Real Madrid v BarcelonaGetty Images

El duelo entre el Real Madrid y el Barcelona no es un trofeo más. Es un título que lo disputan dos de los grandes equipos de todos los tiempos. Y un Clásico, como dicen los argentinos, no puede ser "Un Clásico amistoso" o un "Clásico de Copa, de Liga o de Champions". Al Clásico no se le puede clasificar, solamente hay que llamarlo Clásico y hay que entenderlo y darle la validez que merece por lo que significa la rivalidad y el choque de las dos camisetas. Ganarlo es y será siempre impostergable, obligatorio, urgente y necesario para ambos equipos.

LOS ANGELES, CA.-- Ganar la Copa del Rey no salva a ninguno de los dos "reyes" del futbol español, pero perderla, sin duda, los condena.

La Copa del Rey podría ser el tercer torneo en importancia que afrontan los dos "grandes" de España, pero la situación que tienen ahora mismo, con un equipo convertido en "cenicienta" aún lejos de la medianoche y más lejos aún de perder la zapatilla, podría tener tanto al Madrid como el Barcelona demasiado nerviosos.

Y puede que Messi y Cristiano se hayan tirado miradas tan amenazantes y preocupadas en exceso por las condiciones propias de una batalla particular que se olvidaron de un tercero que a esta altura de la temporada parece en una situación mucho más cómoda y privilegiada. El Atlético de Madrid, el Atlético, damas y caballeros, un equipo que gasta 300 millones de euros menos en presupuesto que el Barcelona y el Real Madrid, les podría haber dejado "migajas" a los dos poderosos y emblemáticos conjuntos del futbol español.

El duelo de este miércoles en Mestalla no es un trofeo más. Es un título que lo disputan dos de los grandes equipos de todos los tiempos. Y un Clásico, como dicen los argentinos, no puede ser "Un Clásico amistoso" o un "Clásico de Copa, de Liga o de Champions". Al Clásico no se le puede clasificar, solamente hay que llamarlo Clásico y hay que entenderlo y darle la validez que merece por lo que significa la rivalidad y el choque de las dos camisetas. Ganarlo es y será siempre impostergable, obligatorio, urgente y necesario para ambos equipos.

Muchos creen que la necesidad está del lado catalán. Que el Barcelona necesita dar señales de vida tras la caída en la Champions (que ya fue un fracaso para sus pretensiones) y tras la derrota en la Liga (ante al modestísimo Granada) que lo ha alejado -relativamente- de la lucha por el título en la Liga. Y puede que sí, puede que sea el Barsa sea, evidentemente, el urgido, pero alguien me podría decir qué ha ganado el Real Madrid en la temporada. Es verdad, no ha perdido nada aún, pero tampoco ha ganado nada. Está en doble desventaja con el Atlético por la Liga -por el tema del desempate- y en la Champions tiene emplazado un duelo en semifinales ante el campeón defensor del certamen y considerado el mejor club del mundo, el Bayern Munich alemán.

Más allá de las ausencias, algunas de ellas tan notables como la de Cristiano Ronaldo, de un lado, o la de Gerard Piqué, del otro, Real Madrid y Barcelona cuentan con planteles ricos y profundos para ofrecernos una gran batalla en la cancha. Y la cita en Valencia tiene, debe tener una vital importancia porque para los "equipos grandes" y más aún para los "equipos de las Grandes Ligas", los trofeos son siempre necesarios: Cuando los ganan, es algo normal, pero cuando los pierden, las cosas suelen complicarse. En ese nivel, en ese mundo del futbol, la gloria es vista como cotidiana, la tragedia es perpetua.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Dentro de la propia irregularidad de la Liga y de su accionar, los últimos campeones mostraron ciertas características en su funcionamiento que le dieron otro sentido al juego y a la competencia. Los síntomas de hoy indican hacia un sendero mucho más peligroso. Los dos conjuntos de mayor regularidad y de mayor rendimiento Cruz Azul y Toluca también, por momentos, se han contagiado de la incertidumbre con lo que no garantizan nada. Hay un "pelotón" de equipos que está peleando por un boleto a la liguilla sin tener los números que respalden esa posición. ¿Hacia dónde vamos? En el torneo más irregular quizá en la historia del futbol mexicano podríamos tener un campeón que la fase regular haya acumulado un rendimiento menor al cincuenta por ciento de productividad.

LOS ANGELES, CA,- Dentro de sus más tempestuosos temores, el futbol mexicano vive con uno que no le deja conciliar el sueño: que un mediocre termine siendo el campeón.

