BUENOS AIRES -- Qué bueno fue lo de los pumas. Más allá del resultado.
Honestamente antes del partido, tenía mis temores.
Al eterno problema de la falta de tiempo, se sumaban las lesiones y, para terminarla, muchos debutante, jugando su primer cap, al máximo nivel por primera vez, en un marco que nunca habían vivido, y en puestos claves. Eran demasiadas ventajas.
Pero la verdad es que la actuación del seleccionado nos dejó con una sonrisa en la boca, o por lo menos a mí en lo personal.
Se jugó bien, con aplomo, con una defensa casi perfecta, con un scrum que volvió a ser un arma fundamental, se atacó cuando se tuvo que atacar, y se pateó cuando se debía.
Y luego del partido pensaba y recordaba, cuando hace unos años atrás, el equipo argentino que terminó siendo Bronce en el 2007, perdía estos partidos de igual manera, por lo mínimo, por un error, por una distracción.
Y sin ir más lejos, fue un poco lo que le pasó en Twickenham al equipo de Tati Phelan. Un kick mal ejecutado, un tackle errado, y se te fue el partido; así de simple.
En este proceso de recambio, de prueba de nuevos jugadores, es lógico que suceda. El equipo Puma del 2007 tuvo que pasar por estas derrotas dolorosas para llegar donde se llegó, pero a lo largo del tiempo aprendieron de ellas y luego, con más experiencia, terminaron manejando todas las emociones y variables controlables e incontrolables que tienen estos partidos de máxima presión.
Fue un excelente paso delante de nuestro seleccionado. Sobre esto se puede construir. Estos partidos les tienen que dar confianza, especialmente a los más jóvenes, que dijeron presente en la húmeda tarde londinense.
Sin dudas que hay mucho por mejorar y los jugadores y coaches ya lo han expresado, como el line out, el ataque y la generación de espacios de formaciones fijas, y obtener pelotas más rápidas en las situaciones de contacto, para poder encontrar más agujeros en la defensa.
Este sábado habrá otra dura prueba, contra un equipo que ataca mucho más, que arriesga mucho más, y que pondrá más al límite aún a la defensa, en el mágico estadio de Cardiff.
Esperemos que nuestros Pumas sigan avanzando en su juego, para seguir agarrando confianza y seguir ensamblando el equipo.
BUENOS AIRES -- Arrancó la ventana internacional. Y no les voy a mentir que en lo personal, es una de las etapas del año que más disfruto. ¿Por qué? Por los cruces entre los equipos del Norte contra los del Sur, las posibilidades de los Grand Slam que tienen, jugadores nuevos que aparecen, etc.
Generalmente, los equipos de Europa tienen más chances, dado que se encuentran en la mitad del campeonato, versus los del Tri Nations que llegan con la fatiga del año.
Pero está claro que otra vez ha crecido la brecha entre estos dos hemisferios, y éste fin de semana ya hemos visto que, más allá de resultados ajustados, prevalecieron en sus partidos, los hombres de negro ganando en Cardiff, y los Wallabies haciendo lo propio en Twickenham.
Pero sin dudas lo que más nos importa es la gira de Los Pumas, con tres partidos muy duros, frente a Inglaterra, Gales y Escocia.
Me da mucha bronca la manera en que se llega. A falta de tiempo, el problema de siempre, llegó la cascada de lesiones. Parecería que Tati Phelan y sus colaboradores no andan con esa cuota de suerte.
Las lesiones de jugadores claves, especialmente Hernández y Contepomi, más el ritmo europeo de los Leguizamón, Camacho, Bosch... (y hasta González Amorosino está en duda ahora), que no estarán disponibles, dificulta y mucho la preparación y el crecimiento del team en su conjunto.
Y por otro lado es una gran oportunidad para todos los jugadores que se han preparado tan bien en los Pladares. Se les abre una ventana para poder empezar a probarse, a medirse a nivel internacional.
El cambio será enorme. No creo que los Leonardi, Urdapilleta, Rodríguez Gurruchga, De Achaval, Figuerola o Fernández , tengan real dimensión de lo que se van a encontrar. Se lo pueden contar, los pueden ver por videos, pero cuando entren a la cancha se darán cuenta de que estarán hablando en otro idioma. Y eso nos ha pasado a todos.
Por eso, ante tanta adversidad, será una buena oportunidad para ver, más allá de lo físico, su cabeza, su actitud. El rugby, a este nivel, pasa por ahí. Si está la cabeza, lo demás se mejora.
Por lo pronto, se viene Inglaterra, que también viene con muchas bajas, pero todo el recambio que tienen son jugadores súper entrenados, que juegan Copa de Europa y la Premiership.
