Zona ESPN: Darvish coquetea con juego perfecto
¿Acaso este equipo podría ser dejado sin hits unas seis veces este año?
Baseball Prospectus proyecta que la alineación de los Astros bateará para .236/.303/.385 este año. Y eso mis amigos, eso es bien difícil de conseguir en esta época.
En los últimos 20 años, solo un equipo de la Liga Nacional ha igualado o ha jugado por debajo de esos números. Y ese equipo fue ...
Los Astros del año pasado (.236/.302/.371).
Quienes fueron dejados sin hits en solo un partido en toda la temporada, en lo que vale (por Matt Cain). Así que hagan sus apuestas.
Por otro lado, los Astros juegan ahora en una división que incluye a Félix Hernández, Jered Weaver, Jarrod Parker, Brett Anderson y un sinnúmero de brazos vivos. Y ahora están en la misma liga que Justin Verlander, Max Scherzer, David Price, Chris Sale, Jon Lester y CC Sabathia. Entre otros.

En otras cositas de Darvish...
• Solemos pensar que los partidos sin hits y los juegos perfectos son, en su mayoría, sucesos aleatorios y casuales. Pero eso no describiría lo que ocurrió en este partido. De hecho, nunca ha habido un lanzador más dominante que Darvish en su actuación del martes cuando le rompieron su juego perfecto con dos outs en la novena entrada. Nunca.
Hasta que Marwin González conectó ese sencillo al central, Darvish había hecho 109 pitcheos y los Astros solo habían puesto en juego 12 de ellos en toda la noche lo que significa que ellos acumularon más ponches (14) que pelotas en terreno bueno (12). Increíble.
De acuerdo con el valioso libro de estadísticas y records de Joe Taxiera, "A Unique Look at Big League Baseball," Darvish fue el 11º lanzador en la historia al que le rompieron un juego perfecto con dos outs en la novena entrada. Ni uno de los anteriores 10 habían ponchado al menos 14 de los primeros 26 bateadores. Y solo dos de esos pitchers llegaron al doble dígito en abanicados:
Mike Mussina de los Yankees (13), el 2 de septiembre del 2001, ante los Medias Rojas.
Dave Stieb de los Azulejos (11), el 4 de agosto de 1989, ante los Yankees.
Así que este fue, de forma oficial, el roce con la perfección más poderoso que jamás hayamos presenciado.
• Otra rareza: Los Astros pasaron 50 años en la Liga Nacional y nunca fueron dejados sin hits en un partido llevado a cabo en Houston. Y entonces en su segundo partido en la Liga Americana por poco son dejados sin imparables.
• Y aquí otra más: Hasta la pasada temporada (cuando Cain lo hizo), solo había habiado un partido perfecto en la historia en la que un lanzador consiguiera 14 ponches o más. Sandy Koufax fue quien lanzó ese partido, el 9 de septiembre de 1965. Entonces nosotros casi pudimos ver dos de esos partidos en un periodo de 9½ meses ante el mismo equipo. Algo loco.
• OK, y qué tal otra más: En caso de que los Astros fuesen víctimas de un partido perfecto, al menos ellos habrían tenido la (ejem) solución perfecta para responder al día siguiente al colocar en la loma un lanzador que ha logrado un partido perfecto (el abridor del juego del miércoles fue Philip Humber, quien lograra uno el año pasado).
• Así que, ¿cuán dominante fue Darvish en este partido? Logró que los Astros abanicaran y fallaran unas 27 veces. Como reportó el departamento de Estadísticas e Información de ESPN, solo un lanzador en los últimos cinco años había logrado más fallos en cualquier apertura: Francisco Liriano (30), contra Oakland el año pasado.
• En aras de la comparación, esos son tres abanicadas y falladas contra Darvish en una noche más que las logradas por Aaron Cook en sus últimas ocho salidas de forma combinada. Los datos de Cook en esas ocho aperturas, de acuerdo a PitchFX: 540 pitcheos, 24 fallos.
• Una nota refrescante de parte del Elias Sports Bureau: Si Darvish hubiese conseguido ese out 27, se habría convertido en el primer lanzador en conseguir un juego perfecto en su primera salida de cualquier temporada.
• Una pregunta divertida de parte del seguidor de mi cuenta de Twitter Jorge J. Muniz Ortiz: ¿Acaso Darvish tiene el nombre más corto de algún lanzador que haya conseguido un juego perfecto? Y la respuesta es: No con un asterisco. Un tipo llamado Cy Young lanzó el primer juego perfecto en la era moderna, el 5 de mayo de 1904. Sin embargo&
Como saben ustedes, aficionados a Cy Young, el primer nombre real de Young era Denton. Así que si descartamos los apodos, Darvish habría roto el record compartido con Roy Halladay, Len Barker, Jim Bunning, Don Larsen y Lee Richmond. Casi, casi.
• Y una cosa más que habría hecho este juego perfecto particularmente increíble: Para lanzar un partido perfecto, no se pueden dar boletos gratis, ¿correcto? Bueno, esta fue la salida No. 31 en la carrera de Grandes Ligas de Darvish. ¿Saben cuántas veces no dio boletos en sus anteriores 30 salidas?
¡Por supuesto, la respuesta es ninguna!
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¿El más crucial de Azulejos? José Bautista
DUNEDIN, Fla. -- Parecía ser otro swing poderoso contra una recta en cuenta de 2-0 en la parte interior del plato, el tipo de lanzamiento que José Bautista ha destrozado durante los últimos tres años.
Nadie sabía que se convertiría en el swing que estropeó la temporada de los Azulejos de Toronto de una vez y por todas.
"Tal vez tenía mucha resina de pino, o aguanté el bate por demasiado tiempo", dice Bautista ahora, siete meses después. "Pero sentí un pop, un dolor agudo".
Lo que sintió, resultó ser un desprendimiento parcial del soporte del tendón en la muñeca izquierda. Eso fue el 16 de julio. Pero excepto por cinco apariciones unas semanas después, su temporada ya había terminado.
Y para su equipo, que quemaba la Liga de la Toronja para esta misma época el año pasado, El Final de su bateador más temido era básicamente El Final, punto.
Mira los números:
El día que José Bautista se lastimó la muñeca, los Azulejos tenían récord de 45-44 y estaban a seis carreras de distancia del liderato de las mayores en carreras anotadas.
De ese momento en adelante, jugaron para 28-45, anotaron la menor cantidad de carreras en la Liga Americana y empataron en tercer lugar por menos carreras anotadas en las mayores.