Dentro de la propia irregularidad de la Liga y de su accionar, los últimos campeones mostraron ciertas características en su funcionamiento que le dieron otro sentido al juego y a la competencia. Así, en la última época, parecieron hacerlo el América, el León, el Toluca, el Santos, el Monterrey o el propio Cruz Azul. Dentro de la marcada anormalidad del torneo, esos campeones y hasta sub-campeones supieron enaltecer el juego y darle el brillo necesario a su corona. Fueron dignos de lo que presumieron y lograron.

Los síntomas de hoy indican hacia un sendero mucho más peligroso.

Cuando faltan solo seis puntos por disputarse para el final del campeonato regular, hay 13 equipos con menos del cincuenta por ciento de productividad en la lucha por conseguir boletos para la liguilla. Los dos conjuntos de mayor regularidad y de mayor rendimiento Cruz Azul y Toluca también, por momentos, se han contagiado de la incertidumbre. El campeón vigente, el León, está ocupado en la Copa Libertadores y lo mismo con un animador clásico de los últimos certámenes como el Santos mientras que el América, un equipo alcanzó el cielo y las estrellas en los últimos dos años, vive ahora en la confusión permanente.

A toda esta situación, yo agregaría un dato más: un equipo como el Atlante, un tradicional desarrollador de futbolistas y de entrenadores, generador, además, de una corriente futbolística como el "Lavolpismo", está virtualmente descendido y en riesgo de desaparecer como franquicia y nombre futbolístico.

Llegó el momento de sentarse en la mesa y preguntarnos qué tipo de reformas, de cambios, de reglas tendrían que transformarse o adecuarse para que el futbol mexicano se alejara lo más posible de una faceta mediocre y se acercara a una más competitiva que terminará beneficiando a todos, pero sobre todo a aquellos que compran un boleto para el estadio o que encienden la televisión buscando un entretenimiento.

Por ahora, hay mucho riesgo y cierto temor de que dentro de tanta confusión e irregularidad, el que levante la Copa sea un mediocre.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Iba y volvía. Arrancaba y frenaba. La mezcla letal estaba ya en su torrente sanguíneo: adrenalina y bilis. El portero de Cruz Azul recibía provocaciones. Primero un simple choque de Gandolfi y luego un escupitajo de Pellerano. Él se controlaba o trataba de mantenerse controlado. Si no pasa nada extraño ++como pudo haber ocurrido la noche del miércoles en las semifinales de la Concacaf++, José de Jesús Corona será el portero titular de México en el Mundial de Brasil 2014. La pregunta es: ¿Soportará esa presión?

LOS ANGELES, CA,- Toda la tranquilidad que José de Jesús Corona ofrece bajo los postes de una portería se transforma en un cumulo de pasiones desordenadas y peligrosas cuando el carácter se apodera del futbolista.

Jesús Corona
MexsportJesús Corona salió expulsado ante Xolos

En su sitio en la cancha, en reflejos, en condiciones de área, en ubicación, en manejo del balón con los pies, es el mejor en México y parece el más adelantado para ser el titular con la selección nacional en el ya próximo campeonato mundial.

Lo provocaron. Lo fueron a buscar. Primero fue el capitán Gandolffi que lo chocó y que recibió el intento de un codazo a cambio. Después, fue una bajeza, un escupitajo del menor de los Pellerano. Mientras terminaba el partido de semifinales de Concacaf entre Cruz Azul y Tijuana, Corona aparecía, otra vez, en el centro del huracán. Y había muchos que pedían, que casi suplicaban que perdiera el control, que volviera a aquellas dramáticas escenas de Morelia, del cabezazo o quizá de aquel lio familiar que tanto daño le hizo. Pero en su interior, en su mirada y en sus facciones, Corona no estaba en el Estadio Azul.

Estaba en Natal, en el 13 de junio, en lo que implicaba el verano, la responsabilidad que tiene y en el nivel que ha adoptado. Y aunque una fuerza poderosa lo llamaba a reaccionar, a mezclar la bilis con la adrenalina, Corona buscó y apretó el botón del control. Empujado primero por Torrado, luego por "El Chaco", Corona se iba y volvía, arrancaba y frenaba.

Tengo la impresión de que Miguel Herrera ha tomado una decisión. Aunque la competencia podría ser cerrada, con Guillermo Ochoa enviando mensajes claros y contundentes de su "lucha" en el futbol europeo, con Alfredo Talavera, siempre disciplinado y en buen momento y con Moisés Muñoz, que fue parte del estilo y la identidad americanista en los tiempos de Herrera. Pero el hombre que puede marcar una diferencia en ese puesto es el portero de Cruz Azul.

