VIERA, Fla. -- Stephen Strasburg estaba bien relajado el lunes luego de llegar a los entrenamientos de los Nacionales, tras una temporada baja bien tranquila. No viajó mucho, según dijo, porque cuando vives en San Diego, realmente no hay muchas razones para ir a otro lado.

Sí llegó a hacer el largo viaje a Wisconsin en este invierno, con aviones, trenes y autos, para ir a la boda de su compañero de equipo Jordan Zimmermann. Pero Strasburg no llegó a la boda, ya que sufrió un envenenamiento con comida que lo llevó a la sala de emergencias en el medio de la noche. Con toda probabilidad Strasburg no recomiende el chili con pollo cerca de Auburndale, Wis.

Él me contó esa historia con una sonrisa, respondiendo preguntas sobre el hecho de que ya no tendrá restricciones de entradas, y hoy se parará en la loma y comenzará su regreso a la acción. Dijo que está listo para medirse a bateadores en este momento.

Según nos dijo, lo que quiere trabajar en esta primavera es en el desarrollo de más consistencia con su recta de dos costuras y su cambio, porque hubo algunos días en la temporada pasada en la que esos lanzamientos estaban sin vida y él tenía que buscar cómo trabajar alrededor de ellos. Y si logra conseguir más consistencia con esos pitcheos, probablemente esté dando el siguiente paso de lanzar más lejos en los partidos. Como explicó el gerente Mike Rizzo, un buen modelo de trabajo para Strasburg es Justin Verlander. "Quizás la palabra es 'conservar'", dijo Rizzo.

Verlander lanzará temprano en los partidos con buena velocidad -- 93-95 mph  y saca los outs de forma eficiente, antes de ir aumentando la intensidad y la velocidad en las entradas medias y finales. Una y otra vez, hemos visto a Verlander enterrar a los bateadores con su mejor velocidad en la séptima, octava y novena entradas. Y a eso es que quiere llegar Strasburg, y ahora va a tener la oportunidad de hacerlo ya que no tiene límites.

Cuando Strasburg entregue la pelota en la séptima u octava entradas, la misma se le entregará a Tyler Clippard o Drew Storen, dependiendo de como el manager Davey Johnson organice su bullpen diariamente, y Rafael Soriano trabajará la novena entrada. En el momento en que los Nacionales concretaron el acuerdo con Soriano, Rizzo hizo que el coach de pitcheo Steve McCatty llamará a Clippard y Storen para adelantarles que habría un nuevo cerrador en el equipo. Fueron llamadas muy cortas, directas al grano.

Luego, Rizzo llamó a cada uno de ellos personalmente. Predeciblemente, Clippard estaba tranquilo con el asunto, respondiendo algo así como, "Mano, lo que tú hagas, está bien para mí". La conversación entre Rizzo y Storen fue mucho más extensa, ya que el gerente le explicó a Storen que la movida no tuvo nada que ver con la ventaja que Storen dejó escapar en el Juego 5 de la Serie Divisional de la Liga Nacional, y que sí tuvo que ver con su intención de mejorar al equipo en general. La profundidad de su bullpen era probablemente la parte más débil de un extremadamente potente roster, y ahora, con Soriano, el cuerpo de relevistas de Washington tiene la oportunidad de ser sobresaliente.

Rizzo seleccionó a Storen en la primera ronda del sorteo, promoviéndolo sin importarle su reloj de arbitraje y asegurándose que el relevista fuera bien compensado en esta temporada, así que sus palabras tienen credibilidad. Storen y Clippard estuvieron entre los jugadores que se presentaron el primer día de los entrenamientos, en un campamento que ya estaba lleno de altas expectativas de lo que pueden hacer. Quizás este sea su año.

Strasburg se encuentra al 100 por ciento, según escribe James Wagner. Se siente bien estar en esta posición, según le dijo Strasburg a Amanda Comak.