BUENOS AIRES -- Fue el mejor de principio a fín. La incógnita era saber si el equipo de Don Torcuato iba a poder mantener el nivel de concentración , entusiasmo y agresividad que tuvo durante el año. Y así lo hizo, ganando una final emocionante frente al CASI en su propia cancha.
¿Qué se puede decir de Hindú que no se haya dicho? Hoy es el mejor equipo del país, por juego, por experiencia, por jugadores, por recambio.
Cuando uno analiza, ya sea puesto por puesto, o las mini sociedades que componen un equipo de rugby, (los tres de adelante, los segundas líneas, los terceras, los medios, los tres de atrás, los centros) no encuentro equipo que hoy los pueda igualar.
Y hablo de las mini sociedades, pues quizás en algún caso, en forma individual no sean "el mejor" en su puesto, pero trabajando en estos mini grupos, se potencian y juegan por arriba de lo que jugarían por sí solos. Y en definitiva, de eso se trata el rugby, de trabajar en conjunto, en equipos, en mini equipos, y sacar lo mejor de cada jugador.
Es un equipo que supo mejorar año a año, donde los forwards hoy son igual o más protagonistas que los backs.
Y un ejemplo de ello es el scrum. Hoy Hindú te puede definir un partido con una corrida de Agulla como con un try de scrum, o un maul de 20 metros. Y eso es mérito de ellos, agregar a su juego cosas que en las que antes no eran tan fuertes.
Dentro de todo esto, el párrafo aparte para los líderes de este equipo, los Fernández Miranda, Senillosa, Ostiglia, (se retira un gran gladiador y gran tipo), que lideran con el ejemplo y como dijo Manasa Fernández Miranda, han pasado la "posta" a los más jóvenes.
Hindú, tetracampeón. Merecido, y que lo disfruten. Felicitaciones.
BUENOS AIRES -- Mucha emoción. Eso fue lo que sobró en San Isidro en las dos semifinales del Top 14. Ambos partidos fueron vibrantes hasta el final, más allá de las condiciones climáticas diferentes entre ambos.
Fue una lástima realmente lo que pasó el viernes por la noche en el duelo entre el CASI y Alumni, pues creo sinceramente, se hubiese podido ver un muy buen partido. Es muy difícil analizar un match como la primera semifinal, donde el factor externo del clima es tan condicionante. Cualquier plan de juego que hayas previsto se desvanece o se debe reajustar con semejante viento y lluvia. Y en un partido que podía haber sido para cualquiera, el CASI, con una defensa tremenda liderada por Pablo Gambarini, se ganó un lugar en la final del sábado que viene.
El CASI lo ganó con actitud, presión y agresividad. Venían de clasificar con lo justo, con el envión del triunfo frente al SIC, y este nuevo paso hacia la final y de la forma que la ganaron, les va a dar más confianza aún para el sábado que viene. La gran virtud de club de San Isidro fueron, en mi opinión, los tackles demoledores bien abajo. En el rugby de hoy, muchas veces, se tiende a ir a arriba, para evitar quizás el pase en el contacto, "off load" . Pero esto muchas veces provoca que el ataque siga de pie y te sigan empujando.
No fue el caso, El CASI tackleó a los tobillos, los ponían en el piso de entrada, y eso hizo que su defensa pueda estar más desplegada y menos involucrada en los reagrupamientos.
Otro mal trago para la gente de Tortuguitas, que otra vez, luego de un excelente año, se queda en la puerta.
La segunda semifinal fue otra historia. Se pudo jugar mejor que la noche anterior, La Plata lo tuvo a maltraer a Hindú, que parecía que se llevaba el partido de a poco en el primer tiempo, pero que en el segundo no marcó puntos y terminó sufriendo.
En los últimos años, la experiencia de muchos jugadores, especialmente de los Fernández Miranda, hacían la diferencia. Ayer no fue el caso, ayer ganó el scrum. El partido de ayer fue una muestra clara de la importancia de esta formación, cada vez más. Allí ganó el partido el equipo de Torcuato. Fue para adelante en los suyos y en los ajenos, complicó la salida de la pelota en todos y Gentile y Albarracín no tuvieron nunca pelotas de calidad para desarrollar su juego.
Hindú va por el tetracampeonato, y saben ya de estas instancias. Y será más especial aún pues sería el último partido del Ruso Ostiglia, (qué jugador!!), y quién sabe si algún otro más también de las hurras.