Corona ha trabajado fuera de la cancha para tratar de encontrar el control del carácter que pueda transformarlo en el portero completo que todos quieren. Algunos de sus compañeros de equipo han sido testigos de ello y el entrenador Luis Fernando Tena salió a defenderlo sin reparo la noche del miércoles mientras Cruz Azul festejaba el arribo a la final de la Concacaf.

En una época de un talento futbolístico incierto, de muchas dudas en la mayor parte del campo de juego, México parece tener la certeza de que en la portería las cosas están en su sitio y en manos, pies y cabeza seguras. José de Jesús Corona se fue, por algunos momentos, lejos del Estadio Azul para instalarse en Natal, la noche del viernes 13 de junio. En su mente, en su realidad, en su lucha constante por sobrevivir a su propio carácter, él estaba ya en la portería mexicana de Brasil 2014.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Con tan pocos días para el silbatazo inicial de Brasil 2014, los mensajes son totalmente contradictorios: unos recurren a cuestiones esotéricas para pronosticar el futuro de México en el Mundial y otros mantienen una postura más conservadora y acorde a los resultados de la última época. Pero en un futbol donde los intereses comerciales y los deportivos juegan en la misma cancha, las confusiones están por todas partes. ¿Cuál es el porvenir de México en Brasil 2014? Seguramente lo sabremos hasta el día el silbatazo inicial en Natal, el 13 de julio.

LOS ANGELES, CA,- Hugo Sánchez dice que hay que "cruzar los dedos y encender las veladoras" y Miguel Herrera asegura que escoger a los 23 jugadores de la lista definitiva le significa un gran reto. Entre opiniones disímbolas, mensajes contradictorios, una alarmante desesperanza y al mismo tiempo una sombría ilusión, el futbol mexicano ha empezado "a vivir" su propio Mundial.

Miguel Herrera
MexsportHerrera dice tener problemas de escoger a 23

La realidad, tajante, es que quedan muy pocos días por delante para el silbatazo inicial de Brasil 2014.

En un futbol tan apegado a los intereses y donde la operación comercial convive de manera muy cercana a las cuestiones deportivas, las confusiones y el peligro que significan esas confusiones están por todas partes. Para decirlo en un sentido más figurado: el producto está ya empaquetado, listo para ir al gran evento, pero nadie sabe si terminará funcionando de la manera adecuada.

Aquellos que "lo venden", lo elevan, como siempre, hasta dimensiones exorbitantes: "Esta bien. Se puede, se puede lograr. Lo único que necesita es de su apoyo, confianza y amor", es el mensaje de los vendedores que en el fondo, muy en el fondo, saben que hay un "disclaimer" (una advertencia) alarmante sobre el funcionamiento del producto en los niveles de competencia a los que se enfrentara durante el verano. Lo que se alejan un poco de esos intereses, los que no son totalmente parte del negocio, mantienen una postura mucho más consciente de la realidad que vivió el equipo en la última época y recurren a cuestiones de orden esotéricas para encontrar parte de la realidad que se viene en el futuro. La selección mexicana de futbol es un producto. Hoy está más "en manos" de los "vendedores" que en la del propio entrenador y el problema es que el mensaje de los vendedores no tiene nada que ver con una competencia deportiva.

El entrenador nacional dice que tiene ciertos problemas al escoger a los 23 que deben ir al Mundial. Esas declaraciones puede tener dos vertientes: la primera es que sobra el talento y que la competencia es interna es realmente muy cerrada entre los futbolistas. Y la otra, totalmente contraria, indicaría que Herrera no sabe por dónde escoger porque lo que no sobra en México y en Europa son futbolistas mexicanos con talento. Insisto: los resultados de los últimos meses se inclinan por la segunda hipótesis.

Miguel Herrera sabe, por otra parte, que en el momento que vive el futbol y la selección mexicana, el nombre de equis o de tal jugador tampoco marca una gran diferencia. Lo que realmente puede ayudarle a buscar una faceta más competitiva a partir del día 13 de junio ++cuando debuta ante Camerún++ es la confección de un equipo, pero tampoco le sobra el tiempo y las oportunidades para lograr eso.

Entre el escenario dramático que propone Hugo Sánchez, la cierta confianza que impregna Miguel Herrera y el mensaje ++muchas veces falso++ de los "vendedores", México está ya jugando su propio Mundial. El problema sigue siendo encontrar la verdad entre tantas contradicciones.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Ya no es más aquel personaje irreverente y agresivo al que la prensa alemana calificó como una versión del "Vaquero de Marlboro". Hoy es un hombre más maduro, mesurado y tranquilo que le ha caído como una "bendición del cielo" a las Chivas. Un entrenador al que no podemos "medir" por sus títulos sino por la influencia positiva que logra depositar en sus dirigidos. Chivas tiene hoy a un Lavolpe diferente que puede aportarle justo lo que necesita en esta época: esperanza hacia el futuro.