¿Crees que fue un incidente relacionado? Si no lo crees, tengo unas propiedades en Manitoba para estafarte.
AP Photo/The Canadian Press/Nathan DenetteJosé Bautista dice que la mueñaca se siente muy bien tras su rehabilitaciónBueno, sólo digamos que el hombre que lidera las mayores en jonrones desde el Día Inaugural de 2010 (aunque no jugó durante casi media temporada) es uno de esos tipos.
Ahora, para ser completamente justo y preciso, no fue la lesión de Bautista solamente lo que acabó con los hermosos sueños de los Azulejos en 2012.
Perder tres lanzadores abridores en cinco días en junio -- eso no fue muy útil. Imponer una marca récord de franquicia por la mayor cantidad de días en la lista de inhabilitados del roster completo (1,278) -- eso tampoco era parte de paradigma.
¿Pero perder a un compañero que llevaba ritmo de conectar 50 jonrones? Si eso no está al tope de su lista de situaciones fatales, de seguro está muy cerca.
"Pare ser justo con el resto del equipo, él no fue el único que sucumbió", dice el gerente general Alex Anthopoulos. "Pero es mucho más fácil de reemplazar a tu noveno bate cuando se lesiona. Cuando pierdes tu tercer bate, vas a sentir el impacto".
¿Así que cuán grande fue ese impacto? De cierta forma, Bautista es una prueba viviente de que, aparentemente, hay cosas que las Victorias Sobre el Jugador Reemplazo (WAR, por sus siglas en inglés) no se pueden medir.
Según los cálculos de WAR de baseball-reference.com, él llevaba un ritmo de unas seis victorias más que el jugador reemplazo promedio. Así que perderlo en el momento que lo perdieron sólo debió costarle a su equipo de dos a tres victorias el resto del camino. Eso es en teoría.
Pero si tú viste cómo trataban de ganar los Azulejos, construir una alineación o incluso funcionar fuera del terreno sin el Lion King del clubhouse el año pasado, parecía claro que el efecto cascada de su ausencia valía mucho más que una victoria por mes.
"Cuando un tipo como ese cae", dice el catcher J.P. Arencibia, "todo el mundo sufre".
Pero el año pasado es historia clásica ahora, algo así como la Guerra del Peloponeso. Y la Macarena. Así que no hay por qué especular mucho más sobre qué pudo haber sucedido si Bautista o sus múltiples compañeros lesionados se hubieran mantenido saludables el año pasado. Llegó la hora para una nueva pregunta, más relevante:
¿Cuán importante es José Bautista para este equipo, cargado -- ¿o será recargado? -- como parecería ser?
Todo lo que se habla esta primavera ha sido sobre los nuevos jugadores que han llenado el equipo con tanto positivismo -- José Reyes, R.A. Dickey, Josh Johnson, Mark Buehrle, Máicer Izturis, Melky Cabrera y el resto. Pero cuando se le pregunta al manager si él piensa que Bautista todavía es su jugador más importante, John Gibbons ni lo piensa.
"Estoy de acuerdo", dice. "Mira lo que ha hecho en los últimos años. Es una amenaza, en cualquier parque. Y los jonrones ganan. Son carreras instantáneas. Tú puedes jugar un partido cerrado, y con un solo swing del bate de ese tipo, se acabó el juego. O puede ser el tipo que, el otro equipo tiene tanto cuidado con él, que toma la base por bolas y ahora tienes ese corredor en base que necesitas para comenzar a girar la rueda".
"Cuando tú tienes tipos como ese, hay algo de ellos", dice Gibbons. "Tú no puedes ganar sin ellos".
Así que si el manager pudiera tener un deseo hecho realidad este año, estaría muy tentado a desearle salud a Bautista, desde el Juego 1 hasta el 162. ¿Y cuán saludable está el jugador más importante de los Azulejos? Bueno, él habla como si fuera el hombre más saludable de Norteamérica.
"Yo me siento bien", dice, cinco meses y medio después de pasar por la cirugía que reparó el tendón de la muñeca.
Es un procedimiento bastante sencillo", continúa. "Siempre y cuando puedas sanar bien, no debes haber problemas de recuperación. La gente se hace esa cirugía todo el tiempo y regresan. ... Yo hice mi investigación, y es cierto. Es una cirugía bastante común para los peloteros. Es decir, no es tan común como [la cirugía] Tommy John, o la cirugía del hombro. Pero la gente que se ha hecho esa misma cirugía ha tenido una buena tasa de recuperación".
Luego menciona una lista de jugadores que han tenido que hacerse esa cirugía: Sam Fuld es uno (con el mismo cirujano, el doctor Thomas Graham). Gary Sheffield es otro. Y Mark DeRosa, quien está en el mismo camerino, a unos 50 pies de distancia.
Pero es gracioso que mencione ese nombre, porque la cirugía de DeRosa en 2009 no debería llenar a Bautista, ni a nadie, de optimismo. ¿Por qué? Porque "no funcionó", dice DeRosa ahora.
"Yo soy un tipo difícil para hablar de eso", dice, "porque personalmente siento -- y no es por dar excusas -- que eso lastimó mi carrera entera en las mayores desde entonces. He visto mi poder cortado a la mitad".
Ahora, obviamente, DeRosa está muy lejos de servir como una comparación perfecta a José Bautista. Uno es un jugador súper utility que ha tenido dos temporadas de 20 jonrones en 15 años de experiencia en las mayores. El otro había tenido temporadas seguidas de 54 y 43 jonrones cuando se lastimó el soporte del tendón el pasado mes de julio.
Pero DeRosa estaba en medio de las mejores dos temporadas de su carrera en términos ofensivos -- 21 jonrones en 2008, 23 en 2009 -- cuando se lastimó la muñeca. Ha bateado exactamente un jonrón en tres temporadas desde entonces. Así que su consejo para José Bautista en esta primavera es:
No trates demasiado fuerte.
"Como bateador, tú siempre quieres estar en la jaula", dice DeRosa, quien fue firmado por los Azulejos por un año y $750,000 en el invierno. "Tú siempre tratas de seguir trabajando en tu talento. Pero llega el punto en el que hacer demasiados swings con esa muñeca es detrimental. Especialmente para él. ... Cuando tú eres tercer bate, y eres un bateador de 40-50 jonrones, no es fácil aguantarse de vez en cuando".
Pero a diferencia de DeRosa, quien trató de jugar con todo y las lesiones de la muñeca de 2009, Bautista apagó sus propios intentos de regresar casi inmediatamente en agosto, y luego se hizo la cirugía el 4 de septiembre. Y ahora, basado en cómo se siente y al hacer swing con el bate, dice que no tiene ninguna preocupación sobre si su muñeca tolerará toda la temporada, y más.