El CASI, por su parte, llega a la final muy bien de la cabeza. Tienen el pack para darle batalla a Hindú en los gordos. Y saben que si los atacan, les pueden generar problemas, como lo hizo el equipo canario en su semifinal. Y luego de la experiencia del año pasado, sus conductores, Figuerola y Landajo, deben haber aprendido y seguramente jueguen un partido más inteligente, más test match.
Estos partidos se ganan y se pierden en los detalles. Muchas veces estos partidos los ganan lo que se equivocan menos que los que hacen más. Veremos quién puede controlar mejor todo esto. Y serán determinantes los primeros 20 minutos, tiempo en el cual el año pasado, Hindú fue letal y sacó una ventaja muy holgada en la semifinal que disputaron estos mismos equipos. Por pronto , se viene una gran final entre dos equipos con mucha rivalidad.
De boca de ellos, lo anunciaron como una guerra. Esperemos que así sea, una guerra de buenos tackles, de buenos scrums, de buenos rucks y de buen rugby, y siempre bajo las reglas del juego.
BUENOS AIRES -- Definidos ya los cuatro semifinalistas, ahora sí, es a todo o nada. No cuentan los puntos obtenidos antes, los partidos previos, ni nada. En estas instancias, es más el descanso, el manejo de emociones y nervios y la cabeza que todo lo demás.
Escuche por ahí críticas al sistema del campeonato, diciendo que no es justo para Hindú, que terminó el año en lo más alto estando en esa posición de punta a punta. Y si bien suena lógico, hay que decir que las reglas estaban claras desde un principio.
Diferente hubiera sido si se hubiera hecho sobre la marcha, y allí sí estaríamos hablando de otra cosa. Pero todos los equipos arrancaron el año sabiendo de qué se trataba y ya tenemos los cuatro equipos que hicieron mejor las cosas y que merecen jugar este fin de semana en cancha del CASI.
Y digo esto siendo un ferviente convencido que se debería volver a 12 contra 12 ida y vuelta, y que eso levantaría el nivel del torneo.
Recuerdo jugando en Inglaterra, que el Wasps de Lawrence Dallaglio, ganó la Premiership varias veces sin haber terminado nunca en la primera posición. Y de allí los mismos comentarios que a veces se escuchan acá acerca del formato del Top 14.
Pero Dallaglio, siempre explicaba, que los Wasps de Londres tenían muy presente como era el año, y que ellos iban de menor a mayor, para poder llegar de la mejor manera posible, "mentalmente", a las definiciones, que como en este caso, te jugás todo en 80 minutos.
Y esto no es sólo una cuestión de juego de la Primera. Hay un club atrás, un plantel, como manejar los tiempos, los cambios, los descansos, la rotación de jugadores, que "tecla" apretar en cada momento para que la motivación, concentración y energía estén lo más alto posible en las instancias finales. Y de eso de trata este fin de semana, y se verá dentro de la cancha 1 del club de San Isidro.
En los "papeles", llegan mejor Hindú y Alumni. Por juego, por confianza, por experiencia en puestos claves. Pero los dos partidos pueden traer sorpresas.
Tenemos dos grandes partidos por delante. Y si a esto se le suman los duelos de Intermedias y Preintermedias, un gran fin de semana de rugby.
BUENOS AIRES -- Todo cambia rápido en este Top 14 que con este sistema de puntuación, un equipo puede pasar de muerto a vivo en sólo dos partidos.
En alguna oportunidad lo dije, a mi gusto es demasiado el doble bonus. Debería ser como en Francia. Marcando diferencia de tres tries se suma, sino no. Pero las reglas fueron claras desde el principio.
Y hoy, a tan solo tres fechas del fin de esta fase regular, está claro que Hindú y Alumni ya tienen un lugar en las ansiadas semifinales.
Hindú ha sido el mejor equipo y el más regular en el año, de eso no quedan dudas.
Los hombres de Don Torcuato cambian jugadores, pero su juego no se quiebra. Y no es casualidad. Si uno ve cualquier equipo del plantel superior, y hasta en juveniles, la forma de jugar es la misma. Tienen una línea y un convencimiento que los hace estar por encima del resto. Y como siempre digo, Hindú hoy es un equipo completo, que tiene un tremendo juego de 15 hombres, de mucho ritmo, de mucha intensidad y agresividad, pero que empieza por los forwards, que te someten, te arrasan en la situación de contacto y alimentan a los backs con pelotas de calidad. Si a esto se le suma la tremenda experiencia de los Fernandez Miranda, los Senillosa, y el talento de los jóvenes no tan jóvenes, se hace difícil pararlos. Sin dudas es "el candidato" a vencer.