LOS ANGELES, CA,- "En una liguilla todo puede pasar", dijo Ricardo Antonio La Volpe el lunes por la noche en el programa de ESPN Futbol Picante, pero me queda claro que si "ese todo puede pasar" significa un campeonato de las Chivas, mejor "bajamos la cortina" y declaramos nulo el torneo mexicano.

Y sin embargo, me parece que el veterano entrenador está en su justo papel: sustentar las ilusiones de un equipo que parece haberlas perdidas todas -esas ilusiones- en la última época y otorgarle cierta certeza hacia el futuro. Un poco de esperanza no le hace daño a nadie.

Y podemos entender que dentro de la mediocridad absoluta que vive este campeonato, con solo dos equipos -Cruz Azul y Toluca- manteniendo un paso más decente o regular, el "cualquier cosa puede suceder" tiene una validez, pero Chivas no está para campeón y eso lo sabe Lavolpe, lo sabe Jorge Vergara, lo saben los jugadores y supongo que también cada uno de los sufridos fanáticos rojiblancos. Para lo que está Chivas es para soñar en el futuro y para creer firmemente que un entrenador como La Volpe pueda depositar todos y cada uno de sus grandes atributos y conceptos en las fuerzas básicas del equipo.

La Volpe no es un entrenador al que podamos "medir" por sus campeonatos. A La Volpe lo podemos situar por la influencia positiva que ha dejado en muchos futbolistas mexicanos y que por medio de ese contacto y "alimentación" ha logrado también apostar por una convicción en un estilo que termina otorgándole solidez a sus equipos en la cancha.

Pero hubo muchos puntos interesantes de la plática en Futbol Picante. Uno de ellos, cuando Jose Ramón Fernández lo cuestionó sobre su relación con el dueño del equipo. Y ahí La Volpe fue sensato, delicado y también directo y contundente advirtiendo que sin tiempo y sin respeto por los proyectos, ningún equipo podía transitar por el camino del éxito.

Vi a un La Volpe más tranquilo, más sensato, más adentrado en los años, en el sitio y en el respeto. Aquel "vaquero" de Marlboro al que referían los medios en Alemania ha desaparecido para dar paso a un entrenador maduro, consciente de lo que tiene y lo que no tiene y dispuesto a seguir enseñando en la cancha, ésta vez, apegado a métodos más respetuoso y cálidos que los que le distinguieron en su pasado. Y está bien: Chivas ha recibido un "regalo del destino" justo en un momento en que lo necesita con urgencia. Un entrenador al que le gusta trabajar con lo más preciado que tiene el Guadalajara... con el futuro.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


A tres fechas del final, la liguilla en México es un rompecabezas auténtico. Hay al menos 14 equipos distanciados por cinco puntos que buscan cupo para las finales. Hacemos un drama por la situación de Chivas y resulta que tiene las mismas posibilidades de clasificarse que América, Tigres o León. Cruz Azul y Toluca ha sido lo más decente dentro de un campeonato indecente, pero no podemos confundirnos. No podemos hablar de equilibrio, de drama, de emoción cuando se trata de irregularidad y de un futbol sin argumentos.

LOS ANGELES, CA,- Nos "rasgamos las vestiduras", sollozamos y hacemos todo un drama por el estado de las Chivas y resulta que cuando se analiza la tabla general tiene los mismos puntos y las mismas posibilidades de clasificación a la liguilla que América, León o Tigres.

Los ilusos y los mentirosos dirían que a tres fechas del final, el torneo mexicano está más parejo, cerrado y emocionante que nunca, pero la realidad tajante e inobjetable es otra: el torneo, la Liga MX, carece de un punto de equilibrio en cuanto a competencia. No hay forma de establecer una base de medición ante tanta mediocridad. Lo que hoy pinta para ser "blanco", mañana es "negro" y lo que supone ser "regular" pierde esa dimensión en un par de jornadas.

La mejor muestra de lo que sucede en las canchas mexicanas deberían ser León y América, dos equipos que mantuvieron la atención durante el año anterior, que alcanzaron buenos niveles futbolísticos, un estilo, una convicción, que fueron campeones y que hoy se debaten en la línea de la irregularidad. El León tiene cierta reserva en el hecho de que afronta dos torneos al mismo tiempo, aunque también en la Copa Libertadores podrían quedarse al margen. Y el América no tiene disculpa alguna: un equipo que alcanzó la gloria hace algunos meses, hoy es confusión, inestabilidad e inoperancia.