"Si tuviera dolor de la muñeca, o si no me sintiera lo bien que debería sentirme, entonces tal vez", dice. "Pero yo me siento bien. Ese pensamiento no pasa por mi mente".
AP Photo/Seth WenigJosé Bautista se lesionó al hacer swing en un partido ante los Yankees el 16 de julioY ese parece ser el caso. Así que si Bautista pasa más tiempo de la primavera pensando en el talento a su alrededor que en el soporte del tendón, podemos entender el porqué.
Fue hace casi exactamente dos años atrás, cuando los Azulejos lo firmaron por una extensión de cinco años y $65 millones, que Anthopoulos le dijo que venían días mejores para su equipo. ¿Y qué te parece? El gerente general no estaba hablando por hablar para mantener al caballo en el establo.
"Yo no quiero decir que él me lo prometió", dice Bautista ahora. "Pero él lo mencionó. Él lo utilizó como una herramienta de reclutamiento, como un incentivo adicional para que yo firmara ese contrato. Él dijo, 'Cuando llegue el momento, durante tu tiempo aquí, vamos a juntar un equipo que será capaz de competir, y estar en playoffs, y ser contendiente, año tras año'. Bueno, yo firmé un contrato de cinco años. Así que, obviamente, no tenía sentido que lo hiciera en mi último año".
¿Pero sabes qué clase de equipo quería construir realmente Alex Anthopoulos en aquel momento? Un equipo con tanto talento y profundidad, que podía sobrevivir cualquier lesión del roster -- incluso a José Bautista.
"Cuando conseguí este trabajo por primera vez como gerente general", dice Anthopoulos, "me preguntaron quién yo pensaba que era el rostro de esta franquicia. Y dije que mi esperanza era que, en algún momento, cuando nos convirtiéramos en un equipo contendiente, que no tuviéramos una cara. Y use a los Filis, los de 2010, como ejemplo [de un equipo] con suficientes jugadores de impacto para no tener que depender tanto de un solo jugador. Yo creo que si tú dependes mucho de un solo jugador, en este deporte, es difícil ganar. Si tú miras los grandes equipos, los equipos contendientes, ellos no tienen una cara solamente".
"Un deporte como la NBA es distinto. Un tipo puede hacer ganar o perder a tu equipo. Él jugará 42 de los 48 minutos por noche y domina. Pero en el béisbol, es distinto. Y lo hemos visto aquí. Teníamos a Roy Halladay. El mejor abridor de la liga. Ganó el Cy Young. Pero un solo jugador no puede cargarnos hasta los playoffs. Así que en el béisbol, más vale tener profundidad. Tú necesitas jugadores de impacto para ganar. Pero más vale que tengas más de uno".
Y su equipo ahora lo tiene -- con un ex campeón bate (Reyes), un ganador del Cy Young (Dickey) y uno de los abridores de más entradas lanzadas en los años 2000 (Buehrle) unidos a un toletero de 42 bambinazos (Edwin Encarnación) y a una de las estrellas en ascenso (Brett Lawrie).
Nada de eso, claramente, ha pasado desapercibido ante el hombre del medio de la alineación.
"Yo he estado en equipos talentosos", dijo Bautista. "Pero yo nunca me he sentido parte de un roster de 25 jugadores tan cargado como este".
Así que ahora, todo lo que tiene que hacer ese roster es jugar de la manera en que fue construido. Uhh, eso y mantener feliz -- y saludable -- a su jugador más importante, como se siente en este minuto.
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Mi historia favorita sobre Earl Weaver
Mi historia favorita de los anales del fenecido Earl Weaver:
No podría ni decir en qué año sucedió. En algún momento tarde en la década del 70. Sólo recuerdo que estaba cubriendo una serie entre los Orioles y los Medias Rojas en Fenway Park. Y las cosas no le iban bien a los Orioles en ese momento.
Mi recuerdo es que habían perdido como cinco juegos consecutivos. Pero luego de este juego en particular, Weaver se tiró hacia atrás en su silla detrás del escritorio de su oficina y anunció:
"No estoy preocupado".
Yo estaba entre un grupo de escritores, sentados y parados dispersos en su oficina. Finalmente alguien preguntó: "¿Por qué no está preocupado?".
Earl nos miró y dijo, inexpresivo: "Tengo un arma secreta".
Ahora, déjenme asegurarles. Nada captura la atención de una multitud mediática más rápido que el término "arma secreta".
Así que nuestra respuesta, naturalmente, fue, "¿Un arma secreta? ¿Cuál es?".
Earl nos miró, levantó el dedo y dijo, "Regreso ahora". Entonces se fue de la oficina -- a darse una ducha.
Ahí estábamos, sin saber qué hacer. Normalmente, iríamos a los vestuarios a hablar con los jugadores. Pero dos frases importantes lo habían cambiado todo -- y nos había impregnado una especie de hechizo mágico.
Primero: "Regreso pronto". Segundo: "arma secreta".
Oye, si una leyenda viviente va a "regresar pronto" -- en cualquier momento, supuestamente -- y está a punto de revelar su "arma secreta", ¿te irías del lugar?
Respuesta correcta: por supuesto que no.
Así que nadie se movió... hasta que finalmente regresó... luego de 15 minutos.
Pareció una hora.
Regresó y comenzó a abotonarse la camisa, sin decir una palabra. Entonces repetimos la pregunta que nos había dejado paralizados por los pasados 15 minutos: "Entonces, ¿cuál es tu arma secreta?".
Earl Weaver comenzó a reírse a carcajadas.
"Aw", dijo, "no hay ninguna arma secreta. Yo no quería que ustedes se fueran".
Así era Earl Weaver. Incansablemente entretenido. Un manager brillante. Un personaje del béisbol fuera de serie que dejó su huella en todas las personas que conoció.
En algún lugar allá arriba, hay una fila de gente en el cielo quienes se están riendo sin parar -- al menos los que no son árbitros.
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Las pesadillas del calendario de octubre
Por alguna razón, nadie por ahí (excepto nosotros) parece estar nervioso por las peores pesadillas de la programación del béisbol de octubre. Pero vamos a decir que en unos pocos días, eso podría cambiar. Seguro que podría.
¿Qué pasaría, pregunto, si los Yankees de Nueva York, Orioles de Baltimore, Atléticos de Oakland y Angelinos de Los Ángeles terminan con el mismo récord? Bueno, la Serie Mundial acabaría cerca del día de Acción de Gracias. Pero esa es al parecer la única buena noticia.