Creo que el desafío para este equipo torcuatense será mantener la cabeza y la concentración hasta las instancias finales, a las cuales el año pasado llegaron con lo justo y terminaron ganando la final de forma contundente, caso diferente a este año que llegan como máximos favoritos.
Alumni, por su parte, es el equipo que más me impresionó y evolucionó a lo largo del año. Recuerdo partidos de principio de año, donde los hombres de Tortuguitas se terminaban apoyando en su fuerte de siempre, los forwards, un gran maul y un sólido scrum.
Hoy están jugando un rugby completo, serio, que se nota que saben a qué juegan. El sábado pasado dieron una muestra de gran solidez frente al Atlético de San Isidro.
Tienen muy bueno líderes en puestos claves y eso pesa, y mucho. Caratti de hooker, Neyra en la segunda línea, Achaval de octavo, la gran vuelta de Van der Ghote, y a esto se suma los grandes campeonatos que están realizando Gonzalez Iglesias y Di Masi, que juegan con el aplomo de los más viejos. ¡¡Y de yapa la oportuna la vuelta de Miguel Avramovic!!
Están con mucha confianza, y creo que están para darle una linda pelea a los hombres de Hindú.
Atrás de estos dos, los cuatro equipos, SIC, La Plata, Rosario y el CASI, que se sacarán chispas por las dos plazas restantes. Hace unas fechas el SIC pintaba como para ser el tercer semifinalista, pero luego de dos derrotas consecutivas se le oscureció el panorama. Lo bueno, dependen de ellos mismos. Lo malo, tienen el fixture más complicado de los cuatro.
Rosario, de la mano del inmenso talento de Rodríguez Gurruchaga y la conducción de Lobrauco, sigue dando que hablar, ganando dos partidos claves fuera de casa y poniéndose a tiro nuevamente.
La Plata, un equipo que cuando tiene la pelota puede lastimar y mucho, creo que tendrá que mejorar en la batalla de los forwards. La semana pasada Alumni los torturó con los gordos, aprovechando la mucha más experiencia de su pack, y esto puede ser un factor clave a resolver por el equipo de Gonnet, que tiene grandes promesas en su pack pero son jóvenes y en esos puestos no es un tema menor.
Por el lado del CASI, la vuelta de Agustín Figuerola les dará un empujón anímico importante. Tienen un excelente pack y jugadores que desequilibran en todas sus líneas. Y la derrota del sábado con Alumni les debe haber hecho sonar la alarma.
Y si todo esto fuera poco, para la última fecha se enfrentan CASI contra SIC y La Plata ante Rosario. Parece a propósito. Y todo parece indicar que esa fecha será definitoria.
Sin dudas tendremos un fin de torneo apasionante, y veremos cuáles de estos cuatro equipos llega más entero y maneja de la mejor manera el aspecto mental, la parte más importante del equipo a esta altura del año.
BUENOS AIRES -- Tenemos por delante un lindo fin de semana de rugby. Por el lado local, el gran partido entre Alumni e Hindú, donde "el candidato" de Don Torcuato, tendrá un duro match frente a un sólido equipo de Tortuguitas, que a lo largo del año se ha ido afianzando, que tiene un muy buen pack de forwards, la juventud de Gonzalez Iglesias en un gran nivel, y backs que con la pelota en la mano pueden hacer daño, de la mano del colorado Di Masi y la vuelta importante de Van Der Gothe.
En Rosario, en otro lindo partido, Plaza recibe al SIC, en otro encuentro que valdrá la pena sacar entrada para ver. El equipo rosarino sabe que no tiene muchos más comodines para gastar, mientras para el equipo de Boulogne será una dura prueba llevarse puntos en una cancha que siempre es complicada y contra un equipo que si le das espacios no te perdonan, apoyados en uno de los jugadores más destacados del torneo, Rodriguez Gurruchaga.
Pero sin dudas, el partido del fin de semana es la visita de los springbooks a tierra neocelandesa, en el anteúltimo partido de este Tres Naciones que dominó Sudáfrica con claridad, hasta la semana pasada, donde los Wallabies doblegaron a los sudafricanos con otra actitud, complicándoles las formaciones fijas, disputándoles los puntos de encuentro a morir, y sacándole a Sudáfrica un invicto de más de 10 partidos.
Este resultado hizo que este torneo quedara abierto, y son los All Blacks quien el sábado tendrán la chance de seguir poniendo suspenso a este final.