La mediocridad arrastra a todos por igual: aquellos que tienen argumentos para colocarse en otro sitio -como el caso del León, del América, Monterrey y de Tigres- y aquellos que no tienen como podrían ser Chivas, Pumas, Pachuca y Tijuana. Catorce de 18 equipos están peleando la clasificación con un margen de diferencia de apenas 5 puntos. Lo que algunos llamarían el torneo perfecto, la competencia ideal, el deseo de más emoción y drama, para otros es una triste realidad.

Cruz Azul y Toluca son las notas más decentes dentro de la indecencia del campeonato mexicano. "La Máquina" se mantiene con vida en dos torneos -buscará su pase a la final de la Copa de Campeones de Concacaf- y el Toluca, con ciertos altibajos, ha podido mantenerse en esa línea de competencia y también estará buscando en las próximas horas su pase a la final del torneo de la zona geográfica.

Algunos depositarán la culpas en el año mundialista, en seis meses de muchos compromisos y de una atención que se pierde en el desarrollo de la selección nacional, pero no podemos confundir equilibrio con mediocridad, no podemos confundir emoción con irregularidad y no podemos confundir lo bueno con lo malo. El futbol en México vive en su casi eterna confusión.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Fueron cuatro, cinco, quizás seis las ocasiones en que Miguel Herrera repitió aquí en Phoenix, el término o la sentencia del "tiempo". Y es que México no tiene tiempo para más. El Mundial está a la vuelta de la esquina y el nivel de competitividad sigue siendo una faceta incierta para el equipo Tricolor. No hay forma de hacer milagros. La cuestión económica, la urgencia, se resolvió finalmente con el boleto al Mundial, pero el tema deportivo quedó pendiente y seguirá pendiente hasta que suene el silbatazo inicial en el Estadio de Natal el viernes 13 de junio. Y ahí, ya no habrá marcha hacia atrás ni tiempo para componer o para arrepentirse.

PHOENIX, Arizona.- Ni siquiera Miguel Herrera sabe qué tipo de nivel futbolístico tendrá México dentro de 70 días cuando enfrente tenga a la selección de Camerún y cuando el escenario sea una Copa Mundial de futbol.

Un primer tiempo terrible y una segunda parte mucho más participativa y dinámica. México fue "luz y sombra" anoche ante Estados Unidos como ha sido su comportamiento futbolístico en los últimos dos años. ¿Cuál será su verdadero nivel? ¿Tendrá la suficiente capacidad para afrontar el relevante nivel de competencia de un Mundial? No lo sabemos. No lo sabremos quizá hasta que sea demasiado tarde para hacer algo o incluso para arrepentirnos.

El tiempo es ya desde hace algunos meses el principal rival de la selección mexicana. La realidad es tajante y Herrera sabe que recuperar ese tiempo con el Mundial a la vuelta de la esquina es poco más que imposible. "Hasta ahora mi nivel de competitividad lo marca nuestro último juego", afirma Herrera y agrega: "Estamos y seguimos en una época de contingencia".

La reclasificación ante Nueva Zelanda y tres partidos amistosos (Corea del Sur, Nigeria y Estados Unidos) no son parámetro para medir los alcances del futbol mexicano y para saber si realmente dejó atrás las amargas jornadas de la eliminatoria mundialista. Herrera tuvo anoche, aquí en Phoenix, la oportunidad de probar a algunos futbolistas, pero no tuvo una plantilla completa que le brinde la certeza de cómo reaccionará el equipo ante un compromiso mayor. Y téngalo por seguro que lo que vendrá en Brasil será una prueba de mucho mayor alcance y profundidad.

En cuanto a la lista de jugadores, puede que Herrera tenga algunas dudas en la conformación definitiva, pero la base ya está prácticamente definida: Corona, Márquez, Moreno, Layún, Herrera, Peña y Oribe conforman la columna vertebral. Los demás, dependerá del propio entrenador y de la manera en que esos futbolistas lleguen a la cita.

Las estadísticas juegan a favor de México. La última vez que la selección tricolor no pasó una ronda inicial del Mundial fue en 1978. A partir de ahí, a las Copas donde participó, terminó siendo una agradable sorpresa en la fase grupal. Pero ello tampoco es una garantía de que esta vez las cosas volverán a funcionar.