Aquí están los diferentes escenarios de desempate que podrían tener lugar en la Liga Americana:
Empate de cuatro vías
Si los Yankees, los Orioles, los Atléticos y los Angelinos empatan, éste es el escenario de locura que se pondría en marcha:
Los Yankees y los Orioles tendrían que enfrentar a Baltimore el día después que termina la temporada (el jueves 4 de octubre) para resolver la División Este de la Liga Americana. Mientras tanto, los Ángeles y los Atléticos iniciarían las festividades del desempate por el comodín enfrentándose el próximo jueves en Oakland. El ganador de ese partido sería considerado "el primer equipo comodín".
El perdedor del enfrentamiento en el Este de la Americana viviría para jugar otro día -- frente al perdedor entre los Angelinos y los Atléticos, en uno de los dos lugares, para el boleto final de comodín. Pero, ¿dónde? Nadie tiene la menor idea.
Si los Orioles pierden ante los Yankees, tendrían que subirse a un avión, cruzar tres zonas horarias y jugar en Oakland o Anaheim, en cualquiera de los dos lugares, el viernes, porque perdieron la serie de la temporada tanto contra los Atléticos (4-5) como contra los Angelinos (2-7).
Pero si fueran los Yankees quienes juegan ese partido de comodín, funciona al revés. Serían anfitriones bien de los Angelinos o de los Atléticos. Así que de cualquier manera, los dos partidos de desempate tendrían que ser el día jueves, sólo para dejar tiempo para todas las posibilidades de viaje de costa a costa -- y porque nadie sabría en qué costa sería el juego del viernes hasta después de los juegos del jueves. ¿Así que tengo todo eso? No importa cuáles sean los resultados del jueves en el Este de la Liga Americana, alguien tiene que cruzar el país para jugar a ese partido de comodín al día siguiente. Simplemente no sabríamos dónde hasta que se jueguen todos los partidos.
Y si el equipo que recorre todo el bueno y viejo Estados Unidos gana ese juego de comodín, se tiene que trepar de nuevo en el avión y volar de vuelta a través de las zonas horarias -- porque entonces será anfitrión de los juegos 1 y 2 de la Serie Divisional.
Perfecto.
Triple empate
¿Y qué si sólo tres de esos equipos empatan por el segundo comodín? En dependencia de cuáles equipos empaten, se pone más loco.
Empate entre los Orioles-Angelinos-Atléticos
Si estos tres equipos terminan empatados, los Angelinos podrán elegir si juegan un partido en la carretera o dos en casa. Eso se debe a que tuvieron el mejor récord frente a frente entre los tres. Adivinamos que optarían por jugar sólo una vez. Pero puede ser que deseen reconsiderarlo, a menos que quieran arriesgarse a otro derroche de millas de viajero frecuente.
Si eligen el partido fuera de casa, entonces hay un juego entre Angelinos y Orioles el jueves, en Oakland. Pero si los Orioles ganan ese enfrentamiento, eso significa que (en teoría) tanto los Angelinos y los Orioles tendrían que viajar a Baltimore para el juego de comodín al día siguiente. Así que, ¿elegirán los Angelinos dos partidos en casa en lugar de uno fuera? Interesante pregunta.
Empate Yankees-Angelinos-Atléticos
Un desastre similar se presenta si estos tres clubes empatan. Pero esta vez serían los Yankees quienes tendrían que decidir si juegan dos partidos en el Yankee Stadium o un juego en la Costa Oeste. No sería una decisión fácil. ¿Verdad?
Digamos que escogen los dos partidos en casa. Esto crea grandes dolores de cabeza para sus dos oponentes potenciales.
Entonces los Angelinos se verían obligados a jugar el miércoles en Seattle (su último partido de la temporada regular) y ese juego de desempate el jueves en Nueva York. Y si los Yankees se ocupan de sus negocios y ganan ese enfrentamiento, los Atléticos tendrían que volar al este y jugar el viernes en Nueva York.
Pero, ¿supongamos que los Angelinos ganen ese desempate el jueves en Nueva York? Ay, muchacho. Más locura.
Entonces los Angelinos serían programados para jugar el viernes de regreso en la zona horaria del Pacífico en Oakland, al menos en teoría, después de jugar el miércoles en la zona horaria del Pacífico y el jueves en la zona horaria del Este. Pero es casi seguro que el béisbol intervendrá y pautará ese juego para el sábado.
Mientras tanto, imagínate el destino de los Atléticos. Estarían sentados en Oakland, viendo el juego de los Yankees y los Angelinos -- sin saber si al día siguiente tendrían un partido en Nueva York o un juego en casa contra los Angelinos el viernes o el sábado.
Pero esa situación se produce sólo si los Yankees deciden lanzar los dados en dos partidos en casa. Si los Yankees eligen jugar un partido, es un escenario completamente diferente.
Si van por ese camino, por lo menos los Yankees luego sabrían con seguridad que estarían jugando en California el viernes. Simplemente no sabrían dónde en California, hasta que los Atléticos y los Angelinos terminen de jugar en Oakland el jueves, debido a que el ganador de ese partido del jueves será la sede del partido del viernes. Así que, ¿se subirán a un avión y harán círculos en el desierto hasta que el juego haya terminado? Puede ser que tengan que hacerlo.
Y, por supuesto, si ganan los Yankees el jueves, su primer partido de la Serie de División sería (¿dónde más?) de vuelta en Nueva York.
Esperemos que disfruten de la comida de avión.
Empate Yankees-Orioles-Angelinos
Este es otro escenario complicado -- ¡por supuesto!
Primero en el orden del día: Decidir el Este de la Americana. Así que los Yankees y los Orioles jugarían el jueves en Baltimore. El ganador es el campeón de la División Este. El perdedor tiene que (lo has adivinado) salir corriendo al aeropuerto y jugar el viernes en Anaheim. ¿Por qué? Debido a que el béisbol por alguna razón decidió hacerlo de esa manera. Así que el perdedor del partido de desempate de la división se supone que juegue en el estadio del otro equipo involucrado en este empate. Así que no te preguntes por qué. Tal vez esta fórmula fue ideada por la industria aérea.
Nos has entendido.
Y si ese equipo de la División Este de la Liga Americana vuela muchas zonas horarias al oeste y supera a los Angelinos, usted ya sabrá para ese momento dónde comienza la Serie Divisional. Regresa al este.
Obviamente.
