si las peleas contra Diego Corrales, Joel Casamayor y Ricky Hatton hubieran sido tan atractivas para el público, sin ese morbo del "robo" anterior sufrido contra Mayweather. En el boxeo se venden historias y el público se identifica más con aquel peleador que está en la lucha contra viento y marea que con el atleta arrogante súper dotado. En resumen, esa derrota benefició a Castillo", dijo Osuna.

GettyCorrales golpea a Castillo en la pelea de octubre

Es verdad. Basta recordar en fecha reciente el triunfo polémico de Timothy Bradley sobre Manny Pacquiao fue mas una maldición que una consagración. El ganador desapareció de las grandes carteleras, algo que, sin embargo, no sucedió con Mayweather y sobre lo cual también consulté al propio Castillo.

¿Crees que si te hubieran otorgado el triunfo, hoy Mayweather no sería quién es?

"Creo que no hubiera cambiado su historia, sería apenas una mancha en su palmarés. Pienso que Floyd es uno de los mejores campeones en la historia del boxeo y por algo está donde está, es muy difícil derrotarlo", me dijo el boxeador mexicano.

Los cambios en la carrera de Mayweather

Osuna, cree que una hipotética derrota ante Castillo, "hubiera evitado la arrogancia actual de Mayweather e impedido transformarse en "Money" Mayweather, el personaje que el invicto peleador creó de cara a su pelea con Oscar de la Hoya. Floyd sería millonario, pero no el más taquillero de la historia".

Los dos, no obstante, coinciden en reconocer que desde esa pelea, Mayweather manejó de otra manera su carrera.

"Cambió mucho su estrategia en el ring desde entonces, hoy lo veo más fuerte, más rápido y mucho más precavido. Se preocupa mucho en lo defensivo", dijo Castillo.

"Después del susto que le hizo pasar Castillo, Maywether empezó a elegir a sus rivales con más cautela, siempre asegurándose de proteger el cero en la columna de derrotas. De todas maneras, estoy seguro que su lugar en la cita de los mejores del mundo libra por libra, Floyd se lo habría ganado a raíz de sus logros, pero no los millones que lo han convertido en un ícono del deporte" dijo Osuna.

Tras la derrota ante Mayweather, Castillo admite que pensó abandonar el boxeo.

"La derrota fue tan demoledora que pensé seriamente en retirarme, pero después de un tiempo pensándolo decidí que tenía que probarle a todos que fui robado", dijo Castillo a la prensa de la época. Los números del pleito, no dejan lugar a las dudas. Castillo fue el que dominó el combate ya que 203 de sus 506 golpes dieron en la anatomía del "Pretty Boy", quien sólo pudo conectar 158 de 449 lanzados.(

Osuna y yo, esa noche en el MGM de Las Vegas, también vimos ganar al peleador de Empalme, Sonora, México. Castillo, ejerció presión constante, cortó el ring de manera correcta y lo golpeo a Mayweather como nadie.

"Desde su vigésima cuarta pelea profesional ante Emmanuel Augustus, nadie había golpeado a Mayweather de esa manera", reconoció Osuna.

Diez años después, pocas cosas han cambiado en el boxeo profesional y entre las cosas que no han cambiado, las polémicas por las malas decisiones arbitrales parecen ser la más importante.

Castillo dice que cada vez que ocurre un final controversial, en alguna pelea importante, todo regresa a aquel 20 de abril. La prensa lo llama y los fanáticos suelen mantener presente el resultado de ese combate como si se tratara de otra forma de ícono en la historia del boxeo.

Es necesario, entonces, reconocer que si bien la fría historia solo recoge para sus estadísticas el resultado de los combates, la primera batalla entre Mayweather Jr. y Castillo, parece haber creado una historia paralela, donde se acumulan las grandes oportunidades que esa pelea le otorgó a Castillo. La controversia que desde entonces es utilizada por los fanáticos como "la madre de los errores arbitrales" y , quiérase o no, el único agujero negro en el límpido palmarés de Mayweather: "la pelea que ganó, pero que perdió. La pelea que ganó gracias a los jueces".

Quizás Castillo tiene razón cuando dice que, [ante Mayweather] "fue una derrota para bien". Y es cierto también que hay veces que las peores derrotas deben ser festejadas como si fueran grandes victorias. En eso, la historia nunca miente.