El nivel mexicano es incierto porque la época ha sido totalmente incierta. La cuestión económica, la urgencia, se resolvió finalmente con el boleto al Mundial, pero el tema deportivo quedó pendiente y seguirá pendiente hasta que suene el silbatazo inicial en el Estadio de Natal el viernes 13 de junio. Y ahí, ya no habrá marcha hacia atrás ni tiempo para componer arrepentirse.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


De NigrisESPN.com

El futbol mexicano no ve como un problema común la situación deportiva que envuelve a uno de los clubes más tradicionales de México. Y entiendo que la competencia debe existir, en la cancha y fuera de ella, pero se trata de unos los símbolos más importantes del futbol y de la sociedad mexicana. Se trata también de un bastión pasional y económico del que siempre se aprovecharon los demás. ¿Cómo puede el futbol mexicano "ayudar" a Chivas? Nadie dice que deba regalarles los puntos y la permanencia, pero quizás, colaborar en la búsqueda de un mercado más justo que le permita al Guadalajara competir por los mejores futbolistas mexicanos.

PHOENIX, Arizona.- En algún momento de la charla, tiré la pregunta buscando algún tipo de reacción y me lleve una respuesta que no esperaba: "Es problema de ellos...".

Fue la contundente respuesta de un dueño de un equipo y el nombre de ese dueño realmente no importa. Lo que verdaderamente importa es que el futbol mexicano parece demasiado despreocupado por la situación que envuelve a uno de sus "socios", que sea dicho de paso, no es, de ninguna manera, un socio más, un club más, que mañana o pasado pueda perder la categoría o de pronto desaparecer de la Liga por una grave complicación en temas deportivos. El mensaje es directo y a la cabeza: "Lo de las Chivas es 'problema de ellos'. Se metieron ahí por sus errores y deberán salir por su propio medio".

Yo no soy aficionado de Chivas. Soy aficionado de la historia y las raíces de Chivas y sé, desde que tengo uso de razón, lo que ello significa para el futbol mexicano. El Guadalajara, las Chivas Rayadas del Guadalajara son el soporte emocional, pasional de una Liga y son, de acuerdo con lo que yo entiendo, un nexo entre un simple y banal deporte con un tema social, cultural y afectivo.

Chivas no solo es un equipo de once futbolistas a los que en ocasiones parecen temblarles las piernas, o de un entrenador dubitativo y de un dueño bipolar, Chivas es también un símbolo de nuestra cultura y de nuestras tradiciones. Decir Chivas es decir más que futbol. Todo eso parece importarles poco o nada a los dueños de equipos del futbol mexicano.

Pero hay otro tema que no tiene discusión. Quizás en el párrafo anterior, acudí a la parte más romántica del asunto. Está el rubro económico, en el que el término "socio" adquiere un mayor validez e importancia. ¿No es, acaso, Chivas un baluarte pasional que colabora llenando los estadios (ajenos porque el Omnilife ni siquiera en el Clásico se llenó)? ¿No es Chivas un equipo que ayuda en aumentar los niveles de audiencia televisiva? ¿No es Chivas el que más gana por derechos de televisión en México y en Estados Unidos? La pregunta más precisa y concisa es: ¿Es Chivas un sostén económico infaltable del futbol mexicano?

La "ayuda" que necesita Chivas no tiene que ver -para los mal pensados- con entregarles los puntos y los partidos y salvarlo del descenso. No, de lo que se trata o trataría es de que Chivas tenga la opción de reforzarse en un mercado que por una u otra situación se ha vuelto más complicado e injusto para ellos. Es decir, que cuando Chivas vaya a sacar la chequera -que según Vergara tiene suficiente disposición y fondos- tenga la oportunidad de "competir" -con precios justos- por los mejores jugadores mexicanos del mercado. ¿Es eso mucho pedir?

Lo demás, claro está, dependerá del propio Guadalajara y de las decisiones que tome en la cancha y fuera de ella para alejarse de los problemas de descenso que podría tener en el futuro cercano.

Se bien que está es una lucha deportiva en la cancha y que también es una lucha de intereses fuera de ella, pero el alarmante estado deportivo de Chivas debe ser una preocupación común. No es un equipo más. Es mucho más que eso. Dejarlo morir solo sería una pena. Es tanto como dejar morir una de nuestras más sagradas y encomiables tradiciones.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Los dos equipos más populares del país chocan el domingo sin demasiados argumentos en la cancha. La diferencia podría estar marcado en que Chivas sabe de qué adolece y qué necesita para remediarlo y el América, mientras tanto, está confundido, con muchas hipótesis a su alrededor y ninguna teoría definitiva de sus males. Cuando las neuronas no son capaces de inventar, de generar, de crear, en la cancha aparecen los músculos para definir al mejor de un partido tradicional.

LOS ANGELES, CA.- Primero de tintes románticos, enseguida con pasajes de drama, más tarde con argumentos propios de una comedia y hoy en día afectado por matices de terror. El Clásico ha sido una película, siempre ha mezclado esa clase de sentimientos, de emociones, de momentos, de protagonistas, de héroes, de villanos, de lágrimas, de sufrimiento y felicidad. El Clásico siempre ha tenido argumentos más sólidos que la propia cancha de futbol. Este domingo, no será la excepción.