Dura tarea sin embargo, pues los hombres de negro deben ganar sus dos partidos restantes, en alguno de los dos tienen que marcar punto bonus por tries a favor, y además deben evitar que los hombres de De Villiers marquen un punto bonus por tries o diferencia de 7. En un Tres Naciones que fue realmente cerrado y con pocos tries, cuesta creer que se pueda de repente anotar tantas conquistas.Pero lo All Blacks han tenido tiempo para descansar, para estudiar bien el juego sudafricano, para tomar nota de lo que hizo Australia en Brisbane hace pocos días, y seguramente serán otro equipo en relación a lo poco que han mostrado en este torneo.
Sin ir más lejos, no es casualidad que hayan optado por Carter de 10 y Mc Donald de 12, sabiendo que los dos son playmakers, y más importante aún, los dos son kickers, uno derecho y otro zurdo, con lo importante que esto es a la hora de patear, de tener dos descargas, de poder ejecutar kicks a ambos lados, cruzados, y todas las dudas que esto puede generar al equipo defensor.Australia hizo eso con Matt Giteau y Barnes. ¿Coincidencia? No creo.
Junto con esto, hoy leía que, los tres del fondo negros, Mulliaina, Rokocoko y Sivivatu, estuvieron toda la semana practicando y mejorando sus destrezas de catching, para desactivar las bombas que saben van a llegar por parte de los Springbooks. Estos tres hombres manifestaban que habían tenido problemas en la recepción, y que debían cambiar su preparación para recepcionar la pelota. Estaban yendo muy parados, en el lugar, metiéndose abajo de la misma, y saltando antes, en vez de esperar, dar pequeños pasos hacia adelante, y saltar para adelante, como cortando el aire, y yendo "HACIA" la pelota y no esperándola. Y esto es una muestra de que hasta en los All Blacks, las destrezas se practican y siempre hay que volver a lo básico.
Saliendo de lo técnico, y para ponerle pimienta, el verborrágico entrenador De Villiers, salió con los tapones de punta criticando los referees, diciendo que como son el mejor equipo del mundo los penalizan más, y hasta habló de lo aburrido que es Hamilton, (donde se juega el test) para que su equipo esté una semana.
Qué lindo va a estar. La verdad es que no puedo esperar, Se van a sacar chispas. Veremos si los All Blacks pueden levantar su juego, jugar un rugby más inteligente, complcarles la tremenda posesión sudafricana, y poder neutralizar el práctico y directo juego de su rival.
Esperemos que así sea para que el suspenso continúe 7 días más.
BUENOS AIRES -- Muchas cosas han pasado en estas últimas semanas en el mundo ovalado, ya sea en el exterior como en el ámbito local.
Por el lado de las malas, las tremendas repercusiones del Caso Bloodgate del Harlequins inglés, donde su ex entrenador, Dean Richards, gran ícono del rugby de ese país (renunció) fue descubierto por organizar y simular una lesión con sangre de unos de sus jugadores, para poder hacer ingresar un pateador que pueda dar vuelta el score, a través de un kick, un partido que perdía por un punto en uno de las semifinales de la Copa de Europa, que terminó ganando Leinster.
A Richards lo suspendieron 3 años de cualquier función dentro del rugby, al kinsesiólogo lo dejaron sin trabajo también en la RFU, y Tom Williams, el jugador que simuló la lesión con sangre, le redujeron la pena de un año a cuatro meses. Sólo de esto se habla en Inglaterra, y de cómo manchó este episodio no sólo al Harlequins, sino a toda la comunidad del rugby en general.
Cuando tuve la oportunidad de jugar en Europa, pude vivir la tremenda presión por los resultados. Llegar a instancias finales, la Copa de Europa, los sponsors. Cuando los resultados no llegan, el ambiente se empieza a caldear. No es fácil. Pero lo que hizo Richards pasó largamente los límites, y está bien suspendido. Hay que destacar que quizás no fue el primero o el único, pues de hecho se habla de que este caso es el que hizo desenmascarar algunas situaciones simillares.
Esto se suma a la buena decisión de agregar un pilar más al banco de suplentes, para tener más recambio y evitar así los scrums sin disputa. Más aún, si se llega a dar el caso de lesión de todos los primeras líneas, no se jugará la formación pero el equipo sin más suplentes jugará con menos hombres. De esta manera, se evita otra situación delicada, de equipos que sufriendo y yendo para atrás en el scrum, perdían a sus primeras líneas, no se disputaba más, y terminaban cambiando el curso de un partido.
Otra buena decisión del rugby argentino fue la suspensión de la "casita". El talentoso fullback de CUBA, Gutierrez O`Farrel, fue otra victima de esta situación del juego.