Empate Yankees-Orioles-Atléticos
Lo mismo. Los Yankees y los Orioles juegan el jueves en Baltimore. El perdedor juega el viernes en Oakland. El ganador será el anfitrión del juego 1 de la Serie Divisional -- en una costa o la otra.
¿Y la moraleja de la historia? ¿Alguien tiene algunos buenos remedios caseros para la resaca del viajero?
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La búsqueda de la Triple Corona por Miguel Cabrera
Pero ahora viene Miguel Cabrera a amenazar a forzar a la gente a aprender de nuevo a deletrear el apellido Yastrzemski. Y eso es algo hermoso. Pero como estamos a punto de reportar en esta edición de nuestro Boletín de Septiembre, hay varios tipos de historias para que Cabrera las logre, aún si no llegase a conquistar la Triple Corona:
• Comencemos con esto. Cabrera lidera la liga en promedio de bateo. Y lidera la liga en remolcadas. Y está segundo en la lista en jonrones (40), a dos de Josh Hamilton. Bueno, amigos, eso es algo más sorprendente de lo que pueden pensar.
¿Quién iba a creer que nos acercamos a casi medio siglo desde el ultimo ganador de una Triple Corona, y nadie había tenido una temporada en la que ganase dos de las tres patas de la trifecta y que terminara segundo en la tercera categoría? De hecho, solo hemos tenido dos peloteros que han terminado terceros en la categoría restante mientras ganaban dos de las tres patas:
Matt Kemp 2011 (lideró en jonrones y remolcadas, tercero en bateo)
• Y ahora otra increíble hazaña de Cabrera en el plato: Lidera la liga en bateo y remolcadas. Y además tiene 40 jonrones. ¿Me creerían si les digo que, en la historia del béisbol, solo dos peloteros han logrado eso sin ganar la Triple Corona? Aquí están:
Todd Helton 2000 (conectó 42 cuadrangulares, ocho detrás de Sammy Sosa)
• Hablando de Foxx, él tuvo su Doble Corona especial solo para él por más de 70 años, solo para que llegase Cabrera a dañarle la fiesta. De forma sorpresiva, en la era de la pelota viva, Foxx es el único pelotero en liderar la Liga Americana en bateo y remolcadas sin ganar la Triple Corona. Así que incluso si Cabrera no logra alcanzar a Hamilton en la contienda de cuadrangulares, si lidera la liga en las otras dos categorías, todavía estaría logrando algo bueno e histórico.
" Pasando a la Liga Nacional, por alguna razón, esa Doble Corona en particular (bateo y remolcadas) no ha sido tan rara. Pero aún así solo se ha logrado apenas seis veces en los últimos 85 años:
Stan Musial 1948
Tommy Davis 1962
Joe Torre 1971
Al Oliver 1982
Helton 2000
Matt Holliday 2007
De ese grupo, solo un pelotero tuvo la oportunidad real de ganar la Triple Corona en las últimas dos semanas de la temporada. Y ese fue el gran Stan Musial, en 1948.
Ralph Kiner y Johnny Mize quedaron empatados en el liderato de la liga en jonrones esa temporada, con 40. Musial tenía 38 cuadrangulares restándole nueve juegos en la campaña, pero solo logró conectar uno más para quedarse a uno de los líderes.
• Esperen. La cosa se pone mejor. Además de Musial, solo un pelotero más en la era de la pelota viva se las arregló para liderar su liga en bateo y remolcadas y terminar a la misma distancia que se encuentra ahora Cabrera en cuadrangulares (dos o menos). Este hombre fue:
El inmortal Rogers Hornsby en 1921 conectó 21 jonrones y terminó segundo en la liga, a dos del elocuentemente apodado George (High Pockets [Bolsillos Altos]) Kelly.
• Aparte de las Triples Coronas, Cabrera tiene oportunidad de lograr otras gestas que capturaron nuestra atención. Por ejemplo, se encuentra a punto de convertirse en campeón de bateo en temporadas consecutivas.
El único jugador activo que puede reclamar esa proeza: Joe Mauer (2008-09).
El único otro Tigre que ha logrado eso: Un tipo llamado Ty Cobb, quienquiera que sea (lo hizo ocho veces).
• El lograrlo o no de forma consecutiva, el ser dos veces campeón de bateo es una rareza en esta era post Gwynn y Boggs. Los únicos dos jugadores activos que han ganado dos campeonatos de bateo: Mauer y Ichiro Suzuki (2001- 2004).
" Finalmente, incluso si Cabrera no gana la Triple Corona, él ya es uno de tres jugadores activos que han liderado su liga en las tres categorías de la Triple Corona en algún punto en sus carreras solo que no en la misma temporada. Los otros:
Alex Rodríguez (cetro de bateo 1996, cetro de jonrones 2001-02-03-05-07, cetro de remolcadas 2002-07)
De hecho, si Josh Hamilton termina como líder en cuadrangulares, se uniría a esta lista. Pero suficiente sobre él. Se supone que esta fuera una edición dedicada a Miguel Cabrra en el Boletín Histórico de Septiembre. Y como han notado, hay muchas cosas históricas de las cuales debemos estar pendientes.
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¿Cuánto vale ahora Melky Cabrera?
Así que ahora ¿cuánto vale ahora? Escuchamos una predicción de que todavía es posible que pueda conseguir un contrato de tres años por $30 millones. Pero esa es visión minoritaria. Un ejecutivo llegó tan lejos como para decir que ahora tiene que ignorar todo lo que él ha hecho en los últimos dos años y decir en cambio: "Cualquiera que fuera el tipo de bateador que uno pensaba que era antes, ahora hay que mirarlo como ese tipo de bateador ahora. Uno no puede confiar en lo que él ha hecho en los últimos dos años, si es que vuelve a hacerlo."
¡Rayos!. Si ese es el caso, el hombre acaba de dejar escapar entre $50 y $75 millones de su bolsillo -- porque antes del año pasado, él era un bateador de por vida de .267 con un OPS en su carrera de .707, que conectaba ocho o nueve jonrones por temporada, que fue dejado libre gracias a eso y que tuvo que firmar un contrato de un año por $1.25 millones con los Reales. Va a obtener más que eso en este invierno, en teoría. Pero no va a poder asegurar el futuro de las generaciones siguientes de los Cabrera. Eso ténganlo por seguro.
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¡Escuchen! Chapman es el Cy Young
Si la temporada terminara hoy (algo muy poco probable), lamento tener que informar al Club de Fanáticos del Nudillero que el ganador del Cy Young de la Liga Nacional del 2012 no debería ser R.A. Dickey.