Ni Chivas ni América gozan de buena salud deportiva. Uno de ellos llega al Clásico sin la garantía de que su peor crisis futbolística de la historia ha quedado en el pasado y el otro, está, ciertamente confundido por el cambio de una era que significó la llegada de un nuevo entrenador y de una nueva forma de entender la vida en la cancha y fuera de ella. Chivas y América no están para prometernos un buen duelo futbolístico el domingo, pero a sus camisetas les sobra adrenalina, coraje y orgullo para substituir sus carencias por entrega.

Pero aún dentro de la pesada y conjunta ausencia de buen futbol y funcionamiento, Chivas y América podrían tener sus diferencias.

El Guadalajara tiene hoy más orden, se defiende correctamente y aunque no confecciona ni termina las jugadas con el volumen y la intensidad que requiere, sabe qué es lo que busca y requiere para estar bien. Es decir, a Chivas le sigue faltando generación de juego, ideas, profundidad y determinación en los últimos metros de la cancha.

Pero... La pregunta es: ¿Qué le pasa o qué necesita este América? ¿Es un tema que tiene que ver con el sistema que ha impuesto Mohamed? ¿Es simplemente un baja en el nivel individual de algunos de sus futbolistas? Por algunos partidos de la campaña, este América intentaba y generaba buen futbol y parecía que solo le faltaba tener más convicción al momento de definir frente al marco. Luego, empezó a perderse en la manera en que marcaba, en la forma en que organizaba sus ataques y al final, sus delanteros se quedaron sin parque y el equipo sin las oportunidades necesarias para ganar los partidos. ¿Qué le pasa al América? Es difícil saberlo. Tiene un buen entrenador y tiene a los mismos futbolistas de la era anterior, pero ahora no funciona.

El Clásico llega en tiempo de "vuelos bajos" para los dos equipos. La diferencia radica o radicaría en que Chivas, aunque no tenga manera de resolverlo, sabe de qué adolece y sabe lo qué necesita para mejorar y que el América está perdido en una confusión, donde todos tenemos una "hipótesis" y nadie una "teoría" definitiva de sus problemas.

Sea como sea, es un Clásico. Y cuando las neuronas no son suficientes para generar futbol en la cancha, aparecen los músculos, sobre el todo el musculo más poderoso del ser humano y del futbolista: el corazón... Y los Clásicos se ganan con el corazón.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


El andar incierto de la temporada, el alejamiento de un nivel óptimo, la pérdida -no digamos de la espectacularidad- pero sí de la alegría y el ímpetu para jugar y las eternas comparaciones con la época inmediata de Miguel Herrera han provocado cierta desesperación. El América no tiene pensado realizar ningún movimiento en su cuerpo técnico hasta el final del campeonato, pero lo que suceda en esta parte del torneo podría marcar el rumbo de sus decisiones futuras. En el horizonte inmediato aparecen Chivas y Cruz Azul, dos equipos que no solo prometen medirlo futbolísticamente, sino también emocionalmente. El América es un equipo manejado siempre por el orgullo. El orgullo siempre será más importante en Coapa que la razón.

Mohamed  Mexsport

LOS ANGELES, CA.- La paciencia nunca ha sido parte de la vida institucional del América y sí, en cambio, una poderosa descarga de orgullo que generalmente marca el rumbo de sus decisiones.

Para decirlo claro y sin tapujos: el América es un equipo que se maneja con sentimientos no con razones.

El andar incierto de la temporada, el alejamiento de un nivel óptimo, la pérdida -no digamos de la espectacularidad- pero sí de la alegría y el ímpetu para jugar y las eternas comparaciones con la época inmediata de Miguel Herrera han provocado cierta desesperación. El América no tiene pensado realizar ningún movimiento en su cuerpo técnico hasta el final del campeonato, pero lo que suceda en esta parte del torneo podría marcar el rumbo de sus decisiones futuras.

Y es que de domingo a domingo, aparecerán pruebas de "sentimiento" en el camino americanista: dos clásicos salpicados de historia y de tradición ante Chivas y Cruz Azul que pueden establecer un antes y un después para Mohamed. Ganarlos o perderlos pueden significar una diferencia en la continuidad de una época. El América es un equipo que se maneja -en su cúpula más elevada- con el corazón más que con la razón.

Mohamed lo sabe bien. Se le nota en sus facciones, en la forma en que declara y en la manera en la que asume la responsabilidad de lo que el equipo afrontará. Y no es que "El Turco" este desesperado, pero sí preocupado porque el equipo ha entrado en su faceta más justo en esta franja del campeonato.