Personalmente creo que la forma en que se practicaba en nuestro país no era del todo correcta, en cuanto a cómo poner correctamente el cuerpo y la cabeza. La casita de puede hacer sin exponer tanto el cuello, girando la cabeza, apoyando más el torso en el piso y dejando la pelota entre las piernas pero con el cuerpo casi en el piso. Y dada esta situación, creo que es acertada la decisión de cortar con este recurso para la seguridad de todos los jugadores. Po lo pronto, un gran saludo a Felipe y nos alegra mucho su recuperación.
Pasando a las buenas, y vuelvo a hablar de lo mismo, que placer es ver jugar a los Spingbooks. La semana pasada otra vez dieron una muestra de rugby serio, duro, que patea cuando lo necesita, que ataca con una precisón sorprendente, que sofoca en defensa, y que tiene una confianza que amedrenta a sus rivales a través de jugadores que son los mejores en sus puestos y llenos de experiencia. Sin ir más lejos, este fin de semana entrarán a la cancha, entre los titulares, 624 caps, más 209 en el banco, impresionante.
La ida de Lucas González Amorosino al Leicester inglés. Una pena para el rugby de la URBA en general. Un jugador desequilibrante con muchas condiciones, que se va al rugby más competitivo de Europa y que tiene un gran desafío por delante. Acostumbrarse al idioma, a la idiosincracia del país, a un club grande de Europa y especialmente al ritmo, intensidad y que de repente no encontrará facilmente los espacios que acá tenía.
Lucas va a madurar mucho allá, pues tendrá que leer el juego más que nunca, cuando atacar, cuando patear, pues las defensas y los agujeros son mucho menos frecuentes que en la Argentina. El fullback a ese nivel, primero tiene que ser un buen defensor, un buen tackleador, un buen receptor de kicks, darle seguridad al equipo. Le deseo lo mejor y que disfrute.
Para terminar, y hablando del rugby inglés, la expectativa también por Gonzalo Camacho y su paso al mencionado Harlequins, un jugador que desde la época del Seven me sorprendía con su potencia y velocidad, que cumplió con creces en su debut en el seleccioando mayor, y que este paso lo hará mejor jugador aún.
BUENOS AIRES -- Esas fueron las palabras del hocker australiano Stephen Moore, haciendo referencia a los actuales campeones del mundo. Y nunca tan cierto este comentario. Lo de los Springbooks estos dos últimos partidos fue realmente impresionante. La manera en que sometieron a los hombres de negro no la recuerdo en años de jugar y ver rugby.
Por empezar todos son atletas. Primeras líneas que tacklean y corren. Segundas líneas que cubren cancha y paran a los backs contrarios en las puntas. Una tercera línea que a falta de Burger, lo reemplazan con el man of the match Brussow, que se comío la cancha tackleando, pescando y opacó al omnipresente Richie Mc Caw. Un medio scrum que sigue confirmando ser el mejor del mundo, Morne Stein que parece que juega hace años, y backs fuertes, enormes y rápidos que lastiman en defensa y en ataque.
Pero lo que más impresiona es su actitud y concentración durante los 80 minutos. A veces, mirando el partido me preguntaba: " ¿en algún momento se relajarán?" , "¿tendrán algun lapso de desconcentración aunque sea por un instante?" . Parece que no, este equipo sudafricano no.
Por lo pronto, los sudafricanos tiene un plan de juego que cumplen a la perfección. Utilizan sus fortalezas al máximo y aprovechan cada debilidad del rival para marcar puntos. Excelente juego con el pie, muchísima presión ORGANIZADA, formaciones fijas muy sólidas, y someter fisicamente al rival.
Fue clarísimo su plan de juego el último sabado. Patear arriba de los wines, hacerlos retroceder, meter presión y una vez en campo contrario sumar. Cada vez que Sivivatu o Rokodoco tomaron la pelota, (cuando la tomaron), quisieron salir jugando, tratando de explotar agujeros que no existían. Resultado, pérdida de posesión, scrum o penal a favor verde, tan simple como eso.
El rugby no es vistoso, es cierto. Pero es efectivo y les funciona.
En definitiva, si sé que al rival le duelen los up and unders, les pateo toda la tarde. Si el 10 contrario no tacklea, apunto allí constantemente. Si el scrum va para adelante, meto scrum y más scrum. Eso es ser inteligente, es jugar a lo que te conviene, es explotar tus puntos fuertes y los débiles del rival, es tener un plan de juego. Y hoy, los sudafricanos lo hacen a la perfección.