Asimismo, tampoco sería Johnny Cueto. O Jordan Zimmermann. O Ryan Vogelsong. O cualquier otra persona cuya descripción de trabajo incluya las palabras "lanzador abridor".
No, señor. El ganador del Cy Young debe ser el primero, el único, Aroldis Chapman.
He votado en una media docena de elecciones para el Cy Young en los últimos años. Tengo que escoger a un ganador -- para la columna escrita y tiempo de transmisión -- cada temporada. Por eso entiendo que nuestra misión como votantes del Cy Young es simple. Sólo tenemos que responder a una pregunta sencilla.
¿Quién ha sido el lanzador más dominante en esta liga?
Amigos, si esa es la pregunta, ¿cómo puede haber una respuesta este año que no sea Aroldis Chapman?
Si usted habla con los bateadores sobre los lanzadores en la carrera del Cy Young, te dirán que admiran a Dickey. Respetan a Cueto. No les divierte enfrentarse a Zimmermann. No les interesa en lo absoluto batear contra el cerrador candidato, Craig Kimbrel. Pero, ¿sabes lo que piensan de Chapman? Lo puedo resumir en una palabra:
Miedo.
"Tantos muchachos en la actualidad lanzan a 100 (millas por hora)", dijo Skip Schumaker, "pero nunca he visto a nadie con una recta como la suya".
"Ridículo" es una palabra excelente para describir los números que Chapman acumula este año.
• Comience con esta: 106 ponches, 25 hits. A menos que algo extraño suceda, los números de este hombre se proyectan a convertirlo en el primer lanzador de relevo de la historia con más de 110 ponches que hits. Demencial.
• Luego está la siguiente: Este hombre tiene un promedio de casi 17 ponches por cada nueve entradas (16.74, para ser exactos). ¿Cuántos otros lanzadores en la historia han hecho eso? Ninguno, por supuesto.
• Está bien, lo próximo: El promedio de bateo de los 216 bateadores que han tenido la desgracia de entrar en la caja contra Chapman este año es de un .127. ¿Quieres adivinar cuántos lanzadores en la era de la pelota viva han demostrado ser imbatibles en cualquier temporada de 50 entradas o más? Ni uno. (El récord es .133 contra Eric Gagne en su temporada ultra dominante del Cy Young en el 2003.)
• Mientras tanto, hablando de dominación de su liga: la ERA de Chapman contra la Liga Nacional este año -- en 47 viajes a la lomita -- es (¿estás listo para esto?) de 0.17. Eso significa 51.2 entradas, con una carrera limpia. Los bateadores de la Liga Nacional han bateado .099 en su contra (de 172-17). Se ha enfrentado a 190 bateadores en su propia liga. Sólo 34 han llegado a las bases.
• Luego están todos los ponches. ¿Te das cuenta que este hombre acumula más de cuatro ponches por cada hit que permite (4.24, para ser exactos)? Repito nuevamente, nadie ha hecho eso en un año en la que se lanzaran la misma cantidad de entradas. Sólo Gagne, en el 2003 (3.7) y Billy Wagner en 1999 (3.5) se han acercado un poco.
• Apuesto a que no sabías que Chapman tiene más ponches que los abridores de 11 equipos en el día de apertura... o que ha ponchado a más bateadores que dos de los lanzadores que integraron el equipo del Juego de las Estrellas (Matt Harrison, Wade Miley), así como Vogelsong ... o que sobrepasaría a cuatro equipos en ponches (Atléticos de Oakland, Reales de Kansas City, Azulejos de Toronto y Rockies de Colorado).
Increíble. Lo que hace todo esto especialmente increíble es que todo el mundo sabe lo que viene. Y sigue siendo la desesperanza.
"El tipo tira rectas", dijo Schumaker. "Eso es más o menos todo. Es decir, de vez en cuando mezcla con sliders, pero cuando estás allá arriba, lo que recibes es su recta. Todo el mundo lo sabe. Y no sólo no le batean, ni siquiera se pone la bola en juego".
¿Quieres hablar de dominio? Este hombre ha tirado 964 lanzamientos este año. Sólo un 9.9 por ciento de ellos (95) ha sido puesto en juego. Tienes que estar bromeando.
Sin embargo, yo no apostaría mi dinero del almuerzo a que Chapman se va a ganar este premio. ¿Sabes por qué? Debido a que el Cy Young se ha convertido en el premio de los lanzadores abridores, casi sin excepción. Solamente un relevista, (Gagne), ha ganado en los últimos 20 años.
Hace un par de años atrás hice una propuesta a la Asociación de Cronistas de Béisbol de los Estados Unidos de añadir un nuevo premio para honrar el mejor lanzador de relevo en cada liga. No porque crea que los relevistas son un grupo de muchachos con barba y citas divertidas que necesitan llenar sus vitrinas de premios. Es porque en las últimas dos décadas, los escritores han tenido bastante decidido el no votar por ellos. Para nada.
Cy Young. Jugador Más Valioso. Senador. Congresista. Premio ESPY. Cualquier cosa.
Se ha vuelto tan absurdo que el gran Mariano Rivera, uno de los jugadores más dominantes y marcadores de diferencia en los tiempos modernos, nunca ha ganado ninguno de nuestros premios. Ni siquiera ha estado cerca de ganarlo. ¿Cuán incomprensible es eso?
Si no hemos podido encontrar un premio que incluso podría ganar un lanzador de relevo tan grande como Rivera, parece que era cuestión de tiempo para que se inventara uno. Pero esa propuesta fue rechazada, por supuesto.
¿Y sabes qué me dijo la gente que se oponía?
Que si yo pensaba que un lanzador de relevo era tan bueno, tan dominante, que se merecía el premio Cy Young, pues que votara por él.
¿Sabes qué? Pensé que era un gran consejo, de tal manera que ahora asesoro a los votantes de todo el mundo a hacer exactamente eso.
La Fiebre de Cy Young de Aroldis Chapman. Agárrala, por favor.
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Créanlo o no, viene la expansión de la repetición en MLB
¿Por qué? No porque le coloque un asterisco al mágico juego sin hits deJohan Santana con los Mets. Si no porque se trató de un error descomunal del árbitro que no se suponía que ocurriera. Nunca más.

Eso es lo que dice el nuevo Convenio Colectivo. Acabo de volver a leerlo con mis propios ojos. Los jugadores y los propietarios que lo negociaron el pasado otoño -- una expansión de la repetición que incluye decisiones sobre jugadas buenas/foul y al ras del suelo. Y permítanme que les recuerde una vez más:
Se suponía que comenzara ESTE año.