Los duelos ante Chivas y Cruz Azul podrían ser, además, un termómetro para medir los verdaderos alcances de este América en una liguilla por el campeonato. No solo por la competencia futbolística sino también por lo que emocionalmente está en juego.

El América sabe que no tiene buen momento futbolístico, que algunos de sus más emblemáticos jugadores han bajado de nivel, que el grupo no termina de adaptarse al estilo del entrenador, pero también sabe que triunfos convincentes en los Clásicos son una plataforma de salvación.

Antonio Mohamed se juega su futuro en una semana porque el América es un equipo de emociones no de razones.

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Real Madrid v BarcelonaGetty Images

El gran juego está de vuelta, otra vez, aquí, ante nuestros ojos y reta a nuestro poder de soñar y de imaginar: Real Madrid vs. Barcelona, con todo lo que ello significa. Jugadores, entrenadores, estilos, sistemas, pasión, marketing y un duelo de carácter mediático envuelto en los tiempos de la comunicación sin límite y las redes sociales. ¿Qué convierte, finalmente, en especial a este partido? Hay muchas preguntas y pocas respuestas hasta antes del silbatazo inicial de este domingo.

LOS ANGELES, CA.- Dicen que es un "gran juego" pero en realidad es un "gran lujo" que solo el futbol de las nuevas épocas puede permitirse. Una batalla a la que no le falta nada, absolutamente nada: futbolistas de gran nivel, Messi, Cristiano, entrenadores, sistemas, pasión, marketing y un aliado poderoso e indestructible: los nuevos tiempos de la tecnología y de la comunicación que le permiten al aficionado gozar de un partido como si estuviera en el estadio y entender al clásico como si fuese un partido que lleva en la sangre por mucho tiempo.

Real Madrid y Barcelona chocan en todas partes: en la cancha del Bernabéu, en el sentimiento de un país, de un continente, de un mundo, en las pulsaciones de las redes sociales y hasta en los escenarios virtuales que los nuevos tiempos establecen como parámetro. Un partido sin límites para dos equipos que salen a jugar sin límites.

¿Qué convierte, finalmente, en especial al partido? ¿Es la clase de los futbolistas? Porque al final del día no solo son Messi y Cristiano, detrás de ellos o al lado de ellos, prevalecen nombres como el de Benezema, Neymar, Xavi, Di María, Iniesta, Xabi Alonso, Neymar, Ramos, Bousquets, Bale y Piqué, que son parte del nivel más privilegiado del futbol de nuestra época. Calidad hay de sobra por todos los sectores de la cancha.

¿Los estilos de los equipos? Ese es otro ingrediente que debemos considerar: el Barcelona marcó una época jugando de manera desafiante, alegre, bondadosa y excitante para la tribuna y el Madrid cambió radicalmente su estilo con la salida de Mourinho y la llegada de Ancelloti.

¿La historia y los héroes que les acompañan? Sobra decir que entre las dos camisetas están gran parte de la historia del futbol, pero tanto "merengues" como "culés" están siempre obligados a reinscribir su propia historia en tiempo presente.

¿La posibilidad de seguir a dos futbolistas -Messi y Cristiano Ronaldo- adelantados a sus propios tiempos? Es verdad. Basta con analizar un poco la cantidad de records, de estadísticas, de marcas que han establecido en su carrera. Los terrenos que pisan el argentino y el portugués son terrenos sagrados para el futbol. Estamos viendo, más allá del color de una camiseta o de otra, a dos futbolistas de todos los tiempos.

¿La impresionante cantidad de dineros que están regados por la cancha? Wow: hay que hacer las cuentas sobre lo último que invirtieron los dos en el mercado: Gareth Bale de un lado y Neymar del otro.

¿La pasión y la entrega de sus aficionados? Son sin duda dos equipos que generan una pasión, un amor y que además han entendido su papel en el equilibrio del futbol español y mundial. Su gran rivalidad ha hecho más grande a este deporte.

¿Qué hace único un Real Madrid-Barcelona? ¿Puede ser la forma en que nos presentan o nos venden el producto? ¿Es, acaso, una mezcla de la calidad futbolística con la cantidad de tecnologías que hoy acompañan y sirven a los propósitos de la industria del deporte profesional? Son demasiadas preguntas y pocas respuestas.

El Madrid-Barcelona es un regalo para nuestros sentidos, un aliciente para nuestra imaginación y un aliciente para seguir creyendo en este maravilloso deporte llamado futbol. Y es que verlos competir es un incentivo, verlos juntos es un lujo...

@Faitelson_ESPN

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


AL INICIO