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El 6-2 de River a Nacional, la gran noche de Carrascal y un antecedente memorable para otro duelo de Libertadores

La CONMEBOL Libertadores de 2020 fue atípica. Se jugó sin público por la pandemia de Covid-19 y terminó en 2021. En esa edición, el River Plate de Marcelo Gallardo expuso toda la jerarquía, personalidad y respeto que consiguió en las competencias continentales durante el ciclo del DT, de 2014 a 2022. Una de sus noches soñadas ocurrió en Montevideo cuando, con un determinante Jorge Carrascal, aplastó Nacional por 6-2. Es un antecedente memorable para el duelo de este martes, desde las 21 (ARG/URU), 20 (CHI) y 19 (COL/ECU/PER), cuando vuelven a enfrentarse. El partido se podrá ver en vivo por Star+ (sólo para Sudamérica).

River, al igual que todos los equipos argentinos en 2020, corría desde atrás. Argentina fue uno de los países que más demoró en modificar el protocolo sanitario para que los clubes puedan entrenar. Apenas lo volvieron a hacer un mes antes del re-debut en la Libertadores tras el parate por el inicio de la pandemia. Mientras, en otros países ya habían reiniciado sus ligas locales y sus representantes se mostraban más rodados.

“Por el contexto, es la Copa más difícil. Cuando estuvimos cinco meses sin entrenar, no era fácil pensar que íbamos a alcanzar esta instancia. Hubo mucho empeño y esfuerzo. Los jugadores entendieron que en un club como River no hay que conformarse. Estamos contentos”, analizó Gallardo sobre las dificultades de esa Libertadores.

El equipo de Gallardo volvió a mostrar su personalidad para dejar todo eso atrás. Esa Libertadores fue uno de los mejores momentos del ciclo. En el camino hacia los cuartos de final, donde se cruzó con Nacional, superó el grupo con San Pablo, Liga de Quito y Binacional. En octavos, derrotó a Athletico Paranaense, un peso pesado en los últimos tiempos en el continente.

El cruce con Nacional se anticipaba peligroso. Un duelo sudamericano entre dos grandes del continente. Quizás no tan fortalecido como en otros momentos de su historia, Nacional, tres veces ganador de la Libertadores, merece siempre respeto. Al River de Gallardo poco le importó: demostró estar en uno de los mejores pasajes de la era del Muñeco con un 2-0 en Buenos Aires y un inolvidable 6-2 en el Gran Parque Central, para el 8-2 global.

Gallardo, Carrascal y la gran noche del River ante Nacional en la Libertadores

Ese River tenía una identidad de juego clara. Gallardo forjó un equipo con dos líderes futbolísticos definidos: el colombiano Jorge Carrascal y uruguayo Nicolás De La Cruz. Esa noche, como siempre, De La Cruz fue el motor de River. La de Carrascal, en tanto, fue la mejor exhibición con la camiseta de la banda. No solo se repartieron la pelota por todo el campo sino que, además, fueron los autores de las dos primeras anotaciones. Dos lindos goles con sendos disparos al ángulo.

Ese 6-2 en el Gran Parque Central todavía es recordado por los hinchas como el gran partido del colombiano en River. Su habilidad y su desequilibrio ilusionaron a todos. “Carrascal me puede dar algo que el equipo no encontraba, su calidad técnica y fantasía en el juego. Va ganando confianza, minutos y asumiendo lo que se necesita de él”, afirmó Gallardo en conferencia de prensa tras las goleada.

Gallardo se caracterizó por sacar lo mejor de sus dirigidos con una mezcla de confianza, jerarquía y personalidad. Potenció a jugadores que no tenía como prioridad, de Fabrizio Angileri a Bruno Zuculini, y ratificó a otros que sólo necesitaban respaldo: como Rafael Borré en la delantera, que esa noche marcó un triplete en 13 minutos. Con esa fórmula, concretó la cuarta clasificación al hilo a las semifinales de la Libertadores, desde 2017.

Después de Nacional, la frustración de River en la Libertadores

River dio una clase de jerarquía en cuartos de final. Limpió a Nacional y llegó como candidato a la semifinal pero se topó con Palmeiras. “Ahora hay que jugar los partidos, habrá que mostrar la diferencia en una serie que va a ser muy compleja. Esto es motivo de orgullo, es muchísimo el esfuerzo que se hace para estar en estas situaciones. No nos conformamos”, afirmó Gallardo.

En la primera semifinal, en Argentina, River se complicó solo. La expulsión de Carrascal le costó carísima a los de Gallardo que perdieron 3-0. Esa otra cara del colombiano tampoco se olvida en Nuñez. En la vuelta, en Brasil, la remontada estuvo cerca de concretarse pero se frustró por un offside tecnológico. River no pudo pasar del 2-0 y se quedó en las puertas de otra final continental.

Gallardo tuvo dos chances más de llegar a la final de la Libertadores pero nunca volvió a estar tan cerca. Carrascal siguió en el club hasta mediados de 2022 pero jamás jugó como esa noche en Montevideo. En la previa a otro Nacional-River, a menos de cuatro años de lo que fue el 6-2 en diciembre de 2020, con planteles y entrenadores totalmente distintos, habrá que ver qué historia nos reserva este nuevo capítulo de unos de los duelos más importantes del continente.