Que decir de los All Blacks. El país kiwi debe estar preocupado. Desde la mala toma de decisiones hasta las malas destrezas no habituales en estos jugadores. Corrieron cuando debieron patear. Patearon cuando podían correr. Puede ser falta de liderazgo, ausencia de medios que jueguen juntos, falta de experiencia en algunos puestos. Cualquiera sea la razón, este equipo neocelandés no termina de conformar.
Y lo digo humildemente, siendo fanático de los hombres de negro pero sabiendo que se les puede exigir y demandar acorde a su historia.
Se viene Australia en el camino de los hombres de De Villiers, y los Wallabies, especialistas en estrategia y orden, estarán estudiando cómo parar a este equipo sudafricano en plena confianza. Apasionante.
BUENOS AIRES -- Hay que reconocer que después de tanto años haciendo lo mismo los fines de semana, cuando te sacan el rugby por tanto tiempo empezás a extrañarlo y hasta no sabés qué hacer los sábados, especialmente cuando no estás preparado para este gran parate por la gripe A.
Por suerte ya el sábado que viene empiezan los torneos nuevamente, y este fin de semana comenzó el Tri Nations con la victoria (inesperada) de los All Blacks frente a los Wallabies.
Muy atrás ya quedaron la serie de los Pumas, la gira de los Lions por Sudáfrica, el mundial de los Pumitas, etc.
Y desde el punto de vista del juego, otra vez pudimos observar la cada vez mayor importancia en el rugby de hoy de la salida rápida de la pelota en las situaciones de contacto, en los "breakdowns" como lo llaman los anglosajones y que para lograr esa velocidad tenés que doblegar al contrario en esas situaciones.
Hace unas semanas, estábamos en Japón con los pumitas, a la vez los Pumas jugaban su primer partido en Manchester frente a Inglaterra y los Lions jugaban su primer test frente a los sudafricanos.
Y en todos los casos había un común denominador como gran tema a resolver. Quién ganaba la situación de contacto, quien tenía pelota rápida, y a partir de eso, poder armar el juego con más dinámica y agarrando la defensa un poco más desorganizada.
Con lo Pumitas lo sufrimos, los Pumas lo sufrieron en Manchester y cuando leías crónicas de los partidos de los lions previos a los tests, se hablaba sólo que el equipo británico tendría chances si mejoraba la lucha del ruck, del contraruck, del pescador.
Y especialmente creo que es un gran déficit del rugby argentino.
Los jugadores, (en general) no saben caer, no saben colocar su cuerpo cuando van al piso para presentar la pelota, no saben presentarla, y muchas veces los que deberían llegar y arrasar lo que está estorbando, no llegan con la técnica o actitud correcta para dejar limpia la pelota.
Es una mezcla de factores.
Que el portador se mantenga de pie lo más posible, que se aferre a la pelota cuando está cayendo, que utilice ese segundo extra para acomodar su cuerpo, y que claramente aleje y presente la pelota ejerciendo presión para que ésta no rebote ni salga para cualquier lado.
Allí comienza la responsabilidad de los apoyos, que deben llegar agazapados, mirando de antemano dónde van a ir, comunicándolo, tratando de no ir al piso, etc.
Son muchos las destrezas a entrenar. Y en mi opinión, son pocos los equipos que lo practican, se toamn su tiempo y lo hacen bien realmente en nuestro país.
Se puede entrenar una hora de scrum, de line, de jugadas, pero si cuando llegás al tackle, la pelota se pierde o se hace tan lenta, son pocas las posibilidades que te quedan para avanzar o prevalecer.
Y fue claro el ejemplo de los pumas, la lentitud de la pelota en Manchester y la mejora en Salta 7 días después. Cambió el juego.
Creo que los que estamos cerca del juego, y especialmente los colaboradores de juveniles, deberían hacer más énfasis en esta destreza del juego.
Puede que en entrenamiento no sea "lo más divertido", pero más aburrido será en la cancha perder posesión 8 veces de 10 cuando llega el contacto.
BUENOS AIRES -- Esas fueron las palabras de Enrique Pichot, hermano mayor de Agustín y gran responsable de que hayamos pasado dos días inolvidables todos, cuando nos juntó en el vestuario antes de salir a la cancha para describir lo que estaba pasando.
Fue realmente impresionante lo que vivimos junto a Agustín y su familia, y nos quedará grabado a todos los que participamos de esta más que merecida despedida.
Todo empezó el viernes a la noche, con una comida más chica y privada. Estaba la gran camada 74 del CASI (ellos dirían del "club"), gente de su club, pumas actuales, hermanos, amigos íntimos, que estábamos ahí para empezar a compartir dos días a pura emoción.