Pero no fue así. Obviamente. No ha sido así porque las Grandes Ligas tenían que conseguir que el sindicato de los árbitros también lo firmara. Y, ¿adivinen qué? Eso nunca sucedió. Imagínate tú.
Una de las razones por las que no ha sucedido es porque las Grandes Ligas están presionando para cambiar el sistema de repetición completo -- por uno mejor. Es hora de decir adiós a la siempre entretenida visión de ver correr a los árbitros fuera del terreno para ver el monitor. En su lugar, las decisiones serían -- y deberían -- ser revisados de forma casi instantánea por un equipo independiente de árbitros de repetición. Y ese es el plan, cuando la repetición se expanda.
Excelente idea. Lástima que los árbitros no la han comprado todavía. Sin embargo, los árbitros tienen otra cosa pendiente, que específicamente tiene que ver con las cuestiones planteadas por esta jugada, por lo que queremos decir:
El árbitro del terreno declaró la bola foul. La persona que ve la repetición dice, "¿Eh? Esa pelota fue buena". Decisión cambiada. &133; Pero entonces, ¿qué pasa con Carlos Beltrán?
Si hubiese sabido que la bola era buena, ¿habría llegado a la segunda base? ¿A tercera base? ¿Habría jugado a lo seguro y se habría detenido en primera base? ¿Y en verdad podríamos saberlo alguna vez?
Cada vez que le pides a un árbitro que decida lo que podría, tendría o debería haber ocurrido, todos sabemos que se trata de una pesadilla lista para desplegarse -- por no hablar de la pelea de cerca de 11 minutos a la espera de desarrollarse.
Entonces, ¿cómo deberían manejarse situaciones como esas cuando una decisión de buena/foul y al ras del suelo se añadan a la agenda de la repetición? No hay una respuesta buena.
Ese ha sido siempre un problema para los árbitros -- la recolocación de los jugadores -- "porque nadie acepta cuando tú vuelves a colocar a los corredores", dice Jim McKean, un árbitro y supervisor de las Grandes Ligas durante mucho tiempo y quien ahora trabaja para ESPN como consultor de arbitraje.
¿Y qué sucede en este deporte cuando los managers se molestan? Escupen. Se ponen morados. Patean el terreno. Tiran las bases. Y aunque yo no haya hecho un estudio científico, puedo casi asegurar la respuesta de que las patadas en la tierra y la tendencia a ponerse morado tiende a afectar el ritmo del juego un poco -- lo cual parece contradecir el objetivo de aceleración que persigue el cambio del sistema de repetición.
Pero hay una manera para evitar todo eso, dice McKean.
"Si tú vas a ver la repetición y a decirle a los equipos, 'estamos colocando a los corredores y eso es todo (sin argumento)', eso es una cosa", dice McKean. "Pero si no lo haces así, te estás buscando problemas, porque por alguna razón nadie es feliz nunca con la forma de colocar a los corredores".
Así que esa es una regla que TIENE que estar conectada con cualquier expansión de repetición que venga: La decisión de las grandes repeticiones es definitiva. Sin gritos. Sin chillidos. Ni apelaciones a los árbitros en el terreno, ni a los magistrados de la Corte Suprema o a cualquier otra persona.
Pero mientras eso despeja las secuelas, no soluciona el gran problema existente aquí: tener a los árbitros aventurándose en el terreno del "y qué si &", y determinar lo que habría pasado si desde el primer momento ellos hubieran realizado la decisión correcta.
En el fútbol americano, que ahora lo reproduce todo excepto la tirada de la moneda, los oficiales están advertidos de no hacer sonar el silbato demasiado rápido después que se cae un balón, ¿verdad? Así que, ¿por qué los árbitros en el béisbol no podrían ser instruidos así: "en caso de duda en una decisión sobre una jugada buena/foul, declarar que la pelota es buena y luego ir a la repetición?"
De esta manera, los corredores pueden correr. Los jardineros pueden reaccionar. Y pase lo que pase, es mucho más fácil deshacerlo todo si la repetición muestra que la pelota fue mala que si fuera al revés.
Así que este parece que el camino a seguir. Pero McKean dice que es más fácil decirlo que hacerlo.
"¿Podría funcionar? Lo dudo mucho", dice. "Como árbitro, tú no puedes hacer eso mentalmente. Tienes que decidir sobre lo que se ve justo frente a ti. Es posible que desees hacer eso, pero sería casi imposible de realizar. Tienes que tomar una decisión, y creo que tienes que tomar la decisión que crees que es correcta".
“Sin embargo, por difícil que pueda resultar este problema, tenemos que recordar algo importante: Los árbitros tienen que tomar estas decisiones AHORA. Por lo tanto, no se trata de que esto es algo revolucionario.Ellos están definitivamente inclinados hacia la expansión de la reproducción. Es algo que va a suceder, y cuanto antes mejor.
” -- Ex árbitro de Grandes Ligas Jim McKean
Cuando se decide que un elevado muy largo es "jonrón", y luego las repeticiones muestran que la pelota golpeó la parte superior de la valla, ¿qué pasa? Los árbitros tienen que decidir si el bateador y los corredores avanzaron. Por supuesto que sí.
Y cuando hay interferencia de un aficionado en una buena bola sobre las líneas, ¿qué pasa? Los árbitros tienen que decidir si el bateador y los corredores avanzaron. Por supuesto que sí. Si tienen que hacerlo sobre decisiones de buena/foul, ¿cuál es la diferencia?
"No es exactamente la misma cosa", dice McKean. "Pero es más o menos la misma cosa".
Así que aceptémoslo: Esto podría complicar un poco el mundo de los árbitros -- y pedimos disculpas a Joe West por ese inconveniente ahora -- pero no es un ultimátum.
Y al final, no lo será, -- ya que están por venir más repeticiones. Es casi seguro para el próximo año. Y las fuentes dicen que buena/foul y al ras del suelo son sólo el comienzo.
Una vez que el béisbol ponga el nuevo sistema de repetición en marcha y funcione sin problemas -- con árbitros reales a cargo de la revisión de estas decisiones en la Sede Mundial de Reproducciones de las Grandes Ligas, - es casi seguro que la próxima ola de las repeticiones venga poco después.
Bud Selig podrá tener sus reservas, pero hay planes en desarrollo para la revisión de las jugadas en el plato, algunas decisiones en las bases y quizás más. ¿Apelaría Jim Leyland por justicia si la decisión del tercer strike de foul de la semana pasada se hubiera podido revisar con la nueva ola de revisiones implementada? Es demasiado pronto para decirlo. Pero no es imposible.
"Ellos están definitivamente inclinados hacia la expansión de la reproducción", dice Jim McKean. "Es algo que va a suceder, y cuanto antes mejor".
Y por eso, cantemos todos en voz alta y sostenida: "Amén". Lo último que este deporte necesita son juegos sin hits -- o cercanos a cero hits -- con un asterisco que diga:
* -- Vaya. Lástima que no pudimos utilizar las máquinas de reproducción.
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Monstruoso mes de abril para Matt Kemp

Espero que me perdone si eso no fue exactamente lo que dijo. No soy un propulsor de tomar notas mientras manejo a 62 millas por hora. Pero cómo sea que lo dijo Charley Steiner, recibí el mensaje.
Matt Kemp ha sido el centro de atención durante todo el mes de abril. Era momento de determinar si, en efecto, está teniendo el mejor abril de la historia.
Como siempre ocurre, por supuesto, la respuesta dependerá de qué números y estadísticas pongan a latir más fuerte tu corazón. Pero si tomamos todos los números importantes de Kemp los jonrones, los promedios, los extrabases, las carreras anotadas, las empujadas- esto es lo que vamos a encontrar:
Este es, en el peor de los casos, El Mejor Abril de La Historia Para Un Jugador que Jugó sus Juegos de Local al Nivel del Mar.
Ya vamos a llegar a cómo determiné yo eso. Pero primero vamos a darle un vistazo a lo grandioso del abril de Kemp en todo su monstruoso esplendor antes de que los Dodgers disputasen, el lunes por la noche, su último juego de la temporada, un duelo ante los Rockies en Coors Field:
.425 AVG/ .495 OBP/ .888 SLG, con 11 jonrones, 15 extrabases, 23 anotadas y 24 empujadas.
Guao.
Después de examinar esos números, decidí tratar de responder esta pregunta:
¿Hay algún pelotero que lo haya igualado o superado, en cualquier abril de la historia, en todas esas categorías?
Y la respuesta es: uno solo. Larry Walker, en abril de 1997, dejó estos números: .456/.538/.911 con 11 jonrones, 18 extrabases, 29 anotadas y 29 empujadas.
Pero sí, Walker jugaba para los Rockies por aquella época. Y sí, jugó 11 de sus 23 encuentros ese mes en Coors Field, donde bateó .500/.588/.761. Y sí, es verdad, esa era la época pre-humidificador de Coors.
Así que si a usted le gusta ponerle asterisco a los números de Coors Field, hágalo de una vez. Que viva esa enmienda que dice "A nivel del mar".
Pero tengo que reconocer, obviamente, que hay otra forma de ver los números. Así que si me deshago del requerimiento de igualar o mejorar los números de Kemp en cada una de esas categorías, aquí hay otros contendores para el premio del Mejor Abril en los últimos 66 años. (¿Por qué no "de la historia"? Porque usé la fabulosa base de datos de baseballmusings.com para hacer esta búsqueda y sólo abarca desde 1957).
Barry Bonds, 2004
En otras palabras, si eliminamos el requisito de que el pelotero en cuestión tiene que igualar o superar todas las estadísticas acumulativas de Kemp, este es realmente El Mejor Abril de La Historia. Pero ustedes saben cuál es mi dicho: "Pon a las estadísticas a trabajar para ti".
Hank Aaron, 1959
Aaron jugó sólo 14 encuentros en abril de 1959. Pero creo que pueden llamar su atención: .508/.516/.967 con seis jonrones, 16 extrabases, 15 anotadas, 15 empujadas.
Por pura curiosidad, busqué los primeros 26 juegos de Aaron ese año -- el mismo número que ha jugado Kemp -- y ciertamente no se enfrió mucho:
.428/.508/.827, con ocho jonrones, 20 extrabases, 21 anotadas y 25 empujadas.
Reggie Jackson, 1974
Cuando Reggie Jackson se encendía, era algo para contemplar. Y ese abril andaba prendido: .397/.451/.872, con 10 jonrones, 17 extrabases, 18 anotadas, 27 empujadas.
Tany Pérez, 1970
Este era Tany en sus mejores años, en camino a la mejor temporada de su carrera: .455/.558/.870, con 10 jonrones, 12 extrabases, 21 anotadas y 26 empujadas.
Ted Williams, 1957
.426/.526/.766 con cuatro jonrones, ocho extrabases, 11 anotadas y ocho empujadas.
Stan Musial, 1958
Ver el capítulo anterior. Musial jugó sólo 13 juegos ese abril. Y era ridículo lo buen bateador que era este hombre.
.528/.574/.868, con cuatro jonrones, 10 extrabases, 13 anotadas, 10 remolcadas.
Frank Robinson, 1966
En su camino hacia la Triple Corona, los 12 espectaculares juegos que Robinson disputó en abril de 1966 se vieron así:
.463/.585/.976, con cinco jonrones, 10 extrabases, 16 anotadas, 10 empujadas.
Ken Singleton, 1981
Es fácil olvidar lo buen bateador que era este hombre en sus mejores años. Así que miren este arranque, en apenas 15 juegos:
.472/.517/.981, con siete jonrones, 13 extrabases, 9 anotadas, 14 empujadas.
George Brett, 1983
.460/.528/.921, con cinco jonrones, 18 extrabases, 18 anotadas, 20 empujadas.
Ron Cey, 1977
La competencia por el Mejor Abril para un Jugador de los Dodgers antes de que apareciese Matt Kemp era bastante fuerte. Pero aquí mismo voy a nominar al Pingüino:
.425./543/.890, con nueve jonrones, 15 extrabases, 18 anotadas y 29 empujadas en 20 juegos.
Dicho todo esto, la realidad es que podríamos perdernos en miles y miles de menciones honoríficas. Pero para entrar en este lote, tenía que encontrarme con mucho poder, un OBP como ese de Kemp y un average que te dejase con la boca abierta. Así que si le pasé por encima a uno -- u a ocho -- de sus nominados, lo siento. No fue fácil esta tarea.
Pero fue un ejercicio que sirvió para probar el punto. Los abriles como este de Matt Kemp no pasan todos los años. Así que deténganse y ríndanle honores a lo que este hombre está haciendo y podría hacer por este deporte.
Como me dijo un ejecutivo de un equipo de la Liga Americana: "Soy un aficionado de la grandeza. Y pienso que sería tremendo para el beisbol si este tipo siguiese jugando así. Cuando uno ve a alguien jugando como él lo está haciendo, es algo demasiado sabroso".
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