Como sabrán las sorpresas no tardaron en llegar. Se abrió la puerta y apareció nada más y nada menos que Diego Maradona. Se imaginarán las caras de todos nosotros.
Minutos más tarde, para una pequeña ceremonia de entrega de camisetas, entró caminando Alex Willie, entrenador del seleccionado entre 1996 hasta 1999, terminando con aquel inolvidable mundial en Gales y que voló desde Nueva Zelanda especialmente para la ocasión.
Ya en el medio de la cena, su amigo de la vida Felipe, que viajó desde Europa para decir presente. Lo posterior fue lo de siempre en una reunión de este tipo, compartir, charlar, reencontrarse con amigos, divertirse, y entre charla y charla, dedicarle unas palabras de cada uno hacia el gran capitán.
Luego llegó el sábado, una fiesta mágica, donde estuvieron en cancha todos los que Agustín quiso que estén.
Desde lo personal, fue un volver a vivir. Volver a entrar a un vestuario, el olor a pomada para calentar, volver a compartir una cancha con amigos de muchas batallas, Mario, Nacho, Chalo, el Cabe Durand, Manuel, Mauro, entre otros... y Agustín. Pero en definitiva, todos los que estuvimos el sábado en el CASI estábamos ahí para decirle gracias nuevamente a este pequeño grande de nuestro rugby.
Ya escribí sobre Ficha hace unos meses cuando anunció su retiro del seleccionado así que no quiero ser repetitivo.
Y si bien siempre habrá lugar para diferentes comentarios y opiniones y no soy un fanático de las comparaciones, para mi el sábado homenajeamos todos al hombre más importante de la historia de nuestro rugby... Por lo que hizo dentro de la cancha, por lo que hizo en los distintos países donde vivió, por lo que hizo por sus amigos y equipos con quienes jugó, por lo que hizo fuera de la cancha y lo que sigue y seguirá haciendo para el rugby argentino dentro de la UAR, para nuestro deporte y para que su estructura siga creciendo.
El broche de oro fue la fiesta del sábado, en una noche divertida e inmensamente emotiva, con videos, mensajes, y unas palabras finales del mismo GUS que nos hicieron poner la piel de gallina a todos.
El sábado, dentro de un marco de amistad y de relajo, no tengo dudas que fue el partido más importante en la vida de Agustín.
Fue el partido de la amistad, del aprecio, del cariño y los afectos, como le dijo el Tano Loffreda. No caben dudas de que debe tener una vitrina de trofeos, de premios, de copas, de medallas y de reconocimientos.
Pero lo que pasó este fin de semana es sin dudas el mejor premio y el que le llenó el corazón. El reconocimiento y el afecto de todos los que lo conocemos bien y tal cual es.
Por mi parte, fue un placer y un orgullo haber jugado con él y hoy poder considerarlo un amigo.
Luego de mi retiro del seleccionado allá por el 2004 y luego mi vuelta a la Argentina, el contacto con Agustín, por razones obvias y a veces no tanto, je, fue cayendo un poco (debo tener record de mensajes en su celular sin respuesta).
Y hoy, 5 años después, me llenó de alegría la invitación a estar allí con él, especialmente en esa comida del viernes a la noche donde estaban sus afectos más cercanos.
Quiere decir que en algún momento de toda su extensa y exitosa carrera, habré aportado algo, aunque sea pequeño.
Salud amigo, te fuiste con el tanque vacío, como querías y con dos días mágicos.
1 de 3
Diego Albanese
Blog
Rugby
Diego Albanese fue uno de los jugadores más destacados del rugby argentino de los últimos años. Con Los Pumas, jugó 55 partidos y tres Mundiales. Además, anotó el famoso try que en 1999 sirvió para que su seleccionado venciera a Irlanda, y así avanzara a cuartos de final de un Mundial por primera vez en su historia.
A fines de 2007 puso fin a una extensa carrera como jugador, luego de retornar a la primera división del San Isidro Club, su club de origen, tras varios años en Europa. Allí se desempeñó en Grenoble en Francia y en Gloucester y Leeds Tykes en Inglatera. Además integró los combinados por invitación de Barbarians britanicos y Barbarians neocelandeses. En 2008 tuvo su primera experiencia como entrenador, conduciendo de manera compartida a Los Pumitas en el Mundial Sub 20 disputado en Gran Bretaña. Desde 2007 forma parte del equipo de comentaristas de ESPN. Durante el Mundial, además de participar de las transmisiones televisivas, dejó registradas sus impresiones en este Blog, que ahora es el lugar en el que regularmente comparte sus comentarios sobre lo mejor del rugby argentino e internacional.